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1 de febrero de 2026

Esmeraldas: un "luto colectivo" sin un plan

Ismael Bernal Espinoza: ¿Cómo se enteraron de un poco de la situación de Esmeraldas? Este tiempo he hecho el ejercicio de fijar las fuentes locales ya que gran parte de la información local de Esmeraldas no sale, romper el cerco mediático y el silencio estatal es muy duro porque uno se rompe también. (@IsmaelBernalE)


La cobertura de los medios locales de Esmeraldas sobre el incendio en la Refinería del 30 de enero de 2026 se caracterizó por un enfoque inmediato y alarmista en las primeras horas, destacando la densa columna de humo negro visible desde distintos sectores de la ciudad, reportes de posibles explosiones previas y la rápida movilización de bomberos de múltiples cantones (incluyendo Esmeraldas, Quinindé y Atacames), junto con evacuaciones preventivas en barrios cercanos como 15 de Marzo y escuelas.

Publicaciones en Facebook, Instagram y radios locales o cuentas en redes sociales enfatizaron la "alarma entre la ciudadanía", el "incendio de gran magnitud" en una piscina de residuos (slop) en área externa, y la percepción de riesgo ambiental y de salud por el humo persistente, con menciones a hollín cayendo en calles y preocupaciones por contaminación.

Posteriormente, al alinearse con comunicados oficiales de Petroecuador, muchos ajustaron el tono para confirmar que el fuego fue controlado tras seis horas sin heridos ni interrupciones en operaciones, aunque persistieron críticas implícitas en comentarios ciudadanos y publicaciones sobre la recurrencia de incidentes (recordando el de mayo 2025) y la minimización por parte de autoridades nacionales, reflejando una mezcla de denuncia comunitaria y reporte factual con énfasis en la vulnerabilidad local ante la infraestructura estratégica.

En declaraciones para "La Contra" Ismael Bernal describe la situación en Esmeraldas como un "luto colectivo" debido a un año extremadamente complicado marcado por eventos como el derrame de petróleo (que dejó a la población sin agua ni comida por más de un mes, agravado por enfrentamientos armados nocturnos), un terremoto, el incendio en la refinería y la violencia generalizada. (Acceso al vídeo AQUÍ)

También critica la negligencia y respuesta precaria del Gobierno, que no solo afecta la integridad física y mental de la población, sino que también impone un "régimen del silencio" en una comunidad históricamente sociable y afectuosa, ahora dominada por el temor.

Bernal destaca cómo la vida urbana termina temprano (a las 3 - 4 de la tarde), con gente apresurándose a resguardarse en casa, y lamenta la pérdida de tradiciones decembrinas como pintar casas o colocar luces. Extiende el problema a nivel nacional por la desigualdad, citando estadísticas alarmantes: 77% con empleo inadecuado, 60% en pobreza multidimensional y 30% en extrema pobreza, con escasos mecanismos para coexistir con la violencia criminal y breves periodos de alivio.

En un hilo de X publicado por la periodista Gabriela Ruiz (@GabyRuizMx), denuncia la precaria situación de la Refinería de Esmeraldas en Ecuador, describiéndola como una "bomba de tiempo" debido a su infraestructura obsoleta de 1977, falta de mantenimiento e inversión estatal, operando solo al 41,5% de capacidad en 2025.

Resalta cómo la provincia afrodescendiente, empobrecida y segregada soporta el mayor impacto de desastres recurrentes, como el incendio de mayo de 2025, un sismo en abril, un derrame en marzo que dejó a más de 113 mil personas sin agua ni medios de vida, y el reciente incendio de enero de 2026, todo ello agravado por el cierre de nueve meses del Hospital Básico del IESS y la ausencia de políticas sociales, reemplazadas por militarización en una "zona de guerra" con estados de excepción, motines carcelarios y desapariciones forzadas, incluyendo niños.

Ruiz cuestiona el plan gubernamental para Esmeraldas, enfatizando que no debe ser tratada como zona de sacrificio ni de conflicto armado, sino que requiere atención ambiental, sanitaria y social urgente. Finaliza su exposición con: ¿Cuál es el plan para Esmeraldas?

En un informe anterior de este blog se realizó una proyección a partir del derrame de marzo de 2025 bajo el titular: "Posible escenario apocalíptico en Esmeraldas" en el que se afirma las limitaciones institucionales para afrontar la crisis tanto por el derrame de petróleo como por lo que evidentemente es una falla en el manejo informativo institucional. (Leer el informe AQUÍ)

Los hechos

El incendio en la piscina de residuos de hidrocarburos (slop) en la Refinería de Esmeraldas, ocurrido el 30 de enero de 2026 alrededor de las 11:00 horas, fue controlado tras aproximadamente seis horas sin heridos ni interrupciones en las operaciones; pero emergen reportes locales sobre impactos ambientales extendidos y críticas a la respuesta gubernamental.

