23 de abril de 2026

Analfabetismo funcional rural

Imaginemos esta escena: en una parroquia rural, un ciudadano va a votar por obligación, ve la papeleta con un montón de rostros, tal vez muchos desconocidos, pero no comprende las promesas de los candidatos. Lee el nombre, pero quizás no sabe cómo fiscalizarlos después. Así, de seguro, en muchas otras provincias, miles votamos sin entender como parte la democracia de segunda categoría.

El PIAAC 2019, el único estudio internacional de competencias adultas que Ecuador ha realizado, desnudó una brecha vergonzosa: en alfabetización, numeración y resolución de problemas tecnológicos, la población rural obtiene puntajes sistemáticamente inferiores a la urbana. Aunque el informe no desagrega por provincia, muchas parroquias rurales encajan en ese perfil.

No hablo de analfabetos absolutos. Hablo de analfabetismo funcional, esas personas que saben firmar y leer palabras sueltas, pero no comprenden un programa electoral, una propuesta de ley, un presupuesto municipal ni una ordenanza. Ese es el drama silencioso que convierte a los ciudadanos del campo sean agricultores, jubilados, estudiantes, pescadores o comerciantes, en ciudadanos de segunda categoría.

En lo electoral el impacto es demoledor. Sin competencias funcionales, miles de rurales no podemos leer con sentido crítico las ofertas de los candidatos, detectar promesas vacías o distinguir entre información y manipulación; el voto se vuelve emocional o guiado por caciques locales. La democracia se degrada: no elegimos, ratificamos.

En el control ciudadano la situación es peor. ¿Cómo fiscalizar a un GAD si no entendemos o conocemos el presupuesto ni las competencias? ¿Cómo denunciamos corrupción si los trámites son engorrosos y costosos? ¿Cómo exigimos rendición de cuentas si un formulario es un muro infranqueable?

Los políticos y sus equipos lo saben, usan esas falencias y hacen regalos, solamente para conseguir votos, ya que el analfabetismo funcional nos desarma a los rurales y luego vemos a los funcionarios convertidos en dioses intocables.

¿Y de lo rural qué…? Mientras el Gobierno celebra la baja del analfabetismo absoluto, seguimos condenando al campo a una falsa democracia. ¿Qué hacemos para que nos traten como ciudadanos de segunda?

Publicado originalmente en eldiario.ec sección Opinión el 19 de abril de 2026
Foto de portada: educacao.uol.com.br

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18 de abril de 2026

¿Qué tiene Madre?

Queridos familiares y amigos:

Les escribo para actualizarles sobre la salud de Madre determinada hasta la tarde el sábado 18 de abril de 2026. Está hospitalizada con ictericia obstructiva: la bilis no puede fluir bien porque algo la está comprimiendo desde afuera en un conducto del hígado; esto explica la amarillez de su piel y córneas, la orina oscura, náuseas, vómitos y la debilidad que ha tenido.

Los médicos del Hospital del IESS en Jipijapa están gestionando con urgencia la colocación de un stent (un pequeño tubo) para que la bilis drene y ella mejore, mientras tanto, estamos esperando disponibilidad en los hospitales o clínicas de Manta o Portoviejo o posible derivación a Quito o Guayaquil.

Madre está consciente y al tanto de todo. Seguimos día a día según lo que indiquen los especialistas, considerando también su edad y otras condiciones de diabetes, hipertensión y un aneurisma que ya se conocía.

Lamentablemente no puede recibir visitas ni dedicar mucho tiempo a contestar mensajes o atender llamadas.

Agradezco mucho sus mensajes y oraciones del que he sido portavoz para trasmitirlos a Madre con el cariño que siempre han sabido brindarle.

Aquí iré actualizando la información conforme los reportes médicos, mientras tanto cualquier duda me escriben y les respondo con lo que realmente dicen los médicos.


12 de abril de 2026

Cinco brocas periodísticas que rompen los muros políticos en AL

Cinco brocas periodísticas que rompen los muros políticos en América Latina, así se puede definir, con precisión y fuerza, a Nayeli Roldán, Juan Pablo Barrientos, Franklin Vega, Carlos Martínez y María José Dugarte, profesionales que han sido seleccionados como finalistas de los Stringer Awards 2026; su nominación no es solo un reconocimiento individual: es un mensaje claro y esperanzador de que, incluso en los contextos más adversos, el periodismo intrépido y comprometido sigue siendo una herramienta poderosa capaz de abrir grietas en las estructuras de opresión que generan los desiertos informativos y construyen el Estado de propaganda.

