6 de mayo de 2021

Manuel J. Calle, un gran periodista muerto

En mi biblioteca personal existe un viejo libro titulado "Biografías y semblanzas" cuyo autor es Manuel J. Calle, impreso en 1921, y en el cual está un breve ensayo de Gonzalo Zaldumbide que describe al insigne periodista ecuatoriano. He transcrito dicho texto, respetando la gramática de aquella época, pero me he tomado la licencia de separar los párrafos para hacer más dinámica la lectura.

Fotografía tomada del libro "Biografías y semblanzas"

Un gran periodista muerto 

El último correo del Ecuador ha traído noticia de la muerte de Manuel J. Calle, uno de los mayores, si no el primer periodista latino-americano. Fué el tipo acabado del género. No a la yanqui, en el sentido de la habilidad y la prontitud ara la caza a la actualidad volandera, de la perspicacia en acecho de novedades, de la malicia para descubrir, o inventar hechos sensacionales…… sino a la francesa, por el arte ingénito del comentario, que vivifica, realza, transfigura lo cotidiano y corriente. –La interpretación original y lúcida, la deducción imprevista y justa, la gracia, la malicia en desentrañar la intención recóndita, son su manera de suscitar el interés más vivo por el hecho común y opaco, la idea simple y vulgar, o el personaje uno de tantos. 

Su prodigiosa fecundidad y su don de vida, por sí solos, dieron abasto, durante años de años, a la infatigable curiosidad de un público a quien comunicó su gusto, a veces despiadado, de ver claro bajo los disfraces. Brotaban de su pluma, con abundancia de fuente sempiterna, esas sus Charlas inagotables, siempre interesantes, ágiles y límpidas sobre temas que bajo otra pluma habrían revelado sólo su pequeñez árida e ingrata. Brotaban sin esfuerzo, sobre todo sin el esfuerzo de agradar. Cuando úno comenzaba a leerlas, había de seguirlas hasta el fin, sin darse cuenta de este arte innato, espontáneo e indefinible como la gracia y la simpatía, que no residen en cosa alguna fija y lo impregnan todo de su atractivo en este caso a menudo cruel, diabólico, y casi siempre burlón, pungente.

Bajo las travesuras y las impertinencias más inquietantes adivinábase sin embargo una malicia sin baja perversidad en la suspicacia, una reacción involuntaria y casi inopinada de su natural vibrante, incoercible y como azogado al contacto de las primeras impresiones. Singularísimo por sus defectos casi tanto como por sus cualidades, en cualquier parte habría podido imponerse sin más que su pluma ágil y certera, como sin más que ella y a pesar de tanta cosa en contra, se impuso en el Ecuador. Muere sin embargo casi totalmente desconocido del resto de América. Faltóle erguirse sobre el pedestal que presta un gran país a sus hombres, aún de menor talla; faltóle una tribuna de universal resonancia. Su país, pequeño, le contuvo dentro de sus límites, le cobijó con sus horizontes encapotados. 

Y él se compenetró tan íntima, tan exclusiva, tan irrevocable con las cosas de su país, que de esta misma limitación sacó su fuerza sobre él. Llegó allí a una verdadera dictadura de la opinión. La mayoría de indóciles y descontentos esperaba de él cada mañana el evangelio de un hombre de poca fé de inteligencia terrible. Pesimista regocijado e infeliz, critico alegre y feroz aunque sin maldad, a pesar de las apariencias y los rencores parciales, enseñaba a pensar y sentir a la inmensa multitud de curiosos y de malignos sutiles que gustaban de su risa iconoclasta. Se embriagaba cada mañana con la irrestricta voluptuosidad de decir toda su verdad, sin trabas ni reparos. Verdad fragmentaria, arbitraria, contradictoria o incoherente, pero sincera y desnuda hasta la insolencia y hasta el cinismo.

¡Prodigiosa cantidad de desdén, la que este hombrecillo feo y escuchimizado derramó sobre hombres y cosas! Y de un matiz especial. No es el sarcasmo a lo Larra; no es la amargura helante de un hipocondríaco, de un insociable a lo Swift. Tampoco es la paradoja, ni los retruécanos a la francesa, ni menos la gaya ironía que procede por alusiones y envuelve en velos sutiles el pensamiento real. Y si tuvo como Scarrón el genio de lo burlesco, –y si como él, afeado por miserias físicas, no perdió nunca su buen humor, –no usó el procedimiento de la parodia ni exageró tipos o caracteres. Su burla es directa y concreta, sin laboriosas transposiciones. 

Nadie como él para el argumento ad-hominem. Es la mofa, la befa castiza, a la manera española, o la usada en la familiaridad de los corrillos maleantes al comentarlos chismes del vecindario. Pero sabía, como Courrier, hacer del comentario al hecho menudo y perdido, un arma contra gobierno, contra tendencias, contra sistemas, contra fantasías. Diógenes je-m' -en- fichiste, que sólo pedía en el mundo la libertad de soltar la lengua en sus incontenibles Charlas, salía de su tonel más bien con palo de ciego que con inútil linterna. Mantuvo en alarma perenne, no sólo a los hombres públicos, sino a cuantos, conocidos o desconocidos, asomaban a la faz de la hora por cualquier motivo. 