La Refinería de Esmeraldas, con capacidad de 110.000 barriles diarios, ha sufrido incidentes recurrentes, incluyendo un incendio en mayo de 2025 que paralizó operaciones por meses; este evento adverso surge en momentos en que enfrenta pobreza, violencia por narcotráfico y estados de emergencia, agravando la vulnerabilidad a eventos como este.

El fuego inició posiblemente con una explosión, generando humo visible en la ciudad y según Petroecuador desplegó 172 técnicos y bomberos de múltiples cantones, controlando el incendio sin afectaciones mayores; además, se cumplieron evacuaciones preventivas que cubrieron un radio de 800 metros, incluyendo barrios y escuelas.

Hasta el 31 de enero, no hay informes de nuevas emergencias directas, pero persisten preocupaciones por contaminación residual que, con el paso de las horas se fueron confirmado; como parte de las consecuencias Ismael Bernal Espinoza reportó humo persistente por horas y riesgos de lluvias ácidas el 30 de enero.

Un exhorto sin impactos

La Defensoría del Pueblo de Ecuador emitió un exhorto el 31 de enero de 2026 en favor de los derechos de las personas y de la naturaleza ante el incendio ocurrido en la Refinería de Esmeraldas el día anterior, destacando la urgencia de proteger a las comunidades afectadas y el entorno ambiental.

En el documento, la institución insta a las autoridades competentes, incluyendo Petroecuador y los ministerios de Ambiente y Salud, a realizar investigaciones exhaustivas sobre las causas del siniestro, evaluar impactos en la salud respiratoria de la población debido al humo tóxico y posibles contaminaciones en ríos y suelos, y garantizar transparencia en la información proporcionada a la ciudadanía.

También menciona que fue impedida la entrada del Defensor del Pueblo a la refinería para verificaciones directas, exigiendo acceso libre para monitoreo independiente y medidas reparadoras, en línea con exhortos previos por derrames de petróleo en la provincia, que subrayan la vulnerabilidad ambiental y social de Esmeraldas. (Leer el comunicado directo AQUÍ)

Consecuencias al 31 de enero

El humo causó irritación respiratoria inmediata en sectores como Tachina y Pianguapí; reportes locales indican contaminación en agua de lluvia con olor y color a hidrocarburos en cantones como San Lorenzo y Rioverde, afectando tanques de almacenamiento debido a la falta de agua potable.

No hay impactos reportados en fuentes de agua principales ni en la productividad, pero persisten preocupaciones por efectos a largo plazo; a su vez el Ministerio de Salud Pública distribuyó mascarillas básicas, criticadas como insuficientes (valor de 15 centavos), ignorando necesidades de protección N95 ante contaminantes químicos.

De otro lado se produjo un apagón de seis horas que afectó sectores como Santa Martha el 30 de enero, complicando la respuesta de las entidades de socorro.

La actuación de los militares en la zona de Esmeraldas durante el incendio del 30 de enero de 2026 se centró en el apoyo al control de la emergencia y la seguridad perimetral, integrándose al Bloque de Seguridad junto con bomberos y Policía Nacional para extinguir el fuego en la piscina de residuos de hidrocarburos.

Las Fuerzas Armadas aseguraron el perímetro de instalaciones cercanas, como el centro de rehabilitación social ubicado a dos kilómetros de la refinería, facilitaron evacuaciones preventivas en barrios como 15 de Marzo y escuelas adyacentes, y colaboraron en la logística para evitar riesgos mayores en una provincia bajo estado de excepción por violencia relacionada con narcotráfico.

Se estima que económicamente la refinería opera normalmente, pero incidentes recurrentes (dos derrames y dos incendios en un año) generan riesgos para la cadena de suministro; sin embargo, Petroecuador y la Ministra Inés Manzano afirmaron control y ausencia de riesgos mayores el 30 de enero, las denuncias públicas hacen hincapié en la minimización oficial y mediático del hecho, la contaminación de aire y río, así como la falta de dignidad en la respuesta y la falta la ausencia de explicaciones sobre implicaciones de la refinería en la provincia y las reparaciones.

Esmeraldas sufre violencia diaria, inestabilidad eléctrica y exposición industrial, con percepción de abandono estatal; la violencia persistente, como asesinatos reportados el 31 de enero en el centro de Esmeraldas, resalta la inseguridad bajo estado de excepción, por lo que el incendio agrava esto, con reportes de contaminación extendida al 31 de enero, destacando negligencia en sectores estratégicos y respuestas inadecuadas a comunidades a la comunidad en general.

En un hilo de X publicado por la periodista Gabriela Ruiz (@GabyRuizMx), denuncia la precaria situación de la Refinería de Esmeraldas en Ecuador, describiéndola como una "bomba de tiempo" debido a su infraestructura obsoleta de 1977, falta de mantenimiento e inversión estatal, operando solo al 41,5% de capacidad en 2025.

