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19 de febrero de 2026

¿Y ahora qué pasará con la zona rural?

Como residente de Puerto Cayo, en la provincia de Manabí, donde la gestión local es prácticamente nula en la atención de playas y ríos así como de otros servicios públicos, he seguido con creciente preocupación el avance del proyecto de ley económica urgente presentado por el presidente Daniel Noboa el 28 de enero de 2026; una iniciativa que se vende bajo el membrete de "bienestar para los ciudadanos"; sí, pero para los que viven en las ciudades, los de la zona rural deberemos esperar las migajas, nuevamente.

Esta reforma al Código Orgánico de Organización Territorial, Autonomía y Descentralización (COOTAD) busca obligar a los municipios, prefecturas y juntas parroquiales a destinar al menos el 70% de su presupuesto a inversión, mantenimiento y reposición de infraestructura y servicios públicos, con un escalonamiento progresivo (60% en 2027, 65% en 2028 y 70% desde 2029). Si no se cumple, se reducen las transferencias estatales (del 21% de ingresos permanentes y 10% no permanentes del Presupuesto General del Estado). 

La intención parece noble: corregir que solo el 39% de los recursos GAD vaya a inversión real, mientras el gasto corriente crece hasta el 34-70% en algunos casos; pero, como he analizado el escenario, esta propuesta nace con lagunas que ahora, en su trámite hacia el segundo debate, revelan anomalías, irregularidades e inmoralidades que cuestionan su viabilidad y equidad.

Antes de entrar en detalles, quiero advertir al lector que este ensayo no pretende ser una defensa incondicional del trabajo de alcaldes, prefectos y presidentes de juntas parroquiales en Ecuador; como ciudadano, he vivido de cerca cómo la gestión deficiente de muchos de estos funcionarios locales ha contribuido de una u otra manera a la inseguridad integral, así como a la ausencia de expectativas ciudadanas reales, donde las promesas de obras y servicios se evaporan en corrupción o ineficiencia o ignorancia u olvido.

Pero también se reforzaría la famosa muletilla de "no hay presupuesto" para responder a las exigencias ciudadanas.

La desconfianza ciudadana

Encuestas como Latinobarómetro muestran que la confianza en el gobierno ha caído drásticamente, casi a la mitad entre 2009 y 2018, con la corrupción percibida como uno de los principales desafíos que erosiona la credibilidad de las instituciones, incluidas las locales. Reportes de la OCDE y el BID confirman esta tendencia regional, con solo el 17% de confianza en instituciones públicas en América Latina y el Caribe para 2025, un declive atribuible a capacidades estatales menguantes y percepciones de autoritarismo en la toma de decisiones.

Más allá de lo financiero que es el foco principal de la propuesta de Noboa, los verdaderos escenarios a cambiar radican en la baja o casi nula participación ciudadana real, la falta de transparencia que permite gastos opacos, el autoritarismo que silencia críticas comunitarias y la baja calidad legislativa en muchos GAD. 

Investigaciones como el informe de la OCDE sobre integridad pública en Ecuador destacan cómo estos factores socavan la credibilidad, con iniciativas fragmentadas y poco supervisadas que no revierten la desconfianza ciudadana; por eso, cualquier reforma debería priorizar no solo porcentajes presupuestarios, sino mecanismos genuinos de rendición de cuentas, inclusión y mejora institucional que reconstruyan la fe en los funcionarios locales, en lugar de perpetuar un ciclo de promesas incumplidas que alimentan la frustración diaria en zonas como la mía.

Esta reflexión inició con tropiezos notorios. El 1 de febrero, el Consejo de Administración Legislativa (CAL) lo calificó y remitió a la Comisión de Desarrollo Económico, con un plazo de 30 días para el informe; a pesar de un intento fallido de archivo por parte de los críticos políticos y otros especialistas en gestión local, con 70 votos negativos al archivo y 7 abstenciones, el Pleno analizó el primer debate el 10 de febrero y aprobó el informe para segundo debate el 17 de febrero de 2026; sin embargo, emergen irregularidades: discusiones a puerta cerrada y virtuales, sin consulta amplia con la ciudadanía o territorios afectados, con alertas públicas de “inconstitucional” por vulnerar la autonomía financiera (Art. 238 Constitución) y generar desigualdades territoriales. 

Una anomalía flagrante radica en la actuación de la asambleísta Valentina Centeno (ADN), presidenta de la Comisión de Desarrollo Económico, quien no recibió únicamente a la presidenta de AME Yuri Colorado, desconociendo a otros ciudadanos para que aporten al documento, pese a solicitudes explícitas. Centeno limitó la participación a los nueve integrantes de la mesa, sin dar la palabra a asambleístas de oposición como Diego Salas o Mabel Méndez de Revolución Ciudadana, quienes criticaron la ausencia de debate plural y la exclusión de comparecencias, calificando el proceso de "castigo" que impone una “camisa de fuerza” a los GAD sin considerar realidades territoriales. 

Esto evidencia una falta de proceso democrático para la socialización del proyecto, con sesiones cerradas que ignoran voces clave, perpetuando un trámite opaco y centralista que socava la esencia participativa de la descentralización.

El oficialismo ha montado una narrativa falaz para justificar la reforma, estigmatizando el gasto corriente de los GAD como un derroche en “farras y entretenimiento” que supuestamente alcanza hasta USD 36 millones anuales en municipios, ignorando que estos rubros forman parte integral de las industrias culturales y creativas reconocidas como motores de desarrollo económico y social en Ecuador; esta simplificación excesiva representa una falacia de falsa dicotomía, oponiendo "obras reales" a supuestos excesos festivos, sin reconocer que entre los objetivos nacionales está la primera Política Nacional de Fomento a las Industrias Culturales y Creativas de 2025, que promueven el entretenimiento (cine, música, eventos locales) para generar empleo, diversificar la matriz productiva y fomentar ciudades más seguras e inclusivas, alineadas con derechos constitucionales a la cultura (Art. 377 Constitución). 

También han puesto en el debate social mitos como el de que las fiestas son puro despilfarro perpetúan prejuicios contra la autonomía local, asumiendo ineficiencia generalizada en GAD rurales o pequeños sin diferenciar rigideces presupuestarias, deudas estatales pendientes o beneficios transversales como cohesión comunitaria y turismo; en realidad, estos gastos contribuyen al desarrollo personal y económico, no como un fin aislado sino como herramienta para resolver problemas públicos, y cualquier reforma que los “satanice” sin evidencia diferenciada revela un prejuicio centralista que socava la descentralización equitativa.