Para este Diablo Cojuelo, no hubo techo que no fuese de vidrio. Parece haber aprendido, no sólo su lengua je, castizo, exacto, seguro, sino también y más principalmente, su filosofía de la vida, su conocimiento de hombres, en la novela picaresca. Su visión del mundo es la que se desprende del Gil Blas, –que no cree ni siquiera en la sinceridad del vicio, menos en la grandeza o fatalidad del mal. Su desdén no tiene ni sombra de la melancolía de Don Quijote. Este realista menosprecia casi por igual la mediocridad del bien como la del mal. Y sin quererlo su risa nos empequeñece adrede, nos entristece. Y es sin remedio. Porque su alegría ni siquiera es trágica como la risa del desesperado!

¿Volvió alguna vez la vista sobre sí mismo, hasta su fondo anárquico y despectivo? Cuando habló de sí, casi siempre fué en son de burla. Alguna vez, sin embargo, la burla que comenzaba por sí o que lo envolvía siempre, implícitamente, en sus giros, cedía el paso a alguna miseria íntima y recóndita, se convertía en confidencia patética. Pero en seguida volvía, haciendo una pirueta trágica, un cínico salto mortal, al escepticismo nihilista y universal, subconsciente. 

Como quiera que se le juzgue, fué extraordinario. Y es casi desconcertante como producto del medio. Nació, creció, en Cuenca del Azuay, ciudad que medita sóla en un rincón de los Andes, con centrando en su aislamiento meditativo la fuerza de sus tradiciones, la devota reverencia de las prácticas de su credo, la poesía del culto y el respeto de la sociedad. Por natural y simple espíritu de contradicción, más bien que con el objeto de plantear su caso a un hipotético Taine del futuro, este de moledor implacable y regocijado, este feroz comecura, aprendió allí lo contrario de lo que se le enseñaba. 

Sólo aprendió a derechas, con gusto temprano y durable, sus humanidades: formó allí la base inamovible de su cultura clásica y remonta da en lo posible a las fuentes. Saboreaba en el texto a dulzura nativa de Virgilio, la cordial sabiduría de Horacio. Y gustó siempre de esmaltar, aún su prosa más apresurada, más afanosa y urgida por la necesidad del combate diario, con la nobleza de viejos latines que le recordaban su abolengo clásico como un segundón aventuroso se acuerda de su alcurnia en los peores momentos. 

Pero eso es todo lo que debió a su adolescencia y a su juventud estudiosa, ávida de lecturas, retenidas todas con una memoria infalible. –Del seno del catolicismo más concentrado y punzante salió armado de todas armas a pelear por las convicciones más opuestas y radicales. El triunfo de los liberales que ascendieron luego al poder le debió en parte lo poco que hubo en sus luchas de doctrinario, o de intelectual. Pero se quiso hacer de este indómito un instrumento. Y éste no tardó en volverse contra los que le quitaron en el triunfo las pocas ilusiones desinteresadas de la lucha. 

De entonces comenzó, a derecha e izquierda, a propios y paso, extraños, esos ataques imprevisibles y fulminantes. Y tras de una época de mal fué ascendiendo en independencia y autoridad, hasta convertirse en censor de la moral pública, –sin haber nunca aspirado, en su bohemia despreocupada, a creerse con el respaldo de una orgullosa hombría de bien, de una majestad hidalguesca como las de Montalvo. –Fué el continuador, familiar y desparpajado, de sus tremendas "catilinarias".

Su estilo, sin conformidad y magnifico como el de Montalvo, viene de cepa castiza. No lo enturbia ni rebota la improvisación más precipitada. Conoce su lengua a punto de hacer, cuantas veces quiere como jugando, pastiches a la manera de Montalvo, principalmente cuando le imita la prosa rabelesiana, copiosa y grasa de su humorismo. Recuerdo así haber hallado, en medio de un artículo serio acerca de la carestía de víveres, entre datos estadísticos y argumentos económicos, un elogio, entre jocoso y épico, enfático y risueño a un tiempo, y muy a lo Montalvo, del maíz y de la papa, providencia del labriego y del menestral.

Jamás tuvo tiempo ni gana de practicar, antes de dar a la imprenta, la que Swift llamaba "la repugnante tarea de releerse". Pero dentro de cincuenta años, los curiosos de lo pasado hallarán, en estas crónicas atropelladas, palpitante y viva en su incoherencia de primer brote, toda la vida de esta época.

……Si prensa del Ecuador ha perdido en él su poderosa palanca, el alma nacional no ha quedado privada de todo de un gran vocero: en treotros, su Poeta laureado vive. Si bien preservado del contacto diario de la muchedumbre, en el seguro de su misma Cuenca tradicional, grave y docta, Remigio Crespo Toral escribe, canta, medita, para lección y orgullo de los suyos. No porque de lejos no se le oiga mucho ni le preste el mundo la atención que sólo se fija en los grandes por la riqueza o el éxito, está mudo y como sin soplo, ese país de volcanes y de hombres fuertes. Triste y duro en sus cumbres arduas, muelle y sereno en sus cuencas donde la vida se remanza como en espera del porvenir, reidor, brillante e inquieto en sus riberas verdes, ese país de contrastes no dejará de sorprendernos nunca con ignoradas revelaciones de su grandeza virtual.