Resalta cómo la provincia afrodescendiente, empobrecida y segregada soporta el mayor impacto de desastres recurrentes, como el incendio de mayo de 2025, un sismo en abril, un derrame en marzo que dejó a más de 113 mil personas sin agua ni medios de vida, y el reciente incendio de enero de 2026, todo ello agravado por el cierre de nueve meses del Hospital Básico del IESS y la ausencia de políticas sociales, reemplazadas por militarización en una "zona de guerra" con estados de excepción, motines carcelarios y desapariciones forzadas, incluyendo niños.

Ruiz cuestiona el plan gubernamental para Esmeraldas, enfatizando que no debe ser tratada como zona de sacrificio ni de conflicto armado, sino que requiere atención ambiental, sanitaria y social urgente.

Otras evidencias de problemas


 

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20 de enero de 2026

Riesgos de la "Ofensiva Total" sin respaldo judicial

La militarización del Ecuador no es un tema menor. El accionar de soldados como imagen policial es prácticamente una reconfiguración política del Estado ajena a la Constitución y si a eso se suma el debilitamiento del Legislativo y Judicial, estamos frente al totalitarismo del Siglo XXI.

Este punto de vista lo expongo a partir de que el Gobierno de Ecuador decidió ejecuta otra gran movilización de tropas bajo la denominación "Operación Ofensiva Total". Al revisar la información pública me cuestiono: ¿Cuál es el apoyo especial que dará la Fiscalía para que los esfuerzos militares no se diluyan? porque caso contrario está exponiendo a los soldados por asuntos políticos mediáticos.

Aunque puede notarse un posible respaldo ciudadano, a los pocos días de implementada esta "Ofensiva Total" puedo percibir que es la misma receta que se implementa desde hace dos y más años: uniformes y fusiles contra la inseguridad en un alarde muy parecido a una parada militar. Igual en el mundo mediático las fotos y vídeos de militares en acción son carne para los clics y los post virales.

Lo sostengo en que debido a las fuerzas que han adquirido los distintos grupos delincuenciales hay solapamientos importantes en la manera de combatirlos, sobre todo contra crimen organizado transnacional, narcoterrorismo o terrorismo, donde las policías usan técnicas casi militares y los militares apoyan en inteligencia contra amenazas internas graves; pero la doctrina de cada una de la instituciones sigue siendo distinto: una está pensada para destruir y neutralizar una amenaza existencial, la otra para investigar, judicializar y prevenir conductas delictivas.

Dichas doctrinas tienen objetivos concretos que, al parecer, tanto el Presidente Noboa Noboa como sus dos ministros: el del Interior John Reimberg junto al de Defensa Gian Carlo Loffredo, parecieran desconocer:

  • Inteligencia militar (para ganar una guerra): busca ventaja decisiva en un conflicto armado o de alta intensidad con base en una pregunta clave: ¿Cómo podemos derrotarlos o evitar que nos derroten?
  • Inteligencia policial (para reprimir el delito): busca control del delito dentro de una sociedad democrática y bajo un Estado de derecho con base en una pregunta clave: ¿Cómo podemos detener esta actividad criminal y llevar a los responsables ante la justicia?

Con base en esta diferenciación me es posible ampliar mis argumentos a que sin una declaratoria de urgencia de parte del sistema judicial, en especial de la Fiscalía, los resultados de este nuevo empleo de las fuerzas del orden y aportes de la ciudadanía, se diluirán en el mediano y largo plazo.

Pero quiero ampliar el punto de policía y militares en un Estado de derecho, pues existe una diferencia sustancial entre la Inteligencia para ganar una guerra (militares) y la Inteligencia para reprimir el delito (policías) que radica en el objetivo final: el nivel de análisis, el marco legal, el adversario y el horizonte temporal en el que operan, que bien pueden detallarse en el siguiente cuadro:

Aspecto

Inteligencia para ganar una guerra (Militar/Estratégica)

Inteligencia para reprimir el delito (Policial/Criminal)

Objetivo principal

Derrotar o neutralizar una amenaza armada externa o interna (Estado, grupo armado, terrorismo a gran escala)

Prevenir, interrumpir y sancionar actividades delictivas (crimen organizado, narcotráfico, robo, homicidios, etc.)

Adversario típico

Fuerzas armadas extranjeras, insurgencias, grupos terroristas con capacidad militar

Individuos, bandas, organizaciones criminales que operan (mayoritariamente) dentro del marco penal

Nivel predominante

Estratégico y operacional (a veces táctico en combate)

Táctico y operacional (con algo de estratégico en crimen organizado transnacional)

Horizonte temporal

Medio-largo plazo (meses a años). Anticipa guerras, conflictos o amenazas existenciales

Corto-medio plazo. Busca prevenir delitos inmediatos o desarticular redes en meses

Producto principal

Estimaciones de capacidades y intenciones enemigas, vulnerabilidades, escenarios de guerra

Perfiles de organizaciones criminales, flujos de dinero/drogas/armas, identificación de líderes y rutas

