31 de agosto de 2010

Un salvador de libros

Cooperyara es una cooperativa de recolectores de basura de Barueri, un pueblo de Sao Paulo, en Brasil; uno de sus integrantes, Benedito da Silva, comenzó a recuperar los libros que encontraba entre los desperdicios, y con ellos formó una biblioteca. (www.bbc.co.uk)

 

18 de agosto de 2010

Así es el delincuente

En días pasados un amigo me pasó un correo con algunos consejos para evitar ser asaltado o víctima de algún secuestro. Cada día leo y me entero de un sinnúmero de robos a miles de personas. De forma constante escucho a las autoridades decir que se está trabajando para bajar la delincuencia. Cada día hay más inseguridad.  

A pesar que es indiscutible que existen miles de recomendaciones y millones de dólares invertidos para seguridad ciudadana, es indudable que nos está ganando el delincuente ¿Por qué esta desigualdad? Para explicar la respuesta es que escribo este post. Y la respuesta es simple, porque no conocemos al delincuente y no nos entrenamos para enfrentarlos.  

Debo iniciar mi argumentación explicando que cuando hablo del delincuente me refiero a hombres y mujeres por igual, a niños y adultos, a ancianos y discapacitados, a seres humanos de raza blanca, mestiza, negra y todas las que haya, que usando sus habilidades y destrezas se apropia ilícitamente de la propiedad ajena, causando daño físico y sicológico a los propietarios legales de esas pertenencias.  

No existe clasificación estadística, social, cultural o de otra índole sobre el delincuente; es una masa humana amorfa. Y este es el primer argumento. No podemos enfrentar a un enemigo que no conocemos y sabiendo que será complicado identificarlo, lo mejor es partir de la duda frente a cualquier desconocido que quiera contactarnos; ello nos da una ventaja para evitar ser asaltados. La duda debe ser integral.

Un delincuente puede que esté bien vestido o no, ser agradable a la vista, seductor o seductora, repulsivo o pasar inadvertido. Aparece como mendigo o vendedor, como empleado o funcionario, tal vez como estudiante. Puede tener cualquier nacionalidad o preparación académica, oriundo de cualquier región o provincia. Tiene, además, artes camaleónicas e histriónicas. Los hombres, en gran mayoría, debemos reconocer nuestra vulnerabilidad ante la belleza femenina, el delincuente saben eso y se aprovecha; es conocido que una gran mayoría de mujeres son más sensibles ante la desgracia humana, el delincuente lo saben y se aprovecharan. 

El delincuente conoce nuestras debilidades. Debemos asumir que el delincuente es más inteligente que nosotros, está más preparado y tiene planes bien elaborados, ello lo hace más fuerte frente a nosotros y él lo sabe. Lo importante aquí es que empecemos a pensar como él, a entrenarnos para despistarle y a que sienta dudas sobre si asaltarnos o no. Si logramos hacerle pensar dos veces antes de que actúe habremos ganado una primera batalla. Otra ventaja que tiene el delincuente es que sabe que tenemos miedo a ser asaltados y que ese miedo nos paraliza, nos deja desarticulados, que nos incapacita para ser proactivos o reactivos ante sus intenciones. 

Con este conocimiento debemos armar un plan para perder el miedo y el miedo se quita con entrenamiento físico. Permítanme explicar mi recomendación y puede que le lleva algún tiempo, pero es eso o seguir viviendo con el miedo atravesado:  
1.- Consiga un palo de escoba, verifique que esté liso para que las astillas no lastimen su mano.
2.- Párese frente a un poste y empiece a golpearlo con el palo de escoba. Empiece suave, detecte sus sensaciones y verifique sus energías, capte las señales de su cuerpo; poco a poco vaya incrementando la fuerza hasta que usted se canse o se rompa el palo de escoba. Repita este proceso durante 3 días seguidos. Tiempo aproximado que puede llevar este ejercicio de 7 a 10 minutos.  
3.- Al cuarto día, párese de frente a una pared y empiece a golpearla con la palma de la mano, con suavidad al principio y aumentando la fuerza conforme sienta que pueda hacerlo sin que usted se haga daño. Repetir este ejercicio durante los próximos 3 días. Tiempo de práctica de 7 a 10 minutos.  
4.- Al séptimo día dedique una hora a la realizar gimnasia, con dedicación y fuerza.  
5.- Repita los 4 pasos anteriores durante 5 semanas. 

