28 de febrero de 2022

Dilemas para pasar de la novela negra al periodismo

Al amanecer del 4 de febrero del 2022, me ganó el síndrome del papel en blanco. Estuve al menos una hora pensando en cómo empezar a escribir una nota periodística judicial y a pesar que los datos están allí no encontraba la manera de redactar sin que pareciese un documento redactado por un abogado.

Saltó entonces lo que en algún momento propuse: pensar como abogado pero escribir como periodista; aún así no fue suficiente; por esas "cosas del destino" en mi casillero electrónico estaba un correo con el asunto: "El papel del género policial en la obra de Roberto Bolaño", un documento de análisis del insigne novelista chileno. Y fui para allá. El panorama se despejó y tuve un momento "¡¡Eureka!!

Pero el tiempo fue pasando, la idea no cuajaba en una propuesta real concreta, que pudiese ser expuestas y argumentada desde distintas perspectivas para que las notas periodísticas no muten a espacios de la ficción o caiga en el escenario de las "Fakenews".

Así que pasé a la fase de lecturas empezando justamente con aquella que me sirvió como detonante.

Es un ensayo de Andrea Pezzè, Centro de Estudos Sociais da Universidade de Coimbra, en el que "se propone reflexionar sobre el papel del género policial en la literatura de Roberto Bolaño y en particular en 2666. El análisis se fija en las razones narrativas y culturales por las que, según nuestro parecer, el policial se vislumbra constantemente en la narrativa del chileno. El objetivo es demostrar que el género no representa una mera opción estética (huella de una fascinación por el arte marginal) sino una forma esencial de su obra." (Leer el ensayo)

No me resultó nuevo esta articulación de dos géneros literarios, pues me topé Javier Valenzuela, en su momento corresponsal de El País y escritor, entonces el panorama se clarificó más cuando racionalicé sus argumentos: "En cierto modo, pasar del periodismo a la novela negra es tan solo pasar de contar historias verdaderas a contar historias verosímiles. Las primeras tienen que ser demostrables con testimonios y documentos, las segundas solo tienen que resultar creíbles." 

El resto de los argumentos están en un artículo titulado Periodismo y novela negra y con lo allí expresado fui hasta mi otro blog, a la entrada que lleva como título "Lo verosímil existe en el discurso gubernamental" y en ella aseguro que la verosimilitud del discurso político filtra hacia la redacción de la información periodística y las redes sociales, con lo cual se crea el ambiente de verdad al ser replicado miles de veces.

Pero mi camino se complicó porque necesariamente debí entrar en un campo minado: los dilemas periodísticos; cada día, al momento de tomar la decisión sobre el enfoque de la nota, enfrentamos pequeños o grandes (grandes y pequeños) dilemas éticos, morales y prácticos. Y de ellos, quizás, el más complejo todos es cuando debemos respondernos ¿Para que servirá lo que escriba? 

Traigo a este espacio lo que mencioné en abril del 2021 en mi cuenta Twitter: Uno de los dilemas morales periodísticos comunes de esta era pandémica en #Ecuador es el de ser o no ser altavoces de las decisiones gubernamentales, por el riesgo que podría implicar una desestabilización política o despertar las furias de usuarios en redes sociales virtuales.

Pero el asunto pasa a otro escenario en el campo de la ética cuando encuentro en el libro Los relatos periodísticos del crimen, lo mencionando por Germán Rey: “Los periodistas, a diferencia de los detectives, no se preocupan por descifrar el delito; su misión es contarlo”. 

El crimen ha sido despojado de su contexto, abandonado como el mascarón de una embarcación en la que se insinúan algunos detalles de lo que fue, sin que se pueda concluir más que algunos detalles. Este despojo de la noticia sobre el delito a veces se ve interrumpido por la exacerbación de las patologías, las características de la víctima o del victimario o la tensión provocada en la sociedad. (Pág. 9 del mencionado libro)

Así que decidí afilar las lecturas sobre el género negro y policial, una a una fueron apareciendo las sugerencias hasta llegar a una de las que le llamo "escalas técnicas" para conocer al "Poe japonés". 

Pero aquí es necesario hacer un quiebre para mostrar otra opción para encontrar otras fuentes que alimenten la construcción de historias.

Decálogo para escribir novela negra

Cuatro autores de novela negra para una porteña de ensueño

¿Qué es la novela policial?

La novela negra, una mirada crítica desde 1929 hasta la actualidad

Realismo social y novela negra

"Durante la última década el escritor chileno Juan Pablo Meneses ha trabajado precisamente en esa dirección, a través de proyectos de lo que ha denominado “periodismo cash“. Primero se compró una vaca, la Negra, cuya adquisición, alimentación, exhibición, peluquería, transporte y despedida le permitió conocer a todos los implicados en la industria ganadera de la Argentina (y a través de ellos, explicar su país de adopción)." La no ficción más innovadora no es necesariamente tecnológica. Por Jorge Carrión.

