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18 de marzo de 2026

Históricos costos de la violencia organizada

La humanidad tiene una historia marcada por una sucesión de grandes confrontaciones que, más allá de sus formas particulares, comparten un denominador común: la disputa violenta por el poder, los recursos, el territorio, la identidad o las ideas. Hoy Ecuador, como república, está inmerso en una de esas confrontaciones y sin que aún tenga claridad de las implicaciones socio - económicas. 

Entender la guerra, como una parte trascendental de la humanidad, es altamente complejo y requiere aceptar que la paz mundial es una aspiración que contradice el propio origen y desaparición de las distintas culturas con enormes costos humanos. Este post recoge algunas de esas grandes confrontaciones en el marco bélico, económico e ideológico; únicamente a partir de ese esquema es que me será posible vislumbrar en algo el camino de la muerte, la destrucción y los daños en que podría desencadenar el despliegue militar y policial que ha emprendido el Presidente de Ecuador Daniel Noboa.

Los episodios sistematizados en esta entrada revelan una capacidad destructiva que ha evolucionado en escala y complejidad; desde las conquistas imperiales de la antigüedad como las campañas de Alejandro Magno o la unificación china bajo Qin, hasta las invasiones mongolas que diezmaron decenas de millones de vidas en el siglo XIII, pasando por las guerras coloniales europeas, las dos guerras mundiales del siglo XX (con un saldo combinado estimado entre 70 y 110 millones de muertos) y los regímenes totalitarios que, mediante represión política, hambrunas inducidas y purgas ideológicas, causaron entre 100 y 200 millones de víctimas adicionales.

En el siglo XXI, las confrontaciones han mutado hacia formas híbridas: bélicas, económicas e ideológicas, en las que el control de rutas comerciales, recursos estratégicos, mercados ilícitos y narrativas globales se entretejen con conflictos armados convencionales y proxy (guerra por delegación*), generando un costo humano acumulado que sigue creciendo. 

El siguiente cuadro busca comparar algunos de los episodios más significativos de esa larga cadena de violencia organizada**, no con afán exhaustivo, sino como recordatorio de los patrones recurrentes que han definido y siguen definiendo la interacción entre sociedades y poderes a lo largo del tiempo.

Evento

Período

Tipo de Movilización

Impacto Humano (Estimado)

Consecuencias Principales

Conquistas de Alejandro Magno

 334-323 a.C.

Bélica / Conquista

Decenas de miles de muertos; desplazamientos y esclavitud.

Imperio helenístico; difusión cultural; inestabilidad política.

Unificación de China (Qin)

 260-221 a.C.

Bélica / Conquista

Millones de muertos; ~1M en Gran Muralla.

Primera dinastía imperial; centralización; alto costo humano.

Conquistas romanas

 Siglos III a.C. - I d.C.

Bélica / Conquista

~1M en Galia; 150 - 200K en Cartago; esclavitud masiva.

Imperio Romano; infraestructura; genocidios y represión.

Invasiones hunas

 Siglos IV-V d.C.

 Bélica / Migración

Cientos de miles de muertos; desplazamientos masivos.

Colapso del Imperio Romano Occidental; inicio Edad Media.

Conquistas islámicas

 Siglos VII-VIII

 Bélica / Conquista

Cientos de miles de muertos; conversiones y esclavitud.

Imperio islámico; difusión del islam; avances científicos.

Invasiones mongolas (Genghis Khan y sucesores)

 Siglos XIII-XIV

Bélica / Conquista

40 - 60M de muertos (~10-15% población mundial).

Pax Mongolica; comercio en Ruta de la Seda; devastación inicial.

Comercio transatlántico de esclavos

 Siglos XV-XIX

Comercial / Explotación

12 - 15M desplazados; 1.5-2M muertos en travesías.

 Enriquecimiento europeo; genocidio cultural africano.

Conquista de América

 Siglos XV-XVII

Bélica / Conquista / Comercial

50 - 100M indígenas muertos (~80-90% población nativa).

Colonización europea; transformación demográfica; extracción de recursos.

Guerras napoleónicas

 1803-1815

 Bélica

3 - 6M de muertos (soldados y civiles).

 Reconfiguración de Europa; auge del nacionalismo.

Primera Guerra Mundial

 1914-1918

 Bélica

16 - 20M de muertos; genocidio armenio (1-1.5M).

 Colapso de imperios; Tratado de Versalles; semillas WWII.

Holodomor

 1932-1933

Política / Económica

3.5-7M de muertos; cientos de miles desplazados.

 Control soviético; trauma ucraniano; tensiones con Rusia.

Segunda Guerra Mundial

 1939-1945

 Bélica

70 - 85M de muertos; Holocausto (6M).

 Guerra Fría; ONU; descolonización.

Guerra Fría (conflictos proxy)

 1945-1991

Bélica / Ideológica

Corea: 2 - 3M; Vietnam: 1 - 3M; otros millones en África.

 Descolonización; avances tecnológicos; devastación en Tercer Mundo.

Conflicto Rusia-Ucrania

 2014-2025 (en curso)

Bélica

~200.000 - 500.000 bajas (muertos y heridos); ~16M desplazados.

Crisis humanitaria; tensiones geopolíticas; fortalecimiento OTAN.