El objetivo es que pierda el miedo a golpear sin que ello le genere daños físicos, el resto llegará por añadidura. Sigamos entonces con este aporte para vencer al delincuente, describiendo su perfil, lo que nos dará conocimientos útiles y funcionales para enfrentarlos.  

El delincuente tiene sentimientos pero no los usa para robar; es igual que cualquier persona que esta al otro lado de una ventanilla y a la cual nos acercamos desesperadamente a pedir ayuda, nos mira como si no le importáramos; el delincuente tiene los mismos niveles de sentimientos que un cobrador de impuestos, que un empleado público o privado que tiene que cumplir una disposición superior. El delincuente sabe que no tiene nada que perder y por tanto no tiene miedo, pero sabe que la víctima si tiene mucho que perder y por tanto tendrá miedo. 

El delincuente sabe que la víctima piensa que es preferible que se lleve lo material pero que no le haga daño físico y por eso se presenta ante la víctima como un ser desalmado; la víctima sede con facilidad ante sus pretensiones. La seguridad del delincuente es básica para que pueda cumplir con sus actividades. 

El delincuente sabe que legalmente es inocente y que si va preso será por poco tiempo; el delincuente sabe que la víctima debe emprender un largo y costoso proceso judicial para demostrar que él es culpable, así que espera con tranquilidad que el tiempo pase. 

El delincuente es también un ciudadano al que le obligan a sujetarse a los Derechos Humanos y las normas constitucionales. Existen cientos de regulaciones, manuales, leyes y procedimientos que los que no somos delincuentes debemos cumplir y nos obligan a cumplir; el delincuente está exento de esa normativa y no hay quien le haga cumplir. 

El delincuente solo tiene un código no escrito: no dejarse capturar bajo ninguna circunstancia; sino puede cumplirlo, sabe que está cubierto y que solucionar esa falla es cuestión de tiempo. La protección al delincuente es toda una estructura. La protección a las víctimas es mínima. El delincuente sabe que no necesita hacer trámites, la víctima estará atormentada con los trámites. El delincuente pertenece a cofradías, bandas, comunidades y otro tipo de organizaciones que le brindan amparo ante los “riesgos laborales”. 

Las víctimas estamos desamparados, solos y aislados. El delincuente ha agudizado sus sentidos. Sus ojos se mueven de lado a lado detectando todo detalle y sabe escuchar conversaciones, las destrezas de sus manos son las de un cirujano con la fortaleza de un mecánico, sabe cuándo y cómo hablar y callar; a su olfato le agregó un sexto sentido: huele a la víctima más vulnerable y su miedo. Nosotros, los que nos somos delincuentes somos despistados y débiles. Sus sentidos le permiten asecharnos para emboscarnos con toda facilidad. La información es fundamental para el delincuente. 

El sistema de información delincuencial es uno de los más efectivos y eficientes que puedan existir o hayan sido desarrollados por especialista alguno, a pesar que es rudimentario; se basa en códigos y señales convencionales que muy difícilmente pueden ser interferidas o interceptadas, son claras y diversas. Sabe de análisis de escenarios, de mapeo de actores, saben infiltrarse en organizaciones y conocen de estrategias para tener y mantener informantes. Maneja indicadores de miedo y de calidad de datos.  

En otra arista de estos argumentos, el delincuente no requiere de permisos especiales para portar armas blancas o de fuego, por tanto las lleva con toda tranquilidad; sabe que las víctimas están desarmadas, que seguirán desarmadas o que en algún momento le serán quitadas sus armas o probables armas. Entonces las víctimas deberemos desarrollar otro tipo de armas y entrenarnos para usarlas con eficiencia y eficacia para evitar ser asaltados, secuestrados, atracados o sorprendidos. Deberemos aprender a demostrar al delincuente que estamos en capacidad de usar esa armas de defensa ciudadana. 

Un paraguas, un bastón, un llavero con un peso adicional, un tubo o un bate, pueden ser esas armas de defensa ciudadana sin que sean susceptibles de ser decomisadas. Recomendación: miré con fines didácticos las películas orientales de kung fu o de artes marciales y aprecié como es el entrenamiento para pelear con las manos y otros artefactos. También puede inscribirse en una academia de artes marciales. Con lo hasta ahora mencionado, la tercera estrategia es dejar de ser mencionados como víctimas y pasemos a convertirnos en enemigos del delincuente. 

