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24 de mayo de 2010

Experiencias turísticas lejanas

Hace algún tiempo tuve la oportunidad de conocer y trabajar con Susana Balarezo, extraordinaria profesional quien me orientó mucho sobre la planificación turística; aunque no he hablado con ella desde hace más de 3 años, vuelve a reorientarme. Gran amiga. Buscando en la WEB aspectos relacionados con planificación turística encontré un documento escrito por ella en el 2002 titulado “Lecciones sobre planificación turística”, al leerlo encontré esas lecciones que en muchos casos no fueron aprendidas, no por que sean buenas o malas o por que no se hayan leído, sino porque no nos fijamos en los criterios de reflexión sobre lo que se hizo al respecto y que de alguna manera podrían ayudarnos en la actualidad. No voy a detenerme en detallar el contenido del documento porque eso lo pueden leer ustedes directamente, voy a comentar mis ideas nacidas a partir de yo haber estudiado el mencionado documento. (Bajar documento) La planificación turística es técnica y política al mismo tiempo. No es posible que luego de un trabajo técnico el plan quede solamente en las manos del tomador decisiones sobre políticas públicas, es pertinente que se lo asuma como una ‘brújula’ de las acciones a emprender para lograr el desarrollo turístico, tanto de la población local como de cada uno de los involucrados directos. Además, el plan debe trascender los cambios políticos electorales, pues no es concebible que ante una nueva administración jurisdiccional esa ‘brújula’ sea escondida en algún escritorio. La planificación participativa es fundamental y necesaria. El asunto es saber de que manera los actores están preparados para realizar aportes técnicos y viables al plan en construcción, pues está demostrado que en muchas ocasiones los aportes solamente están guiados por ‘fantasmas mentales’ de quienes no se han actualizado sobre aspectos generales de turismo; esta situación podría desencadenar en un plan inviable y por ende en la pérdida de credibilidad. Por ello podría ser aconsejable que antes de iniciar la construcción de un plan participativo existan procesos de información previa sobre la gestión turística dirigida hacia los actores y la población en general. El primer paso para lograr esto es generar un mapa de actores, motivo de otro comentario. Este aspecto me conlleva a plantear la generación e implementación de un plan comunicacional, que no es lo mismo que marketing, de tal manera que existan acciones de real coordinación, evaluación de esas acciones y, sobre todo, para mantener informados de manera permanente a cada miembro de una sociedad local. Definitivamente si no hay comunicación comunitaria no puede existir credibilidad en la ejecución de un plan de desarrollo turístico. Por un acaso es necesario dejar diferenciar entre marketing y plan de comunicación. Uno de los temas que poco se ha trabajo en aspecto turísticos es la solución alternativa de conflictos, pues es parte del convivir humano la continua presencia de confrontaciones que no deben llegar a la pelea frontal, sino que más bien llegar a acuerdos que permitan la sana convivencia social, marcada por las diferencias individuales y colectivas, esto significa no a la homogenización social. Es mi opinión que para empezar a planificar el turismo hay que prepararse desde lo técnico, desde lo político y desde lo operacional, contando con el apoyo ciudadano, pero también con amplio criterio para aceptar comentarios adversos o críticas. Si la ciudadanía está debidamente preparara e informada, lo más seguro es que los conflictos se conviertan en oportunidades de perfeccionamiento en la ejecución de los planes de desarrollo turístico. Gracias Susana (Susi) por este nuevo aporte tuyo a mis reflexiones sobre el quehacer de las políticas públicas turísticas. Ojala que en este camino nos volvamos a encontrar.