Y otra apuesta a este temática la hace Diego Cornejo, en la entrevista publicada bajo el titular "Inés Aranda, la novela negra del periodismo y el poder" y una de las preguntas: ¿Esta novela es una metáfora del momento complejo del periodismo actual?

Sí, tiene que ver con la situación, es un reflejo como el de un espejo, con el eje vertical invertido. El reflejo puede ser una mentira: esta novela, por su propia naturaleza es una mentira que permite llegar a la verdad. La novela, como ficción, nos permite llegar a la verdad. En toda novela corremos riesgos como escritores, no sé si esta propuesta funcione con éxito, ese es el riesgo que tomo. 

Hasta aquí es posible llegar a la conclusión que es una muy buena opción este tipo de narrativa. Pero cual es el pero: redactar una nota periodística se aleja de escribir una novela, por tiempos y pertinencia. Regreso entonces a los dilemas.

Un caso práctico lo pone en escena José María Muñoz Terrón cuando analiza Frente a secreto (estatal), privacidad (personal) y transparencia (pública), en su ensayo ¡Abajo el secreto, viva la privacidad! Dilemas mediáticos en el asunto Snowden. (Descargar en PDF)

Concluye: "En términos sociales, culturales, éticos y políticos, ni la privacidad, ni la publicidad están solas, como bienes a defender, a proteger y a cultivar. Las tensiones cruzadas entre principios y valores (privacidad, publicidad, secreto, transparencia, anonimato, visibilidad, confidencialidad, derecho a la información) que el análisis de los dilemas de la esfera pública, del activismo y de los medios esbozado en este trabajo pone de manifiesto apuntan a que esta ética del cuidado de y con la comunicación ha de ser también una ética de la responsabilidad, centrada en el respeto a las personas."

Y voy con un ejercicio práctico que bien se puede adaptar a diferentes situaciones por las que atravesamos en las salas de redacción: 

Un periodista va a realizar un reportaje a pueblos indígenas en el Amazonas. Una vez ha llegado a la selva, es secuestrado por una tropa de guerrilleros que lo dirigen hacia su campamento. Los secuestradores tienen allí a otras diez personas. El jefe, entregándole una pistola al periodista le dice: “Si matas a una de estas personas dejaré libres a las otras nueve, si no lo haces, mataremos a los diez”. ¿Qué debe hacer el periodista? (Tomado de 5 dilemas éticos + 1 efecto psicológico de la filosofía)

Mi conclusión: es indispensable que los periodistas desarrollemos nuevas formas de narrar las noticias, esto frente a la "competencia" que significan las informaciones que ruedan en las redes sociales virtuales y la necesidad de cada día captar más lectores; pero este esfuerzo será válido siempre y cuando el público tenga claro que lo narrado no es ficción, sino el panorama más próximo a la realidad. Y en paralelo necesitamos tener credibilidad.

Pero lograr que este objetivo se cumpla no es un trabajo en solitario, pues se requiere de un grupo de periodistas que compartan la idea para transformarla en un conjunto de planes, entre ellos un comunicacional y un manual de estilo adaptable a la característica de cada profesional que está en mundo de redactar noticias.

 Nota al margen: leer La serialidad narrativa como estrategia editorial de Héctor Fernando Vizcarra.

LECCIÓN DE SUPERVIVENCIA 148

20 de febrero de 2022

La jueza que burló al sistema

Una crisis política en la Municipalidad de Quito – Ecuador, desencadenó que una serie de evidencias sobre las vulneraciones del sistema judicial se hicieran públicas y se concretó al ponerse al descubierto la actuación de María Belén Domínguez quien fuera jueza de la Violencia contra la Niñez y la Familia de Quitumbe.

Las anomalías iniciaron en el 2015 y para noviembre del 2021 la exfuncionaria es acusada por tráfico de influencias.



A manera de antecedente. Jorge Yunda fue destituido el miércoles 3 de junio de 2021 por el Concejo Metropolitano de Quito al considerar que incumplió con sus funciones, para lo cual el funcionario usó los recursos legales que disponía para contrarrestar esta decisión política; el lunes 28 de junio la jueza de la Violencia contra la Niñez y la Familia Belén Domínguez, convertida en jueza constitucional, considera que sí existió una vulneración porque la Comisión de Mesa, conformada por cuatro concejales, no separó a los mismos en la votación del pleno del Concejo Metropolitano. Por ello, decidió aceptar la acción de protección de manera parcial.

Esta decisión judicial despertó las sospechas sobre un posible nexo extrajudicial entre los dos funcionarios, por lo que se buscó algunas pistas que pudiesen verificar o descartar estas presunciones.

Un primer paso fue ir hasta el origen del nombramiento de la funcionaria judicial. Mediante Resolución No. 208-2015 del Consejo de la Judicatura, nombran jueces a nivel nacional, incluida María Belén Domínguez Salazar, con puntaje de 82,18. Pero, en los sustentos de la Resolución Nro. 54-2014 que establece: “Aprobar el informe de recalificación del proceso de evaluación de jueces” no consta en el banco de elegibles el nombre de la mencionada funcionaria.