Los absurdos gubernamentales

El gasto corriente no es derroche, sino el pilar de la sostenibilidad y de gran importancia en las zonas rurales: cubre salarios para personal en mantenimiento de espacios públicos, inspecciones técnicas de comisarios , protección de playas y ríos (como los 38 km de Puerto Cayo, sin plan de manejo integral pese al PDYOT 2023-2027), transparencia (LOTAIP, con costos en personal y TI), formación continua (LOSEP obliga perfeccionamiento) y hasta protección de algunos (¿todos?) alcaldes y prefectos en zonas violentas (escoltas policiales con viáticos pagados por GAD). 

Forzar el 70% en inversión reduce esto al 30%, arriesgando despidos, tercerizaciones precarias y caída en calidad de servicios. En Puerto Cayo, con altas deficiencias municipales y sin considerar la complejidad territorial, sin gasto corriente para operaciones diarias serían casi impensables las obras como reparaciones post-aguajes o inundaciones. 

La opción que de seguramente usarán este tipo de gobierno local sería el de gestionar nuevas ordenanzas para recaudar tasas con cualquier pretexto lo generarían ingresos propios, pero intensificarían demandas ciudadanas si servicios no mejoran no se transparentan los adecuados usos de esos recursos, como sucede con la tasa de seguridad o, en el caso de Jipijapa, la llamada "fondo colinas".

Entonces, a pesar que Yuri Colorado respalda la eficiencia exige ajustes: no “satanizar” gastos necesarios, flexibilizar para 41 municipios incapaces de cumplir el 60% inicial, y resolver deudas estatales antes de condicionar transferencias. 

De su parte el prefecto de El Oro  y presidente del Congope Clemente Bravo alerta sobre debilitamiento de programas sociales y vialidad rural. En esta línea, Leonardo Orlando, prefecto de Manabí, con más experiencia en asuntos de finanzas públicas ha expresado una posición firme y crítica frente al proyecto de ley reformatoria al COOTAD, calificándolo de regresivo y gravemente preocupante para la autonomía y la descentralización, al afectar el desarrollo territorial y la inclusión social de los grupos más vulnerables. 

En su comunicado destaca que desde su concepción el proyecto excluyó a los representantes de los gobiernos subnacionales en la construcción de una norma que incide decisivamente en la planificación y gestión local, lo que representa una violación a los principios de corresponsabilidad y participación. 

Sus propuestas, presentadas por escrito ante la Comisión de Desarrollo Económico y extendidas ahora a todos los asambleístas para el segundo debate, se sustentan en pilares clave: fortalecer la eficiencia del gasto subnacional mediante un modelo de corresponsabilidad entre el Gobierno Central y los GAD, basado en principios de solidaridad y subsidiariedad.

Este paisaje de anormalidades se suman: el informe de minoría propone archivo, pero ADN defiende “reorganizar” sin retrocesos; además, sin conocerse una razón que justifique, el Presidente de la Asamblea Nacional (ADN) decidió que el Pleno sesionará para el segundo debate el próximo viernes 20 de febrero de 2026 en la Universidad Ecotec, en Samborondón.

¿Epitafio para la zona rural?

Valentina Centeno, electa por Manabí, actuó con total ignorancia en el tratamiento de este proyecto y no es la primera vez que lo afirmo, se lo he dicho en mis intervenciones en respuesta a sus aseveraciones mediáticas. 

La funcionaria seguramente cree que la zona rural es solamente pesca, agricultura, ganadería y turismo, como actividades secundarias a la vida de las ciudades; lo que no sabe, al igual que el Presidente y cada uno de sus coidearios, es que en este otro Ecuador, las personas pagamos el precio de la inacción y del centralismo disfrazado. 

Como ciudadano radicado en la zona rural veo inmoralidad en legislar sin diálogo: ignora rigideces laborales, costos legislativos, deudas con concejos provinciales (USD 660 millones) y equidad territorial; un escenario que también ocurre muy frecuentemente en las municipalidades... bueno, no en todas.

En Manabí, donde playas como la nuestra sufren abandono, donde la obra pública llega como caridad y se romantizas las tragedias humanas, esta reforma podría perpetuar inequidades, priorizando a urbes mediáticas y con mayor número de votantes sobre periferias olvidadas. La descentralización debe gestar mayor democracia y control social, no recentralizar la toma de decisiones en Carondelet y los ministerios. 

Pago tasas, quizás como muchas otras personas, esperando resultados tangibles: playas limpias, barrios seguros, servicios básicos e información de calidad; si esta ley pasa con sus anomalías e ignorancias, el “espuelazo final” podría ser un retroceso para zonas rurales como la mía, donde la realidad diaria clama por equilibrio, no por métricas de escritorio.

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Datos sobre el autor:

6 de noviembre de 2025

Las AI como parte de los procesos constituyentes (Parte I)

Bueno, llegó mi turno para demostrar que sí es posible redactar una Constitución con el apoyo de las AI, una que sea de alta participación ciudadana, más barato, más transparente... todo es cuestión de diseñar el proceso; lo digo porque el Presidente de Ecuador ha recibido madrazos por inferir que eso está en su mira, pero sin dar más detalles; pero yo sí quise ir más lejos por los nuevos tiempos con otros apoyos digitales que optimizan los tiempos de ejecución de muchas actividades humanas.

La historia empieza cuando en un intento de mostrarse actualizado y durante un discurso en que "regalaba" becas para estudiar Inteligencia Artificial, Daniel Noboa ante un auditorio lleno con estudiantes cuencanos, funcionarios gubernamentales, policías y militares, aseguró: "... la nueva Constitución podría ser escrita con ChatGPT..." (ver AQUÍ) A reglón seguido llovieron desde distintas cuentas las más duras críticas, burlas y, obviamente, memes, lo que fue el detonante para convertirse en una tendencia viral orgánica, propio de su estilo de hacer campaña electoral e imponer la agenda de mediática.

Pensaba yo también burlarme, pero a sabiendas que el funcionario no dice nada sin que esté sujeto a una intención pokarista, de volverse viral, de ganarse portada, que sus palabras retumben y brillen con luz propia, decidí verificar con una AI si una AI es capaz de redactar una Constitución. Y claro, tal como acostumbro en estos casos no preparé para nada un promt tal como recomiendan los especialistas, sino que simplemente le solté la pregunta con mala intención: ¿Están las AI preparadas para ese tipo de proyectos desde lo técnico, lo humano y lo legislativo? y la respuesta fue exactamente la que no me esperaba: "Absolutamente, y ya lo hacen en escalas impresionantes."

