Páginas

20 de enero de 2026

Riesgos de la "Ofensiva Total" sin respaldo judicial

La militarización del Ecuador no es un tema menor. El accionar de soldados como imagen policial es prácticamente una reconfiguración política del Estado ajena a la Constitución y si a eso se suma el debilitamiento del Legislativo y Judicial, estamos frente al totalitarismo del Siglo XXI.

Este punto de vista lo expongo a partir de que el Gobierno de Ecuador decidió ejecuta otra gran movilización de tropas bajo la denominación "Operación Ofensiva Total". Al revisar la información pública me cuestiono: ¿Cuál es el apoyo especial que dará la Fiscalía para que los esfuerzos militares no se diluyan? porque caso contrario está exponiendo a los soldados por asuntos políticos mediáticos.

Aunque puede notarse un posible respaldo ciudadano, a los pocos días de implementada esta "Ofensiva Total" puedo percibir que es la misma receta que se implementa desde hace dos y más años: uniformes y fusiles contra la inseguridad en un alarde muy parecido a una parada militar. Igual en el mundo mediático las fotos y vídeos de militares en acción son carne para los clics y los post virales.

Lo sostengo en que debido a las fuerzas que han adquirido los distintos grupos delincuenciales hay solapamientos importantes en la manera de combatirlos, sobre todo contra crimen organizado transnacional, narcoterrorismo o terrorismo, donde las policías usan técnicas casi militares y los militares apoyan en inteligencia contra amenazas internas graves; pero la doctrina de cada una de la instituciones sigue siendo distinto: una está pensada para destruir y neutralizar una amenaza existencial, la otra para investigar, judicializar y prevenir conductas delictivas.

Dichas doctrinas tienen objetivos concretos que, al parecer, tanto el Presidente Noboa Noboa como sus dos ministros: el del Interior John Reimberg junto al de Defensa Gian Carlo Loffredo, parecieran desconocer:

  • Inteligencia militar (para ganar una guerra): busca ventaja decisiva en un conflicto armado o de alta intensidad con base en una pregunta clave: ¿Cómo podemos derrotarlos o evitar que nos derroten?
  • Inteligencia policial (para reprimir el delito): busca control del delito dentro de una sociedad democrática y bajo un Estado de derecho con base en una pregunta clave: ¿Cómo podemos detener esta actividad criminal y llevar a los responsables ante la justicia?

Con base en esta diferenciación me es posible ampliar mis argumentos a que sin una declaratoria de urgencia de parte del sistema judicial, en especial de la Fiscalía, los resultados de este nuevo empleo de las fuerzas del orden y aportes de la ciudadanía, se diluirán en el mediano y largo plazo.

Pero quiero ampliar el punto de policía y militares en un Estado de derecho, pues existe una diferencia sustancial entre la Inteligencia para ganar una guerra (militares) y la Inteligencia para reprimir el delito (policías) que radica en el objetivo final: el nivel de análisis, el marco legal, el adversario y el horizonte temporal en el que operan, que bien pueden detallarse en el siguiente cuadro:

Aspecto

Inteligencia para ganar una guerra (Militar/Estratégica)

Inteligencia para reprimir el delito (Policial/Criminal)

Objetivo principal

Derrotar o neutralizar una amenaza armada externa o interna (Estado, grupo armado, terrorismo a gran escala)

Prevenir, interrumpir y sancionar actividades delictivas (crimen organizado, narcotráfico, robo, homicidios, etc.)

Adversario típico

Fuerzas armadas extranjeras, insurgencias, grupos terroristas con capacidad militar

Individuos, bandas, organizaciones criminales que operan (mayoritariamente) dentro del marco penal

Nivel predominante

Estratégico y operacional (a veces táctico en combate)

Táctico y operacional (con algo de estratégico en crimen organizado transnacional)

Horizonte temporal

Medio-largo plazo (meses a años). Anticipa guerras, conflictos o amenazas existenciales

Corto-medio plazo. Busca prevenir delitos inmediatos o desarticular redes en meses

Producto principal

Estimaciones de capacidades y intenciones enemigas, vulnerabilidades, escenarios de guerra

Perfiles de organizaciones criminales, flujos de dinero/drogas/armas, identificación de líderes y rutas