Este proceso para elegir jueces inició en el 2011 cuando los resultados del referéndum y consulta popular, formalizó la reestructuración funcional del sistema judicial de Ecuador.

En una búsqueda paralela se determina que la mencionada ciudadana registró su título profesional de tercer nivel como abogada el 23 de mayo del 2014, con el número 1040-14-1282034, entregado por la Universidad de las Américas.

Según consta en los archivos electrónicos de la Universidad de Las Américas, en el 2014 presentó su trabajo de titulación “Política criminal preventiva: “desarrollo de medidas de prevención a través de un perfil criminal preexistente” dirigido por Elsa Moreno Orozco.

En su hoja de vida indica que su vinculación con el sistema judicial inició en el 2012 como asistente jurídica en el Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina, luego un cargo similar en el Buró Noboa, Peña, Larrea y Torres Abogados, tiempo después ejerce funciones como ayudante judicial de la Corte Provincial de Justicia de Pichincha.

Estas evidencias públicas, obligaron a que el Consejo de la Judicatura el 8 de enero del 2021, emitiera un comunicado con el que “insta a quienes hablan de supuestas irregularidades en el concurso público para la Corte Nacional de Justicia a presentar las denuncias y pruebas correspondientes ante las autoridades competentes.”

Pero el 2 de julio de 2021, con otro comunicado, el Consejo de la Judicatura indica que su Presidenta, María del Carmen Maldonado, dispuso a la Dirección Nacional de Transparencia del organismo que abra una investigación sobre posibles irregularidades en el nombramiento de la jueza María Belén Domínguez en el año 2015.

Efectivamente, quien puso y sostuvo la denuncia fue Jéssica Jaramillo, en la que presentó los respectivos documentos; además, a través de su cuenta Twitter @JessyJaramilloY, la abogada increpó a la presidenta del Consejo de la Judicatura, asegurando que el organismo no actuó de oficio, sino que, por el contrario, se tomaron medidas porque se ella cumplió el trámite legal correspondiente.

Y el 8 del mismo mes, el organismo jurisdiccional dispuso medidas preventivas de suspensión y sin remuneración por 90 días a los servidores judiciales implicados en la forma irregular con que se procesaron dos acciones constitucionales solicitadas por Jorge Yunda Machado (entre ellos a la jueza Domínguez) y que inicia acciones legales ante la Fiscalía General del Estado para establecer responsables, autores, cómplices y encubridores en este caso, puesto que se presume la existencia de un modus operandi para direccionar procesos.

Jéssica Jaramillo - abogada que localizó las anomalías en el nombramiento de la funcionaria Belén Domínguez

Sin embargo y ante una disposición del presidente de la Corte de Pichincha Vladimir Jhayya, el 27 de septiembre se informó que por inasistencia de la exjueza María Belén Domínguez, no se instaló la audiencia de formulación de cargos; pues a pocos minutos antes de la hora de la diligencia, Domínguez ingresó un escrito diciendo que se atiende en el hospital del IESS de Sangolquí por afectación a su salud. El juez le dio 24 horas para que envíe el certificado, caso contrario será sancionada.

El 4 de octubre de 2021, El juez del Tribunal Contencioso Electoral Ángel Torres, destituyó por desacato electoral a dos jueces de la Corte Provincial de Pichincha, multó con 10 mil dólares a la jueza de la Violencia contra la Niñez María Belén Domínguez por “haber dictado sentencias que se superponen en la actuación del Tribunal Contencioso Electoral y facilitar la indebida permanencia del doctor Jorge Yunda Machado, en calidad de Alcalde de Quito.” 

Según el dictamen la funcionaria (y otros) es responsable de haber incurrido en la infracción electoral muy grave, tipificada en el artículo 279. 7 de la Ley Orgánica Electoral y de Organizaciones Políticas de la República del Ecuador (LOEOPCD), conforme la causa signada con el No. 619-2021-TCE (Acumulada). 

La sentencia de Torres también incluye a los jueces de la Corte Provincial de Pichincha Raúl Mariño y Cenia Solanda Vera, que fueron penalizados con la destitución del cargo.

En forma simultánea, el Pleno del Consejo de la Judicatura destituyó a la jueza María Belén Domínguez y a Daniela Andrade Espinoza, ayudante judicial de la Unidad Judicial Especializada Quinta de Violencia contra la Mujer de Quitumbe; pues las dos funcionarias fueron sancionadas por la infracción establecida en el numeral 13 del artículo 109 del Código Orgánico de la Función Judicial y fueron investigadas por su participación en el sorteo de la acción de protección constitucional presentada por Jorge Yunda.

Y como otro escalón en esta trama, el 9 de noviembre la Fiscalía formuló cargos contra la exjueza y con base en los elementos de convicción, el juez Vladimir Jhayya, dispuso las medidas cautelares establecidas en el artículo 522, numerales 1, 2 y 4, del Código Orgánico Integral Penal (COIP); es decir, la procesada tiene prohibición de salida del país, está obligada a usar un grillete de vigilancia electrónica y a presentarse todos los lunes ante Fiscalía. Asimismo, dispuso la prohibición de enajenar bienes y la retención de cuentas de la acusada.