Marco legal y límites

Derecho Internacional Humanitario + leyes de guerra. Menos restricciones en conflicto armado

Derecho penal, garantías constitucionales, debido proceso, reglas de evidencia para juicios

Estándar de prueba

Suficientemente creíble para tomar decisiones de vida/muerte o movimientos de tropas

Alto estándar probatorio (más allá de duda razonable) para llevar a juicio

Consecuencia del éxito

Victoria militar, control de territorio, disuasión estratégica

Arrestos, juicios, desmantelamiento de estructuras criminales, reducción de tasas de delito

Consecuencia del fracaso

Derrota militar, pérdida de soberanía o vidas masivas

Aumento de la criminalidad, impunidad, pérdida de confianza en instituciones

Ejemplo clásico

Conocer capacidades de misiles, intenciones de invasión, orden de batalla enemigo

Mapear una red de narcotráfico, identificar lavado de activos, predecir un sicariato

Bajo estas perspectivas me es posible advertir que el Gobierno está aprovechando la crisis del sistema judicial y las falencias de la Fiscalía para una montar una estrategia militar reactiva y ganar tanto legitimidad como control inmediato, usando las fallas judiciales como catalizadores, pero arriesgando que se perpetúe el ciclo de violencia sin atacar las raíces como la corrupción, la pobreza o redes delincuenciales élite.

Entonces, no veo por lo pronto que Daniel Noboa, John Reimberg y Gian Carlo Loffredo estén próximos a tener una "victoria" clara contra el delito, el crimen y el narco, pero están logrando una imagen de seguridad temporal en que no consideran (o no les importa) los riesgos democráticos.

Lectura recomendada: Sesgo de supervivencia y visión multidominio para la seguridad del Estado

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4 de enero de 2026

El costo de mi gris para el 2026

Normalmente al inicio de cada año tengo el ritual de plantearme lo que será mi línea de trabajo en cada una de mis actividades personales, profesionales, domiciliarias y de críticas. Esta vez me he tomado más tiempo del acostumbrado porque mi mundo ya no es tan simple ante una necesidad de supervivencia mental. El 1 de enero mientras caminaba con Gala por la playa me pregunté en voz alta: ¿Cómo está afectando a mi yo interno lo que ocurre en el entorno cercano y lejano del lugar en que vivo? De allí me saltaron otras preguntas, otras respuestas.

Mientras avanzo por la arena y de reojo veo a Gala seguirme pero dándose tiempo para olfatear lo que encuentra a su paso, me cuestiono si vale la pena seguir con la política que me propuse el 30 de diciembre del 2024 como guía para el 2025; en síntesis: "Quizá no pueda cambiar el mundo pero sí el pedacito que me toca" al referirme a Puerto Cayo (leer AQUÍ).

Acepto que estamos en un mundo conflictivo, en constante conflicto por la necesidad de muchas personas de sostenerse en sus creencias políticas, económicas, políticas y sociales, en que la premisa es: o estas conmigo o estás en mi contra, de usar el ataque verbal como muestra de que tiene razón. Me salta, entonces, otra duda: ¿Es mi obligación siempre estar a favor o en contra de un un hecho y exponerlo públicamente? y me respondo ¿Se acepta el gris, solo el blanco o solo el negro?

Claro, podría ser neutral pero ¿acaso la neutralidad no es pactar con Dios y el Diablo al mismo tiempo?

Recordé en ese momento a Freddy Javier Álvarez, uno de mis profesores cuando en una de sus clase aseguro que filosofar ante escenarios complejos externos no es un lujo, es una necesidad moral, pienso entonces que cuando el mundo digital grita blanco o negro, es necesario detenerme a preguntar ¿Y si hay un gris legítimo, aunque duela sostenerlo? ¿No sería acaso un acto de resistencia?

Por unos instantes me detengo para fotografiar un bulto de basura que alguien lo dejó sobre la arena, uno que ayer ya lo había visto, durante toda la semana estuvo allí, frente a uno de los tantos negocios instalados sobre la playa. He sido crítico con el maltrato a este espacio público y seguramente siga así este 2026, lo he dicho públicamente aunque se me tache de ser contrario al fomento del turismo y no me sume a la propaganda que muestra un lugar muy diferente. (Vídeo de mi comentario AQUÍ)

Sigo mi rumbo, Gala va pisando las olas, retomo a mis reflexiones dudando si debería seguir con los cuestionamientos a la falta de cuidado a la playa y decido que sí, porque vivo frente a la playa, porque es una muestra de inseguridad, de contaminación. Entonces, entiendo que es necesario ver el gris de la política pública local, cantonal, provincial y nacional, lo que no me hace gobiernista peor opositor.

Puedo asegurar que en un momento del ejercicio profesional del periodismo, tuve que guiarme por los cánones sociales, académicos y laborales; por titulación sigo siendo periodista pero ahora soy un ciudadano más que defiendo mi entorno cercano, un ciudadano que he decidido ser neutral desde lo que yo llamo el justo equilibrio, mesotés dirían los estudiosos de la Filosofía.