Paris, Diciembre de 1919.
Gonzalo Zaldumbide.

Portada del libro que reposa en mi biblioteca.

Referencia bibliográfica: Biografías y Semblanzas - Manuel J. Calle. Quito - Ecuador. Imprenta Nacional 1921. Talleres Tipográficos Nacionales 1920. Biblioteca personal de Raúl Zavala Mosquera.

Biografías: 

Manuel de Jesús Calle Pesantes (Cuenca, 1866 - Guayaquil, 1918) Periodista ecuatoriano. Muchos de sus artículos los firmó con los seudónimos de "Ernesto Mora" y "Enrique de Rastignac". En 1891 se trasladó a Guayaquil e ingresó a la redacción del Diario de Avisos, donde enseguida se lanzó a una violenta compaña contra el Progresismo. Confinado al interior de la República, se unió muy pronto a la revolución liberal guayaquileña, enrolándose en las filas del general Eloy Alfaro. En Quito fundó El Correo Nacional, La Semana Literaria, El Nuevo Régimen y La Revista de Quito. Colaboró en las mejores publicaciones de Quito y Guayaquil. En 1909, al celebrarse el Centenario del Primer Grito de Independencia de América, fue galardonado con "La Pluma de Oro" - Tomado de Biografías y vidas. Otras obras de Manuel J. Calle que están en dominio público, ya que murió hace mas de 70 años.

Gonzalo Zaldumbide (Quito, 1884 - 1965) Ensayista y diplomático ecuatoriano. Inició su larga carrera diplomática al ser nombrado secretario de la Misión ecuatoriana en Lima, desde donde viajó a Francia como primer secretario (1913). Su vida se desenvolvió en adelante, entre la diplomacia y las letras, pues nunca dejó de escribir, aunque no se considerara a sí mismo un escritor profesional. Miembro la Academia Ecuatoriana de la Lengua en 1921, de la cual también fue presidente, destacó sobre todo como crítico literario. Tomado de Biografías y vidas.

Foto: archive.org









2 de mayo de 2021

Peligros en los prejuicios de las comunidades virtuales

Muchas personas juzgan a las profesiones desde su perspectiva, gustos e intereses personales o grupales. Para el caso de este comentario tomaré un ejemplo relacionado con quienes ejercen libremente la abogacía y, específicamente por ahora, en temas penales.

Sobre otra profesión que también genera reclamos desde los prejuicios y los obstáculos socio-culturales, está la del periodismo. Por ahora dejaré esto como un enunciado.

Regreso al motivo de esta entrada. La última semana de abril del 2021 en Ecuador, se presentaron dos casos emblemáticos con respecto a los abogados: asesinato de Harrison Salcedo, defensor de personas vinculadas con casos de corrupción gubernamental, y de Juan Pablo Albán, quien tiene como cliente a Jorge Yunda, alcalde de Quito, acusado formalmente por compras irregulares de pruebas PCR.

Al profesional Salcedo se lo ha tachado de "abogado de la mafia" y luego de su asesinato se hicieron públicas algunas imágenes publicadas por él en sus distintas redes sociales, junto a unas armas de fuego y en locaciones lujosas que le mostraban aparentemente haciendo uso de su tiempo libre. Otro tema para revisarlo por separado.

En el caso de Juan Pablo Albán, la enardecida opinión mediática lo acusó de inmoral por haber aceptado ser el defensor del funcionario municipal. Y fue esta situación la que realmente me llamó la atención por el significante que tiene en cuanto a la libertad de una persona para contratar los servicios de un abogado que considere conveniente para su defensa.

Un escenario lo puso en blanco y negro Lorena Grillo en su cuenta Twitter: "Ecuador, el país en el que, cuando te procesan penalmente a ti, quieres que se te respeten todos los derechos, y lloras en todos los medios cuando no. Cuando se procesa a quien te cae mal, a esos derechos los llamas maniobras, argucias, sapadas y correísmos. #TercerMundoStyle."

Con motivo de las juzgamientos mediáticos, Juan Pablo Albán (Hoja de Vida) reacciona explicando el libre ejercicio de los abogados y lo hace en una secuencia de tuits publicados en su cuenta @JuanPablo_Alban: "Tras los ataques personales sufridos desde febrero cuando asumí la representación de uno de los acusados en un proceso penal, creo necesario hacer una reflexión sobre el ejercicio profesional e invitar a mis colegas a hacerla.  Abro hilo:"

Asegura a continuación: "Al aceptar asesorar o patrocinar a una persona no incurrimos en una conducta ilícita o inmoral, simplemente asistimos a quien necesita nuestra oficio, como cualquier otro profesional y se entiende que lo haremos con corrección."

Y lo complementa con lo siguiente: "Sin perjuicio de ello la conducta profesional impropia en esa asesoría o patrocino puede constituir falta ética y hasta delito, frente a ello hay mecanismos de determinación de responsabilidad que quien sea perjudicado puede activar."

