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8 de octubre de 2017

Periodismo: ciencia para estudiarla desde las relaciones de producción

La falta de análisis en el periodismo no has llevado por caminos que lo alejan de su verdadera razón de ser, para convertirlo en una mercadería o en un servicio más como cualquier otro nacido del empirismo, cuando en la realidad fue diseñado para contrarrestar el poder político ineficiente y la propaganda oficial.

De una u otra forma el periodismo es una de las consecuencias de la comunicación con sus propias particularidades y objetivos sociales; es una de las formas para equilibrar y complementar la fuerza que desde el nacimiento del poder político han tenido las Relaciones Públicas; en la actualidad se ha generado lo que se conoce como la Dirección de Comunicación (Dircom), otra arista de este esquema de relaciones humanas.

Sin embargo es indiscutible que toda actividad humana está determinada por las relaciones de producción y su historia, por ello al emprender este análisis es indispensable dejar claro que me voy a encaminar por este rumbo que hasta ahora lo percibo como inexplorado. 

Una de las materias que han quedado fuera de muchos estudios es la administración de medios de comunicación, bien como empresas de distribución de mensajes y entretenimiento o bien como instituciones de difusión de información oficial.

A pesar que he repetido por muchas ocasiones en mi cuenta Twitter, no me había detenido a establecer los argumentos necesarios que sirvan, si fuese el caso, para generar nuevas alternativas que permitan “salvar” la extinción del periodismo, especialmente en Ecuador.

Pero el refuerzo y detonante para generar este post nació con la lectura de la entrevista que hizo Lucas Goyret a Jean-François Fogel y publicada por infobae.com, en que una de las preguntas fue ¿Y si tuviese que hacer una comparación entre el "viejo periodismo" y el "nuevo periodismo"?

A lo largo del texto se intercalan una serie de aristas relacionadas más con las empresas; en realidad comenté que es “Una interesante entrevista pero más enfocada al modelo de negocio de los medios que en sí al periodismo.”

En otro momento argumenté que no es saludable confundir medios de comunicación con periodismo, ni con reportería; es fundamental dejar claro que lo segundo es un insumo de lo primero, considerando que los hechos acontecen de una manera rápida y que la agonía de la hora del cierre es cada vez apremiante en vista que los espacios noticiosos quieren tener como parte de su contenido lo que ya en las redes sociales virtuales fue publicado casi en tiempo real.

En este punto es necesario dejar claro que uno de los sustentos para hacer periodismo es la empresa comunicacional desde la cual se difunde el producto hacia los diferentes públicos; a pesar que menciono “producto”, en realidad es un servicio enmarcado en el sector cuaternario de la economía, que lamentablemente se lo maneja con criterios del tercero.

Lo anterior me conllevó al planteamiento: el modelo empresarial determina el modelo de gestión comunicacional y una opción es el periodismo; consecuentemente el modelo de negocio de la empresa de difusión es directamente proporcional al modelo de periodismo que se plantea a la audiencia y lectores, por tanto existe la necesidad de plantear el modelo editorial.

Entonces es posible determinar en un primer momento que existen tres modelos de negocios diferentes según el objetivo empresarial:

a) Medio de comunicación: empresa o institución que se ajusta a las características propias de interactuar con los mensajes sociales;

b) Medio de información: empresa o institución a la que se puede acceder a mensajes específicos sin que exista retroelimentación; y

c) Medio de difusión: organización pública o privada que gestiona la recepción, envío y control de los mensajes hacia los diferentes grupos sociales o empresas comunicacionales.

En esta compleja descripción es necesario incluir otro elemento fundamental: el método de difusión de mensajes, con lo cual tenemos los medios impresos, radiales, televisivos y los que, actualmente, se conoce como multimedia. Cada uno de ellos tiene su propia identidad y en la que no cabe manejarlos como un todo.

Como un ejemplo de ausencia de esta falta de análisis está la Ley Orgánica de Comunicación vigente en Ecuador, en que las obligaciones de contenidos no incluyen particularidades de los llamados “medios de comunicación social” y mete en un solo saco a todos. (Opinión coyuntural: pareciese que el espíritu de la ley es tender una trampa a quienes administran medios privados y así su sanción sea más simple casi sin opción a la defensa.)

Pero me pregunté ¿En qué modelo de negocio empresarial de estas tres opciones cabe el periodismo y en cual la reportería? Y al mismo tiempo me respondí: el modelo empresarial determina el modelo de gestión comunicacional y una opción es el periodismo como modelo editorial.

Este contexto no es una camisa de fuerza como los que imponen los míticos planes estratégicos y que se desactualizan con la rapidez con que cambian las relaciones políticas, sociales y financieras en los territorios cercanos e internacionales. Es recomendable que las administraciones de los sistemas que generan periodismo, trabajen en la planificación sobre escenarios, siempre y cuando el objetivo empresarial esté bien definido dentro del proyecto comunicacional.

Las costumbres impuestas por los gobiernos y por los mitos empresariales han logrado que se desvirtué lo trascendental del diseño de un proyecto y fundamental que es la planificación para que se cumpla el objetivo; además que también se modifique el proceso de identificación de problemas como base de todo proyecto, con lo cual el objetivo quedó relegado a una frase de denota intenciones tipo “lugar común”.

Lo mencionado en el párrafo anterior es parte de un trabajo de consultoría que ejecuté para localizar y sustentar las razones por las que fallaron cinco proyectos comunicacionales (Otro tema para un nuevo post).

Ahora bien, en un modelo de negocio empresarial el periodismo puede ser solamente un objetivo estratégico de una marca comunicacional; en consecuencia no es posible hacer periodismo si no hay un modelos de negocio, de gestión y editorial, sin un plan de Marketing para una marca. La otra duda que nace ¿Cómo desarrollar un plan de Marketing en función del periodismo?

Conclusión 1: en un modelo de negocio empresarial el periodismo puede ser solamente un objetivo estratégico de una marca comunicacional; esto es también parte de un nuevo estudio que estoy haciendo: periodismo como objetivo estratégico y como recurso estratégico.

Conclusión 2: el periodismo requiere de otras ciencias y especialidades para cumplir con su objetivo social, pues el simple hecho de contar con buenos periodistas no asegura que se tengan eficientes notas periodísticas para publicar.

Conclusión 3: la administración de medios de comunicación debe estudiarse en función de su tipología y su carácter legal: público o privado (el llamado comunitario es al final privado), lo cual conduce a rediseñar las características del periodismo que se requiere o si solo sería reportería.

Conclusión 4: los modelos empresarial, de gestión comunicacional y editorial deben escribirse como un mapa interactivo que se modifique conforme cambien los escenarios políticos, sociales y financieros que impactan directa e indirectamente en sus objetivos empresariales, en que el periodismo tenga un nivel aceptable de protagonismo.

Y al final queda otra recomendación: es indispensable estudiar logística periodística.

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