Según consta en el sitio oficial de la Fiscalía, durante la audiencia se indicó que, en su calidad de jueza, María Belén Domínguez habría dispuesto –por medio de funcionarios judiciales– el ingreso de la acción constitucional al Complejo Judicial Sur de Quitumbe, con la consigna de que la causa debía recaer sobre ella, cuando lo que correspondía era que el proceso se lo tramite en la Unidad de Delitos Flagrantes, pues fue ingresado a las 17:03 del 18 de junio de 2021. Es decir, fuera del horario laboral.

La Fiscalía también sostiene que Domínguez no ingresó el trámite como acción de protección, sino como un caso de violencia.


De acuerdo con el relato expuesto por el fiscal Alberto Santillán Molina, conforme la información oficial, la exjueza habría dispuesto a las exfuncionarias que participaron en el sorteo de la causa que formateen sus teléfonos celulares para que no quede rastro de las conversaciones que mantuvieron el 18 de junio de 2021, fecha en que se ingresó la acción de protección en el Complejo Judicial Sur de Quitumbe. 

En cuanto a los argumentos a su favor, la investigada explicó que para su sentencia únicamente aceptó el reclamo por la presunta falta de imparcialidad que Yunda interpuso ante los integrantes de la Comisión de Mesa y aseguró que otros tres pedidos del funcionario municipal fueron rechazados por: 1. la legalidad de la remoción; 2. la proporcionalidad de la sanción; y 3, la falta de motivación de la remoción.

Domínguez insistió en que el proceso de remoción puede volver a empezar, siempre y cuando, los miembros de la Comisión de Mesa principalicen a sus suplentes durante su aprobación.

Según una reseña del portal primicias.ec, estas argumentaciones de la ahora exjueza, se dieron durante la audiencia por la acción extraordinaria de protección, interpuesta por Santiago Guarderas, que se realizó la mañana y tarde del 13 de septiembre de 2021 ante la jueza constitucional Karla Andrade, quien escuchó a las partes involucradas en lo que fue la disputa por la Alcaldía de Quito. 

El 9 de febrero de 2022, se completaron los 90 días de instrucción fiscal abierta por el delito de tráfico de influencias con la mencionada exfuncionaria, a quién la Fiscalía la investiga por haberse aprovechado de su “cargo jerárquico superior” para ejercer “influencia e inducir al error a dos subordinadas” y así “cristalizar un sorteo atípico”.

Inicialmente la formulación de cargos fue expuesta ante Vladimir Jhaya, en ese entonces presidente de la Corte de Pichincha, pero ahora el caso los asume Gustavo Osejo, quien fue nombrado como el nuevo titular del organismo provincial de justicia el 14 de enero de 2022.

Queda esperar entonces que el fiscal Alberto Santillán indique oficialmente el cierre de la etapa de instrucción fiscal al presidente de la Corte Provincial de Pichincha y pida que se defina la fecha y hora para la audiencia de evaluación y preparatoria de juicio en la que se emitirá la acusación fiscal. Este caso es procesado en la Corte Provincial en vista que María Belén Domínguez tiene fuero de corte.

A modo de apuntes al margen. Dentro de la investigación previa por el delito de asociación ilícita en el que se analizan las supuestas irregularidades en el proceso de sorteo de las dos acciones constitucionales presentadas por Yunda, el miércoles 4 de agosto, Gabriela Beltrán rindió su versión ante la Fiscalía de Pichincha. 

Ciro Guzmán, abogado de Gabriela Beltrán, auxiliar de ventanilla en la Unidad de La Mariscal, aseguró que su defendida no ingresó la medida cautelar interpuesta por Yunda a las 08:41 del miércoles 7 de julio en el Complejo Judicial Norte porque estaba en la Unidad de La Mariscal, en donde labora.

Luego que las anomalías en el accionar de la exjueza fueron expuestas públicamente, ella cerro su cuenta en la red Twitter cuyo usuario era @BelenDsal; tampoco ha dado declaraciones públicas comentando sus argumentos.

Ahora bien, el proceso judicial que se le sigue a Belén Domínguez no está visible en el sistema eSATJE, porque se lo tramita como “violencia intrafamiliar” y en este caso existen restricciones de tipo legal.

Por lo pronto queda sin hacerse público aún los resultados de las investigaciones sobre el nombramiento de los jueces realizado por el Consejo de la Judicatura en el 2014.

Sin embargo, otras pistas se encontrarían en el Informe de la Contraloría, sobre la auditoría realizada a los procesos de reclutamiento y selección efectuados por el Consejo Nacional de la Judicatura; y, a la designación realizada por el Pleno de la Corte Suprema de Justicia, de los Ministros Jueces para las Cortes Superiores y Tribunales Distritales del país en el 2007.