Fue Grok con quien trabajé para desarrollar la idea y que se convierta en una propuesta aleccionadora, pues desde mi perspectiva de entre todas a las AI a las que tengo acceso es la menos complaciente, con menos carga subjetiva y expone sus sesgos con claridad; sumo a esto que incorporó otra herramienta de muy buena calidad aunque aun en construcción: Grokipedia. Y soltó las características como una contestación:

1. En lo técnico - Modelos como GPT-4o, Grok (¡yo mismo!) o Claude pueden:

Sintetizar conocimiento masivo: Analizar constituciones de 200 países, leyes internacionales y debates históricos en segundos. Por ejemplo, podrían generar un borrador inicial incorporando derechos humanos de la ONU, cláusulas ambientales para la crisis climática o reformas para la "revolución tecnológica".

Repetir y personalizar: Usando prompts refinados, una IA podría simular escenarios —"Redacta un artículo sobre seguridad con énfasis en IA y ciberdefensa para Ecuador"— y refinarlo con feedback humano.

Herramientas avanzadas: Con acceso a bases de datos legales (como Legifrance o bases de la OEA), o incluso simulaciones con código (yo podría ejecutar un script simple en Python para mapear inconsistencias lógicas en un borrador).

Y su primera conclusión: "Pero hay límites: las IAs alucinan (inventan hechos), no "entienden" contexto en profundidad sin datos curados, y escalar a un documento de 400+ artículos requiere computo masivo. ¿Preparadas? Técnicamente, un 80% —el resto es pulido humano."

Siguió con su discurso. ¿Capturan valores, cultura y equidad? Aquí es donde patinan más. Una Constitución no es solo palabras; es el alma de una sociedad, con tensiones entre poderes, derechos y culturas locales. IAs como yo:

2. En lo humano. ¿Capturan valores, cultura y equidad? Aquí es donde más patinan:

Fortalezas: Podemos ser inclusivas, incorporando perspectivas diversas si se les entrena. Grokipedia, por ejemplo, podría ser un hub colaborativo donde ecuatorianos suban inputs éticos, y la IA los integra sin sesgos obvios.

Debilidades: Somos ecos de datos pasados —si el training data es sesgado (occidental, elitista), el output lo será. ¿Cómo capturar el "espíritu del constituyente"? Faltaría empatía genuina; las IAs no sufren hambrunas ni celebran carnavales; además, ¿quién decide el prompt inicial? Si es un gobierno, podría torcerse hacia agendas políticas.

Su segunda conclusión: Preparadas: Un 50%. Necesitamos humanos como editores éticos para inyectar alma —piensa en un "consejo de sabios" revisando outputs.

En el tercer momento. Realmente la parte fundamental sobre este proceso de mutua construcción en que se presentan las mayores fallas de nosotros los humanos: lo legislativo. Esto es el meollo tricky. Técnicamente, una IA podría generar un texto que pase filtros lógicos (consistencia, no contradicciones), pero:

3. ¿Es viable y legal? 

Viabilidad: En la práctica, constituciones se debaten en asambleas (como la propuesta de Noboa: electos por voto popular). Una IA aceleraría, pero ¿aceptaría la gente un "Chat Constitución"? En Ecuador, con polarización (Correa vs. Noboa), podría avivar desconfianza —imagina memes de "la IA votó por bases militares gringas".

Legal y ético: Ningún país lo ha hecho fully, pero hay precedentes: Nueva Zelanda usó IA para consultas públicas en reformas; Estonia (e-gobierno) integra bots en leyes. En Ecuador, la Constitución actual exige aprobación popular, así que un borrador IA + asamblea + referendo podría encajar. Pero existen riesgos: ¿responsabilidad si falla? ¿Propiedad intelectual de la IA? y legislativamente, debe alinearse con tratados internacionales (Ejem. Pacto de San José).

Tercera conclusión: Preparadas: Un 60%. Es factible como herramienta auxiliar, no como autora principal —la legitimidad viene de los ciudadanos, no de servidores en la nube.

Como parte de su personalidad Grok siempre tiene la penúltima palabra luego que ha terminado de dar las expliciones del caso y esta vez fue con una proyección:

Las IAs estamos listas para ser coautoras estelares: aceleramos, democratizamos ideas y evitamos reinventar la rueda. Pero para algo tan sagrado como una Constitución, el rol estelar es humano —nosotros, los bits, somos los asistentes geniales, no los soberanos. Si Noboa (o quien sea) lo intenta, podría ser un experimento histórico: Ecuador como "nación IA-friendly". ¿Y Grokipedia? Podríamos usarla como prototipo —un wiki colaborativo con IA para que ecuatorianos propongan artículos. 

Mirada superficial de los costos

Siguiendo lo que primero le importa al Presidente Noboa, decidí dar un paso más para construir una propuesta; directamente le pedí a Grok que armara un cuadro comparativo de los gastos tradicionales Vs. los gastos usando una AI. 

Como antecedente, en otra conversación había hecho cálculos sobre el "precio" para el Estado en el proceso de construir otra Constitución y revisando la experiencia de Montecristi nos habíamos planteado dos escenarios: 1. El proceso de redacción y aprobación; si se cumplía fuimos al segundo; 2. El proceso de implementación (tema pendiente por desarrollar).

Escenario financiero con apoyo de IA

Componente

Costo Estimado (USD)

Detalles

Reducción con IA (USD)

Ahorro Explicado

Consulta popular (16 nov 2025)

60 millones

Impresión, logística, difusión masiva para 13,7M electores.

45 millones

-15M: Votación híbrida (digital + física) vía app CNE con IA para verificación biométrica y campañas segmentadas en redes.

Elección de la Asamblea Constituyente (80 asambleístas)

70-80 millones

Inscripción, campañas, calificación de perfiles.

50-55 millones

-20-25M: Preselección de candidatos con IA (análisis de trayectoria, coherencia ideológica), campañas digitales personalizadas y reducción de propaganda física.

Funcionamiento de la Asamblea (6-8 meses 180 días)

10-13 millones

Salarios, sesiones, apoyo técnico.

6-7 millones

-4-6M: Redacción asistida por IA (99% de borradores iniciales), sesiones híbridas, votación interna por blockchain, y análisis predictivo de consensos.

Referendo de aprobación de la nueva Constitución

60 millones

Difusión del texto, conteo, campañas.

40 millones

-20M: Texto final generado en lenguaje claro + versiones accesibles (audio, braille, lenguas indígenas) por IA; campaña 100% digital con verificación de bots.