Marco legal y límites

Derecho Internacional Humanitario + leyes de guerra. Menos restricciones en conflicto armado

Derecho penal, garantías constitucionales, debido proceso, reglas de evidencia para juicios

Estándar de prueba

Suficientemente creíble para tomar decisiones de vida/muerte o movimientos de tropas

Alto estándar probatorio (más allá de duda razonable) para llevar a juicio

Consecuencia del éxito

Victoria militar, control de territorio, disuasión estratégica

Arrestos, juicios, desmantelamiento de estructuras criminales, reducción de tasas de delito

Consecuencia del fracaso

Derrota militar, pérdida de soberanía o vidas masivas

Aumento de la criminalidad, impunidad, pérdida de confianza en instituciones

Ejemplo clásico

Conocer capacidades de misiles, intenciones de invasión, orden de batalla enemigo

Mapear una red de narcotráfico, identificar lavado de activos, predecir un sicariato

Bajo estas perspectivas me es posible advertir que el Gobierno está aprovechando la crisis del sistema judicial y las falencias de la Fiscalía para una montar una estrategia militar reactiva y ganar tanto legitimidad como control inmediato, usando las fallas judiciales como catalizadores, pero arriesgando que se perpetúe el ciclo de violencia sin atacar las raíces como la corrupción, la pobreza o redes delincuenciales élite.

Entonces, no veo por lo pronto que Daniel Noboa, John Reimberg y Gian Carlo Loffredo estén próximos a tener una "victoria" clara contra el delito, el crimen y el narco, pero están logrando una imagen de seguridad temporal en que no consideran (o no les importa) los riesgos democráticos.

Lectura recomendada: Sesgo de supervivencia y visión multidominio para la seguridad del Estado

----------

Datos sobre el autor:

4 de enero de 2026

El costo de mi gris para el 2026

Normalmente al inicio de cada año tengo el ritual de plantearme lo que será mi línea de trabajo en cada una de mis actividades personales, profesionales, domiciliarias y de críticas. Esta vez me he tomado más tiempo del acostumbrado porque mi mundo ya no es tan simple ante una necesidad de supervivencia mental. El 1 de enero mientras caminaba con Gala por la playa me pregunté en voz alta: ¿Cómo está afectando a mi yo interno lo que ocurre en el entorno cercano y lejano del lugar en que vivo? De allí me saltaron otras preguntas, otras respuestas.

Mientras avanzo por la arena y de reojo veo a Gala seguirme pero dándose tiempo para olfatear lo que encuentra a su paso, me cuestiono si vale la pena seguir con la política que me propuse el 30 de diciembre del 2024 como guía para el 2025; en síntesis: "Quizá no pueda cambiar el mundo pero sí el pedacito que me toca" al referirme a Puerto Cayo (leer AQUÍ).

Acepto que estamos en un mundo conflictivo, en constante conflicto por la necesidad de muchas personas de sostenerse en sus creencias políticas, económicas, políticas y sociales, en que la premisa es: o estas conmigo o estás en mi contra, de usar el ataque verbal como muestra de que tiene razón. Me salta, entonces, otra duda: ¿Es mi obligación siempre estar a favor o en contra de un un hecho y exponerlo públicamente? y me respondo ¿Se acepta el gris, solo el blanco o solo el negro?

Claro, podría ser neutral pero ¿acaso la neutralidad no es pactar con Dios y el Diablo al mismo tiempo?

Recordé en ese momento a Freddy Javier Álvarez, uno de mis profesores cuando en una de sus clase aseguro que filosofar ante escenarios complejos externos no es un lujo, es una necesidad moral, pienso entonces que cuando el mundo digital grita blanco o negro, es necesario detenerme a preguntar ¿Y si hay un gris legítimo, aunque duela sostenerlo? ¿No sería acaso un acto de resistencia?