Esta es una breve historia colectiva de un símbolo que rompe las insanas barreras políticas de América Latina, pues con su trabajo estas “brocas” perforan los muros de silencio, impunidad, corrupción y censura que tantos poderes políticos y económicos han levantado en la región.

El 11 y 12 de abril de 2026, la edición internacional de The New York Times publicó a toda página el anuncio de los finalistas de la edición inaugural de los Stringer Awards 2026, organizada por The Stringer Foundation. De los 25 finalistas seleccionados entre 776 postulaciones provenientes de 129 países y escritas en 14 idiomas, cinco son de América Latina.

Esta presencia regional no es casual: refleja la intensidad de los desafíos que enfrenta el periodismo independiente en el continente, donde la corrupción, los abusos de poder, la crisis ambiental, la violencia de pandillas y las restricciones a la libertad de expresión siguen amenazando la compleja labor informativa.

The Stringer Foundation, fundada en 2024 por el periodista y reportero de guerra Anjan Sundaram, busca precisamente llenar un vacío estructural en el ecosistema mediático global e inspirada en su experiencia personal como stringer (periodista freelance) en zonas de conflicto, la organización ofrece reconocimiento, financiamiento, herramientas de seguridad tecnológica y visibilidad a reporteros que operan sin el respaldo de grandes medios.

Sundaram (1983), de origen indú, estudió matemáticas en Yale y con un doctorado en periodismo y literatura por la University of East Anglia, ha sido descrito por la BBC como “uno de los grandes reporteros de nuestra era”. Su visión: crear un modelo sostenible para el periodismo freelance que enfrenta una crisis existencial: “Un reportero es asesinado cada cuatro días”, advierte la fundación, en un contexto de dictaduras crecientes, crimen organizado, bajos salarios y falta de respaldo institucional.

El logro de ser finalistas

Los ganadores se anunciarán en noviembre de 2026, pero el solo hecho de llegar a la lista de finalistas ya constituye una victoria significativa. En un entorno saturado de noticias y con premios consolidados que acaparan la atención, esta nominación coloca a estos colegas en el mapa internacional y les brinda un escudo simbólico de legitimidad.

Ser finalistas representa, por sí solo, un logro profundo para estos cinco periodistas latinoamericanos, que trabajan en contextos marcados por amenazas, censura y precariedad económica, el haber sido seleccionados entre casi 800 postulantes confirma la calidad, el rigor y el coraje de su trabajo.

Más allá del posible premio que se entregará en noviembre, la nominación les otorga visibilidad internacional, respaldo moral y un reconocimiento público que puede disuadir represalias; es un mensaje claro: su periodismo, muchas veces realizado en condiciones adversas y con recursos limitados, cumple con estándares de valentía y excelencia.

Las nuevas tecnologías han jugado un rol decisivo en esta ruptura de barreras políticas y mediáticas, aprovechando la masificación de internet, las redes sociales y, más recientemente, las herramientas de inteligencia artificial que, en su conjunto, han permitido a estos periodistas independientes eludir filtros tradicionales de los grandes medios y superar censuras o autocensuras impuestas por poderes políticos y económicos.

Las plataformas digitales les han facilitado publicar investigaciones profundas sobre corrupción, abusos ambientales, violaciones de derechos humanos y crisis humanitarias, llegando directamente a audiencias nacionales e internacionales sin depender exclusivamente de intermediarios.

Gracias a estas herramientas, voces que antes quedaban silenciadas o relegadas ahora logran resonancia global, demostrando que la tecnología, cuando se usa con propósito ético y profesional, fortalece la libertad de expresión y democratiza el acceso a información veraz en contextos adversos.