En el desarrollo de la explicación normativa sobre el libre ejercicio y Derechos Humanos, expone que: El mismo instrumento plantea que las asociaciones profesionales deben “desempeñar la función esencial de velar por las normas y la ética profesionales, proteger a sus miembros contra persecuciones y restricciones o injerencias indebidas”.

Y pone en el conocimiento del público en general: Los Principios plantean además que “Los abogados no serán identificados con sus clientes ni con las causas de sus clientes como consecuencia del desempeño de sus funciones”, que es en nuestro país y en este momento el punto más crítico.

Y en la parte medular de sus argumentos: 

Dice además: "Quienes deben avergonzarse son los que desprovistos de argumentos, no tienen más recurso que atacar a los demás, ocultos tras un perfil de red social, los que ofenden de manera gratuita y cuestionan la integridad de quienes no conocen.

En duros términos defiende la institucionalidad: Es deleznable además, que en el extremo del ataque irracional, se trate de descalificar a las instituciones académicas u organizaciones profesionales a las que pertenezca el destinatario de ocasión del odio acérrimo."

Pero también hace un llamado de atención ante los prejuicios sociales: "Antes de denostar, esos ciudadanos acostumbrados a repetir cualquier cosa sin constatar su veracidad deberían informarse que Ecuador es un Estado democrático, con normas, debido proceso, y presunción de inocencia para todos."

La secuencia de tuits finaliza con una alerta hacia la institucionalidad: 

Coyunturalmente el razonamiento del catedrático puede convertirse en otro de los pilares que sostienen las irracionales arremetidas de ciertas nuevas sociedades virtuales, según lo expone Gabriel Zanotti en su conferencia "Libertad de expresión bajo ataque" y que como parte de sus expresiones asegura que:

"La libertad de expresión tiene su máxima garantía cuando estamos convencidos de que algo es verdadero si nos sometemos al pensamiento crítico y no lo imponemos por la fuerza".

Desarrollo del escenario que realiza Gabriel Zanotti, académico con un doctorado en Filosofía:





18 de abril de 2021

Mitología, multiverso y realidades en el Siglo XXI

Tengo muchos ejemplos para demostrar que, de una u otra manera, quienes escriben ciencia ficción son precursores de las nuevas realidades; en paralelo está la mitología como un escenario social producto del devenir de lo tiempos. ¿A dónde me llevan estas dos reflexiones? A entender que a pesar del mundo científico, el haber descifrado cómo funciona el Universo y las nuevas tecnologías, en esta parte del Siglo XXI se ha creado el Multiverso.

El origen del Universo según la Antigua Grecia

La teoría del multiverso plantea que, mediante postulados basados en la física, matemáticas y astronomía, la posible existencia de universos paralelos e incluso escondidos. Nima Arkani-Hamed, una de las físicas teóricas más reputada de estos tiempos, trató de definir la idea de multiverso, gracias al cofre de conocimiento que se abrió gracias a los resultados de los experimentos realizados con el colisionador de Hadrones. 

Pero en la ciencia ficción hay otro. "Durante sus 80 años de vida, Marvel ha recurrido en múltiples ocasiones a la idea de futuros alternativos, así como a diversos (y en su mayoría polémicos) ejercicios de retrocontinuidad (modificar o borrar elementos del pasado o de la historia de un personaje) que han ayudado a alimentar y enriquecer el grandioso (y complejo) concepto del Multiverso Marvel."

"Dentro de Marvel Comics, la mayoría de las historias tienen lugar en el ficticio universo Marvel principal, también conocido como Tierra -616, que a su vez es parte de un multiverso. Cada uno de los componentes dentro de cada universo guarda una similitud con el resto."

Guía esencial de los diferentes universos alternativos

Y en un salto de situaciones, me voy hasta Quito, al momento en que en Twitter hubo una tendencia luego que un concejal en una trascendental sesión municipal, citó una frase tomada de una película de Spiderman.

Se trata de Luis Robles, electo por el movimiento Revolución Ciudadana para el Distrito Urbano Norte, y el pasado jueves 15 de abril ofreció su discurso sobre los actos de corrupción por los que la Fiscalía investiga al alcalde Jorge Yunda. 

Sus palabras quedaron grabadas para la posterioridad: “Hay información privilegiada de la sociedad, y esa información también la saludo. Manéjenla con mucha responsabilidad, porque como dijo Spider-Man: Un gran poder tiene una gran responsabilidad..." 

Tal como ocurre en estos casos, el político fue objeto de burlas, de aclaraciones, toda una serie de hasta insultos y reclamos de índole cívico - patriótico. Pero un tuit de María Paz Jervis puso la nota discordante en toda esa tendencia: "Citar a Spiderman o cualquier icono de la cultura pop es BRILLANTE, sobre todo porque el mensaje se vuelve más claro y efectivo. Pero ustedes no están listos para bajarse de su nube elitista y tener esta discusión."


¿Qué es la cultura pop? es igual a cultura popular, masiva. Puede entenderse como el conjunto de ideas, conocimientos, opiniones que son propias de la mayoría de las personas, de eso que suele llamarse el pueblo o "todos". Quizá como una especie de zeitgeist simple y mayoritario.