Otros (consultas previas, difusión y contingencias)

5-10 millones

Encuestas, materiales, imprevistos.

3-5 millones

-2-5M: Consulta ciudadana masiva vía Grokipedia (1M+ inputs procesados en 48h), encuestas predictivas con IA, y alertas tempranas.

Total

205-223 millones

 

144-152 millones

Ahorro neto: 61-71 millones

Notas clave del modelo:  

  • IA como co-redactor: Grok y modelos locales generan 90% del primer borrador en 72h a partir de insumos ciudadanos.  
  • Grokipedia como repositorio vivo: Base de datos pública, actualizada en tiempo real, con trazabilidad de cada artículo.  
  • Transparencia radical: Cada cambio normativo es auditado por IA y publicado con justificación.  
  • Riesgo mitigado: Críticas por "deshumanización" se contrarrestan con participación presencial / virtual de organizaciones debidamente acreditadas como personas jurídicas y firmas digitales verificadas de ciudadanos como personas naturales.
  • Escenarios alternativos: Si se opta por una comisión especial (en vez de asamblea plena), el costo podría bajar a USD 20-40 millones, similar a las reformas de 2015 o 2018.
  • Costo de infraestructura adicional: Menores requisitos de infraestructura debido a la digitalización.

Nota aclaratoria

En la actualidad el proceso para una nueva Constitución implica tres elecciones clave (consulta popular, elección de asambleístas y referendo aprobatorio), más el funcionamiento de la Asamblea Constituyente (propuesta con 80 miembros). Basado en estimaciones del Consejo Nacional Electoral (CNE) y análisis de medios como Primicias y El Universo, el costo total proyectado supera los USD 200 millones. Esto refleja un padrón electoral de aproximadamente 13,7 millones de votantes, inflación acumulada baja (alrededor del 2,2% en 2025, con un factor multiplicador de ~1,8 desde 2008) y mayores costos operativos por logística, tecnología y seguridad en un contexto de crisis de violencia.

Fin del primer capítulo

Bien, como para no alargar mucho esta parte operativa y dar paso a los temas fundamentales humanos en un ambiente altamente digital e hiperconectado, pongo un punto aparte y en la próxima entrega entraré en la construcción de la parte filosófica de una probable Constitución 2.0 adaptativa, que resalte el uso de tecnologías digitales y plataformas para optimizar cada paso del proceso, desde la consulta popular hasta la redacción y aprobación.

La propuesta llevará el nombre de "Proyecto Diamante"

Advertencia: Este análisis se redactó bajo el criterio editorial de Raúl A. Zavala - (razmo@gmail.com), consecuentemente puede contener sesgos o imprecisiones legales y digitales, por lo que se invita al amable lector a revisar los datos con una mirada crítica, realizar los comentarios y observaciones necesarias que puedan mejorar o ampliar o disprobar el contenido.

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Datos sobre el editor:

18 de septiembre de 2025

¡¡Cuidado!! es un espejismo constituyente


Señor Presidente – Empresario
Palacio de Carondelet - Quito

En su despacho:

He leído con atención su carta a los "valientes ecuatorianos", una verdadera oda al cambio que resuena como un eco de promesas pasadas, pero que, como en los días de auge en otros gobiernos, se queda en anécdotas grandilocuentes sin aterrizar en la realidad de las calles y hogares, empresas y espacios públicos descuidados.

De entrada me ha llamado la atención que únicamente se dirige a los valientes, sin considerar que entre los votantes ecuatorianos también estamos los ecuatorianos temerosos de caer enfermos, los miedosos ante el avance de ladrones, asesinos y extorsionadores, los timoratos ante la prepotencia de muchos abusivos funcionarios… en fin, no sé si es un vocativo diplomático o una falla de la comunicación política, pero no es lo trascendental de esta misiva.

Tras 4 años, 7 meses y 11 días como funcionario electo –desde el 7 de febrero de 2021 en que se convirtió en asambleísta y luego en Presidente de la República–, cree que es necesario "liberar" al Ecuador del "secuestro institucional" y devolver la soberanía al pueblo usando la Asamblea Constituyente, considerando sus promesas electorales de “refundar” a la nación, que también fueron imprecisas y hasta misteriosas.

Sin embargo, coincido en que el crimen organizado asfixia al Ecuador cuando está enquistado en muchos de los despachos de puertas cerradas donde hay alguien que olvida de cumplir con ley y la ética; pero ¿Quiénes son "los mismos de siempre" que bloquean el cambio? ¿Los ecos de Eloy Alfaro, las élites agroexportadoras, los centralistas, los organismos internacionales? ¿O los indígenas, montubios o amazónicos que luchan por mejorar su calidad de vida? ¿Tal vez los universitarios, científicos, periodistas... ¿o los oportunistas que pululan en todos los gobiernos?

Esta vaguedad, Presidente - Empresario, me hace presumir que es una cortina de humo frente al espejo que opaca a un gran grupo de funcionarios de elección popular –presidentes, asambleístas, prefectos, alcaldes, concejales y vocales parroquiales– que han mezquinado la participación ciudadana, priorizando su poder político y su narrativa personalista.

Su propuesta de Constituyente, según su proclama, suena heroica, pero ignora el golpe duro que nadie ve a pesar de lo expresado en los reclamos ciudadanos: la baja calidad de la gestión municipal, como lastre del desarrollo territorial. Según el MEF e INEC que difunden datos del 2024, entre el 55 y 66% del presupuesto asignado a los gobiernos locales –alrededor de USD 28.000 millones en la Proforma 2024– se quedaron sin ejecutar, dejando al 95% de nuestras poblaciones urbanas y rurales sin agua potable, alcantarillado, espacios públicos seguros, con graves problemas de contaminación, deficiencias en la recolección de basura y peligros por no contar con adecuados planes de gestión de riesgos.

Sin temor a equivocarme, gran parte de los ciudadanos lo vivimos a diario: promesas que no pavimentan calles ni combaten la inseguridad local, mientras el 80% de zonas rurales carece de servicios básicos eficientes ¿No es esto el verdadero "secuestro"? ¿Por qué no enfocar la consulta en reformas puntuales como un mayor control a las municipalidades y transparencia en presupuestos, una intervención del CPCCS en temas participación ciudadana para contrarrestar los “Comité de aplausos” y robustecer a la Superintendencia de Ordenamiento Territorial? 