Por unos instantes me detengo para fotografiar un bulto de basura que alguien lo dejó sobre la arena, uno que ayer ya lo había visto, durante toda la semana estuvo allí, frente a uno de los tantos negocios instalados sobre la playa. He sido crítico con el maltrato a este espacio público y seguramente siga así este 2026, lo he dicho públicamente aunque se me tache de ser contrario al fomento del turismo y no me sume a la propaganda que muestra un lugar muy diferente. (Vídeo de mi comentario AQUÍ)

Sigo mi rumbo, Gala va pisando las olas, retomo a mis reflexiones dudando si debería seguir con los cuestionamientos a la falta de cuidado a la playa y decido que sí, porque vivo frente a la playa, porque es una muestra de inseguridad, de contaminación. Entonces, entiendo que es necesario ver el gris de la política pública local, cantonal, provincial y nacional, lo que no me hace gobiernista peor opositor.

Puedo asegurar que en un momento del ejercicio profesional del periodismo, tuve que guiarme por los cánones sociales, académicos y laborales; por titulación sigo siendo periodista pero ahora soy un ciudadano más que defiendo mi entorno cercano, un ciudadano que he decidido ser neutral desde lo que yo llamo el justo equilibrio, mesotés dirían los estudiosos de la Filosofía.

Entonces me doy cuenta que hemos caminado tanto que ya no estoy frente a la playa cercana a la casa, estoy mucho más al norte, en aquella que tiene menos afluencia de bañistas, que menos está expuesta al ojo de reporteros y que al parecer nadie la supervisa; además que en nada me afecta directamente y mentalmente repaso los otros inconvenientes que enfrentamos en Puerto Cayo. 

También de aquellos escenarios complicados que están más allá de las fronteras locales relacionados con las políticas públicas o los escándalos políticos, porque no soy ni gobiernista ni oposición, porque no pertenezco a ningún comité de aplausos.

Y decido regresar a casa, voy repasando los distintos inconvenientes del acontecer diario en cualquier parte del planeta Tierra, algunos en común y otros específicos y ¡¡PUM!! otra duda: ¿Qué significan esos problemas para la dignidad de las personas afectadas directamente, incluyéndome yo como ciudadano?

Fueron muchas interrogantes en esa jornada de ejercicios y algunas conclusiones orientadoras sobre mi situación personal respecto a ellas. Ya frente al computador, revisando mis ideas, replanteo las preguntas, escribo la primera línea guía: el mundo no es binario y se llega al justo equilibrio cuando se plantea el "Sí, pero..." seguido del "No, pero..." y con lo cual llegó al gris, a un gris que no es cobardía, es coraje pragmático y honestidad para conmigo mismo.

Empiezo mi redacción y avanzo con relativa tranquilidad hasta este punto en que enfrento una realidad dura: muchos esperan que tome partido claro; cuando no lo hago, unos me insultan y hasta dejan de hasta saludarme, otros me evitan o me ignoran (en redes sociales le dicen "ghostear"). No quiero devolver la misma moneda porque necesito escuchar y leer puntos de vista distintos a los míos.

Entonces cruzo ese límite y decido tomar el rumbo de la resistencia:

Mantener mi punto de vista gris en público requiere más valentía que tomar bando, porque no me da el veneno dulce de la tribu ni la protección del grupo, pero es el único lugar desde donde puedo construir algo duradero.

No tengo la obligación de satisfacer la expectativa ajena de "tomar partido" o entrar en el falso dilema de escoger a quién dar la razón. Yo elijo mis espacios y mis batallas.

Además, con el tiempo he aprendido que la gente que me exige lealtad absoluta lo hizo porque necesita reducir su propia ansiedad de incompetencia: el mundo es complejo y las etiquetas simplifican. Yo no responsable de calmarles esa ansiedad.

No en toda toda conversación se requiere la misma profundidad, así que cuando se presente la ocasión me bastará con una frase que deje la puerta abierta. Por un acaso: no lo considero traición al gris, pues será mi estrategia de supervivencia mental, pero tendré presente que mi silencio selectivo no es complicidad o contubernio. 

Tengo claro que no tengo ni tendré ni necesito tener el control sobre lo que los otros piensan de mi, tampoco permitir que eso me controle.

Por eso, declaro abiertamente a mis lectores: ante conflictos lejanos o cercanos y la polarización violenta, mi punto de vista siempre será gris, no por indiferencia ni cobardía, sino por fidelidad a la complejidad que veo. 

