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9 de mayo de 2009

Apuntes a la Propuesta de Estrategia para la Reducción de Riesgos

Los siguientes comentarios son un aporte al proceso de consulta realizado por la representación institucional en Manabí de la Secretaría Técnica de Gestión de Riesgos, sobre el documento “Propuesta de estrategia nacional para la reducción de Riesgos y Desastres” puesto en circulación en noviembre de 2008 y puesto en mi conocimiento en abril de 2009. En este sentido, los apuntes realizados tienen como objetivo el de poner a consideración de los tomadores de decisiones aspectos a ser debatidos si corresponde o, por el contrario, desecharlos si fuera el caso. Un primer apunte y desde mi punto de vista es que el documento no es ni bueno ni malo, no es positivo ni negativo, es un documento propositivo que merece ser analizado no solo a nivel institucional sino también desde lo ciudadano individual y colectivo. Ya en la parte pertinente sobre el Sistema Descentralizado de Gestión de Riesgo, considero que además de descentralizado debe ser desconcentrado, pues es a partir de la desconcentración, por si mismo, deviene la descentralización. Un aspecto que no se anota ni se detalla acciones, consecuencias ni definiciones, es la parte referente a la ‘subsidieridad’. En el documento no ha sido posible encontrar la arquitectura de los mecanismos de apoyo y soporte en lo referente al respeto a la autoridad local o regional. Es necesario dejar constancia de la relevancia trascendental del principio de ‘Permanencia’, si es que este principio no se incorpora en la generación de políticas públicas y de la práctica diaria institucional y ciudadana, existe la alternativa que todo el sistema planteado no funcione cuando las “alarmas de prendan”. Un segundo puntal en el sistema y como apoyo al principio de Permanencia es lo concerniente al libre acceso a la información, aspecto considerablemente amplio y al que se recomienda se lo circunscriba o bien a la gestión periodística o información pública o a la de información de apoyo institucional, tal vez a todas, pero debidamente circunscritas según convenga al Sistema y a la normal operación durante una emergencia. Ya en las líneas de trabajo un aspecto importante es la evaluación, control y seguimiento, para lo cual las propuestas deben ser cuantificables y cualificables, consecuentemente se podrá establecer el cumplimiento o estado del proceso de ejecución de la acción. Ejemplo: ¿Cómo se evalúa o se mide el ‘desarrollar’? ¿Cómo se determina que se ha cumplido ese trabajo. En la Propuesta de Política 1, sugiero que se cambie la palabra ‘Contar’ por la ‘Implementar’, pues si es que esta política sobreviene de la identificación de un problema relacionado con una carencia, la solución no es que se cuente con un ‘algo’ sino con la incorporación de ese aspecto faltante. En la línea de trabajo 1.2. solo hace referencia a los espacios formales de participación ciudadana que implica el cumplimiento de requisitos legales establecidos en diferentes cuerpos legales, pero existen otros espacios no formales de organización ciudadana que se han convertido en apoyos a la gestión del riesgo; en todo caso podría incorporarse los espacios y mecanismos formales y no formales debidamente acreditados. El Problema Identificado 3, hace referencia a un aspecto comunitario pero desconozco si ello implica a las organizaciones sociales desde lo institucional, como por ejemplo los gremios, colegios o cámaras; de no ser así sería pertinente que se incorpore la expresión ‘Organizaciones Sociales’ luego de “Las comunidades…”. En la línea de trabajo 3.3. se propone la Formación de Líderes, pero queda la duda de cual es el alcance de esa propuesta, cuando el liderazgo es un aspecto innato y subjetivo que no responde a exactamente a procesos formativos. En la Propuesta de Política 5, es recomendable reemplazar la expresión ‘Etc.’ por ‘Sistema Educativo, de capacitación y formación profesional’. El Problema Identificado 6 no indica el tipo y cualidad de información, pues existe información pública, información para la gestión periodística, información técnica, información científica e información legal; sin embargo de la lectura se concluye que se hace referencia a la información pública en general. En la Línea de Trabajo 8.4 se propone incorporar a las instituciones privadas y a sus coordinaciones interinstitucionales al igual que en las públicas. Frente a las actuales circunstancias en que se desarrollan las políticas tributarias en Ecuador, se ha detectado que en las Líneas de Trabajo que hace referencia a al Problema 8, no se han incorporado una línea de trabajo con el tema de ‘Instrumentos fiscales’. Lo concerniente a la Misión del Órgano Rector del Sistema (4.3.1), nuevamente contiene el vocablo ‘LIDERAR’, expresión, como se indicó oportunamente, es subjetiva que no responde a las características de una Misión, pues no me es posible determinar como evaluar y/o medir el cumplimiento de esa, justamente, Misión, por lo que ‘liderar’ sería más un propósito institucional; consecuentemente me permito recomendar que la Misión diga: “Gestionar para que el Sistema Nacional Descentralizado de gestión de Riesgos garantice la protección…” con lo cual si es viable medir y evaluar el accionar institucional. Me es posible inducir que al momento se construir la Misión se confundió entre lo que debe lograr el Sistema Nacional de Gestión de Riesgo y con la funcionalidad institucional respecto a ese Sistema. En cuanto a la Visión (4.3.2) se hace referencia a la Institución por tanto en lugar de ‘provisto’ debe ir la palabra ‘provista’; además se usa la palabra ‘conglomerado’, expresión que se usa para definir la unión de fragmentos dispersos de una masa, por tanto no es aplicable al factor humano, por lo que se recomienda el cambio de ‘…provisto de un conglomerado humano…’ por ‘…provista de un equipo humano…’. Respecto a las Actividades, el documento establece avances, por tanto son hechos consumados que no amerita hacer sugerencias sino emitir criterios evaluativos para casos específicos. Específicamente la A.3. no es coherente con la declaración de descentralización al entregarle la presidencia de los COE a los gobernadores, pues si fuera descentralizado deberían ser los Prefectos quienes debieron asumir la responsabilidad de presidirlos; al mismo tiempo se les entregó el encargo de ser los voceros oficiales cuando en la práctica esto no resultó funcional. Con base en la actividad A.8. sería pertinente dar el seguimiento del estado de situación de los albergues equipados por el MIES, pues luego de pasadas las emergencias se desconoce el destino y estado de ese equipamiento, que se supone debe ser utilitario para futuras emergencias, si fuese el caso de equipos no fungibles. No existe control social en este aspecto. Finalmente y en términos generales, me permito sugerir lo siguiente:
  1. Que se realice un análisis comparativo entre las diferentes actividades para poder determinar cuales pueden ser parte de un programa integral, de tal manera que no existan acciones repetidas conducentes a cumplir un mismo objetivo;
  2. Realizar examen sobre los procesos tramitológicos aplicables tanto para los asuntos administrativos propios de la gestión pública como para el antes, durante y después de presentad la emergencia, con el fin de encontrar los “cuellos de botella” que afecten la capacidad de resiliencia institucional y ciudadana;
  3. Incorporar en la gestión del riesgo planes de acción para los diferentes sectores productivos y profesionales; y,
  4. Mantener y sustentar en el ámbito regional y local un equipo de voluntarios y personal contratado multidisciplinario para la eficiente articulación y accionar cuando de Propuesta de Estrategia pase a ser una política de obligatorio cumplimiento.