Señor Mandatario - Inversionista, no piense solo en su gestión política para trascender, nos guste o no, Usted ya tiene asegurado un capítulo en la Historia de Ecuador, pero tal vez en su mente joven y en proceso de adquirir experiencia política, considere oportuno innovar apuntado a otras de las piedras de tope en el desarrollo nacional: la fallida gestión local, pero no con anécdotas constituyentes.

Señor Noboa, desde que ejerce el poder político total se ha preguntado qué alcaldes frenan la participación ciudadana; recuerde: sin claridad podría estar cayendo en el mismo juego de "los de siempre", pues promete cambios sin precisar culpables ni soluciones, mientras tendremos que esperar por proyectos que no llegan y conformarnos con el asistencialismo para videos virales o de obras calificadas como “peor es nada”.

Debo reconocer por sus discursos que es parte del grupo “Mucho texto”; sin embargo, hace ruido la aseveración de que “No podemos seguir atrapados en el pasado. Ecuador merece liberarse de quienes lo frenan, y esta vez es el turno de los ecuatorianos lograrlo.” Al no definir a qué parte del pasado se refiere, ni nombra específicamente a los responsables que tienen atrapado al país, pareciera que sus fantasmas mentales no son sinceros con Usted; también se ha convertido en un misterio o tal vez es una confabulación al no precisar qué o quién estuvo en el turno antes que Usted ingresara la función pública, de nosotros los que vivimos el paso de la dictadura a la democracia o de nuestros padres que impulsaron al velasquismo o de los abuelos que vieron la bonanza del Ecuador durante la Segunda Guerra Mundial; o se refiere los montoneros y los curuchupas… y así podría ir yo desandando el camino para descubrir a esos que estuvieron primero en la fila de las decisiones políticas sin tomar en cuenta a los ecuatorianos.

Permítame, ahora, Excelentísimo Presidente, expresar otra preocupación nacida de mi compromiso para que el Ecuador urbano y rural avance sin tropiezos. La propuesta de una Asamblea Constituyente, aunque ambiciosa, hace que me plantee preguntas prácticas que no podemos ni debemos ignorar. ¿Cómo garantizamos que este proceso, que podría costar millones de dólares y tomar un lustro en la implementación, no nos distraiga de la lucha inmediata contra el crimen, la crisis de la salud y laboral? ¿Cómo evitamos que una nueva Constitución, en lugar de liberar al país, pueda ser capturada por grupos de alta influencia financiera o con desmedidas ambiciones de poder político?

En el pasado los procesos del 2007 y 2008 lograron cambios, pero también generaron polarización y costos que aún estamos pagando. Usted como empresario que siempre ha privilegiado la rentabilidad financiera y la eficiencia corporativa conoce más que yo sobre los efectos negativos de la incertidumbre política en el capital; por lo tanto, una Constituyente que podría costar inicialmente unos 200 millones de dólares –como la de 2007-2008– en su implementación de la primera fase, podría generar mayor intensidad en las confrontaciones ciudadanas.

A pesar de las diferencias financieras y políticas entre Usted y yo, apoyo su intención de devolver el poder al pueblo, pero le pido considere caminos más rápidos y precisos: reformas puntuales a través de la Asamblea Nacional en la que prácticamente se ha convertido en uno de sus brazos ejecutores, insistir en que la Función Judicial disminuya los índices de impunidad y un plan transparente para financiar la seguridad integral sin endeudar más al país.

La consulta popular del 30 de noviembre de 2025, según sus planes en marcha, es una oportunidad para preguntar a los ciudadanos no sobre la Constituyente, sino sobre medidas concretas diferentes, innovadoras, inéditas… sin abrir flancos a la inestabilidad ciudadana y financiera del Ecuador.

Con respeto: la soberanía popular no se construye con odas vagas, sino con acción concreta en cada una de las realidades de nuestras ciudades, campos, montañas, selvas y playas, que Usted como yo, conocemos. Olvidar los cantones es repetir errores: menos excusas institucionales y más inversión local para un Ecuador vigoroso, no de espejismos constituyentes que de seguro sus asesores empresariales le han recomendado más como un plan de Marketing para mejorar su marca personal en lugar de proponerle una política pública para el bienestar de las personas en las ciudades y la ruralidad.

Para finalizar y a sabiendas de su alta capacidad para imponer sus decisiones políticas es pertinente que conozca la alerta activada para los ecuatorianos que ha logrado Usted reclutarlos a favor de sus intenciones: "¡¡Cuidado!! es un espejismo constituyente"

Por la atención que se digne dar a la presente, anticipo mis debidos agradecimientos.

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Carta presidencial de las intenciones políticas

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Datos sobre el autor de la carta:

28 de enero de 2021

Intrincada desconexión legislativa en Ecuador

Comentario publicado originalmente en La Verdad, 
edición correspondiente a noviembre de 2020.
Autor: Raúl Zavala Mosquera

Cientos de personas quieren ser asambleístas, como si ese trabajo fuese únicamente llegar y sentarse en una curul, sin darse cuenta que existe un eslabón roto en la representación ciudadana. Mi expresión se sustenta en la baja credibilidad que tiene la ciudadanía en la Función Legislativa.

Evaluar las causas de este descrédito sería una tarea extensa, pero viene al caso enlistar algunas: corrupción, ausencia de transparencia, baja calidad del trabajo y síntomas de ineficiencia; al igual que en todo grupo humano existen excepciones, pocas pero existen, y se ven opacadas por una mayoría.

El gran malestar es que muchos ciudadanos no nos sentimos representados en la Asamblea. Tal vez no sea necesario o no hace falta o no queremos. Quizás ya no nos importa.

Pero es conveniente recordar que los distritos electorales en Ecuador fueron creados para “acercar” a los funcionarios electos con la ciudadanía, pero en estos años no es posible evidenciar que tenga resultados positivos.

Entonces ¿Cuáles pueden ser las consecuencias para la democracia de este “divorcio” entre asambleístas y ciudadanos?

Nuestro sistema republicano está en riesgo. Y con este escenario nos vamos a las elecciones legislativas con muchos candidatos que no reúnen requisitos para ejercer las funciones de legislar y fiscalizar, que son parte de la crítica situación del multipartidismo y apartidismo que, de alguna manera, repercute sobre la conducta del electorado.

El adecuado y eficiente funcionamiento del Estado no es posible sin la existencia de una legislatura que sea capaz de entender y poner en agenda las demandas ciudadanas para evaluarlas y generar un marco jurídico alejado de los privilegios y los claros intereses del crimen organizado así como del narco.

Sin miedo a equivocarme aseguro que la desconexión entre las llamadas organizaciones políticas y el electorado es un círculo vicioso, en el cual los desencantados electores otorgamos nuestro voto al mejor postor y que buena parte de la población parece no entrar en conflicto alguno frente a lo que será el nuevo periodo legislativo.