Este informe esta signado con el código DA1-0064-2008 y corresponde al examen realizado desde el 23 de julio de 2007 hasta 24 de abril de 2008, y aprobado un año después.

Y hasta aquí una noticia en desarrollo que ha durado casi seis años, pero que no termina con la sentencia de no inocente o su ratificación de inocencia para María Belén Domínguez; queda aún pendiente conocer cómo ella logró hacerse nombrar jueza y de saber cuáles fueron sus relaciones con Jorge Yunda, aunque no estén en los expedientes judiciales.

Equipo de trabajo del fiscal provincial de Pichincha Alberto Santillán (d). Foto: eluniverso.com

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Nota explicativa:

Este artículo fue presentado como trabajo final del Curso para periodistas Judiciales, dictado por la Universidad Andina Simón Bolívar, al cual se le hicieron correcciones de tipo gramatical y actualización de datos, al 15 de febrero de 2022. Las conferencias fuero impartidas entre el 8 y el 18 de noviembre de 2022. A continuación, se encuentra la calificación otorgada: 




25 de diciembre de 2021

Sobre el aburrimiento y la pereza

Cada amanecer es la gran oportunidad para mejorar nuestra vida, bien sea porque trabajamos en los planes previstos o porque necesitamos enfrentar retos grandes y pequeños; en ocasiones también despertamos cansados, sin ningún horizonte, con las ganas de no hacer nada o de simplemente dar las espaldas a las responsabilidades y obligaciones.

Nuestro entorno tiene muchos estímulos para que trabajemos, con motivaciones para que luchemos por nuestros sueños, para que seamos fuertes y productivos; el asunto es que ni la pereza ni el aburrimiento son bien vistos y hasta son motivo de desprecio.

¿Cuándo fue la última vez que Usted, amable lector, sintió aburrimiento? ¿Cuál es la reacción de su familia, amigos o compañeros de trabajo cuando les comenta que está aburrido?

Y entonces vamos a otro lado de la vida, al de la pereza. No, tampoco es socialmente aceptado que la tengamos, es mal vista, es sinónimo de ineficiencia, de ser una persona sin aspiraciones y hasta un anti valor. Sentirla nos hace sentir culpables e inútiles. Nos dicen que es inaceptable.

Reflexionemos por unos momentos a partir de la siguiente pregunta: ¿Cuántas horas al día pasamos cumpliendo obligaciones y respondiendo a nuestras responsabilidades?  

Pero también hagámonos otra pregunta ¿Cuándo fue la última vez que nos dejamos llevar por la pereza?

Por cierto, las redes sociales virtuales y la mensajería instantánea inexorablemente son parte de nuestra actual vida, sea profesional, social, laboral o productiva y hasta personal, tanto que nos impulsa a que estemos constantemente revisando los chats, respondiendo, poniendo likes, interactuando.

Las redes sociales en lo laboral es una obligación de casi 24/7; además existe y es una realidad la cultura del WhatsApp; entramos por unos minutos a ese escenario porque es otra “obligación” de nuestro diario vivir.

Dice Verónica Ruiz del Vizo: “Hay una cultura en WhatsApp de esperar a que te respondan de inmediato. Que el otro deje todo lo que hace, para atenderte. Si no lo hace, genera ansiedad, frustración e incluso molestia. Se asume el derecho de imponerse en la agenda del otro y la idea de que lo urgente soy yo.”

Y la post gran cuarentena agravó la dependencia emocional, laboral, informativa, social y familiar de este sistema de mensajería instantánea. En este escenario también entran los correos electrónicos y las llamadas telefónicas ahora que el Internet está en casi todos los lados.  

Regresamos a nuestro tema central. Es omnipresente la presión para que estemos en constante actividad, en que no desperdiciemos el tiempo en cosas banales y casi nada productivas, a que no descansemos porque “cuando muramos ya tendremos tiempo para descansar” o el “avisa si no tienes nada que hacer para darte trabajo”.

Entonces empieza a escucharse la otra expresión construida sobre la nada: para mejorar tienes que salir de tu zona de confort. Y la presión de la productividad nos saca a patadas de ese espacio íntimo, de ese lugar por el que trabajamos día a día, por esos momentos en que, como humanos, damos rienda suelta a nuestros placeres, gustos y disfrute de nuestro tiempo en cualquier momento del día. Y también nos han inculcado irracionalmente el refrán “La ociosidad es la madre de todos los vicios”.

Pues bien, la pereza y el aburrimiento son dos actitudes tan válidas como como el amor, la nostalgia y la alegría; son síntomas beneficiosos para nuestra mente, para pensar en relax sobre nuestra existencia, sobre lo que nos preocupa o lo que realmente nos llenaría de satisfacciones personales, íntimas.

Miremos hacia otro lado. Cuando nos dejamos llevar por el aburrimiento es una señal que hemos entrado en un estado de monotonía, que nos hemos cansado de las actividades repetitivas del día a día, que nuestra imaginación y creatividad están en decadencia.