Breve explicación en apoyo para entrar en las conexiones de este multiverso real y el de la ficción de los comics: "La mitología griega estaba basada en leyendas sobre diosas y dioses con formas humanas pero con poderes sobrenaturales que regían la naturaleza, la vida y el destino de los hombres. Todo mito es una creencia que conserva y transmite los valores de una cultura, provienen del pasado de una sociedad y le dan forma a las sociedades futuras. Los mitos poseen características mágicas y sagradas y tienen poder sobre los acontecimientos y las personas." Tomado de: La importancia de estudiar mitología.

Aplica dar otro salto hacia una arista que se me planteó en una solicitud para asistir a la conferencia: "El Derecho en el Multiverso" y uno de los criterios fue que si los derechos se aplicarán en los comics, los arrestos de Batman serían ilegales. El resumen fue remitido por los organizadores:

Analizar la aplicación del derecho en el multiverso de los superhéroes y villanos es un tema que en materia de jurisprudencia no se pensaría como algo serio por tratarse de series, películas o comics de ficción. Sin embargo, este innovador tema permite a los estudiantes de abogacía formarse rompiendo con la tradicional forma de enseñanza. A partir de la historia que construyen los superhéroes se encuentran implícitas muchas leyes que se pueden analizar incluso desde el ámbito del derecho constitucional.

Los comics reflejan momentos históricos y coyunturas sociopolíticas de los países. Un claro ejemplo es el universo de Los X-Men, los cuales son una representación de todo lo que fue el régimen nazi en particular con el pueblo judío. “Evidentemente las políticas que se les aplica a los mutantes son inconstitucionales”, así lo señaló Valeria Noboa, coordinadora de la carrera de Derecho de la Universidad Internacional SEK (UISEK) el pasado jueves 8 de marzo en un conversatorio organizado por la Facultad de Ciencias Sociales y Jurídicas de la UISEK, con el objetivo de analizar el papel de algunos personajes que ejercen el derecho dentro de los comics o superhéroes y villanos que son sometidos a juicios por ser considerados peligrosos o ser diferentes.

Este conversatorio virtual también contó con los integrantes del podcast “Los Mijines del Multiverso”, un espacio de entretenimiento para debatir en torno a videojuegos, tecnología, películas, comics y más, mejor conocido como el mundo Geek. En este sentido Martín Dotti, abogado e integrante de este podcast, señaló que efectivamente la trama de muchos comics refleja las desigualdades que viven las sociedades, desde la discriminación por orientación sexual, el racismo por la diferencia de color de piel o la seguridad ciudadana.

Este intercambio de opiniones lo puede mirar AQUI

Algunos de los casos analizados en el conversatorio fue el de Matt Murdock, mejor conocido como el justiciero Daredevil.  Esteban Reinhart, médico deportólogo e integrante de los Mijines del Multiverso, indica que, la sociedad donde vive “Matt” es injusta, su enemigo conocido como “Kingpin” es un gran empresario que ante las leyes constitucionales no puede someterlo, por eso de noche con su traje de Daredevil puede lograrlo darse cuenta que la justicia está corrompida.

Otros universos para analizar el derecho es el de los Avengers, donde son ellos quienes deciden cómo manejar la seguridad del planeta, lo que crea total dependencia del mundo y ya no de la policía o las leyes, esto lo señala Pablo Rodríguez, diseñador multimedia e integrante de los “Mijines del Multiverso” como una de las cosas malas que se pueden encontrar en los acuerdos de los multiversos.

Así mismo, Ramón Torres, publicista y también integrante del podcast, resalta el esfuerzo descomunal que hacen las autoridades y Batman para estabilizar el desastre que era ciudad gótica, que acaba siendo tierra de nadie en el año donde los policías están atrapados y los villanos marcan su propia ley, además de acotar que, según la ley estadounidense, los arrestos que hace a los villanos se considerarían ilegales porque trabaja en estrecha colaboración con el comisionado Gordon y, según la ley, sería considerado un auxiliar del gobierno.

Es aquí donde los profesionales del derecho podrían tomar estos casos como ejemplo para exponerlos y analizarlos en clases. Es por esto que la UISEK a través de su carrera de Derecho, busca formar abogados con alto compromiso ético, con capacidad analítica y de aplicación de conocimientos para resolver problemas jurídicos de la sociedad; sustentado en un modelo educativo basado en competencias de formación integral propio de la UISEK, con el fin de contribuir a la transformación del sistema jurídico del país.

 Además de haberse convertido en máquinas de hacer dinero, las historias de los superhéroes han logrado captar la atención de muchas personas que ven en ellos verdades de nuestra naturaleza humana, en la compleja dualidad moral del bien y el mal. También porque nos hacen propuestas para resolver los inevitables problemas con base en reflexiones que bien pueden estar en un texto de Filosofía.

En esta línea me permitiré exponer algunas de esas frases de contexto:

Superman: No se necesita tener una visión de rayos x para saber que algo no está bien. 

 


Linterna Verde: Recuerda, tu enemigo nunca jugará limpio.

En una primera conclusión: la complejidad de nuestros tiempos y los complicados problemas que día a día se nos presenta en las actividades cotidianas bien familiares, laborales o sociales, nos obliga a pensar en soluciones pero siempre requiriendo un apoyo externo; este panorama se ve facilitado por la cantidad de información que circula por la Internet y ¿Por qué no usar la relacionada con estos nuevos dioses del "Olimpo" que viven en los comics.