Perfiles de los finalistas latinoamericanos

Nayeli Roldán (México) – Categoría Senior

Periodista investigativa de Animal Político, Nayeli Roldán se ha consolidado como una de las voces más rigurosas en la denuncia de la corrupción y el mal manejo de políticas públicas en México. Es coautora de la emblemática serie La Estafa Maestra, que destapó uno de los mayores esquemas de desfalco en la historia reciente del país, y autora del libro La Austeridad Mata. Su trabajo ha generado debates parlamentarios, auditorías y mayor escrutinio ciudadano.

Graduada en la UNAM y docente en instituciones como el CIDE y la UAM, ha recibido reconocimientos como la mención especial del Premio Maria Moors Cabot y el Premio Ortega y Gasset. En un país donde el periodismo investigativo enfrenta altos índices de violencia, su nominación resalta la importancia de exigir rendición de cuentas a todos los niveles de gobierno.

Juan Pablo Barrientos (Colombia) – Categoría Senior

Periodista, escritor e investigador radicado en Bogotá, Juan Pablo Barrientos dirige Casa Macondo y se ha especializado en revelar abusos de poder dentro de instituciones tradicionales. Su libro Dejad que los niños vengan a mí (Planeta, 2019) documenta con rigor testimonios de víctimas de abusos sexuales en la Iglesia católica colombiana, generando una ola de denuncias, procesos judiciales y reformas internas. Una versión radial previa de esta investigación ganó el Premio Simón Bolívar.

En 2023 se convirtió en el primer periodista colombiano y suramericano en recibir el Premio a la Libertad de Prensa de Reporteros Sin Fronteras (RSF) por enfrentar hostigamiento legal y amenazas. Su trabajo combina investigación profunda con la defensa de las víctimas y la lucha contra la impunidad.

Franklin Vega (Ecuador) – Categoría Senior

Editor de Bitácora Ambiental, Franklin Vega representa el periodismo ambiental de alto riesgo en Ecuador. Sus reportajes abordan minería ilegal, corrupción en proyectos energéticos, el abandono de áreas protegidas como Galápagos y la Amazonía, y las amenazas contra defensores ambientales y comunidades locales.

Ha moderado congresos internacionales y ha documentado públicamente intimidaciones sufridas por su labor. En un país clave para la biodiversidad mundial y con intensos debates sobre extracción de recursos, su trabajo visibiliza el costo humano y ecológico de ciertas políticas y presiona por una mejor protección de ecosistemas y derechos territoriales.

Carlos Martínez (El Salvador) – Categoría Senior

Con más de 25 años de trayectoria en El Faro, primer medio digital nativo de Centroamérica, Carlos Martínez es una referencia en la cobertura de violencia de pandillas, ejecuciones extrajudiciales, migración y derechos humanos.

Autor de ensayos como Crónicas Negras, su periodismo ha documentado con rigor el impacto humano de las políticas de seguridad en El Salvador. En 2024 se convirtió en el tercer periodista de El Faro en recibir el Premio Maria Moors Cabot. Su labor mantiene el escrutinio internacional sobre temas sensibles como el estado de excepción y la erosión de garantías democráticas, en uno de los contextos más complejos y restrictivos de la región.

María José Dugarte (Venezuela) – Categoría Emerging

Periodista comunitaria e hiperlocal, María José Dugarte forma parte de El Bus TV, un innovador proyecto que lleva información relevante directamente a los usuarios del transporte público en Caracas. También ha colaborado con medios como El Estímulo.

Su enfoque se centra en el periodismo de proximidad: llevar noticias útiles a comunidades que enfrentan dificultades de acceso a la información en medio de la crisis humanitaria y las restricciones mediáticas en Venezuela. Como representante de la categoría Emerging, destaca por su creatividad en formatos alternativos y su compromiso con el derecho a la información de sectores marginados.

La importancia y trascendencia política

The Stringer Foundation (https://stringerjournalism.org/) no es solo un premio, es una respuesta concreta a la crisis existencial del periodismo freelance. Más del 50 % de los postulantes reportan riesgos de muerte, tortura o violencia; muchos financian su trabajo con recursos propios.

La fundación ofrece becas, herramientas de seguridad (como aplicaciones desarrolladas con expertos en ciberseguridad) y una plataforma para amplificar historias que desafían abusos de poder. Su trascendencia radica en que fortalece democracias frágiles al combatir la desinformación y el silencio forzado.