El precio será alto: insultos, desprecios, silencios incómodos, etiquetas rápidas, en otros espacios quizás mi gris se lea como infidelidad o tibieza, sé que existe la excomunión social moderna; pero pagarlo me parece necesario. Callar o radicalizarme para evitarlo sería traicionarme a mí mismo, así que prefiero, de ahora en adelante, el agotamiento del “sí, pero… y del no, pero…” a la comodidad del quemeimportismo o los pactos con Dios y el Diablo.

Y cierro: no pretendo convencer a nadie de compartir el mismo gris; solo lo pondré a consideración para críticas, réplicas o reclamos moderados de quien decida leer o escuchar mis puntos de vista expuestos en reuniones, mis blogs y redes sociales.

El resto ya es una cuestión ajena a mi persona en la que no intervendré.

----------

Datos sobre el autor:

28 de diciembre de 2025

Adiós a la democracia, ahora manda el caudillismo millennial

Profesionalmente crecí viendo y siendo testigo del populismo como una expresión pura de captar las masas electorales y el apoyo popular; en ese antiguo mundo una de las frases más comunes fue: la verdadera encuesta está en las calles. ese mundo político no se estancó, los aspirantes al poder político se digitalizaron y hoy enfrento un nuevo escenario: el caudillismo millennial, porque las dictaduras tradicionales prácticamente están muertas. 

Foto: xataka.com

La estabilidad democrática tradicional también ha sido aplastada. Las votaciones son un mero trámite burocrático para llegar al poder político. Al final del primer cuarto del Siglo XXI son los algoritmos los que dictan las decisiones políticas y los neo-populistas saben usarlos a su favor.

Son hechos que me han tocado aprenderlos en el camino, un camino que no me despejado dudas sino que me ha mostrado anomalías en la gestión pública. El debate político ahora es on line y parte de una tendencia en redes sociales, muchas veces inducida por cibertropas; las tarimas ahora se usan como parte del método de marketing digital para las fotos y vídeo virales. 

Veo que se acabó la responsabilidad ante los ciudadanos, a los funcionarios les basta hacer un "live" para contar su versión aunque nunca presentan justificativos legales; la rendición de cuentas a mutado a las explicaciones narcisistas y de victimismo en eventos digitales.

Entonces, ¿Qué película estoy viendo?

El caudillismo millennial, un mutante que aplasta a la democracia y también a las dictaduras. Trata de como evolucionó el caudillismo tradicional, adaptándose a la era digital y se caracterizada por la presencia de funcionarios que combinan o construyen, principalmente, su carisma personal con herramientas tecnológicas para consolidar su poder personal.

A diferencia de sus antecesores del siglo XIX, que dependían de alianzas militares y clientelismo local, esta variante surge en contextos democráticos frágiles, donde el politiquero utiliza plataformas en línea para construir una imagen de proximidad y eficiencia, a menudo a expensas de instituciones formales.

Pienso entonces que este fenómeno no es una mera autoridad innovadora, sino un mecanismo que erosiona la democracia al priorizar el culto a la personalidad sobre el Estado de derecho.

Una de las características principales del caudillismo millennial es su dependencia de las redes sociales como arma principal de propaganda; estos ciudadanos no solo comunican directamente con sus seguidores, sino que moldean narrativas a través de memes, videos virales y algoritmos, creando una ilusión de diálogo horizontal. Esta estrategia permite bypassar medios tradicionales, que a menudo son tildados de "enemigos" para deslegitimarlos, fomentando una polarización que fortalece el vínculo emocional con la base de apoyo.

Otra faceta clave es el populismo digital (por llamarlo así), que promete soluciones rápidas a problemas complejos como la inseguridad o la desigualdad, utilizando datos selectivos y retórica simplista. Críticamente, esto oculta una agenda autoritaria: el dueño del poder político se presenta como salvador infalible, justificando medidas excepcionales que suspenden derechos constitucionales bajo el pretexto de emergencias nacionales. Así, el caudillismo millennial transforma la política en un espectáculo mediático, donde la efectividad aparente prima sobre la transparencia y la responsabilidad constitucional.

Pero va más allá, porque en términos de gobernanza, se caracteriza por la concentración de poder en el Ejecutivo, con reformas que debilitan contrapesos como el judicial o el legislativo y hasta el electoral.