Entonces me doy cuenta que hemos caminado tanto que ya no estoy frente a la playa cercana a la casa, estoy mucho más al norte, en aquella que tiene menos afluencia de bañistas, que menos está expuesta al ojo de reporteros y que al parecer nadie la supervisa; además que en nada me afecta directamente y mentalmente repaso los otros inconvenientes que enfrentamos en Puerto Cayo. 

También de aquellos escenarios complicados que están más allá de las fronteras locales relacionados con las políticas públicas o los escándalos políticos, porque no soy ni gobiernista ni oposición, porque no pertenezco a ningún comité de aplausos.

Y decido regresar a casa, voy repasando los distintos inconvenientes del acontecer diario en cualquier parte del planeta Tierra, algunos en común y otros específicos y ¡¡PUM!! otra duda: ¿Qué significan esos problemas para la dignidad de las personas afectadas directamente, incluyéndome yo como ciudadano?

Fueron muchas interrogantes en esa jornada de ejercicios y algunas conclusiones orientadoras sobre mi situación personal respecto a ellas. Ya frente al computador, revisando mis ideas, replanteo las preguntas, escribo la primera línea guía: el mundo no es binario y se llega al justo equilibrio cuando se plantea el "Sí, pero..." seguido del "No, pero..." y con lo cual llegó al gris, a un gris que no es cobardía, es coraje pragmático y honestidad para conmigo mismo.

Empiezo mi redacción y avanzo con relativa tranquilidad hasta este punto en que enfrento una realidad dura: muchos esperan que tome partido claro; cuando no lo hago, unos me insultan y hasta dejan de hasta saludarme, otros me evitan o me ignoran (en redes sociales le dicen "ghostear"). No quiero devolver la misma moneda porque necesito escuchar y leer puntos de vista distintos a los míos.

Entonces cruzo ese límite y decido tomar el rumbo de la resistencia:

Mantener mi punto de vista gris en público requiere más valentía que tomar bando, porque no me da el veneno dulce de la tribu ni la protección del grupo, pero es el único lugar desde donde puedo construir algo duradero.

No tengo la obligación de satisfacer la expectativa ajena de "tomar partido" o entrar en el falso dilema de escoger a quién dar la razón. Yo elijo mis espacios y mis batallas.

Además, con el tiempo he aprendido que la gente que me exige lealtad absoluta lo hizo porque necesita reducir su propia ansiedad de incompetencia: el mundo es complejo y las etiquetas simplifican. Yo no responsable de calmarles esa ansiedad.

No en toda toda conversación se requiere la misma profundidad, así que cuando se presente la ocasión me bastará con una frase que deje la puerta abierta. Por un acaso: no lo considero traición al gris, pues será mi estrategia de supervivencia mental, pero tendré presente que mi silencio selectivo no es complicidad o contubernio. 

Tengo claro que no tengo ni tendré ni necesito tener el control sobre lo que los otros piensan de mi, tampoco permitir que eso me controle.

Por eso, declaro abiertamente a mis lectores: ante conflictos lejanos o cercanos y la polarización violenta, mi punto de vista siempre será gris, no por indiferencia ni cobardía, sino por fidelidad a la complejidad que veo. 

El precio será alto: insultos, desprecios, silencios incómodos, etiquetas rápidas, en otros espacios quizás mi gris se lea como infidelidad o tibieza, sé que existe la excomunión social moderna; pero pagarlo me parece necesario. Callar o radicalizarme para evitarlo sería traicionarme a mí mismo, así que prefiero, de ahora en adelante, el agotamiento del “sí, pero… y del no, pero…” a la comodidad del quemeimportismo o los pactos con Dios y el Diablo.

Y cierro: no pretendo convencer a nadie de compartir el mismo gris; solo lo pondré a consideración para críticas, réplicas o reclamos moderados de quien decida leer o escuchar mis puntos de vista expuestos en reuniones, mis blogs y redes sociales.

El resto ya es una cuestión ajena a mi persona en la que no intervendré.

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28 de diciembre de 2025

Adiós a la democracia, ahora manda el caudillismo millennial

Profesionalmente crecí viendo y siendo testigo del populismo como una expresión pura de captar las masas electorales y el apoyo popular; en ese antiguo mundo una de las frases más comunes fue: la verdadera encuesta está en las calles. ese mundo político no se estancó, los aspirantes al poder político se digitalizaron y hoy enfrento un nuevo escenario: el caudillismo millennial, porque las dictaduras tradicionales prácticamente están muertas. 

Foto: xataka.com

La estabilidad democrática tradicional también ha sido aplastada. Las votaciones son un mero trámite burocrático para llegar al poder político. Al final del primer cuarto del Siglo XXI son los algoritmos los que dictan las decisiones políticas y los neo-populistas saben usarlos a su favor.