Guerra global contra el narcotráfico

2000-2025 (en curso)

Bélica / Política / Económica

~484.360 - 657,820 muertos (fuerzas del orden: ~37.000-53.000; sistemas de justicia: ~3.200-5.400; narcotraficantes: ~444.160 - 599,420); millones de civiles afectados.

Crisis de opioides; desestabilización global; erosión del estado de derecho; costos económicos (~$3.73T anuales en EE.UU.).

Guerra EE.UU./Israel vs. Irán (Operación Furia Épica)

2026 – (en curso)

Bélica / Ideológica / Económica / Híbrida (aérea + naval + ciber + bloqueo energético)

~2.000–4.000 muertos (mayoría civiles iraníes); 3.2 millones desplazados internos; heridos en miles. Potencial escalada a decenas de miles si se prolonga o toca nuclear.

Crisis energética mundial (Brent >110 USD, bloqueo parcial Estrecho de Ormuz); costos acumulados 117–227 mil millones USD en solo 15 días; repunte nacionalista en Irán + posible transición política; realineamiento BRICS vs. Occidente; inflación global +0,4–0,8 %; riesgo de recesión asiática/europea; erosión adicional del derecho internacional. 

Créditos: Dirección creativa: Raúl Zavala Mosquera (@Zavala_Ra) / Asistencia generativa: Grok 

Advertencia 1. Datos imprecisos: Las cifras de muertes varían según la fuente (gobiernos, ONGs, UNODC) y muchos países no reportan datos completos.

Advertencia 2. Se incluye al narcotráfico porque las cifras son comparables a conflictos bélicos como las Guerras Napoleónicas o la Primera Guerra Mundial en términos de escala relativa.

Advertencia 3: Las cifras de muertos y desplazados son preliminares y provienen de fuentes abiertas (ISW, ONU, reportes iraníes/opositores). Si la guerra se alarga 30–60 días o se daña completamente la isla Kharg, el impacto humano y económico podría saltar varias filas hacia arriba en la tabla.

Aclaración. El narcotráfico combina movilizaciones bélicas (enfrentamientos armados), políticas (corrupción, políticas antidrogas) y económicas (lucro ilícito, impacto en economías nacionales).

(*) Conflicto proxy o guerra por delegación: es un enfrentamiento armado en el que las potencias hegemónicas evitan el combate directo y, en su lugar, financian, arman o entrenan a terceros (grupos armados, milicias o gobiernos aliados) para luchar por sus intereses estratégicos, buscando minimizar bajas propias y el riesgo de una escalada nuclear. 

(**) Violencia organizada: se entiende aquí como la violencia sistemática y planificada ejercida por actores colectivos estructurados (estatales o no estatales) con jerarquía, continuidad y objetivos estratégicos de poder, control económico o territorial, mediante el uso o la amenaza de fuerza para imponer su dominio o proteger sus intereses, definición que abarca tanto:

La violencia de grupos estatales o ejércitos organizados en guerras convencionales, conquistas o represión política (ej. conquistas mongolas, guerras mundiales, purgas estalinistas o maoístas).

La violencia de grupos no estatales estructurados en contextos modernos, como el narcotráfico y el crimen organizado transnacional (cárteles, mafias, redes de trata o extorsión), donde la violencia sirve para defender rutas, eliminar competencia, intimidar autoridades o controlar poblaciones. 

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Datos sobre el editor de la nota:

Cuenta X: @Zavala_Ra
Blog de Comentarios cortos: https://raulzavala.wordpress.com/
Blog de generalidades: https://lodijeron.wordpress.com/

Canal de vídeos: https://www.youtube.com/@RaulZavala 

14 de junio de 2025

Carondelet Vs. Guayaquil

Mucho me llamó la atención al igual que a cientos de personas la actitud de Zaida Rovira, gobernadora del Guayas, a partir de los ataques con explosivos en la Bahía de Guayaquil y la negativa de articular esfuerzos para reducir la delincuencia en la urbe. Leer el desenlace de la información, el silencio de Carondelet y los "resultados" que anuncia el ministro del Interior de los operativos en la ciudad, me llevó a presentir que algo extraño estaba ocurriendo y empecé a hilar fino hasta que concluí que podía ser parte la guerra mimética gubernamental.

Foto de uber.com

Uno pocos detalles. El alcalde Aquiles Álvarez hizo un llamado público a la gobernadora del Guayas, Zaida Rovira, para coordinar acciones conjuntas que permitan enfrentar de manera integral la creciente amenaza de la delincuencia en el sector de la Bahía, esto a partir de que una explosión que causó daños a seis locales en este sector comercial la noche del martes 3 de junio de 2025. 

Al día siguiente, en declaraciones a NotiMundo, la funcionaria se refirió al tema de las explosiones y señaló que la seguridad es competencia del Municipio y señaló que lo dispuesto por el Alcalde para reparar los locales afectados por la explosión es lo correcto pues esa es su obligación.

"Ni la Gobernadora de Guayas, Zaida Rovira, ni el Intendente de Policía, Daniel Rivadeneira, asistieron este 12 de junio de 2025 a la reunión del Consejo de Seguridad Cantonal, convocada por la Alcaldía de Guayaquil." relató el portal primicias.ec.

Pero en paralelo Rovira en su cuenta de X @zaidarovira publicó: "Volví a la #Bahía. Caminé entre los puestos, conversé con los comerciantes, escuché lo que les preocupa y lo que esperan. Y sí, también aproveché para hacer unas compras. ¡La cuestión es permanecía y no solo presencia!"