Estos "influencers" invocan "estados de excepción" prolongados, argumentando que la burocracia tradicional es ineficaz, lo que lleva a una necropolítica sutil: decisiones soberanas sobre quién es protegido y quién es marginado, reduciendo a opositores o minorías a posiciones precarias.

El uso de celebridades digitales es otra marca distintiva, ampliando el alcance más allá de votantes tradicionales hacia audiencias jóvenes y globales; críticamente, esto no democratiza el poder, sino que lo mercantiliza: el servidor público se convierte en una "marca" que vende seguridad y prosperidad, mientras suprime disidencias mediante ciberacoso o censura algorítmica.

Para identificar el caudillismo millennial, se consideran estos indicadores clave: 

Un alto índice de aprobación basado en encuestas digitales manipulables, donde el apoyo se mide por interacciones en redes más que por métricas institucionales; la prórroga indefinida de medidas de emergencia que suspenden libertades civiles; y un discurso que divide la sociedad en "pueblo leal" versus "élites corruptas", ignorando complejidades socioeconómicas.

Otros indicadores incluyen el control narrativo a través de campañas virales que desacreditan críticas, como informes de derechos humanos o de organizaciones ciudadanas; una inversión, oscura y desproporcionada en marketing digital sobre políticas públicas; y la erosión de independencia judicial mediante purgas o reformas exprés.

En última instancia, el caudillismo millennial no es un avance progresivo, sino una regresión disfrazada: promete eficiencia en un mundo acelerado, pero su objetivo es perpetuarse en el cargo al centralizar el poder de su imagen digitalmente omnipresente.

En definitiva, al final de mis días doy el último adiós a la democracia y miro el desfile victorioso del caudillismo digital.

----------

Datos sobre el autor:

19 de diciembre de 2025

¿Dónde está el presupuesto municipal de Jipijapa?

Como ciudadano y votante de este cantón manabita, Puerto Cayo específicamente, donde el sol brilla con fuerza pero la transparencia parece eclipsada, no puedo dejar de cuestionar lo que ocurre la Municipalidad de Jipijapa. El Concejo Cantonal aprobó el presupuesto para 2026 el pasado 4 de diciembre; fue un proceso que terminó en una confrontación abierta entre la funcionaria y cuatro concejales por las reformas que se hicieron. Pero eso no es el problema de fondo.

Aquí viene el golpe: hasta la media noche de ayer 18 de diciembre de 2025, más de dos semanas después, el presupuesto sigue sin publicarse en el sitio web oficial www.jipijapa.gob.ec; en la sección de Transparencia (que ya de por sí cojea con actualizaciones parciales y formatos no siempre abiertos), no hay rastro de este documento que debería ser accesible al público en general; ni en Rendición de Cuentas, ni en Noticias, ni en ningún rincón digital de la página. Solo migajas informativas en redes sociales: posts emocionales de la alcaldesa y réplicas de concejales, pero nada del instrumento financiero real que define nuestro futuro cantonal.

Lo segundo es dejar claro que el presupuesto no es una camisa de fuerza pero sí un documento moral por excelencia de la intencionalidad y guía en una administración; revela prioridades incluso cuando se intenta ocultarlas, es un criterio objetivo y cuantificable para medir coherencia entre discurso y acción.

Es en definitiva, un presupuesto es para que cualquiera sepa a dónde carajos van realmente los recursos públicos y un pilar de la transparencia, además de un indicador para el control social.

Entonces, ¿Qué revela esta demora en publicarlo? En un cantón donde la Ley Orgánica de Transparencia y Acceso a la Información Pública obliga a publicar estos documentos de manera oportuna, esta omisión grita opacidad. ¿Priorizan el desarrollo urbano, como se jactan en exposiciones previas, o el ocultamiento para evitar escrutinio ciudadano? ¿Se corrige el presupuesto para obras y servicios necesarios o se deja en la sombra el objetivo de los gastos?

Pero lo otro: ¿Cómo empata lo presupuestado para el 2026 con el "Plan de desarrollo y ordenamiento territorial  del  cantón  jipijapa 2023-2027"? ¿Cuál es peso específico de inversiones para Puerto Cayo? ¿Se incorpora a la playa como un ecosistema que merece especial atención? ¿Qué con la seguridad y la mejora de los servicios municipales en la parroquia?