En un escenario donde el anuncio de estos finalistas ha tenido una cobertura mediática limitada principalmente en redes sociales de los propios nominados o algunos colegas y en la edición internacional del NYT, subraya la importancia de iniciativas como esta para visibilizar y fortalecer el periodismo independiente tanto en América Latina como en el resto del mundo, como paradigma de una era en que la desinformación y el silencio forzado amenazan a las democracias.

Testimonio desde Ecuador

BitacoraAmbiental @BitacoraEcHilo: Periodismo incómodo en Ecuador

En Ecuador, investigar ya no es solo un oficio, es una línea de riesgo. Soy Franklin Vega (@TeodoroVega), periodista ambiental y editor de Bitácora. Hoy fui nombrado finalista de los Stringer Awards 2026 @stringerjournos

Los Stringer —llamados el “Nobel del periodismo”— reconocen a periodistas que trabajan bajo presión real. 11 de abril de 2026: Mi nombre aparece en la edición Internacional del @nytimes. Pero esto no es un logro personal; es una aleta, porque las historias que investigamos no solo incomodan, afectan intereses, exponen redes, cuestionan las decisiones del poder.

En 2025 Publicamos con @paguaygalo cómo el oro ilegal, oro con sangre, entra al sistema formal y se blanquea. Resultado: 30 frentes mineros cerrados, pero cero explicaciones. El problema es evidente y el Ministerio se reúne con mineros ilegales. https://bitacoraec.com/post/la-mineríost/la-miner%C3%ADa-ilegal-se-expande-por-falta-de-control-estatal

 En Galápagos, mientras el mundo solo quiere ver conservación, nosotros vemos: – USD 12 millones en turbinas eólicas fallidas que se usan como una gran mentira de energía limpia la aterrizar en Baltra. https://www.bitacoraec.com/post/lo-que-el-viento-se-llev%C3%B3-en-gal%C3%A1pagos-usd-12-millones-en-3-turbinas-e%C3%B3licas

Proyectos energéticos diseñados a la medida del asesor Ad honorem del entonces presidente @LassoGuillermo: Solar Conolphus

 – Decisiones públicas bajo influencia de intereses particulares con Estudios de impacto Ambiental hechos en el escritorio y contratando a empresas de funcionarios del mismo @parquegalapagos para que les auditen los mismos que deben controlarles. https://www.bitacoraec.com/post/gal%C3%A1pagos-proyecto-solar-conolophus-un-traje-a-la-medida-del-inversionista

Y otras formas de "direccionar" dinero público en ONGs de Galápagos con personas vinculadas al mismo Proyecto Solar Conolophus, un corruptor?

Cuando se investiga esto:
- entrevistas negadas
- información restringida
- bloqueos en de autoridades
-  apoyos y "amistades" que se desvanecen
-  respuestas de la ministra como "ya ha de completar el proyecto el Sr. Sevilla".

https://www.bitacoraec.com/post/qui%C3%A9n-vigila-al-vigilante-intereses-imbricados-en-canal-bol%C3%ADvar-y-el-sistema-de-control-de-gal%C3%A1pag

Pero hay algo más grave. En Ecuador, algunos medios y organizaciones dependen de autorizaciones estatales para operar o financiarse. ¿El resultado? Presiones indirectas, autocensura,  presión indirecta, silencios estratégicos. Miedo.

Y no solo eso. Quienes hacemos periodismo independiente y quienes nos apoyan enfrentamos presiones directas: llamadas, advertencias, puertas que se cierran.

El 20 de noviembre de 2025 el día de mi cumpleaños en la Libertad, provincia de Santa Elena, asesinaron al periodista Robinson Del Pezo tras denunciar corrupción. Este es el contexto real. https://www.bitacoraec.com/post/el-asesinato-de-robinson-reflejo-mortal-de-la-corrupci%C3%B3n-en-santa-elena

Mientras tanto:
– comunidades enfrentan minería ilegal en Napo
– guardaparques sin respaldo en las áreas "protegidas"
– ecosistemas que desaparecen bajo excavadoras
Y además, una avalancha de contenido empujando narrativas oficiales y tratando de diluir investigaciones. https://www.bitacoraec.com/post/sin-ley-ni-bosques-el-para%C3%ADso-de-las-excavadoras-de-la-miner%C3%ADa-ilegal-en-la-amazon%C3%ADa

Por eso este reconocimiento importa. Porque dice algo simple: estas historias merecen la pena y alguien las está leyendo en Ecuador y el extranjero.