En el vídeo que acompaña a lo publicado es posible apreciar que estuvo fuertemente resguardada y hasta me pareció más ver a una candidata que a una funcionaria realizando un recorrido un lugar que es blanco de la delincuencia.

No me sorprendió la ausencia de un informe posterior sobre los resultados de su visita y lo que respondió ante las solicitudes ciudadanas. 

En cuanto al tena central: la guerra mimética, el vídeo y texto me aumentó mi certeza sobre que es parte de una operación para acaparar la atención de las redes sociales. 

Los cuestionamientos aumentaron y como ejemplo, en una cita a una noticia de primicias.ec sobre la reunión del 12 y difundida por María Sol Borja en X @mariasolborja argumentó "Cómo se puede creer en un gobierno que usa la carta de la seguridad cada vez que quiere tomar medidas arbitrarias o abusivas pero cuyos representantes son incapaces de reunirse con el alcalde de una de las ciudades que más sufre la violencia. Los guayaquileños indefensos.", ante una nota sobre la ausencia de representantes del Gobierno ante una convocatoria municipal para revisar temas de inseguridad.

Yo le respondí luego que ya había establecido lo que debía averiguar sobre esta anómala actuación gubernamental: Le aseguro que no es un hecho aislado y que mucho tiene que ver con las intenciones electorales del 2027.

Unos minutos antes de pasar al siguiente escenario de este post se hizo noticia que el juez Renán Andrade descartó los pedidos de nulidad realizados por parte de los 21 procesados en el caso de almacenamiento ilegal de combustibles y dio paso a la acusación fiscal contra Aquiles Álvarez y los demás procesados. (Leer más en vistazo.com)

Despejando mis dudas

Por metodología y para el caso que me ocupa en este post se define como guerra mimética "... en el contexto de la teoría de René Girard, se refiere a una forma de conflicto que surge cuando los individuos imitan o desean lo mismo que otros, generando rivalidad y, a menudo, violencia. Esta rivalidad se intensifica porque la imitación no solo es por el objeto deseado, sino también por la posición del modelo que lo posee." (Fuente: Anabel Muñoz Trejo

Entonces recurrí nuevamente a la fuente más práctica para tamizar lo que en mi mente merodeaba sobre las probables razones de la actuación de la Gobernadora y pregunté a Grok: ¿Por qué la ciudad de Guayaquil es un teatro de operaciones óptimo para que el gobierno de Ecuador decida sostener allí una guerra mimética?

Su conclusión con las respectivas reservas del caso:

Guayaquil es un "teatro de operaciones óptimo" para el gobierno de Ecuador debido a su importancia económica, su rol como centro del crimen organizado, su densidad poblacional y su relevancia histórica y política. Si "guerra mimética" se refiere a una estrategia que combina operaciones de seguridad con tácticas psicológicas o de imitación de modelos exitosos, Guayaquil ofrece un entorno ideal por su visibilidad mediática y su simbolismo. 

Una conclusión genérica que me obligó a buscar algunos detalles para repreguntar, entonces al dar vueltas por mi memoria, además de recabar algunos datos mi planteamiento fue más específico:

¿Cuáles serían razones para que el Presidente de la República siempre busque la confrontación con el alcalde de Guayaquil considerando los los casos de Correa Vs. Nebot, Moreno Vs. Viteri, Lasso Vs. Nebot y Noboa Vs. Álvarez?

Respuesta - La confrontación recurrente entre los presidentes de Ecuador y los alcaldes de Guayaquil, como en los casos de Rafael Correa vs. Jaime Nebot, Lenin Moreno vs. Cynthia Viteri, Guillermo Lasso vs. Nebot, y ahora Daniel Noboa vs. Aquiles Álvarez, no es un fenómeno aislado, sino que responde a una combinación de factores estructurales, políticos y culturales que convierten a Guayaquil en un escenario clave de disputas de poder. 

A continuación, analizo las razones principales que explican por qué esta dinámica de confrontación persiste, integrando el contexto proporcionado y los casos específicos mencionados:

1. Importancia política y electoral de Guayaquil

Guayaquil, como la ciudad más poblada de Ecuador y su principal centro económico, con 1.6 millones de votantes, es un bastión electoral clave. Controlar su narrativa política o influir en su gestión municipal es crucial para cualquier presidente, lo que genera tensiones con alcaldes que representan intereses opuestos:

Correa vs. Nebot (2007-2017): Rafael Correa, líder de la Revolución Ciudadana, chocó con Jaime Nebot, del Partido Social Cristiano (PSC), por el control político de Guayaquil. La rivalidad se intensificó tras desacuerdos iniciales, como la ausencia de Correa en la sesión solemne del 25 de julio de 2007 por disputas sobre el horario. 

Nebot organizó marchas masivas, como la de 2008 con más de 100,000 personas, para defender la autonomía municipal frente al centralismo de Correa, quien intentó debilitar al PSC con candidatas como María de los Ángeles Duarte (2009) y Viviana Bonilla (2014), sin éxito.

