Páginas

24 de noviembre de 2010

Servicio comunitario y los políticos

A pesar que he puesto algunos filtros a mi dirección electrónica siguen llegando las famosas “cadenas”, generalmente las borro sin revisar y peor bajar algún archivo; por esas circunstancias de la vida, llegó un correo con un texto bastante interesante y digno de de ser adaptado para ser publicado.

Como es una cadena, no existe ningún autor específico, me tomé la libertad de editarlo en su forma, más no en su contenido y quedó de la siguiente manera:


Un día, un florista fue al peluquero a cortarse el pelo. Luego del corte pidió la cuenta y el peluquero le contestó:


- No puedo aceptar dinero. Esta semana estoy haciendo un servicio comunitario.

El florista quedó agradecido y dejó el negocio.


Cuando el peluquero fue a abrir el negocio, a la mañana siguiente, había una nota de agradecimiento y una docena de rosas en la puerta.

Luego entró un policía para cortarse el pelo, y cuando fue a pagar, el peluquero respondió:


- No puedo aceptar dinero. Esta semana estoy haciendo un servicio comunitario.

El policía se puso contento y se fue.

A la mañana siguiente cuando el peluquero volvió, había una nota de agradecimiento y una funda que contenía algunos panes esperándolo en la puerta.


Más tarde, un profesor fue a cortarse el pelo y en el momento de pagar, el hombre otra vez respondió:


- No puedo aceptar dinero. Esta semana estoy haciendo un servicio comunitario.
El profesor con mucha alegría se fue.


A la mañana siguiente, cuando el peluquero abrió, había una nota de agradecimiento y una docena de diferentes libros, tales como 'Cómo mejorar sus negocios' y 'Cómo volverse exitoso'.


Entonces un asambleísta fue a cortarse el pelo y cuando fue a pagar y el peluquero nuevamente dijo: 


- No puedo aceptar dinero. Esta semana estoy haciendo un servicio comunitario.


El diputado contento se alejó. 


Al día siguiente cuando el peluquero fue a abrir el local: había una docena de asambleístas haciendo cola para cortarse el pelo gratis.