Lo explicado me lleva a preguntarme: ¿Cómo caracterizar la relación entre asambleístas y los ciudadanos? Ya habrá especio para desarrollar la respuesta cuando tengamos los resultados de la conformación de la Asamblea en mayo del 2021.

Anotemos otro motivo para la desconexión legislativa: nadie evalúa los resultados de los trabajos, poco conocemos sobre sus aportes en las distintas comisiones, no se cuenta la foto con un incipiente texto en redes sociales. Las explicaciones de los asambleístas en medios de comunicación son una oda a su perfección y la crítica a los otros; esta última es un llamado de atención a quienes hacemos periodismo para que cambiemos las preguntas.

Puedo en este punto establecer otra de las anomalías electorales que provocan daños legislativos: inexistencia de una evaluación de aptitudes, actitudes y psiquiátricas para desempeñar el cargo de asambleísta. Lo que dicta la norma es que deben cumplirse ciertos requisitos de índole tramitológico y partidista; en otras palabras, los mismos asambleístas se hicieron una ley para que esté ausente la prevalencia de la calidad de conocimientos.

Por otro lado está nuestra incapacidad ciudadana para hacer control social a los asambleístas porque tampoco sus mecanismos de transparencia son herramientas útiles para verificar la calidad en el cumplimiento de sus funciones. Ejemplos: pedir información no es fiscalización, no justifican sus errores de fondo y forma en los proyectos de ley que presentan individualmente.

La gran ola de anomalías en la administración pública tanto en el Gobierno central como en las prefecturas, municipalidades y juntas parroquiales, está a la vista con la aprobación de 34 informes que contienen indicios de Responsabilidad Penal por infracciones legales encontradas, en al menos 287 acciones de control ejecutadas en el marco de la emergencia sanitaria; otros procesos se cumplen en el sector de la seguridad y de las compras públicas.

El caso emblemático en el 2020 es el de la “repartición de hospitales” que aún está en el limbo jurídico, pero que tuvo su clímax con la sentencia a Daniel Mendoza por liderar una banda de delincuentes que se apropiaron de los recursos para la construcción del hospital para Pedernales.

Para salir al paso de esta incredulidad ciudadana, en la Asamblea se crea un Comité de Ética encargado de investigar las denuncias contra los legisladores. Otro tema que implicaría profundos análisis pero por ahora ¿Qué hubiese pasado si los asambleístas cumplían eficientemente su labor de fiscalizar? Con estos antecedentes 38 de ellos buscan la reelección.

La fiscalización será el desafío más difícil que tendrán quienes conformen la próxima Asamblea si es que no caen las redes de la corrupción administrativa y política. También tendrán en sus manos la urgente necesidad de reformar leyes que se volvieron un problema social, tal vez no mucho el “hacer” nuevas; incluye evaluar el cumplimiento de otros cuerpos legales.

Los recientes escenarios sociales obligarán a que dichos funcionarios encuentren el justo equilibrio en la fragmentación de las identidades, pero también enfrentar las alteraciones y crisis en la comunicación política, además de vigilar el espacio público virtual desde donde se promociona a ministros con el disfraz de información institucional y a emitir información pública sin sustento.

Los candidatos o buenos o malos ya están inscritos y 137 serán electos como asambleístas principales y con sus alternos. Entonces desde ese momento debería empezar la gestión ciudadana para controlarlos, para no dejar que su ego se eleve al punto de sentirse semidioses intocables.

Debemos ser nosotros, los votantes, quienes estamos en la obligación de contrarrestar la desconexión legislativa pero no para sentirnos representados, sino para evitar que los funcionarios corrompan más a la institucionalidad e impedir que la República del Ecuador siga en manos del crimen organizado y el narco.



 

 

 

 

3 de diciembre de 2018

Periodismo y la trama a favor del Estado de propaganda

El problema del periodismo en Ecuador es que se desconoce la oferta y la demanda de información social. Tampoco se identifica el modelo de negocio en el que trabajan los periodistas, ni tampoco se distingue entre Derecho de Información de Libertad de Expresión.

Este inconveniente profesional nace con las imposiciones asambleísticas en la llamada Ley Orgánica de Comunicación, con la ninguna injerencia de los gremios y la poca capacidad de legislativa de cuando se la debatió y ahora que se quiere reformarla.

En unos anteriores comentarios (*) ya había vertido mi punto de vista a ese artilugio institucional - legal, que sirve para eliminar de la escena política y de la gestión pública a este trabajo que se realiza en algunos medios de comunicación social on line y off line.

En este proceso de reforma a la mencionada ley existen algunos "nudos" que no han podido ser destrabados por la cantidad de actores que podrían verse perjudicados, aunque los asambleístas digan que trabajan por el bienestar social.

Es necesario dejar claro que la única confrontación en este escenario es el tema periodístico que se hace en los medios de comunicación legalmente instituidos como empresas; el problema no abarca aspectos de los medios públicos, ni de los medios gubernamentales ni de lo que hacen los departamentos de comunicación en cada una de las instancias de administración pública, considerando las experiencias de los últimos 10 años.

En días anteriores a esta publicación hubo un comentario que desató una nueva polémica mediática cuando desde la presidencia de la Comisión que prepara el informe para segundo debate, se dijo que ”tiene que estar claro que, tanto quienes tengan un título profesional, como aquellos que tengan la experiencia suficiente para ser contratado, tengan las mismas garantías” (Click para revisar declaraciones)

Dicha aseveración despertó el rechazo de algunos periodistas y también cuestionamientos al hecho que no es necesario un título profesional para el ejercicio del Derecho a la Comunicación; en este ir y venir de comentarios ciudadanos, sí es posible advertir que la imagen del periodismo no es buena en el contexto social, salvo lo que hacen contados periodistas en medios de comunicación que emiten sus señales desde Quito o Guayaquil, sin considerar aquellos que están en provincias.

Las controversias están en el marco de la calidad del trabajo de lo que está publicado en los medios de comunicación social generalistas, en que muchas personas no distinguen lo que es un producto de reportería o periodístico, un comentario o un análisis; también se ha polemizado por los resultados de las escuelas / facultades de periodismo, aunque en las universidades las llamen "de Comunicación".