Moreno vs. Viteri (2017-2021): Lenin Moreno, inicialmente aliado de Correa pero luego distanciado del correísmo, enfrentó a Cynthia Viteri, alcaldesa de Guayaquil desde 2019 y miembro del PSC. La relación se tensó por diferencias en la gestión de la crisis del COVID-19 en 2020. Viteri implementó medidas locales, como el cierre del aeropuerto de Guayaquil y restricciones de movilidad, que Moreno criticó como descoordinadas con el gobierno central. 

Por ejemplo, Viteri ordenó bloquear la pista del aeropuerto para evitar la llegada de un vuelo de Iberia, lo que generó críticas del gobierno nacional por extralimitarse en sus competencias. Moreno, a su vez, enfrentó críticas de Viteri por la lenta respuesta estatal ante la crisis sanitaria, que dejó imágenes devastadoras de cuerpos en las calles de Guayaquil.

Lasso vs. Nebot (2021-2023): Guillermo Lasso, inicialmente respaldado por el PSC, rompió con Nebot tras desacuerdos sobre el control de órganos estatales. Lasso acusó a Nebot y Correa de conspirar para desestabilizarlo, llamándolos “mellizos de la conspiración”. 

Nebot, aunque ya no era alcalde, seguía siendo una figura influyente en el PSC y en Guayaquil, apoyando a Viteri. Lasso criticó la gestión municipal y la influencia de Nebot, mientras este último cuestionó la incapacidad de Lasso para manejar la inseguridad y la economía.

Noboa vs. Álvarez (2023-actualidad): Daniel Noboa, buscando consolidarse como líder de la derecha, ha confrontado a Aquiles Álvarez, alcalde correísta desde 2023. Noboa acusó al Alcalde de irregularidades en el caso “Triple A” (comercio ilegal de combustibles) y criticó su gestión en temas como basura y agua potable. 

Álvarez respondió acusando a Noboa de revanchismo político y de sabotear proyectos como el Quinto Puente. La derogación por parte de Noboa de decretos de Lasso que otorgaban competencias al municipio, como el control del parque Samanes, intensificó la pugna.

2. Rivalidad ideológica y pugna por el poder

Guayaquil ha sido un bastión del PSC, un partido de derecha que dominó la alcaldía desde 1992 hasta 2023, lo que genera conflictos con presidentes de tendencias opuestas o incluso con aquellos de la misma línea ideológica que buscan neutralizar su influencia:

Correa vs. Nebot: La confrontación fue ideológica (izquierda vs. derecha) y personal. Correa veía a Nebot como un obstáculo para su proyecto de Revolución Ciudadana, mientras Nebot defendía el liberalismo guayaquileño y la autonomía municipal. Disputas sobre el dragado del puerto y la seguridad ciudadana se convirtieron en batallas simbólicas por el control de la ciudad.

Moreno vs. Viteri: Aunque Moreno comenzó como correísta, su ruptura con Correa lo acercó a sectores de derecha, pero no al PSC. Viteri, como sucesora de Nebot, mantuvo la postura de autonomía del PSC. Durante el COVID-19, Viteri acusó al gobierno de Moreno de abandono, señalando la falta de recursos para hospitales y morgues en Guayaquil. Moreno, por su parte, criticó las medidas unilaterales de Viteri, como el cierre del aeropuerto, acusándola de generar caos. Esta tensión reflejó una lucha por el liderazgo en la crisis.

Lasso vs. Nebot: Ambos de derecha, su conflicto fue por el control político. Lasso, al romper con el PSC, perdió el apoyo de Guayaquil, y Nebot aprovechó para criticar su gestión en seguridad, un tema sensible en la ciudad. La campaña de Lasso contra Viteri en las elecciones de 2023, apoyando a candidatos alternativos, agudizó la ruptura.

Noboa vs. Álvarez: Noboa, enfrentado al correísmo, ve a Álvarez como una amenaza electoral futura, especialmente por su potencial como candidato presidencial en 2029. Álvarez, respaldado por la Revolución Ciudadana, ha acusado a Noboa de usar el caso “Triple A” para desprestigiarlo. La polarización se evidenció en las sesiones solemnes paralelas de julio de 2024, donde ambos líderes organizaron eventos separados.

3. Centralismo vs. autonomía municipal

La tensión entre el centralismo del gobierno nacional y la defensa de la autonomía de Guayaquil es un hilo conductor en estas confrontaciones:

Correa vs. Nebot: Nebot abogó por un modelo federal, criticando el centralismo de Correa. Disputas como el dragado del puerto, donde Correa acusó a Nebot de engañar a los guayaquileños, reflejaron esta lucha por competencias y recursos.

Moreno vs. Viteri: Durante la pandemia, Viteri reclamó mayor apoyo del gobierno central, mientras Moreno insistía en que las medidas locales debían coordinarse con el Comité de Operaciones de Emergencia (COE) nacional. El cierre del aeropuerto por parte de Viteri fue visto como un desafío a la autoridad central, intensificando la fricción.

Lasso vs. Nebot: Lasso otorgó algunas competencias a la Municipalidad, como el parque Samanes, pero su relación con Nebot se deterioró por acusaciones mutuas de deslealtad política. El PSC, bajo la influencia de Nebot, mantuvo su postura de autonomía.

Noboa vs. Álvarez: Noboa revirtió decretos de Lasso que favorecían al municipio, como el proyecto del Quinto Puente, generando críticas de Álvarez, quien acusó al presidente de centralismo y de ignorar las necesidades de Guayaquil.

