La militarización del Ecuador no es un tema menor. El accionar de soldados como imagen policial es prácticamente una reconfiguración política del Estado ajena a la Constitución y si a eso se suma el debilitamiento del Legislativo y Judicial, estamos frente al totalitarismo del Siglo XXI.
Este punto de vista lo expongo a partir de que el Gobierno de Ecuador decidió ejecuta otra gran movilización de tropas bajo la denominación "Operación Ofensiva Total". Al revisar la información pública me cuestiono: ¿Cuál es el apoyo especial que dará la Fiscalía para que los esfuerzos militares no se diluyan? porque caso contrario está exponiendo a los soldados por asuntos políticos mediáticos.
Aunque puede notarse un posible respaldo ciudadano, a los pocos días de implementada esta "Ofensiva Total" puedo percibir que es la misma receta que se implementa desde hace dos y más años: uniformes y fusiles contra la inseguridad en un alarde muy parecido a una parada militar. Igual en el mundo mediático las fotos y vídeos de militares en acción son carne para los clics y los post virales.
Lo sostengo en que debido a las fuerzas que han adquirido los distintos grupos delincuenciales hay solapamientos importantes en la manera de combatirlos, sobre todo contra crimen organizado transnacional, narcoterrorismo o terrorismo, donde las policías usan técnicas casi militares y los militares apoyan en inteligencia contra amenazas internas graves; pero la doctrina de cada una de la instituciones sigue siendo distinto: una está pensada para destruir y neutralizar una amenaza existencial, la otra para investigar, judicializar y prevenir conductas delictivas.
Dichas doctrinas tienen objetivos concretos que, al parecer, tanto el Presidente Noboa Noboa como sus dos ministros: el del Interior John Reimberg junto al de Defensa Gian Carlo Loffredo, parecieran desconocer:
- Inteligencia militar (para ganar una guerra): busca ventaja decisiva en un conflicto armado o de alta intensidad con base en una pregunta clave: ¿Cómo podemos derrotarlos o evitar que nos derroten?
- Inteligencia policial (para reprimir el delito): busca control del delito dentro de una sociedad democrática y bajo un Estado de derecho con base en una pregunta clave: ¿Cómo podemos detener esta actividad criminal y llevar a los responsables ante la justicia?
Con base en esta diferenciación me es posible ampliar mis argumentos a que sin una declaratoria de urgencia de parte del sistema judicial, en especial de la Fiscalía, los resultados de este nuevo empleo de las fuerzas del orden y aportes de la ciudadanía, se diluirán en el mediano y largo plazo.
Pero quiero ampliar el punto de policía y militares en un Estado de derecho, pues existe una diferencia sustancial entre la Inteligencia para ganar una guerra (militares) y la Inteligencia para reprimir el delito (policías) que radica en el objetivo final: el nivel de análisis, el marco legal, el adversario y el horizonte temporal en el que operan, que bien pueden detallarse en el siguiente cuadro:
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Aspecto |
Inteligencia para ganar una guerra (Militar/Estratégica) |
Inteligencia para reprimir el delito (Policial/Criminal) |
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Objetivo principal |
Derrotar o neutralizar una amenaza armada externa o interna (Estado,
grupo armado, terrorismo a gran escala) |
Prevenir, interrumpir y sancionar actividades delictivas (crimen
organizado, narcotráfico, robo, homicidios, etc.) |
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Adversario típico |
Fuerzas armadas extranjeras, insurgencias, grupos terroristas con
capacidad militar |
Individuos, bandas, organizaciones criminales que operan
(mayoritariamente) dentro del marco penal |
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Nivel predominante |
Estratégico y operacional (a veces táctico en combate) |
Táctico y operacional (con algo de estratégico en crimen organizado
transnacional) |
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Horizonte temporal |
Medio-largo plazo (meses a años). Anticipa guerras, conflictos o
amenazas existenciales |
Corto-medio plazo. Busca prevenir delitos inmediatos o desarticular
redes en meses |
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Producto principal |
Estimaciones de capacidades y intenciones enemigas, vulnerabilidades,
escenarios de guerra |
Perfiles de organizaciones criminales, flujos de dinero/drogas/armas,
identificación de líderes y rutas |
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Marco legal y límites |
Derecho Internacional Humanitario + leyes de guerra. Menos
restricciones en conflicto armado |
Derecho penal, garantías constitucionales, debido proceso, reglas de
evidencia para juicios |
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Estándar de prueba |
Suficientemente creíble para tomar decisiones de vida/muerte o
movimientos de tropas |
Alto estándar probatorio (más allá de duda razonable) para llevar a
juicio |
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Consecuencia del éxito |
Victoria militar, control de territorio, disuasión estratégica |
Arrestos, juicios, desmantelamiento de estructuras criminales,
reducción de tasas de delito |
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Consecuencia del fracaso |
Derrota militar, pérdida de soberanía o vidas masivas |
Aumento de la criminalidad, impunidad, pérdida de confianza en
instituciones |
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Ejemplo clásico |
Conocer capacidades de misiles, intenciones de invasión, orden de
batalla enemigo |
Mapear una red de narcotráfico, identificar lavado de activos,
predecir un sicariato |
Bajo estas perspectivas me es posible advertir que el Gobierno está aprovechando la crisis del sistema judicial y las falencias de la Fiscalía para una montar una estrategia militar reactiva y ganar tanto legitimidad como control inmediato, usando las fallas judiciales como catalizadores, pero arriesgando que se perpetúe el ciclo de violencia sin atacar las raíces como la corrupción, la pobreza o redes delincuenciales élite.
Entonces, no veo por lo pronto que Daniel Noboa, John Reimberg y Gian Carlo Loffredo estén próximos a tener una "victoria" clara contra el delito, el crimen y el narco, pero están logrando una imagen de seguridad temporal en que no consideran (o no les importa) los riesgos democráticos.
Lectura recomendada: Sesgo de supervivencia y visión multidominio para la seguridad del Estado
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Datos sobre el autor:
Canal de vídeos: https://www.youtube.com/@RaulZavala

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