Esto no es sobre mí. Es sobre seguir contando lo que pasa aunque incomode. Es tratar de dar voz a pescadores, cangrejeros, concheras, guardaparques, comunidades... que son marginados en las decisiones de las "autoridades". https://www.bitacoraec.com/post/de-nueva-zelanda-a-manta-el-viaje-de-un-barco-sancionado-y-el-silencio-del-estado

Como escribió Rodolfo Walsh: “Si no hay justicia, que haya verdad.”

Este hilo no es celebración, es una advertencia. Porque cuando el periodismo se calla, no gana el poder; gana la impunidad y  “La impunidad es la raíz del mal” como dice @VillaFernando_ Seguimos.

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6 de abril de 2026

¿Y de lo rural qué...?

Mi planteamiento publicado en la sección editorial del periódico impreso El Diario, el domingo 5 de abril de 2026 y replicada en la versión digital  https://www.eldiario.ec/opinion/y-de-lo-rural-que/

Foto referencial

Cuando hablamos del desarrollo de Manabí, es común escuchar que “el país avanza” o que “los servicios mejoran”; sin embargo, esa percepción generalista suele construirse desde la comodidad urbana, la generalidad y el romanticismo.

Es indispensable tener claro que en el sector rural no solo vivimos agricultores tradicionales, también jubilados y migrantes, estudiantes que intentan continuar sus estudios, docentes, técnicos, microempresarios, profesionales de todo tipo y mujeres que desarrollan economías mixtas; pero el trato es como si fuésemos “ciudadanos de segunda categoría” en términos de acceso real a servicios, derechos y oportunidades.

Entonces se construyen procesos de desarrollo pensados desde de la ciudad, pero apenas cruzamos hacia las parroquias rurales, la realidad cambia drásticamente. Según el Censo 2022 del INEC, en Manabí el acceso a servicios básicos revela una brecha clara considerando que la electricidad por red pública llega al 96,2 % de las viviendas, el agua por red pública apenas alcanza el 61,1 % a nivel provincial y cae a 29,2 % en la zona rural. El alcantarillado se sitúa en 43,6 % y la recolección de basura en 80,7 %, pero no de manera uniforme.

Estas cifras contrastan fuertemente con las ciudades, donde los mismos servicios operan con mayor cobertura y continuidad, con una calidad aun cuestionable; pero no se trata solo de números fríos, pues lo que en la urbe se considera “normal” en el campo se convierte en un esfuerzo diario que nos consume tiempo, recursos y oportunidades.

En el campo manabita, los servicios públicos tanto municipales como del gobierno central suelen llegar con menor alcance, menor frecuencia y bajísima calidad. El agua para consumo humano muchas veces depende de pozos o sistemas precarios, las vías rurales se deterioran rápidamente, la atención de salud es limitada y distante igual que el acceso a la justicia, los trámites administrativos exigen desplazamientos largos y costosos. Y una limitante grave: escasa e irrelevante comunicación social pública y privada.

La brecha no es casual: refleja una mirada centralista que replica modelos urbanos sin adaptarlos a la dispersión territorial y poblacional, a las necesidades específicas de cada sector rural; por tanto, necesitamos romper la inercia de creer que “lo que funciona en la ciudad obligadamente se replica en el campo”.

¿Y de lo rural qué…? Preguntemos y exijamos respuestas claras para que no nos dejen atrás a quienes sostenemos, de una u otra manera, gran parte de la economía provincial con nuestro trabajo diario. En el Manabí rural merecemos ser tratados como ciudadanos, no como simples habitantes marginales.

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Comentario coyuntural - enero de 2023

Estadísticas sociales Vs. Métricas digitales

Quizás una persona en la ruralidad no es suficiente para las métricas digitales

El uso de las estadísticas para todo tipo de planificación y gestión de proyectos es fundamental, pero en la actualidad han tomado otro giro debido a la irrupción de las métricas en el mundo digital. Seguir leyendo...

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