4. Personalismo y polarización política

El personalismo y la polarización caracterizan la política ecuatoriana, con líderes como Nebot, Viteri, y Álvarez actuando como figuras centrales en Guayaquil, enfrentándose a presidentes que buscan consolidar su poder:

Correa vs. Nebot: Ambos fueron caudillos que polarizaron el país. Correa llamó a Nebot “emperadorcito”, mientras Nebot acusó al presidente de mentir. Las marchas de Nebot y la creación de la Junta Cívica Popular por Correa fueron estrategias para movilizar a sus bases.

Moreno vs. Viteri: La confrontación se personalizó durante la pandemia. Viteri acusó a Moreno de abandono, mientras Moreno la señaló por tomar decisiones sin coordinación, como el cierre del aeropuerto. La retórica de ambos reflejó una lucha por el liderazgo en una crisis que golpeó duramente a Guayaquil.

Lasso vs. Nebot: Lasso acusó a Nebot de envidia y de actuar como “mafioso” junto a Correa, mientras Nebot negó conspiraciones pero criticó la gestión de Lasso. Esta retórica personalista exacerbó la división.

Noboa vs. Álvarez: Noboa ha adoptado un discurso confrontacional contra el correísmo, con Álvarez como blanco principal en Guayaquil. Álvarez, a su vez, ha acusado a Noboa de soberbia y persecución política, especialmente en el caso “Triple A”.

5. Seguridad como punto de fricción

La inseguridad en Guayaquil, vinculada al crimen organizado, es un tema recurrente que genera choques entre presidentes y alcaldes:

Correa vs. Nebot: Nebot acusó a Correa de liberar delincuentes, mientras Correa criticó la gestión de seguridad municipal. La creación de la Junta Cívica Popular fue un intento de Correa de ganar apoyo en sectores populares de Guayaquil.

Moreno vs. Viteri: La pandemia eclipsó parcialmente el tema de la seguridad, pero la crisis sanitaria expuso la vulnerabilidad de Guayaquil, con Viteri demandando más recursos policiales y Moreno señalando la responsabilidad municipal en la gestión de la crisis.

Lasso vs. Nebot: Lasso prometió mano dura contra el crimen en Guayaquil, pero el PSC, liderado por Nebot, criticó su ineficacia frente al aumento de la violencia.

Noboa vs. Álvarez: Noboa ha excluido a Álvarez del Consejo de Seguridad Pública, acusándolo de no colaborar en la lucha contra el crimen. Álvarez insiste en que la seguridad es competencia del gobierno central, no municipal.

6. Contexto cultural e histórico

Guayaquil, con su tradición de autonomía y liberalismo desde la Revolución de 1820, refuerza la resistencia de sus alcaldes al centralismo. Nebot y Viteri capitalizaron esta identidad para movilizar apoyo, mientras Álvarez, aunque correísta, ha adoptado un discurso de defensa de los intereses guayaquileños frente a Noboa.

Conclusión

La confrontación entre presidentes y alcaldes de Guayaquil responde a la importancia electoral y económica de la ciudad, rivalidades ideológicas, tensiones entre centralismo y autonomía, y el personalismo político. Estas pugnas reflejan la lucha por el poder en una ciudad clave para la gobernabilidad de Ecuador.

Mi epílogo

El nada novedoso Carondelet Vs. Guayaquil. ¿Qué hay en la trastienda? me preguntaba hace algunos días. Si uno revisa la situación con otras ciudades, lo de la gran urbe costeña resalta y lo expuesto por Grok, al ojo humano, no es está muy alejado de lo que realmente estaría ocurriendo, pro hay que afinar los acontecimientos 

Otra duda me ha quedado al revisar este escenario construido por la AI: ¿Es posible que exista confabulación y conspiración? Pues ya me queda otra tarea y para otro momento. 

Por lo pronto tengo la certeza que Guayaquil es un “teatro de operaciones” óptimo para la guerra mimética enfocada en operativos de seguridad, acciones mediáticas contra el crimen organizado y funcionarios que parecieran estar en campaña electoral; aunque bien me es posible deducir que el Presidente Noboa está decidido a cambiar la historia de la ciudad convirtiéndola en una aliada de su proyecto político ¿económico? cualquiera que este sea.

Definitivamente, Guayaquil es un punto de conflicto geopolítico y geoeconómico en los intentos de gobernar al Ecuador, tanto desde el punto de vista democrático como del espacio que el mundo criminal, de una u otra manera, también está reclamando.

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Datos sobre el editor de la nota:

Cuenta X: @Zavala_Ra
Blog de Comentarios cortos: https://raulzavala.wordpress.com/
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Canal de vídeos: https://www.youtube.com/@RaulZavala 


11 de marzo de 2025

Efectos políticos de las guerras contra el opio y las drogas

Sigo en mis entrenamientos con Gork. Estoy convencido que el uso de la inteligencia artificial es una gran herramienta para clarificar el panorama que nos rodea y en un nuevo ejercicio frente a la realidad que vivimos en Ecuador. Esta vez le he planteado hacer análisis comparativo entre lo que fue la guerra del opio y la guerra contra el narco, priorizando los aspectos geopolíticos, incluyendo las proyecciones de usar al narco para aumentar la popularidad presidencial.