Tres ejemplos que a título personal considero que son ejemplo para conocer lo presupuestado para el 2026 y que tienen relación directa con Puerto Cayo, esto sin desmerecer otras necesidades parroquiales:

1. ¿Cuánto se estima recaudar por la Tasa para el fondo colinas y en qué se invertirá en beneficio directo para esta parroquia rural costera?

2. ¿Para qué se usarán los recursos que deben cobrarse según la ordenanza que regula el uso y administración del Malecón?

3. ¿Cuál es la prioridad municipal para recuperar el control y gestión del cementerio del centro parroquial?

Tampoco me fue posible encontrar un acta sobre los aportes ciudadanos para elaborar el presupuesto del 2026, menos sobre la "maratónica" y "confrontacional" sesión del 4 de diciembre, peor del proceso legislativo que llevaron adelante los concejales para decidir las reformas a lo propuesto por la Alcaldía y su equipo técnico. Tal vez deba buscar más fondo  podría preguntar oficialmente. 

Lo único que existe es la  Resolución 175_N en que la consta que se debatió y aprobó en segundo y definitivo debate el presupuesto para 2026, en dicho documento se resume el entorno político y legal de los actuado por el pleno del Concejo, pero no el contenido de la herramienta financiera. Para el leer la Resolución en mención de cuatro páginas (PDF), lo puede hacer siguiendo el siguiente enlace:  https://jipijapa.gob.ec/images/resoluciones-2025/RESOLUCION_175_N.pdf

No es un hecho aislado

Esta demora en publicar y difundir el presupuesto municipal para el 2026 no es un hecho aislado, sino parte de un patrón crónico de opacidad que invisibiliza a parroquias como Puerto Cayo. Ya en marzo de este año publicaba en mi blog que, pese a las estimaciones planificadas de inversión pública, entre USD 3.9 y 14.5 millones anuales considerando los cuatro niveles de gobierno, la ejecución real en nuestra parroquia apenas ronda los USD 1-3 millones, con migajas en sectores clave como seguridad, salud, manejo de la playa y gestión de riesgos.

En ese análisis concluí que Puerto Cayo no es prioridad en los planes anuales de inversión ni en los POA del GAD Jipijapa, donde los recursos se concentran en áreas urbanas y obras de imagen. (Puede leer lo publicado AQUÍ)

Y para rematar esta radiografía de prioridades ocultas, veamos el manejo del presupuesto participativo 2025, esa herramienta que la ley y las ordenanzas municipales presentan como el corazón de la "democracia directa" en los cantones. En el sitio web del GAD Jipijapa lo único que aparece es un solitario y aislado PDF las reuniones del 2024, con firmas de los asistentes, una breve narración sobre el protagonismo del Director de Planificación, pero sin evidencias de los aportes ciudadanos y menos de los representantes de las parroquias rurales. 

En esa Acta no se detalla ningún proyecto concreto ni monto asignado por barrio o parroquia, y la aprobación del anteproyecto se reduce a una resolución exprés sin registrar votación amplia ni objeciones; se habla de “prioridades” genéricas (vialidad, inversión social y servicios básicos) y de reuniones previas en septiembre, no hay matriz de necesidades, no hay diagnóstico territorial visibles. Queda relatado brevemente y de manera genérica el conjunto de inquietudes de ciertos asistentes por la falta de seguimiento en obras anteriores y la insuficiencia presupuestaria.

Tengo la percepción de que ese documento titulado "Acta de la Asamblea Dirplan-Oct-2024" sin firma de quien la redactó, fue elaborado únicamente para cumplir un trámite burocrático. (El documento lo puede visualizar AQUÍ

Es entendible que las restricciones financieras impiden que se pueda hacer todo lo que se necesita que haga, pero el hecho de que esté contemplado en el presupuesto es ya un síntoma de que sí ha se han considerado ciertos problemas para armar un plan o una hoja de ruta basada en evidencias para solucionarlos. 

Entorno de las decisiones municipales

Para quienes requieran conocer el contenido de la sección de Transparencia del GAD Municipal de Jipijapa, lo pueden hacer siguiendo este enlace: https://jipijapa.gob.ec/index.php/transparencia y el registro de lo ocurrido en las sesiones AQUÍ pero únicamente esta actualizada hasta el 3 de julio del 2025. 