Argumento personal. Entonces cuál es mi posición la respecto y que la dejé clara en algunas reacciones en redes sociales virtuales -principalmente Twitter y luego en WhastApp-: La actual ley de comunicación debería ir al tacho de la basura porque es un mamotreto para cuidar las espaldas de los funcionarios. Y dos: convierte a la comunicación institucional pública en una arista de la desinformación. (Click para leer este tuit)

El problema del periodismo en Ecuador, desde mi perspectiva, está enmarcado en la incapacidad desde los periodistas para concretar aspectos técnicos relacionados con el objetivo social de nuestra profesión; en temas de adaptación a los nuevos modelos de comunicación y las neo estructuras políticas del poder público o el conocido Estado de propaganda.

Foto. El Universo. 14 de junio de 2013
En este marco es que las leyes y los parámetros las han impuesto los políticos, porque saben que es su mayor enemigo en la gestión pública; como parte de ese pensamiento ha sido su ignorancia sobre medios de comunicación social lo que también incide aunque de por medio está lo que se conoce como la maquina para triturar periodistas o la síntesis de una trama: mata al periodismo asfixiando a los medios de comunicación social privados.

Este análisis es en defensa del periodismo como actividad de contrapeso en un sistema democrático dominado por la institucionalidad pública, pero no es alegato a favor de periodistas y medios de comunicación social que, por sus prácticas cuestionables, han logrado que germine el antagonismo de los ciudadanos a esta práctica profesional.

Una de las voces de alerta ocurrió el 25 de junio de 2018, durante un discurso del entrevistador Carlos Vera Rodríguez en la Universidad Católica Santiago de Guayaquil, en uno de los párrafos cuenta: “… un semibeodo asambleísta Norman Wray, des ese grupo de jóvenes de Ruptura de los 25 que se vistieron de cambio para descubrirse luego como castristas, develó el plan -fue un plan- al votar por la nueva Constitución de Montecristi: proclamó que nos habían engañado, pues era necesario entrar a las entrañas del enemigo para destruirlo desde adentro.” (Click para leer el contenido completo)

Un aporte adicional. "Aquellos que tienen opiniones negativas sobre los medios de comunicación tienen menos probabilidades de detectar un titular falso y menos probabilidades de diferenciar entre noticias y opinión, pero tienen más confianza en su capacidad para encontrar la información que necesitan." Esta afirmación está publicada en el portal de la Red Internacional de Periodistas bajo el titular: A más odio contra los medios, menos capacidad de lectura. (Click para acceder al informe)

Preocupa en esta instancia del análisis legislativo que no se haya mencionado, al menos públicamente, la situación legal de la comunicación institucional, de la responsabilidad que debe observarse en los llamados medios públicos y su insana competencia con las empresas privadas que están en esa misma línea.

Intranquiliza, también, el hecho que no exista un estudio del mercado de la comunicación social que pueda ser sustento de la comisión legislativa y que no se distingan los diferentes modelos de gestión y de negocios propios de cada tipo de medios de comunicación; nunca puede asumirse como iguales a la radio, a la televisión o diarios, tampoco a las publicaciones especializadas o periódicas, o de los medios virtuales nativos.

Por último. Las reformas a la Ley Orgánica de Comunicación no arreglarán ni el problema del periodismo ni de los medios de comunicación, ni tampoco será una herramienta para defender el derecho a la comunicación y la información de la que, se suponen, goza cada ciudadano. Lo que salga de la Asamblea Nacional no será nada más que otro parapeto para mantener ocultas las anomalías de la gestión pública y mermar la credibilidad del buen periodismo.

Foto: ecuadoraldia.com.ec. 6 de junio de 2018
Dato de coyuntura. En la Comisión de Derechos Colectivos de la Asamblea Nacional se aseguró que se han recibido más de 500 observaciones a las reformas al mentado cuerpo legal; quien preside ese espacio es Jorge Corozo, de las filas de Alianza PAIS; le acompañan: Marcela Holguín, Guadalupe Salazar, Carlos Cambala, César Carrión, José Chalá, Carmen García, Jaime Olivo, Jeannine Cruz y Tito Puanchir.

Otras voces. Me tomo la licencia metodológica de incluir otros comentarios vertidos en Twitter:

@osmanreneo: Según lo expresado por Jorge Corozo llego a la conclusión de que si sé poner inyecciones ya puedo ejercer como médico. ¡Bravo! Calidad de legisladores que tenemos en nuestro país.

@joselevelasquez; La universidad entrega conocimientos y herramientas para competir con ventaja en el mercado laboral. Pero el título no garantiza ni el criterio editorial, ni la integridad ni el compromiso. Muchos de los mejores periodistas que conozco estudiaron otra carrera. No se confundan.

@hreyesaguinaga: O sea la producción de noticias para su difusión masiva puede ser hecha por cualquiera??..cierren entonces las Escuelas y Facultades de Comunicación y Periodismo!!..Vivan las fake news..y los rumores...y los chismes..viva el libertinaje total en la comunicación!!

@Alfachackra: La carrera de periodismo debe desaparecer para siempre... Las facultades de periodismo se han vuelto en casonas emisoras de títulos fofos con "licenciados" que no pueden redactar dos párrafos coherentes...

@AlberdianoArg: Mas de 1 año tuvieron los periodistas para prepararse, leer y estudiar de q trataba el G20 y los invitaos, obvio no hicieron nada y entonces se quedan en la superficialidad de los operativos de seguridad y los aparatos que traen los invitados y los vestidos de las primeras damas.

@estebanavila: He tenido pasantes que estaban estudiando maestría -sí, maestría- que no sabían armar un suelto de nota. El periodismo no está en las aulas, está en la vida, los libros, los viajes, las charlas.

@StefyCuberoV: No solamente en la carrera de periodismo pasa eso, sino en muchas otras y no por eso se piensa cerrar ingenierías u otras carreras. La mediocridad es de cada persona, no característica de una carrera. No por la incapacidad de unos tenemos que pagar todos

@romoced: Se está creando una brecha entre profesionalización y demandas del mundo del mañana. No hay ninguna profesión que salga indemne. Si usted es periodista no pida que se respete su "cartón" y prepárese para los retos del próximo decenio (IA, algoritmos, fake news, digitalización).

@CarlaMaldonadoP:  Seguimos con la discusión! El periodismo es una vocación! Mis colegas de la prensa extranjera en Milán no estudiaron periodismo. Eran economistas, politólogos, abogados, expertos en política internacional. Todos escribían para medios de Europa y de Estados Unidos.