Grok: Ambas representan conflictos con profundas raíces económicas, políticas y estratégicas, pero difieren en su contexto histórico, actores involucrados y dinámicas globales. Vamos a desglosarlo:

1. Contexto histórico y origen geopolítico

Guerras del Opio (1839-1842 y 1856-1860)
  • Contexto: Estas guerras surgieron en el marco del imperialismo británico y su interés por expandir el comercio en Asia Oriental, particularmente con China, bajo la dinastía Qing. El opio, cultivado en la India británica, era una herramienta para revertir el déficit comercial del Reino Unido con China, que exportaba té, seda y porcelana, pero importaba poco de Occidente.
  • Origen geopolítico: Gran Bretaña buscaba abrir el mercado chino por la fuerza, imponiendo tratados desiguales tras derrotar a China. El opio no solo era un producto económico, sino un instrumento de dominación para debilitar a China social y militarmente, consolidando la hegemonía británica en Asia.
Guerra contra el Narco (décadas de 1970-presente)
  • Contexto: Declarada oficialmente por Estados Unidos en 1971 bajo Richard Nixon, la "Guerra contra las Drogas" responde al auge del consumo de narcóticos (cocaína, heroína, marihuana) y al crecimiento de cárteles en América Latina. Se intensificó en las décadas siguientes, especialmente con la producción de cocaína en Colombia y el tráfico hacia el norte.
  • Origen geopolítico: Estados Unidos impulsó esta "guerra" como una extensión de su política exterior en el hemisferio occidental, buscando controlar la influencia de grupos criminales y gobiernos percibidos como hostiles en América Latina, mientras proyectaba su poder en la región bajo el pretexto de la seguridad nacional.
Comparación:
  • Las Guerras del Opio fueron un conflicto imperialista clásico, donde una potencia (Gran Bretaña) usó el narcótico como arma para someter a otra (China). En cambio, la Guerra contra el Narco es presentada como una lucha contra el crimen, pero también tiene tintes imperiales, con EE.UU. ejerciendo presión sobre países productores para alinearlos con sus intereses estratégicos.

2. Actores principales y sus intereses geopolíticos

Guerras del Opio
  • Gran Bretaña: Su objetivo era asegurar el comercio global y debilitar a China para evitar que emergiera como competidor. El control de puertos como Hong Kong (cedido tras la primera guerra) fue clave para su dominio marítimo en Asia.
  • China (Dinastía Qing): Intentó resistir la penetración extranjera y el daño social del opio, pero su debilidad militar y tecnológica permitió la imposición occidental.
  • Otros actores: Francia y Estados Unidos participaron en la Segunda Guerra del Opio (1856-1860), buscando también ventajas comerciales y acceso a China.
Guerra contra el Narco
  • Estados Unidos: Como líder de esta campaña, EE.UU. ha utilizado la lucha antidrogas para justificar intervenciones en América Latina (Plan Colombia, Iniciativa Mérida), mantener bases militares y contrarrestar influencias rivales (como la URSS durante la Guerra Fría o China hoy).
  • Países productores (Colombia, México, Perú, etc.): A menudo atrapados entre la presión estadounidense y la necesidad de combatir el narco internamente, estos países han visto su soberanía limitada por políticas impuestas desde Washington.
  • Cárteles: Aunque no son estados, actúan como actores geopolíticos no convencionales, desafiando el monopolio de la violencia estatal y explotando la demanda del mercado estadounidense.
Comparación:
  • En las Guerras del Opio, los actores eran principalmente estados con agendas imperiales claras. En la Guerra contra el Narco, el panorama es más complejo: incluye estados (EE.UU. y aliados), gobiernos locales debilitados y organizaciones criminales transnacionales, lo que refleja un mundo multipolar y la erosión de la soberanía tradicional.

3. Impacto en el equilibrio de poder global

Guerras del Opio
  • Resultado: La derrota de China consolidó el dominio británico en Asia y marcó el inicio del "Siglo de la Humillación" chino, debilitando a la dinastía Qing hasta su caída en 1911. Esto reconfiguró el poder en Asia Oriental, abriendo la región al colonialismo europeo y estadounidense.
  • Geopolítica: Reforzó la hegemonía marítima y comercial de Gran Bretaña, mientras sentaba las bases para la rivalidad con otras potencias (como Rusia y Japón) por el control de Asia.
Guerra contra el Narco
  • Resultado: Lejos de erradicar el narcotráfico, esta guerra ha fortalecido a los cárteles, desestabilizado regiones enteras (como el Triángulo Norte de Centroamérica o el norte de México) y generado crisis humanitarias (migración, violencia). EE.UU. ha mantenido influencia, pero a costa de tensiones con aliados y el auge de competidores como China, que financia infraestructura en América Latina sin condiciones antidrogas.
  • Geopolítica: Ha perpetuado la dependencia de América Latina hacia EE.UU., pero también ha expuesto los límites del poder estadounidense en un mundo donde el narco se adapta y diversifica (ejemplo: fentanilo desde Asia).
Comparación:
  • Las Guerras del Opio lograron un objetivo geopolítico claro: someter a China y expandir el imperio británico. La Guerra contra el Narco, en cambio, ha sido menos exitosa estratégicamente, erosionando la credibilidad de EE.UU. y permitiendo que actores no estatales (cárteles) y potencias rivales (China, Rusia) ganen terreno indirectamente.