Pero esos momentos en que estamos aburridos, es cuando más aparece la inspiración, cuando con más tranquilidad analizamos las soluciones a nuestros problemas sin la presión de la urgente, diseñamos caminos.

Cuando nos invade la pereza, es la misteriosa señal que envía nuestro cuerpo sobre los daños que podría estar provocando el constante movimiento físico, en que las ordenes de lo social nos presiona para que estemos en actividad “por nuestro bien”.

Pero en esos momentos en que estamos con pereza, es cuando nuestro cuerpo, así mismo, misteriosamente, empieza a recuperarse, a reacomodarse y a sentir una relativa comodidad.

Quizás médicos y psiquiatras puedan darnos luces sobre esos misterios.

Con su permiso, entonces, les cuento que disfruto de mis momentos de pereza y aburrimiento, que los uso para meditar sobre mis obligaciones y responsabilidades, para entender con mejores razones los planes que tengo para lo que me resta de vida y para dejar, por unas horas, que mi mente, espíritu y cuerpo se pongan de acuerdo sobre mi presente. Pero debo hacerlo en secreto.

Como corolario les comparto mis dudas: ¿Por qué no darnos tiempo para disfrutar de nuestra pereza y aburrimiento? ¿Acaso por vivirlos el mundo se acabará o el planeta dejará de moverse? ¿Quiénes nos juzgan por decir que estamos aburridos? ¿Es tan malo sentir pereza?

Publicado originalmente
en La Verdad - Edición 401
Diciembre de 2021




 

 

 

 

 

27 de noviembre de 2021

El libre pensamiento frente a la neo-inquisición

La interacción en las redes sociales virtuales le ha dado un nuevo aliento e impulso a las restricciones aplicables a la libertad de pensamiento, y puedo agregar que las tendencias mediáticas se han convertido en un gran muro para quienes conciben su realidad desde otra perspectiva.

Lo que esta ocurriendo en las redes sociales es un panorama diverso y altamente complejo, pero que empieza a negar violentamente y hasta el punto de la denigración, en algunas instancias, los cuestionamientos a lo que se considera la base inamovible de una nueva sociedad perfecta y desconociendo algunas de las características implícitas del ser humano.

Para quienes estamos en la comunicación social, especialmente en el periodismo, es oportuno conocer estas realidades sociales, de tal manera que tengamos argumentos para no caer en historias ficticias preparadas desde las distintas esferas del poder político o por otros grupos que necesitan de la prensa para posicionarse como adalides en la construcción de un nuevo mundo.

(Nota al margen) Una explicación sobre las historias ficticias que construyen los poderes políticos, la expuse en mi entrada titulada Lo verosímil existe en el discurso gubernamental que lo complete con La propaganda de guerra busca al periodismo

Sigo con el tema central. La libertad de pensamiento por sí mismo no es un simple enunciado incluido y sistematizado en distintos tratados y estudios sobre los Derechos Humanos, porque muchos antes que ellos ya estuvieron en el marco de las reflexiones filosóficas y hasta políticas; ahora también ha entrado en las perspectivas de las distintas ciencias y prácticas. 

Un párrafo como punto de referencia: Art. 18 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, libertad de pensamiento: Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual o colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia.

Pero desde otra perspectiva "Los diversos conceptos mundanos, académicos del término libertad constituyen una constelación muy oscura, una nebulosa. La Idea de libertad está repartida y como refractada en el conjunto de estos conceptos particulares, acepciones o determinaciones." (Libertad como Idea filosófica)

Desde la psiquiatría. "El pensamiento es la actividad y creación de la mente; se dice de todo aquello que es traído a la existencia mediante la actividad del intelecto. El término es comúnmente utilizado como forma genérica que define todos los productos que la mente puede generar incluyendo las actividades racionales y reflexivas del intelecto o las abstracciones de la imaginación; todo aquello que sea de naturaleza mental es considerado pensamiento, bien sean estos abstractos, racionales, creativos, artísticos, etc." 

Pero el mundo virtual con sus redes sociales hizo que ciertos paradigmas de las conversaciones dieran giros que poco a poco van tomando forma, van adquiriendo otros códigos, en que la expresión de nuestras ideas puede convertirse en una cadena de reacciones de todo tipo.

"Por otra parte, dado que nuestra sociedad, cada vez más, afronta diferentes cambios políticos, económicos, sociales y culturales, surgen voces de trasformación para el reconocimiento de nuevos derechos, toda vez que el catalogo consagrado en la Declaración Universal de 1948 no es taxativo sino enunciativo. Adicionalmente ha de tenerse en cuenta que los derechos evolucionan de acuerdo a los avances históricos de la humanidad." (La libertad de expresión en la Internet)

En este caminar buscando más indicios sobre los atentados a la libertad de pensamiento, por el TL de mi cuenta aparece una crónica de Karina Mariani titulada "Un fantasma recorre el mundo científico" y en expone lo ocurrido en el Instituto de Astrofísica de Canarias cuando censuró la conferencia que el mismo Instituto de Astrofísica de Canarias organizó sobre libertad de expresión.