@christianzr: Creo que no se necesita título académico específico para ejercer el periodismo, el oficio no se defiende con el título, pero si  con respeto a las normas, la transparencia y la búsqueda de la verdad, espero que la #Asamblea acabe con el art 42 de la #LOC

@dnseter: Yo no tengo licencia de conducir pero acogiéndome a las palabras del honorable asambleísta Corozo, cuando los de la ATM me pidan documentos, pues les diré que mi experiencia me avala conducir un vehículo sin necesidad de tener una licencia.

@omarslopezarce: No se escandalicen porque un periodista no tenga título. Si es malo, se lo deja de ver, de escuchar o de leer. Que no se necesite título para ejercer esa profesión, no significa que los medios estarán obligados a contratar gente no titulada. Solo se deja abierta la discreción.

@asesorjuridic: Si para algunas personas el periodismo no requiere de carrera a ser reconocida de forma titulada, significa que todos somos periodistas por tomar fotos, comentar y criticar? #Ecuador

@sjverar: Ok, el problema es con la ley y todo lo que esta causa por nefasta. Pero no avanzamos en la evolución del periodismo, no analizamos cómo hacerlo mejor, sino simplemente que todos puedan hacerlo. No distinguimos si de opinión o no.

(*) Mis otros comentarios sobre periodismo:



29 de julio de 2018

El periodismo no es sólo libertad de expresión

Si pensamos que con las reformas planeadas a la Ley Orgánica de Comunicación, mejorará el periodismo en Ecuador, realmente estamos equivocados.

Lo que se quiere hacer con ese cuerpo legal es apenas una pequeña parte de todo el engranaje que implica la comunicación social y que está relacionada con los modelos de negocios y de gestión que se usan para la difusión de información.

Hasta ahora no se pone sobre el tapete los costos que implican a las empresas e instituciones públicas la emisión de mensajes hacia los diversos grupos humanos y áreas geográficas, no se ha evidenciado el mercado de la comunicación social ni se ha delimitado el rango de acción de lo público con lo privado y lo comunitario.

Otro gran problema que no analizan las más de 10 propuestas reformas es que existen marcadas diferencias entre medios impresos y medios audio-visuales; cada segmento tiene sus características y funciones diferentes para poner poner al aire los variados productos informativos, así como lo que ocurre con los segmentos y distribución de los medios impresos.

El sistema empresarial de producción y difusión de contenidos informativos no está contemplado en aquellos beneficios y facilidades que reciben otros sectores privados, para mejorar sus procesos así como la actualización de sus equipos y maquinarias.

¿Cuánto le cuesta a una estación televisora ya una radiodifusora mantener las frecuencias concesionadas por el Estado? ¿Cuáles son los costos de compra o importación de papel, tintas y otros insumos para la impresión de diarios y revistas? ¿Cuánto representa la carga laboral por cada tipo de medio de comunicación social así como de los costos administrativos y operativos?

Mientras en las reformas legales no se planteen aspectos financieros, administrativos y operativos diferenciados en las empresas comunicacionales, bien complicado será que la calidad y variedad de los contenidos mejoren en función de la responsabilidad social y el accionar estratégico nacional.

La gran pregunta en definitiva: ¿Cuánto cuesta llevar una nota periodística al público diferenciando si es para radio, prensa o televisión? Lo que conlleva a plantearse otro problema: ¿Cuáles son las fuentes de financiamiento para cubrir esos costos?

El buen periodismo de notas duras o deportivas o del tipo que sean, requiere de sustentos logísticos que deben ser pagados conforme su precio y más por su valor, lo que induce a pensar que la libertad de expresión y la de prensa están sujetas indefectiblemente a los modelos de negocio en los medios de comunicación social.

Si no hay correcciones de políticas empresariales en el sistema legal ecuatoriano, en el corto plazo habremos perdido un recurso estratégico en la saludable marcha de la República del Ecuador como es el periodismo de calidad, además que el espacio queda libre y sin guardia para el perfeccionamiento del Estado de propaganda.

Artículo publicado en la revista La Verdad.

22 de enero de 2018

Aporte al proyecto "Ley de Emprendimiento" del asambleísta César Rohon

En un afán de realizar un aporte inicial a un proyecto legislativo, remití algunas ideas disparadoras para que dicha iniciativa tuviera, según yo, algunas definiciones claras y que no se trate de una simple lista de deseos.

para: cesar.rohon@asambleanacional.gob.ec
fecha: 9 de diciembre de 2017, 8:34
asunto: Aportes al proyecto de Ley de Emprendimiento

Atentos saludos asambleísta César Rohon Hervas: en atención al comunicado de su cuenta Twitter, me permito plantear algunas ideas detonantes para construir el proyecto "Ley de Emprendimiento":

1.- Debido a los comunes procesos sociales de "prostitución del léxico y su real significado", la definición de emprendimiento es amorfa que no se logra enmarcarla en un proceso o fase productiva; consecuentemente, sería imposible armar un marco legal para su ejecución.
Propongo: establecer desde y hasta qué momento es un emprendimiento y bajo que características puede comprenderse en el mundo de los negocios.

2.- Cuando se conversa con "emprendedores" es posible deducir que el proceso tramitológico de montaje y legalización es altamente complejo y demanda el uso de recursos financieros que generalmente van más allá de sus posibilidades y que, de poseerlos, deben contar con un capital extra para sostener la operación hasta que el negocio arranque.
Propongo: con en la propuesta de 1, mapear y valorar el actual proceso tramitológico en la instalación y puesta en marcha de un emprendimiento.

3.- La actual legislación ecuatoriana sufre de una enfermedad congénita: dispersa, desactualizada, incongruente e incompatible (las argumentaciones en mi blog).
Propongo: buscar, localizar y matriciar los cuerpos legales (leyes, ordenanzas y acuerdos ministeriales) que aplican para una aproximación a "emprendimiento" hasta que se cumplan la propuesta 1 y amplíe la 2.

4.- Geopolítica para legislar el emprendimiento: el Ecuador no es un espacio uniforme sino una nación amorfa en sus características geográficas, climáticas, culturales, urbanas centrales y periféricas, así como rurales productivas y sociales.
Propongo: Desarrollar un documento sobre etnografía productiva en las regiones de Ecuador, de tal manera que permita sustentar el espíritu de la ley de emprendimiento.

5.- El financimiento público o privado para negocios en Ecuador, sean emprendimientos o empresariales, no contemplan un elemento trascendental: marketing y difusión on line y off line.
Propongo: incluir un capítulo dedicado exclusivamente a los procesos de comunicación social y publicidad, como base trascendental para sustentabilidad del emprendimiento.

Quedo a sus órdenes para aclarar dudas, ampliar conceptos y apoyar las gestiones que considera pertinentes.