4. Estrategias y herramientas geopolíticas

Guerras del Opio
  • Militarización: Uso directo de la fuerza naval británica (con apoyo francés en la segunda guerra) para imponer tratados como el de Nankín (1842), que abrió puertos chinos y legalizó el comercio de opio.
  • Economía como arma: El opio fue un instrumento para desequilibrar la balanza comercial y generar dependencia en China, debilitando su cohesión interna.
Guerra contra el Narco
  • Militarización: Intervenciones indirectas (entrenamiento de fuerzas locales, drones, bases militares) y planes como el Plan Colombia, que combinan asistencia militar con presión económica.
  • Economía como arma: Sanciones, incautaciones de activos y presión sobre sistemas financieros para cortar el flujo de dinero narco, aunque con resultados mixtos debido a la corrupción y la globalización.
Comparación:
  • En las Guerras del Opio, la militarización fue abierta y decisiva; en la Guerra contra el Narco, es más encubierta y prolongada, reflejando un cambio en las normas internacionales que dificultan invasiones directas. Ambas usan la economía como herramienta, pero el narco moderno explota la globalización de manera que China en el siglo XIX no pudo contrarrestar.

5. Consecuencias geopolíticas a largo plazo

Guerras del Opio
  • China quedó rezagada como potencia hasta su resurgimiento en el siglo XX, mientras el colonialismo occidental moldeó Asia. El opio dejó un legado de desconfianza hacia Occidente que aún influye en la política china moderna.
Guerra contra el Narco
  • Ha generado inestabilidad crónica en América Latina, fortaleciendo la narrativa antiestadounidense y abriendo espacio para potencias como China, que ofrece una alternativa no intervencionista. Los cárteles, al diversificarse (fentanilo, tráfico humano), desafían el orden global de manera inédita.
Comparación:
  • Las Guerras del Opio consolidaron un orden imperial decimonónico; la Guerra contra el Narco, en cambio, refleja y acelera la fragmentación del orden unipolar liderado por EE.UU., dando lugar a un mundo más caótico y multipolar.

Conclusión

Desde una perspectiva geopolítica, las Guerras del Opio fueron un éxito imperialista que reafirmó el poder de Gran Bretaña, mientras que la Guerra contra el Narco es un esfuerzo fallido de EE.UU. por mantener su hegemonía en un contexto más complejo. Ambas involucran narcóticos como herramientas de poder, pero las primeras fueron un medio para someter a un rival estatal, mientras que la segunda lucha contra actores no estatales que explotan las fisuras del sistema global. El opio consolidó un imperio; el narco moderno lo desafía.
Yo: Frente a este escenario planteado y luego de leerlo reflexivamente, concluí que era necesario apuntar al interés financieros y geopolítico que puedan tener los gobiernos de Sudamérica para sacar provecho del mundo narco en lo que se conoce como popularidad presidencial.
Grok: Este análisis se centrará en cómo los líderes sudamericanos pueden capitalizar estas situaciones para fortalecer su imagen pública, ganar apoyo electoral y consolidar poder, considerando tanto los aspectos financieros como las implicaciones geopolíticas.

Intereses financieros y su vínculo con la popularidad presidencial

El narcotráfico y las economías ilícitas generan flujos masivos de dinero que, aunque ilegales, impactan las economías sudamericanas de manera directa e indirecta. Los gobiernos pueden aprovechar estos recursos (o su control) para impulsar medidas que refuercen su popularidad:
  1. Reducción de la violencia como logro visible
    • Interés financiero: Negociar treguas o acuerdos tácitos con grupos narco (como la supuesta "Paz Narca" en Ecuador bajo Correa) puede reducir los costos asociados a la seguridad pública (menos gasto en policía, cárceles o ejército). Esto libera recursos para programas sociales o infraestructura, que son visibles y populares entre los votantes.
    • Popularidad presidencial: Un descenso en las tasas de homicidios o la percepción de "orden" se convierte en un triunfo político tangible. Por ejemplo, en Colombia, Álvaro Uribe (2002-2010) ganó apoyo masivo al reducir la violencia de las FARC, aunque algunos críticos señalan que esto incluyó tratos indirectos con paramilitares vinculados al narco.
  2. Control de flujos económicos ilícitos
    • Interés financiero: Los gobiernos pueden tolerar o regular ciertos aspectos del narcotráfico (lavado de dinero en sectores como la construcción o el comercio) para estimular economías locales en regiones empobrecidas, donde el narco es a menudo el principal empleador. Esto genera una estabilidad económica que el presidente puede atribuirse.
    • Popularidad presidencial: En Bolivia, Evo Morales (2006-2019) defendió la producción de coca para usos tradicionales, posicionándose como protector de los campesinos cocaleros frente a la presión de EE.UU. Esto le dio una base sólida de apoyo entre sectores rurales, aunque sus críticos lo acusaron de tolerar el desvío al narcotráfico.
  3. Aprovechamiento de incautaciones y sanciones
    • Interés financiero: Las operaciones antidrogas que resultan en decomisos de dinero, bienes o drogas pueden ser redirigidas a fondos públicos o proyectos vistosos. Por ejemplo, vender activos incautados (mansiones, autos) y destinarlos a escuelas o salud genera réditos financieros y mediáticos.
    • Popularidad presidencial: En Perú, Ollanta Humala (2011-2016) impulsó operativos antidrogas en el VRAEM (Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro), publicitando decomisos para proyectar fortaleza y compromiso con la seguridad, aunque los resultados a largo plazo fueron limitados.