El conferencista fue Erik J. Olsson y luego de enterarse que sus palabras fueron censuradas por el este centro científico aseguró: “Me parece irónico que una charla sobre la libertad académica y las amenazas a la libertad de expresión sea a su vez investigada y censurada, de hecho con referencia a las mismas políticas contra las que advertí en la charla” y agregó que lo ocurrido era una: “confirmación directa e inequívoca de las afirmaciones hechas durante la charla lo que supone un mensaje preocupante sobre la salud académica del instituto”. 

Puede leer el artículo completo que sustenta la afirmación siguiendo el enlace en: Es posible que la censura esté acabando con los ámbitos académicos tradicionales.

Y sube al escenario la verdad... bueno, en realidad son muchas verdades. Cada persona en redes sociales expresa su verdad respecto a un hecho en el ejercicio de su libertad de pensamiento; pero en muchos casos se topa con que esas visiones contradicen "lo que todo el mundo sabe" y, por más científico que sea el contra argumento no se acepta que se exponga públicamente. 

Bajo estas perspectivas, Esperanza Pérez Prado se pregunta: ¿Tenemos derecho a publicar lo que se nos antoje en cada momento en nuestros perfiles en las Redes Sociales? ¿Tenemos derecho a expresarnos libremente? Por supuesto que tenemos derecho a expresarnos libremente siempre y cuando nuestros pensamientos, ideas y opiniones no colisionen con otros derechos igualmente protegidos. Es decir, la libertad de expresión prevalece sobre cualquier otro derecho siempre que no se vulnere el derecho al honor, intimidad personal y familiar o propia imagen de alguien y, siempre que no se caiga en el insulto o desprestigio gratuito. (La libertad de expresión y las redes sociales, enemigos íntimos)

Por eso es que considero que en un momento dado, existe o una confabulación o la imposición de un concepto grupal, que obliga mediante la coerción y el ataque virtual para que prevalezca una única verdad. 

Entonces me saltan algunas preguntas:

La Inquisición surgió lentamente como un instrumento destinado a la defensa de la fe y de la sociedad amenazada por la acción de los herejes. Herejía es por definición el error en materia de fe sostenido con pertinacia. Además, los herejes atentaban contra la Iglesia, el Estado, el orden público y las autoridades constituidas. En consecuencia, los reales alcances del delito de herejía se explican no sólo por factores estrictamente teológicos sino también por factores políticos, sociales, jurídicos y económicos; sin esa consideración no tendríamos una visión clara de su significación. (La Inquisición Medieval)

 Sobre este tema el autor chileno Axel Kaiser la define como la Neoinquisición y la define como "un movimiento integrado por personas cargadas de fervor religioso, fanático que atacan persiguen y censuran a aquellos intelectuales, figuras públicas o incluso personas comunes y corrientes que manifiestan opiniones o expresan sus ideas y estas no se ajustan a los estándares de pureza ideológica que estos neoinquisidores proponen como los únicos validos para la vida en común."

En la siguiente charla amplia su perspectiva que ya fue publicada en uno de sus libros y explica lo que a su juicio está sucediendo en las sociedades occidentales, respecto a la corrección política desmesurada —que intentan imponer ciertas ideologías— y que ha desencadenado verdaderas “cacerías de brujas” hacia quienes digan o piensen lo contrario a lo socialmente aceptado.


Actualizado el 10 de diciembre de 2021.

18 de noviembre de 2021

El talón de Aquiles en los planes y proyectos

Publicado originalmente en
La Verdad. Edición No, 399 de octubre

En esta otra época política, como quiera que se llame o cualquier nombre que se le ponga, se la puede caracterizar como de un constante y rápido rompimiento de los sistemas disciplinarios, de esos que están apegados a la ley y de los muy cercanos a la ética.


Lo anterior puede no ser un problema, entonces no existiría razón ni para escribirlo ni para leerlo. Pero si fuese lo contrario es indispensable definirlo y explicarlo, porque será la manera en que yo, o Usted que ahora lo lee, pueda encontrar algunas de las razones por las que los planes personales o sociales se desmoronan.

Como un acuerdo inicial, establezcamos que disciplina es la manera coordinada, ordenada, reflexiva y sistemática de realizar un conjunto de acciones orientadas al cumplimiento de un objetivo. 

Un ejemplo sencillo: si existe la necesidad de bañarse ¿Qué hace hasta el momento que ya se bañó? ¿Acaso primero se seca y luego va hacia la regadera? Y así pueden ponerse una serie de ejemplos personales y a los que también se los podría justificar como “así es la costumbre de…”

Entonces subimos un nivel a esta reflexión ¿Por qué deben cumplirse cada uno de esos pasos? ¿Por qué primero y no segundo? Las respuestas son los momentos de reflexión, de razonamiento lógico, de tener conciencia y diferenciar, aunque en el imaginario pueda parecer igual o sin importancia. 

Como una manera de ampliar lo mencionado, me permito plantear un relato de ficción pero que bien puede pasar como una anécdota.