El delincuente debe vernos como una amenaza a su propia supervivencia. Ellos se fortalecerán y reaccionarán, nosotros deberemos actuar de la misma manera. Antes de finalizar este perfil del delincuente, un resumen. Si los ciudadanos queremos ganar la guerra al delincuente deberemos convertirnos en enemigos de él, conociéndolo a profundidad a pesar que esté camuflado y tenga seguridad jurídica, así como asistencia especializada de las organizaciones a las que se pertenece; así mismo, entrenándonos para perderle el miedo y para usar armas ciudadanas de autoprotección, que incluye organizarnos entre quienes no somos delincuentes.  

Hay que tener claro un asunto: el delincuente es nuestro enemigo mortal y como tal hay que tratarlo.

27 de julio de 2010

Pensando en el mobiliario escolar

REPÚBLICA DEL ECUADORREPÚBLICA DEL ECUADORLos últimos meses tuve que dar algunas charlas y participar en capacitaciones en algunas zonas rurales de Manabí, los eventos se cumplieron generalmente en las aulas escolares de las instituciones educativas locales. Hasta esta ocasión siempre me pasó inadvertido el estado de las aulas y sus mobiliarios. No me había reflexionado sobre la construcción de las aulas y su diseño arquitectónico, sobre el tipo de bancas; no quiero hablar de calidad porque este comentario esta orientado a demostrar que no existe calidad en estos aspectos de la educación. Mucho se habla y se dice de la calidad de educación en Ecuador, claro en tras partes del mundo también. Grandes debates de sobre pedagogía y perfil del maestro, sobre la situación de las relaciones padres / madres – estudiantes – docentes – sociedad; sobre la generación de políticas públicas educativas desde lo nacional y lo local. Las diferencias entre el sistema educativo de la zona rural y la urbana… y así un sin número de temas. En las escuelas rurales que estuve trabajando, no con adolescentes sino con adultos, sentí la incomodidad de los participantes cuando una charla o debate duraba más de una hora; cuando las había tareas que cumplir las bancas resultaron muy incómodas. También saltó un asunto que tampoco alguna vez lo tome en cuenta pupitres para zurdos. Una en la tranquilidad de mi estudio reflexiono sobre lo que observé y analice algunas de las fotografías que hice; empecé a buscar algunos datos para que refuercen mis dudas o al menos me despejen. Mis dudas fueron de cual es criterio técnico constructivo para edificar un aula en la zona rural, de la especificaciones para dotar de mobiliario escolar para las aulas, aspectos de sonorización, de aspectos relacionados con gestión de riesgos, sobre zurdos y estudiantes con discapacidad física que no les permita un fácil movilidad. Ejemplo de mis experiencias. Cierto día empezó a llover con fuerza y el agua que caía sobre el techo de hojas de algún material metálico produjo un ruido ensordecedor; fue imposible seguir con las charlas. También cuando el cielo estaba despejado el sol calentaba tanto esas mismas latas que el calor se hacia insoportable y para ello los ‘huecos’ en las ventanas no permitía que el haya un flojo del viento. Sobre el sistema eléctrico. Los cables que servían para dotar de energía eléctrica a los focos se encontraban enroscados sobre los rieles de la vigas metálicas que servía para sostener las latas del techo; un solo tomacorrientes en toda la aula y sobre expuestos. Las bancas metálicas y de madera, de tamaños diversos, con los tableros pequeños; los filos de las bancas metálicas se mostraban como filas puntas que ocasionaban daños físicos y a las prendas de vestir. Las de madera a medio lijar y sin pintar. Aulas en segundos pisos sin facilidades para sillas de ruedas, a veces con escaleras anchas y otras veces angostas. Hay situaciones humanas que inciden en el diseño y la fabricación de productos que faciliten o mejoren la co-existencia del ser humano; en el campo educativo asumo que deben trabajar equipos multidisciplinarios para generar un sistema que produzca datos de diseño de mobiliario educativo, basada en criterios relacionados con la interacción estudiante – aula, como las dimensiones del cuerpo humano según sus edades, posturas que se asumen en clases, movimientos y esfuerzos propios de la actividad pedagógica, entorno físico-ambiental relacionado con la construcción, percepción del confort de uso en asuntos pedagógicos, para