Segunda: es un buen momento para incorporar en nuestros estudios y preparación académica las nuevas realidades de la ficción que se encuentra en la cultura popular (pop) y que al analizarlas nos permitiría entender de mejor manera nuestra realidad.

Finalmente: el tradicional pensamiento lineal usado para generar políticas y propuestas, requiere de una innovación para convertirse en un pensamiento enmarcado en la teoría del caos y la complejidad, en que nada está suelto ni aislado, para lo cual es necesario incorporar en nuestras lecturas relatos que se muevan de manera paralela entre la realidad, la ficción y lo novelado.

En calidad de corolario: dejó la entrevista realizada a Valeria Noboa y Martín Dotti, en que dan otros detalles sobre lo expresado en esta entrada.

7 de marzo de 2021

¿Y ahora qué hacemos con el turismo?

Desde hace decenas de años se vio en el turismo una actividad altamente productiva que aprovechaba las intrínsecas ganas humanas de aventurar, disfrutar, investigar y hasta perderse de su vida cotidiana. El mundo de los viajes fue transformando a las sociedades.

En un principio los humanos aprendimos a viajar para conseguir alimentos, luego como parte de las conquistas para agrandar nuestros territorios, también como parte de intentar descubrir lo que existía más allá de nuestros ojos. Miles de años han pasado y hoy cualquier excusa es buena para salir de nuestros entornos diarios: placer, negocios, visitas familiares, estudios o estar en contacto físico con las maravillas naturales o artificiales que están esparcidas por todo el planeta Tierra.

Pero estos escenarios de los nuevos desplazamientos de las personas por motivaciones de placer y buen uso del tiempo libre, no estuvo alejada de gobiernos e inversionistas; miles de millones de viajeros empezaron a necesitar transporte, comida, alojamiento y diversión.

Cuando escribo este artículo ya he sido testigo lejano de la llegada de Perseverance a Marte como parte de un proyecto de investigación, de la mega operación que significa el sostener la Estación Espacial Internacional y que SpaceX planea lanzar su primera misión de turismo espacial en el cuarto trimestre de 2021.

En economipedia.com se asegura que a partir del fin de la Segunda Guerra Mundial “La estabilidad, la cooperación internacional, así como la paz establecida entre todos los territorios, también los acuerdos en Bretton Woods, provocaron un fuerte impulso de un sector turístico que, posteriormente — ya en el siglo XXI—, se convertiría, por detrás de la industria y con un peso en el producto interior bruto (PIB) mundial superior al 10%, en el segundo mayor sector de la economía global.”

Punto de inflexión y reflexión. El turismo es como el aluminio: se dobla, no se rompe.

Me sitúo ahora en el 2020, año 0 de la era pándemica, el golpe que el propició tanto el Covid-19 como la cuarentena, causó graves estragos en todo el sistema de viajes; los datos están allí. Al otro lado están los estudios de mercado post cuarentena y de los que se deduce que las personas lo que más extrañaron fue viajar y el cine.

Pues bien, vamos al caso de Ecuador. Hace 14 años se perdió el rumbo, se destruyeron los planes y políticas, la actividad turística pasó a ser un instrumento de promoción personal de los funcionarios, un falso argumento para captar votos, un derroche de dinero y recursos sin resultados.

Y se sobrevino la cuarentena. En mayo de 2020 Rosi Prado, ministra de Turismo, aseguró y sin dar sustentos, que estimaba una pérdida mensual de hasta unos 400 millones de dólares el cierre obligado de las fronteras en el país. Y en las últimas semanas esta Cartera de Estado prácticamente es inexistente.

En enero del 2021, Holbach Muñeton, presidente de la Fenacaptur y vicepresidente del Comité Empresarial Ecuatoriano, cuestionó de manera permanente el accionar de la Ministra de Turismo y su inacción frente al complejo panorama para el sector privado. Empresarios calculan que se perdieron 1.200 millones de dólares e incalculables fuentes de empleo.

Un antecedente: Viernes 11 de mayo de 2018, el Gobierno de Ecuador se anota otro hit mediático al presentar tres propuestas turísticas enmarcadas en los nombres: Circuito Turístico, Pueblos Mágicos y Riviera del Pacífico, con el eslogan “Ecuador, de oportunidad a realidad”. Cada uno de esos llamados proyectos, carecía de sustentos metodológicos, de presupuestos y de planes o, al menos, nunca fueron públicos.

Otro dato de la historia reciente. Para julio de 2017, cuando todavía se respiraba el ambiente de la “mesa puesta” el entonces ministro de Turismo Enrique Ponce de León, aseguró que Ecuador quiere convertirse en una “verdadera potencia turística”, para lo que aspira a recibir tantos turistas como habitantes, pero “de forma inteligente y responsable”; nació entonces el 1×1: 16 millones de turistas como tiene 16 millones de ciudadanos que viven en el país. Tampoco fue posible conocer el proyecto.