Justo frente a un operativo de control, un abogado conducía distraído cuando ante un aviso de PARE, pasa sin frenar, pero disminuyendo la velocidad; un policía lo detuvo y se produjo la siguiente conversación:

Policía: Buenos días. Matricula y licencia de conducir, por favor.

Abogado: Pero… ¿Por qué?

– No se detuvo ante el aviso de PARE, allá atrás.

– Yo disminuí la velocidad y como no venía nadie…

– Exacto… Matrícula y licencia de conducir, por favor.

Ante esto el abogado argumentó: ¿Sabe Usted cual es la diferencia jurídica entre disminuir y parar?

Sin perder la compostura el policía respondió: La diferencia la dicta la ley: ante un aviso de PARE, se debe parar completamente el vehículo. Documentos y licencia de conducir.

– O tal vez no, señor policía. Yo soy abogado y sé de sus “limitaciones” en la interpretación de un texto legal. Le propongo lo siguiente: Si usted consigue explicarme la diferencia entre disminuir y parar, yo le doy los documentos y Usted podrá multarme. Si no, me deja ir sin multa.

La respuesta del oficial fue tajante: Positivo, acepto… ¿Puede hacer el favor de salir del vehículo, señor abogado?

El abogado se bajó del carro y entonces los otros policías que formaban parte del operativo lo agarran a patadas, golpes por todo lado…

Obviamente el abogado gritó pidiendo socorro, e implorando que paren. Y el policía pregunta:

– ¿Quiere que PARE o DISMINUYA?

El abogado en su desesperación grito: ¡PARE!… ¡PARE!… ¡PARE!…

Nuevamente sin inmutarse el policía concluyó: – Afirmativo, ya comprendió ¡Documentos y licencia de conducir!

Y hasta aquí este breve cuento, pero que de seguro en muchos de quienes ahora están siguiendo este comentario, podrían estar pensando en la manera que conducen sus autos y cuanto desconocen sobre las razones de las reglas mínimas de la vialidad, lo que sirve como peldaño para ir a un tercer nivel.

Las reacciones sociales ante lo que significa nuestro Ecuador son diversas y podría presumirse que son, así mismo, variadas; tomo, entonces, como punto de apoyo, uno de los argumentos que sirvió para estructurar los Consensos de Cusín: “somos una sociedad profundamente desigual entre regiones, grupos étnicos y géneros y que padece de grandes privaciones…” pero que no alcanza a dimensionar los aspectos culturales relacionados con la indisciplina social.

Existe otra percepción que rueda por redes sociales y que tiene mucho eco: somos un país ingobernable, en que se ataca a diferentes grupos sociales con catalogándolos de ignorantes o que privilegian la ley del más vivo, que la corrupción nos carga en peso…

Pues como nada está suelto, Javier Benegas, articulista de disidentia.com despeja el humo que tapa una intención política: “Afirmar una y otra vez que la sociedad es idiota, además de ser falso, es hacer el juego al poder, porque el poder necesita que la sociedad opine de sí misma que es idiota.”

Siendo así, a mi mente llega El Leviatán, obra de Thomas Hobbes publicada en 1651, en la que hace referencia al monstruo bíblico más temido para explicar y justificar la existencia de un Estado absolutista que subyuga a sus ciudadanos, mediante un pacto consensuado en la relación de poder entre mandado y mandatario.

Estos argumentos nos llevan a pasar de la disciplina social al teatro de las implicaciones sobre la indisciplina social, vista como una complejidad de situaciones personales y de los ecosistemas en que se desenvuelve la vida diaria. Podría aseverarse que la indisciplina es más humana.

La indisciplina social es la negación de la disciplina, su antítesis, que bien puede definirse como la actuación de una persona o de los distintos grupos sociales, sin acatar los principios, normas y objetivos de la sociedad ante una circunstancia, una tarea, las soluciones a un problema o los objetivos propuestos; que bien puede tener un origen racional o por ignorancia.

Ahora bien. “Aprender a aceptar y adaptarse a los resultados inciertos y absolutamente abiertos de la acción social es imprescindible en la construcción de una sociedad libre.” Luis I. Gómez, catedrático y divulgador científico. 

Recapitulemos. En lo individual, sea en el entorno laboral, familiar y social, sea en la generación de políticas públicas o ejecución de proyectos, el factor de las decisiones humanas es, al mismo tiempo, una fortaleza y el “talón de Aquiles”. 

Puedo, entonces, llegar a una primera conclusión planteada como un dilema: ¿Para solucionar problemas debe imponerse un régimen disciplinario o entender el origen de la indisciplina social como un catalizador de los planes y proyectos?

Y claro, aquí se abre una puerta a otra dimensión: ¿Y si la indisciplina social es una reacción a la ausencia de libertad? Es un buen momento para dar ese paso y entrar a ese nuevo mundo.  




Audio sugerido:

Adaptación de la crónica Presagio, publicada en el libro "Mis historias urbanas" de la periodista Blanca Moncada a quien se le conoce como Blanky Monky.