Son hechos que me han tocado aprenderlos en el camino, un camino que no me despejado dudas sino que me ha mostrado anomalías en la gestión pública. El debate político ahora es on line y parte de una tendencia en redes sociales, muchas veces inducida por cibertropas; las tarimas ahora se usan como parte del método de marketing digital para las fotos y vídeo virales. 

Veo que se acabó la responsabilidad ante los ciudadanos, a los funcionarios les basta hacer un "live" para contar su versión aunque nunca presentan justificativos legales; la rendición de cuentas a mutado a las explicaciones narcisistas y de victimismo en eventos digitales.

Entonces, ¿Qué película estoy viendo?

El caudillismo millennial, un mutante que aplasta a la democracia y también a las dictaduras. Trata de como evolucionó el caudillismo tradicional, adaptándose a la era digital y se caracterizada por la presencia de funcionarios que combinan o construyen, principalmente, su carisma personal con herramientas tecnológicas para consolidar su poder personal.

A diferencia de sus antecesores del siglo XIX, que dependían de alianzas militares y clientelismo local, esta variante surge en contextos democráticos frágiles, donde el politiquero utiliza plataformas en línea para construir una imagen de proximidad y eficiencia, a menudo a expensas de instituciones formales.

Pienso entonces que este fenómeno no es una mera autoridad innovadora, sino un mecanismo que erosiona la democracia al priorizar el culto a la personalidad sobre el Estado de derecho.

Una de las características principales del caudillismo millennial es su dependencia de las redes sociales como arma principal de propaganda; estos ciudadanos no solo comunican directamente con sus seguidores, sino que moldean narrativas a través de memes, videos virales y algoritmos, creando una ilusión de diálogo horizontal. Esta estrategia permite bypassar medios tradicionales, que a menudo son tildados de "enemigos" para deslegitimarlos, fomentando una polarización que fortalece el vínculo emocional con la base de apoyo.

Otra faceta clave es el populismo digital (por llamarlo así), que promete soluciones rápidas a problemas complejos como la inseguridad o la desigualdad, utilizando datos selectivos y retórica simplista. Críticamente, esto oculta una agenda autoritaria: el dueño del poder político se presenta como salvador infalible, justificando medidas excepcionales que suspenden derechos constitucionales bajo el pretexto de emergencias nacionales. Así, el caudillismo millennial transforma la política en un espectáculo mediático, donde la efectividad aparente prima sobre la transparencia y la responsabilidad constitucional.

Pero va más allá, porque en términos de gobernanza, se caracteriza por la concentración de poder en el Ejecutivo, con reformas que debilitan contrapesos como el judicial o el legislativo y hasta el electoral.

Estos "influencers" invocan "estados de excepción" prolongados, argumentando que la burocracia tradicional es ineficaz, lo que lleva a una necropolítica sutil: decisiones soberanas sobre quién es protegido y quién es marginado, reduciendo a opositores o minorías a posiciones precarias.

El uso de celebridades digitales es otra marca distintiva, ampliando el alcance más allá de votantes tradicionales hacia audiencias jóvenes y globales; críticamente, esto no democratiza el poder, sino que lo mercantiliza: el servidor público se convierte en una "marca" que vende seguridad y prosperidad, mientras suprime disidencias mediante ciberacoso o censura algorítmica.

Para identificar el caudillismo millennial, se consideran estos indicadores clave: 

Un alto índice de aprobación basado en encuestas digitales manipulables, donde el apoyo se mide por interacciones en redes más que por métricas institucionales; la prórroga indefinida de medidas de emergencia que suspenden libertades civiles; y un discurso que divide la sociedad en "pueblo leal" versus "élites corruptas", ignorando complejidades socioeconómicas.

Otros indicadores incluyen el control narrativo a través de campañas virales que desacreditan críticas, como informes de derechos humanos o de organizaciones ciudadanas; una inversión, oscura y desproporcionada en marketing digital sobre políticas públicas; y la erosión de independencia judicial mediante purgas o reformas exprés.

En última instancia, el caudillismo millennial no es un avance progresivo, sino una regresión disfrazada: promete eficiencia en un mundo acelerado, pero su objetivo es perpetuarse en el cargo al centralizar el poder de su imagen digitalmente omnipresente.

En definitiva, al final de mis días doy el último adiós a la democracia y miro el desfile victorioso del caudillismo digital.

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19 de diciembre de 2025

¿Dónde está el presupuesto municipal de Jipijapa?

Como ciudadano y votante de este cantón manabita, Puerto Cayo específicamente, donde el sol brilla con fuerza pero la transparencia parece eclipsada, no puedo dejar de cuestionar lo que ocurre la Municipalidad de Jipijapa. El Concejo Cantonal aprobó el presupuesto para 2026 el pasado 4 de diciembre; fue un proceso que terminó en una confrontación abierta entre la funcionaria y cuatro concejales por las reformas que se hicieron. Pero eso no es el problema de fondo.