La sección de Transparencia en las webs municipales sirve para que los ciudadanos podamos acceder a información pública sobre cómo se gasta el dinero, las decisiones y la gestión institucional, fomentando la participación, el control social y la lucha contra la corrupción, al publicar datos sobre finanzas, contratos, nóminas, planes y resultados, cumpliendo con el derecho a la información y promoviendo la confianza en la administración. 

La obligatoriedad de mantener actualizado el sitio web municipal se establece principalmente en la Ley Orgánica de Transparencia y Acceso a la Información Pública (LOTAIP) de Ecuador, que exige publicar información mínima actualizada mensualmente en sus portales web, garantizando claridad, acceso y calidad, y sancionando la falta de publicación o actualización, según artículos como el 19 y otros relacionados con la gestión pública. 

Sí, abundan las declaraciones mediáticas, pero en la gestión pública son los documentos los que hablan y los que sirve para evaluar con mayor objetividad la calidad de la gestión realizada.

Por eso bien vale un poco de orientación legal. El Artículo 57 literal g) del COOTAD establece como atribución exclusiva del Concejo Municipal:  "Aprobar u observar el presupuesto del gobierno autónomo descentralizado municipal, que deberá guardar concordancia con el plan cantonal de desarrollo y con el de ordenamiento territorial; así como garantizar una participación ciudadana...".

Por otro lado el Artículo 7 del COOTAD reconoce a los concejos municipales la facultad normativa para dictar ordenanzas (normas de carácter general), acuerdos y resoluciones. La aprobación del presupuesto anual, al ser un acto normativo de carácter general que regula los ingresos y gastos del cantón para todo un ejercicio fiscal, se materializa precisamente mediante ordenanza.

En la práctica, como se ve en numerosas municipalidades, el presupuesto se aprueba como "Ordenanza Presupuestaria" u "Ordenanza que aprueba el Presupuesto General del GAD Municipal para el ejercicio fiscal...". Las reformas presupuestarias también suelen ir por ordenanza (o resolución en casos menores como traspasos de partidas).

El acta de la sesión del Concejo documenta la deliberación y la votación, pero el instrumento jurídico vinculante y obligatorio es la ordenanza que sanciona el alcalde (o alcaldesa) y que debe publicarse para su vigencia plena, conforme al Art. 324 del COOTAD, sobre procedimiento normativo. Sin la ordenanza, el presupuesto no tiene fuerza normativa completa, y podría generar problemas de ejecución, fiscalización o incluso nulidad en controles posteriores 

Aclaración: es probable que por las reformas legislativas a este cuerpo legal, existan discrepancias en cuanto al articulado, pero para efectos de este punto de vista es válido el contenido en sí mismo.

Epílogo momentáneo

Es indudable que dotar de agua a gran parte de la ciudad de Jipijapa es un proyecto estrella municipal, pero la problemática rural es también parte de los aspectos prioritarios que debe abordar la institución; claro, a menos que se tengan otras preferencias latentes.

Consecuentemente, si los presupuestos son documentos morales que revelan las verdaderas prioridades e intenciones manifiestas, la ocultación municipal confirma que la equidad territorial y la transparencia siguen siendo palabras vacías para las zonas rurales y costeras de Manabí; lo que agrava el desierto informativo en el que estamos viviendo en Jipijapa de manera general y en Puerto Cayo de manera específica.

¿Qué nos espera en Jipijapa para el 2026 desde la perspectiva municipal como eje de los procesos de desarrollo? Por lo pronto es indescifrable mientras el presupuesto no sea público y reciba la atención de nosotros los ciudadanos que vivimos y votamos en esta parte del Ecuador.

----------

Datos sobre el autor:

6 de diciembre de 2025

Las cartas de Tomás, el cuaderno de Nippur y el Buzón de los sueños

El acto de escribir cartas en contextos de crisis familiar por una enfermedad es más común de lo que pudiese parecer y tan poderoso que trasciende los tiempos de la vida y muerte; aunque a menudo no se no se formaliza en un "protocolo" único, inspira procesos más amplios en algunos hospitales u organizaciones de apoyo psicológico.