Intereses geopolíticos y su relación con la popularidad presidencial

Sudamérica está en una posición estratégica entre los centros de producción de drogas (como Colombia, Perú y Bolivia) y los mercados de consumo (EE.UU. y Europa). Los gobiernos pueden usar esta ubicación para maniobrar geopolíticamente y ganar capital político interno:
  1. Postura antiimperialista frente a EE.UU.
    • Interés geopolítico: Rechazar o negociar con cautela las políticas antidrogas de EE.UU. (como el Plan Colombia o la Iniciativa Mérida) permite a los líderes sudamericanos presentarse como defensores de la soberanía nacional frente a una potencia extranjera.
    • Popularidad presidencial: Hugo Chávez en Venezuela (1999-2013) y Evo Morales en Bolivia usaron este discurso con éxito. Morales expulsó a la DEA en 2008, acusándola de injerencia, lo que reforzó su imagen como líder independiente y aumentó su apoyo entre sectores antiestadounidenses.
  2. Alineación con potencias alternativas (China, Rusia)
    • Interés geopolítico: Algunos gobiernos sudamericanos buscan contrarrestar la influencia de EE.UU. en la lucha antidrogas alineándose con China o Rusia, que ofrecen inversiones sin condiciones relacionadas con el narcotráfico. Esto les da margen para manejar el problema internamente según sus propios términos.
    • Popularidad presidencial: Nicolás Maduro en Venezuela ha capitalizado las alianzas con China y Rusia para proyectar una imagen de resistencia frente a sanciones de EE.UU., vinculando el narco a una narrativa de "guerra económica" externa. Aunque su popularidad es debatida, esto le ha asegurado lealtad entre sus bases.
  3. Fortalecimiento regional frente al narco
    • Interés geopolítico: Promover cooperación sudamericana (como UNASUR en su momento) para abordar el narcotráfico sin depender de EE.UU. puede posicionar a un presidente como líder regional, elevando su estatura internacional.
    • Popularidad presidencial: Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil (2003-2011) impulsó una imagen de mediador regional, abogando por soluciones sudamericanas al crimen transnacional. Esto le dio prestigio interno y externo, aunque Brasil enfrentó sus propios desafíos con el narco (PCC en São Paulo).

Análisis comparativo por país y estrategias

  1. Ecuador: La "Paz Narca" como herramienta
    • Financiero: Durante el gobierno de Rafael Correa, la baja violencia pudo haber permitido canalizar recursos a programas sociales masivos (como carreteras y hospitales), financiados parcialmente por una economía boyante que algunos vinculan a la tolerancia del narco.
    • Geopolítico: Correa mantuvo una postura crítica hacia EE.UU., cerrando la base de Manta en 2009, lo que le ganó apoyo entre sectores nacionalistas.
    • Popularidad: Su aprobación rondó el 80% en algunos momentos, atribuida a estabilidad y obras públicas, aunque la posterior crisis narco bajo Lenín Moreno y Guillermo Lasso sugiere que esa "paz" fue efímera.
  2. Colombia: Confrontación como bandera
    • Financiero: El Plan Colombia (1999-presente) trajo miles de millones de dólares de EE.UU., que Álvaro Uribe usó para fortalecer al ejército y financiar proyectos visibles, aunque también benefició a élites locales.
    • Geopolítico: Uribe se alineó con EE.UU., proyectándose como un aliado clave en la región y ganando respaldo internacional.
    • Popularidad: Su aprobación superó el 70%, capitalizando la reducción de la violencia de las FARC, aunque su legado incluye críticas por nexos con paramilitares.
  3. Bolivia: Equilibrio entre tradición y narco
    • Financiero: Morales protegió la economía cocalera legal, que sostiene a miles de familias, mientras toleraba cierto desvío al narco para evitar confrontaciones costosas.
    • Geopolítico: Su desafío a EE.UU. y su alianza con países del ALBA (Venezuela, Cuba) lo posicionaron como líder antiimperialista.
    • Popularidad: Ganó elecciones con amplio margen (64% en 2005), apoyado por campesinos y sectores indígenas.

Conclusión: El doble filo de la estrategia

Los gobiernos sudamericanos tienen claros intereses financieros y geopolíticos para explotar el narcotráfico en favor de la popularidad presidencial. Financieramente, pueden reducir costos de seguridad o redirigir recursos ilícitos hacia políticas populistas; geopolíticamente, pueden usar el narco como excusa para afirmar soberanía frente a EE.UU. o ganar peso regional. Sin embargo, esta estrategia es un doble filo: una "Paz Narca" puede colapsar (como en Ecuador), y una confrontación agresiva puede generar violencia que desgaste el apoyo (como en México o Colombia). 

La clave para la popularidad está en el corto plazo: proyectar control y beneficios inmediatos, aunque las consecuencias a largo plazo suelen ser inestables. (FIN)

Mi corolario: Este trabajo de Grok me permite conocer que la guerra contra drogas no es para ganarla porque existen muchas aristas políticas o que son visibles o parte de una estrategia de tipo gubernamental, ya sea en el el país en que se batalla o el que la financia; también está el caso en que es un mero juego de la geoeconomía mundial. 

Por lo pronto mi lección es leer con desconfianza las "buenas intenciones" que exponen los funcionarios cuando del mundo narco se trata.

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