Aquí viene el golpe: hasta la media noche de ayer 18 de diciembre de 2025, más de dos semanas después, el presupuesto sigue sin publicarse en el sitio web oficial www.jipijapa.gob.ec; en la sección de Transparencia (que ya de por sí cojea con actualizaciones parciales y formatos no siempre abiertos), no hay rastro de este documento que debería ser accesible al público en general; ni en Rendición de Cuentas, ni en Noticias, ni en ningún rincón digital de la página. Solo migajas informativas en redes sociales: posts emocionales de la alcaldesa y réplicas de concejales, pero nada del instrumento financiero real que define nuestro futuro cantonal.

Lo segundo es dejar claro que el presupuesto no es una camisa de fuerza pero sí un documento moral por excelencia de la intencionalidad y guía en una administración; revela prioridades incluso cuando se intenta ocultarlas, es un criterio objetivo y cuantificable para medir coherencia entre discurso y acción.

Es en definitiva, un presupuesto es para que cualquiera sepa a dónde carajos van realmente los recursos públicos y un pilar de la transparencia, además de un indicador para el control social.

Entonces, ¿Qué revela esta demora en publicarlo? En un cantón donde la Ley Orgánica de Transparencia y Acceso a la Información Pública obliga a publicar estos documentos de manera oportuna, esta omisión grita opacidad. ¿Priorizan el desarrollo urbano, como se jactan en exposiciones previas, o el ocultamiento para evitar escrutinio ciudadano? ¿Se corrige el presupuesto para obras y servicios necesarios o se deja en la sombra el objetivo de los gastos?

Pero lo otro: ¿Cómo empata lo presupuestado para el 2026 con el "Plan de desarrollo y ordenamiento territorial  del  cantón  jipijapa 2023-2027"? ¿Cuál es peso específico de inversiones para Puerto Cayo? ¿Se incorpora a la playa como un ecosistema que merece especial atención? ¿Qué con la seguridad y la mejora de los servicios municipales en la parroquia?

Tres ejemplos que a título personal considero que son ejemplo para conocer lo presupuestado para el 2026 y que tienen relación directa con Puerto Cayo, esto sin desmerecer otras necesidades parroquiales:

1. ¿Cuánto se estima recaudar por la Tasa para el fondo colinas y en qué se invertirá en beneficio directo para esta parroquia rural costera?

2. ¿Para qué se usarán los recursos que deben cobrarse según la ordenanza que regula el uso y administración del Malecón?

3. ¿Cuál es la prioridad municipal para recuperar el control y gestión del cementerio del centro parroquial?

Tampoco me fue posible encontrar un acta sobre los aportes ciudadanos para elaborar el presupuesto del 2026, menos sobre la "maratónica" y "confrontacional" sesión del 4 de diciembre, peor del proceso legislativo que llevaron adelante los concejales para decidir las reformas a lo propuesto por la Alcaldía y su equipo técnico. Tal vez deba buscar más fondo  podría preguntar oficialmente. 

Lo único que existe es la  Resolución 175_N en que la consta que se debatió y aprobó en segundo y definitivo debate el presupuesto para 2026, en dicho documento se resume el entorno político y legal de los actuado por el pleno del Concejo, pero no el contenido de la herramienta financiera. Para el leer la Resolución en mención de cuatro páginas (PDF), lo puede hacer siguiendo el siguiente enlace:  https://jipijapa.gob.ec/images/resoluciones-2025/RESOLUCION_175_N.pdf

No es un hecho aislado

Esta demora en publicar y difundir el presupuesto municipal para el 2026 no es un hecho aislado, sino parte de un patrón crónico de opacidad que invisibiliza a parroquias como Puerto Cayo. Ya en marzo de este año publicaba en mi blog que, pese a las estimaciones planificadas de inversión pública, entre USD 3.9 y 14.5 millones anuales considerando los cuatro niveles de gobierno, la ejecución real en nuestra parroquia apenas ronda los USD 1-3 millones, con migajas en sectores clave como seguridad, salud, manejo de la playa y gestión de riesgos.

En ese análisis concluí que Puerto Cayo no es prioridad en los planes anuales de inversión ni en los POA del GAD Jipijapa, donde los recursos se concentran en áreas urbanas y obras de imagen. (Puede leer lo publicado AQUÍ)

Y para rematar esta radiografía de prioridades ocultas, veamos el manejo del presupuesto participativo 2025, esa herramienta que la ley y las ordenanzas municipales presentan como el corazón de la "democracia directa" en los cantones. En el sitio web del GAD Jipijapa lo único que aparece es un solitario y aislado PDF las reuniones del 2024, con firmas de los asistentes, una breve narración sobre el protagonismo del Director de Planificación, pero sin evidencias de los aportes ciudadanos y menos de los representantes de las parroquias rurales. 