las bancas, las pizarras, el escritorio del docente, de los equipos que podrían usarse en el aula; sin olvidar las normas de Gestión de Riesgo. Pues bien, con estos criterios me puse a buscar las características técnicas para la construcción de aulas escolares y mobiliario escolar. El criterio para la construcción de aulas es que el aula un escenario para trabajar en equipo en que se presentan interacciones, sistemas y modos de comunicación en el aula, se aplica manejo de técnicas y recursos de capacitación, instrucción, educación y otros elementos pedagógicos. En una dirección Web encontré el dato que las dimensiones usadas en la actualidad para un aula tipo es de 6.70x8.00 aproximadamente para un total de 50.04 Mts2, para una capacidad para 35 estudiantes, sin especificar de que edades. (http://www.arqhys.com/articulos/escolar-diseno.html) Con esta idea fui a la página Web del Instituto Ecuatoriano de Normalización, INEN, y resulta que no existe ninguna norma técnica para la construcción de aulas ni de mobiliario escolar. A sumo que encontré fue: “PNTE INEN Muebles escolares. Pupitres con silla para aulas de clase. Requisitos. School furniture. desk with chair for class room. Requirements.” que aun están en estudio y formulación y como norma voluntaria. Boletín Oficial del Instituto Ecuatoriano de Normalización, No. 55 de Julio 2010. (http://www.inen.gov.ec/site/images/pdf/boletines/55-julio.pdf). Soy sincero que fue por coincidencia que encontré una información que me aclaró las dudas sobre las características del mobiliario escolar. Resulta que en Chile “En el año 2006 el Ministerio de Educación publicó en conjunto con UNESCO un manual para apoyar a establecimientos educacionales, municipios y sostenedores particulares en el proceso de adquisición de mobiliario escolar normado por el INN, abarcando desde el cálculo de los muebles a adquirir según el tamaño del usuario, así como la preparación de las bases de licitación, el manejo adecuado de las normas chilenas y los mecanismos de certificación para garantizar su cumplimiento.” En esa misma página se indica que “Con fecha 11 de marzo de 2010 entró en vigencia el Decreto Nº 393 del Ministerio de Educación (de Chile), que modificó entre otros los artículos 2º y 8º del Decreto Supremo Nº 548, estableciendo que el mobiliario escolar "deberá cumplir con las normas vigentes establecidas por el Instituto Nacional de Normalización sobre esta materia, lo que se demostrará mediante el sello o certificado de calidad de un laboratorio acreditado por el Instituto Nacional de Normalización para certificar mobiliario escolar". En http://wwwapps.mineduc.cl/mobiliario/ es posible descargar el Decreto Nº 393 del Ministerio de Educación, que hago referencia en el párrafo anterior, el Manual de Apoyo para la Adquisición de Mobiliario Escolar y los formularios respectivos. Así mismo encontré la información de que “Los niños y jóvenes permanecen sentados entre el 60% y el 80% del tiempo que pasan en la escuela. Si además se consideran otras actividades extraescolares, como el estudio en casa, ver televisión, etc., resulta que muchos de los hábitos sedentarios de los adultos se inician a una edad temprana. Así, la importancia de un correcto diseño del mobiliario escolar, se justifica por dos razones claras: i) a corto plazo, el incremento de comodidad y bienestar obtenido por un correcto diseño redunda en un mayor rendimiento en las tareas desarrolladas en el ámbito escolar; y, ii) A largo plazo, resulta de gran importancia proporcionar confort y facilitar una postura fisiológica a sujetos en crecimiento, para evitar el desarrollo posterior de vicios posturales. Lo anterior y sobre las características constructivas de 9 diferentes tipos de sillas para uso en el aula así como 9 propuestas para las mesas están presentadas con toda claridad en http://portaldisseny.ibv.org/factoreshumanos/mob_escolar.asp Este artículo por ahora me queda inconcluso, pues deberé investigar más sobre las características de las conexiones eléctricas para las aulas y los cálculos que se hacen para construir las aulas; sobre las dimensiones y colocación del pizarrón, también buscar en Portoviejo y Manta (que es donde vivo) a quienes construyen bancas escolares para conocer sus procesos industriales y conocimientos sobre fisiología para diseño industrial de mobiliario escolar.