¿Y qué está pasando en los otros niveles de gobierno? En realidad no mucho. Las municipalidades hicieron fracasar la descentralización turística y se convirtieron en agencias de eventos artísticos. Los consejos tienen planes de promoción de lugares en los que no hay productos y las juntas parroquiales con las justas logran medio cumplir sus obligaciones legales.

En definitiva, en Ecuador hasta enero del 2020 fue imposible armar planes para el desarrollo turístico nacional o local, porque no disponía de las herramientas básicas como el inventario, el catastro, tampoco indicadores y menos estadísticas fiables.

Lo peor es que no hay cuentas trasparentes sobre el uso de los recursos financieros que ingresan al presupuesto de las instituciones vía presupuesto, contribuciones especiales, Licencia Única Anual de Funcionamiento y otros.

¿Y ahora qué vamos hacer?

En realidad no hay mucho de donde escoger y lo que toca es esperar hasta el próximo 24 de mayo para saber cuál podría ser el rumbo que en esta materia tome el nuevo Gobierno. Los alcaldes y prefectos aún tienen dos años más para estar en el cargo.

Los empresarios turísticos sobrevivientes buscan desesperadamente no cerrar sus operaciones, pero las cuentas no esperan, la nómina debe pagarse obligadamente, las exigencias tributarias y otras como el seguro social no perdonan. Además deben enfrentar la ilegalidad de otros negocios que se dicen ser “para turistas”, además del consabido “efecto polizón”.

¿Qué debería hacerse? Por ahora permítanme dejar sobre la mesa de la discusión este breve listado:

1.- Elaborar estudios sobre las nuevas expectativas de viajes que tienen las personas. Las universidades podrían ser un gran aliado porque de los gobiernos nada se puede esperar por ahora.

2.- Redefinir los destinos y las ofertas a las nuevas exigencias del mercado. Y eso debería ser ya un trabajo que lo asuma cada empresario. Creo que el segmento de eventos y convenciones a baja escala acompañado del de negocios, así como el turismo rural y de naturaleza podrían tener mejores opciones.

3.- Buscar en mercados emisores nacionales e internacionales posibles viajeros por expectativas y posibilidades financieras, con lo cual se pueden preparar planes para turismo de nicho.

4.- Conocer al detalle y opciones en el sistema de transportación de pasajeros terrestre, aérea y marítima. Los turistas deben saber cómo llegarán al destino y regresarán a su lugar de residencia.

5.- Cada empresa o grupos de empresas asociarse para diseñar, financiar e implementar un agresivo plan de comunicación que supere las limitaciones de la promoción; además, que tenga un sistema de alertas de cómo está cambiando esta actividad. Y;

6.- Tener métodos de control a través de los cuales sea posible medir la efectividad de las acciones implementas, además para tomar correctivos sobre la marcha o fortalecer lo que tenga resultados positivos.

La gran ventaja que tiene el sector turístico empresarial es su capacidad para emerger de las crisis con nuevas fortalezas y estoy convencido que no será diferente en esta era pandémica. (RZM)

Publicado originalmente en La Verdad, edición No. 390 correspondiente a enero del 2021.







14 de febrero de 2021

Pactos políticos y proyectos placebo

En este inédito escenario en que se mezclan los problemas sanitarios y las decisiones electorales, viene bien plantearse algunos escenarios sobre la gobernabilidad en Ecuador, que van desde las juntas parroquiales hasta el Ejecutivo. Indudable que la administración pública cambió.

Este comentario parte de alguna razón sociológica aún no determinada con precisión, por la que los ciudadanos en Ecuador depositamos nuestras expectativas de solución de problemas a una persona, sea presidente o alcalde. No consideramos la vital trascendencia de la institucionalidad.

La velocidad de los acontecimientos nos ha llevado, en esta ocasión, a buscar en los aspirantes a la Presidencia de la República al ser humano que tenga cualidades casi divinas para que anuncie la manera en que “nos salvara” de cada uno de los conflictos que a diario debemos enfrentar. Cada grupo humano pelea para que sus intereses particulares estén representados por separado en ese posible nuevo funcionario.

Permítanme un paréntesis. José Antonio Gabelas en su artículo “La distopía política” nos revela un panorama bastante preocupante en cuanto a la gestión pública. Los dos siguientes párrafos son textuales publicados en disidentia.com:

“La distopía no es el coronavirus, son nuestros políticos que viven una realidad paralela, que circulan por el holograma de la virtualidad en su confortable mundo imaginario, mientras los ciudadanos cargan sobre sus espaldas sus delirios, como Sísifo cargó con su roca de por vida. Pero esto no se mantiene por casualidad, para que la información, el pensamiento y la libertad estén restringidos, es necesario un guion.”

“Un aparato mediático que marque las horas, los contenidos y los ritmos. Un diapasón permanente pero invisible. Contador de infectados, fallecidos, recuperados… Sin muertos, sin muertes, sin dolor, sin soledad, sin silencio. La muerte convertida en una mera abstracción. Se evitan las terribles imágenes para que los grandes números sean meras estadísticas.”

¿Cómo estamos preparándonos los ciudadanos para contrarrestar esa posible arremetida política de los nuevos funcionarios?