En esa Acta no se detalla ningún proyecto concreto ni monto asignado por barrio o parroquia, y la aprobación del anteproyecto se reduce a una resolución exprés sin registrar votación amplia ni objeciones; se habla de “prioridades” genéricas (vialidad, inversión social y servicios básicos) y de reuniones previas en septiembre, no hay matriz de necesidades, no hay diagnóstico territorial visibles. Queda relatado brevemente y de manera genérica el conjunto de inquietudes de ciertos asistentes por la falta de seguimiento en obras anteriores y la insuficiencia presupuestaria.

Tengo la percepción de que ese documento titulado "Acta de la Asamblea Dirplan-Oct-2024" sin firma de quien la redactó, fue elaborado únicamente para cumplir un trámite burocrático. (El documento lo puede visualizar AQUÍ

Es entendible que las restricciones financieras impiden que se pueda hacer todo lo que se necesita que haga, pero el hecho de que esté contemplado en el presupuesto es ya un síntoma de que sí ha se han considerado ciertos problemas para armar un plan o una hoja de ruta basada en evidencias para solucionarlos. 

Entorno de las decisiones municipales

Para quienes requieran conocer el contenido de la sección de Transparencia del GAD Municipal de Jipijapa, lo pueden hacer siguiendo este enlace: https://jipijapa.gob.ec/index.php/transparencia y el registro de lo ocurrido en las sesiones AQUÍ pero únicamente esta actualizada hasta el 3 de julio del 2025. 

La sección de Transparencia en las webs municipales sirve para que los ciudadanos podamos acceder a información pública sobre cómo se gasta el dinero, las decisiones y la gestión institucional, fomentando la participación, el control social y la lucha contra la corrupción, al publicar datos sobre finanzas, contratos, nóminas, planes y resultados, cumpliendo con el derecho a la información y promoviendo la confianza en la administración. 

La obligatoriedad de mantener actualizado el sitio web municipal se establece principalmente en la Ley Orgánica de Transparencia y Acceso a la Información Pública (LOTAIP) de Ecuador, que exige publicar información mínima actualizada mensualmente en sus portales web, garantizando claridad, acceso y calidad, y sancionando la falta de publicación o actualización, según artículos como el 19 y otros relacionados con la gestión pública. 

Sí, abundan las declaraciones mediáticas, pero en la gestión pública son los documentos los que hablan y los que sirve para evaluar con mayor objetividad la calidad de la gestión realizada.

Por eso bien vale un poco de orientación legal. El Artículo 57 literal g) del COOTAD establece como atribución exclusiva del Concejo Municipal:  "Aprobar u observar el presupuesto del gobierno autónomo descentralizado municipal, que deberá guardar concordancia con el plan cantonal de desarrollo y con el de ordenamiento territorial; así como garantizar una participación ciudadana...".

Por otro lado el Artículo 7 del COOTAD reconoce a los concejos municipales la facultad normativa para dictar ordenanzas (normas de carácter general), acuerdos y resoluciones. La aprobación del presupuesto anual, al ser un acto normativo de carácter general que regula los ingresos y gastos del cantón para todo un ejercicio fiscal, se materializa precisamente mediante ordenanza.

En la práctica, como se ve en numerosas municipalidades, el presupuesto se aprueba como "Ordenanza Presupuestaria" u "Ordenanza que aprueba el Presupuesto General del GAD Municipal para el ejercicio fiscal...". Las reformas presupuestarias también suelen ir por ordenanza (o resolución en casos menores como traspasos de partidas).

El acta de la sesión del Concejo documenta la deliberación y la votación, pero el instrumento jurídico vinculante y obligatorio es la ordenanza que sanciona el alcalde (o alcaldesa) y que debe publicarse para su vigencia plena, conforme al Art. 324 del COOTAD, sobre procedimiento normativo. Sin la ordenanza, el presupuesto no tiene fuerza normativa completa, y podría generar problemas de ejecución, fiscalización o incluso nulidad en controles posteriores 

Aclaración: es probable que por las reformas legislativas a este cuerpo legal, existan discrepancias en cuanto al articulado, pero para efectos de este punto de vista es válido el contenido en sí mismo.

Epílogo momentáneo

Es indudable que dotar de agua a gran parte de la ciudad de Jipijapa es un proyecto estrella municipal, pero la problemática rural es también parte de los aspectos prioritarios que debe abordar la institución; claro, a menos que se tengan otras preferencias latentes.

Consecuentemente, si los presupuestos son documentos morales que revelan las verdaderas prioridades e intenciones manifiestas, la ocultación municipal confirma que la equidad territorial y la transparencia siguen siendo palabras vacías para las zonas rurales y costeras de Manabí; lo que agrava el desierto informativo en el que estamos viviendo en Jipijapa de manera general y en Puerto Cayo de manera específica.

¿Qué nos espera en Jipijapa para el 2026 desde la perspectiva municipal como eje de los procesos de desarrollo? Por lo pronto es indescifrable mientras el presupuesto no sea público y reciba la atención de nosotros los ciudadanos que vivimos y votamos en esta parte del Ecuador.

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