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20 de enero de 2026

Riesgos de la "Ofensiva Total" sin respaldo judicial

La militarización del Ecuador no es un tema menor. El accionar de soldados como imagen policial es prácticamente una reconfiguración política del Estado ajena a la Constitución y si a eso se suma el debilitamiento del Legislativo y Judicial, estamos frente al totalitarismo del Siglo XXI.

Este punto de vista lo expongo a partir de que el Gobierno de Ecuador decidió ejecuta otra gran movilización de tropas bajo la denominación "Operación Ofensiva Total". Al revisar la información pública me cuestiono: ¿Cuál es el apoyo especial que dará la Fiscalía para que los esfuerzos militares no se diluyan? porque caso contrario está exponiendo a los soldados por asuntos políticos mediáticos.

Aunque puede notarse un posible respaldo ciudadano, a los pocos días de implementada esta "Ofensiva Total" puedo percibir que es la misma receta que se implementa desde hace dos y más años: uniformes y fusiles contra la inseguridad en un alarde muy parecido a una parada militar. Igual en el mundo mediático las fotos y vídeos de militares en acción son carne para los clics y los post virales.

Lo sostengo en que debido a las fuerzas que han adquirido los distintos grupos delincuenciales hay solapamientos importantes en la manera de combatirlos, sobre todo contra crimen organizado transnacional, narcoterrorismo o terrorismo, donde las policías usan técnicas casi militares y los militares apoyan en inteligencia contra amenazas internas graves; pero la doctrina de cada una de la instituciones sigue siendo distinto: una está pensada para destruir y neutralizar una amenaza existencial, la otra para investigar, judicializar y prevenir conductas delictivas.

Dichas doctrinas tienen objetivos concretos que, al parecer, tanto el Presidente Noboa Noboa como sus dos ministros: el del Interior John Reimberg junto al de Defensa Gian Carlo Loffredo, parecieran desconocer:

  • Inteligencia militar (para ganar una guerra): busca ventaja decisiva en un conflicto armado o de alta intensidad con base en una pregunta clave: ¿Cómo podemos derrotarlos o evitar que nos derroten?
  • Inteligencia policial (para reprimir el delito): busca control del delito dentro de una sociedad democrática y bajo un Estado de derecho con base en una pregunta clave: ¿Cómo podemos detener esta actividad criminal y llevar a los responsables ante la justicia?

Con base en esta diferenciación me es posible ampliar mis argumentos a que sin una declaratoria de urgencia de parte del sistema judicial, en especial de la Fiscalía, los resultados de este nuevo empleo de las fuerzas del orden y aportes de la ciudadanía, se diluirán en el mediano y largo plazo.

Pero quiero ampliar el punto de policía y militares en un Estado de derecho, pues existe una diferencia sustancial entre la Inteligencia para ganar una guerra (militares) y la Inteligencia para reprimir el delito (policías) que radica en el objetivo final: el nivel de análisis, el marco legal, el adversario y el horizonte temporal en el que operan, que bien pueden detallarse en el siguiente cuadro:

Aspecto

Inteligencia para ganar una guerra (Militar/Estratégica)

Inteligencia para reprimir el delito (Policial/Criminal)

Objetivo principal

Derrotar o neutralizar una amenaza armada externa o interna (Estado, grupo armado, terrorismo a gran escala)

Prevenir, interrumpir y sancionar actividades delictivas (crimen organizado, narcotráfico, robo, homicidios, etc.)

Adversario típico

Fuerzas armadas extranjeras, insurgencias, grupos terroristas con capacidad militar

Individuos, bandas, organizaciones criminales que operan (mayoritariamente) dentro del marco penal

Nivel predominante

Estratégico y operacional (a veces táctico en combate)

Táctico y operacional (con algo de estratégico en crimen organizado transnacional)

Horizonte temporal

Medio-largo plazo (meses a años). Anticipa guerras, conflictos o amenazas existenciales

Corto-medio plazo. Busca prevenir delitos inmediatos o desarticular redes en meses

Producto principal

Estimaciones de capacidades y intenciones enemigas, vulnerabilidades, escenarios de guerra

Perfiles de organizaciones criminales, flujos de dinero/drogas/armas, identificación de líderes y rutas

Marco legal y límites

Derecho Internacional Humanitario + leyes de guerra. Menos restricciones en conflicto armado

Derecho penal, garantías constitucionales, debido proceso, reglas de evidencia para juicios

Estándar de prueba

Suficientemente creíble para tomar decisiones de vida/muerte o movimientos de tropas

Alto estándar probatorio (más allá de duda razonable) para llevar a juicio

Consecuencia del éxito

Victoria militar, control de territorio, disuasión estratégica

Arrestos, juicios, desmantelamiento de estructuras criminales, reducción de tasas de delito

Consecuencia del fracaso

Derrota militar, pérdida de soberanía o vidas masivas

Aumento de la criminalidad, impunidad, pérdida de confianza en instituciones

Ejemplo clásico

Conocer capacidades de misiles, intenciones de invasión, orden de batalla enemigo

Mapear una red de narcotráfico, identificar lavado de activos, predecir un sicariato

Bajo estas perspectivas me es posible advertir que el Gobierno está aprovechando la crisis del sistema judicial y las falencias de la Fiscalía para una montar una estrategia militar reactiva y ganar tanto legitimidad como control inmediato, usando las fallas judiciales como catalizadores, pero arriesgando que se perpetúe el ciclo de violencia sin atacar las raíces como la corrupción, la pobreza o redes delincuenciales élite.

Entonces, no veo por lo pronto que Daniel Noboa, John Reimberg y Gian Carlo Loffredo estén próximos a tener una "victoria" clara contra el delito, el crimen y el narco, pero están logrando una imagen de seguridad temporal en que no consideran (o no les importa) los riesgos democráticos.

Lectura recomendada: Sesgo de supervivencia y visión multidominio para la seguridad del Estado

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