Entonces pasemos a otro nivel de gestión pública: “Gobierno Autónomo Descentralizado Municipal”. Esta institución cantonal de un indiscutible valor estratégico en lo político, tiene como imagen humana visible al alcalde, que ha logrado implementar un sistema alejado del control social que le ha permitido pasar de manera invisible de la democracia a la autocracia. Hasta ahora no ha sido posible encontrar un método efectivo de evaluación a los concejales en sus funciones de fiscalizadoras, pero sí es posible observar su gestión de co-administración municipal.

Traigo este tema luego de hacer una breve evaluación de lo realizado por los funcionarios municipales durante la cuarentena y la era post cuarentena, sobre el funcionamiento de muchos COE cantonales, sobre las decisiones propias de su competencia y la ausencia de políticas de transparencia así como de control social. Tal vez con el tiempo pueda evaluarse este accionar entre marzo del 2020 y marzo del 2021.

Como bisagra para ir a la segunda parte de este artículo: En nuestra sociedad, la variable clave para superar una crisis epidemiológica no emana de la biología, sino de la política. (Pablo Andrade Andrade, en su artículo “No es la epidemia, es la política”)

Las soluciones a los graves problemas nacionales y sus consecuencias podrían tener un giro con un nuevo Presidente, quien tendrá, irremediablemente, la tarea de enfrentar a los alcaldes. La crisis sanitaria no es lo único por resolverse, está la incredulidad ciudadana en las cinco funciones del Estado, obras y proyectos del 2019 a medio ejecutar o abandonadas, anomalías constantes en los procesos de contratación, resultados de auditorías y de fiscalización; pero también en aspectos sociales como delincuencia y criminalidad, gestión de riesgos, falta de empleos adecuados, ampliación y mejora de servicios básicos, deforestación y contaminación… una larga lista de inconvenientes.

Ninguno de los ítems mencionados en el párrafo anterior puede intervenir únicamente el Gobierno, por tanto necesita tener una contraparte: los alcaldes. Llega entonces la época de los nuevos pactos y los acuerdos para lograr el fortalecimiento político y de la imagen pública de los funcionarios, que se vende luego a la sociedad como “obras para el pueblo” o el “desarrollo que anhelamos”.

"...el miedo es fundamental en el arte de gobernar, es constitutivo de la autoridad"

Antecedente. Luego del terremoto vino una mega operación política llamada “reconstrucción y reactivación productiva” en la que tanto el Gobierno central como los gobiernos locales emprendieron proyectos de cualquier tipo bajo ese paraguas. Ha pasado el tiempo y los resultados son evidentes.

Es posible prever que en los próximos meses tengamos un nuevo eslogan que resuma las intenciones gubernamentales para salir de los problemas, sustentado por nuevos logos, canciones, vídeos y toda una artillería propia del Estado de Propaganda. Las referencias históricas me dan la pauta para sostener este criterio.

Estas circunstancias pueden llevarnos a otro mundo de la política, pues los funcionarios aprendieron otra forma de tomar decisiones. Dice el escritor argentino Ernesto Salas: “… el miedo, lejos de ser espontáneo o irracional se ubica en el centro de una  relación política (…) atravesando todas las ideologías, el miedo es fundamental en el arte de gobernar, es constitutivo de la autoridad.”

¿Se puede ejercer el control social cuando los ciudadanos profesamos un miedo oculto ante las retaliaciones invisibles que pueden ejecutar los funcionarios nacionales y locales?

Pero en contrapartida tenemos la presencia de un “algo” que sirve como capote para evadir las responsabilidades ante el incumplimiento de funciones en la gestión pública. Laura Fàbregas, periodista especializada en información política asegura: “El victimismo, motor de muchas de las nuevas ideologías, sitúa al que lo propugna en una condición de superioridad basada en el chantaje emocional. Y, hasta la fecha, era el terreno de juego del nacionalismo. El victimismo impide el debate racional entre adultos y, a menudo, no es más que una excusa para esconder lo que, en realidad, es cobardía. Es el infantilismo de querer las ventajas de ese derecho sin afrontar obligaciones ni responsabilidades.”

¿Podremos fiscalizar la gestión de alcaldes, prefectos, presidentes de juntas parroquiales y ministros, si es que se ponen en el papel de víctimas cuando se les pide cuentas, explicaciones y transparencia?

En todo este momento de incertidumbres sobre lo que nos espera en Ecuador, también están alimentadas por las nuevas formas de administración pública en que no sabemos las cualidades y calidades de los proyectos que se ejecuten en este año que bien puede llamarse pandémico.

¿Cómo estamos preparándonos los ciudadanos para contrarrestar esa posible arremetida política de los nuevos funcionarios y de los que ya tienen experiencia en la manipulación social?

Casi seguro que una semana antes del 24 de mayo del 2021, ya el nuevo rumbo del país esté decidido por quienes tienen el poder político y la fuerza para decidir por nosotros los ciudadanos, sea alcalde o presidente, prefecto o presidente de Junta Parroquial.

Una mayoría de ciudadanos de seguro seguiremos ausentes de los procesos de desarrollo eficientes, pero satisfechos por las gratuitas actividades placebo que nos entregan los sonrientes funcionarios.



Artículo publicado originalmente en "La Verdad" edición No. 389 correspondiente a diciembre del 2021.