Foto: IESS

La historia de Tomás, compartida por Miguel Peralta @miguelrperaltaf, nos recuerda que una simple carta puede ser el abrazo más fuerte en un hospital: un puente de amor inquebrantable cuando las palabras se traban y el tiempo se agota. La verdadera cura, muchas veces, cabe en un sobre y muere en un cajón olvidado.

Y un caso similar en sentido inverso es el de Marie Vázquez, quien usó el tiempo de vida que le quedaba para escribir a su hijo para que la conociera; ese manuscrito se convirtió en Best Seller "El cuaderno de Nippur, y luego en una película.

Dos historias que son un recordatorio brutal: mientras discutimos por millones de dólares en equipos de última generación, un niño puede estar esperando ocho semanas para que alguien le lleve un “te quiero” de su mamá y que el sueño de una joven madre puede cumplirse muy a pesar de que los esfuerzos médicos no lograron salvar su vida.

Una tercera historia: "El buzón de los sueños", una iniciativa en el Hospital de Especialidades Teodoro Maldonado Carbo (HTMC) implementada en el 2020, para humanizar la atención de salud en áreas críticas, como la Unidad de Cuidados Intensivos, Observación y Cuidados Intermedios.

Sobre todo hay una verdad incómoda: otros de los procesos que más ayudan a sanar o son un refuerzo emocional son los que dependen de un ser humano que decida, sin que nadie lo supervise, llevar un sobre doblado a un paciente y esos procesos, precisamente por ser gratuitos y silenciosos, son los primeros en caer cuando falta personal o voluntad administrativa; ocurre que también es el último eslabón (casi inútil) en los planes hospitalarios.

Las cartas de Tomás

Un joven común y corriente llegaba cada tarde a la recepción del hospital. Pedía lo mismo: "¿Puedo dejar una carta para mi mamá?"

La recepcionista tomaba el sobre. El joven se iba.

Esto pasó durante 52 días seguidos. Siempre a las 4pm. Siempre una carta. Siempre el mismo jovencito.

La recepcionista, Laura, empezó a notarlo después de la segunda semana.

"¿Por qué no subes a ver a tu mamá directamente?" El joven bajó la mirada. "No me dejan. Dicen que soy muy inocente para entrar a cuidados intensivos."

"¿Y tu papá? ¿Él puede subir las cartas?"

"No tengo papá. Mi abuela me cuida. Pero ella trabaja hasta las 7pm. No puede traerme."

"¿Cómo llegas hasta aquí entonces?"

"Camino. Son 40 minutos desde mi casa. Pero no importa. Mi mamá tiene que saber que la quiero."

Laura sintió algo romperse en su pecho. Ese día, curiosa, abrió uno de los sobres que el joven había dejado. Adentro había un dibujo. Coloreado con crayones. Y una carta escrita con letra temblorosa:

"Querida mami: Hoy en la escuela saqué 10 en matemáticas. La maestra dijo que estoy mejorando. Te extraño mucho. Por favor mejórate pronto. Te amo. - Tomás"

Laura lloró. Subió al piso de cuidados intensivos. Preguntó por la mamá de Tomás. Habitación 407. María González. 35 años. Cáncer avanzado. Laura tocó la puerta. Entró.

"Señora González, soy Laura de recepción. Su hijo viene cada día a dejar cartas para usted. ¿Las ha recibido?"

María la miró confundida. "¿Cartas? ¿Qué cartas?" Laura sintió que algo estaba terriblemente mal.

"Su hijo deja una carta cada tarde hace casi dos meses. 52 cartas. ¿Nunca le han llegado?"

"No. Nunca he recibido nada."

Laura investigó. Habló con enfermeras. Con el personal. Nadie sabía de las cartas. Descubrió que las cartas se quedaban en recepción. Se suponía que un voluntario las llevaba a los cuartos. Pero ese voluntario había renunciado hacía 8 semanas.

Las 52 cartas de Tomás nunca llegaron a su mamá.

Laura bajó a la bodega de objetos perdidos. Ahí estaban. En una caja. 52 sobres sin abrir. Las subió todas. Se las entregó a María.

María abrió la primera carta. Empezó a llorar. Luego la segunda. Y la tercera. Leyó las 52 cartas seguidas. Sin detenerse. Llorando con cada una.

"Mi bebé… mi bebé ha estado escribiéndome todos los días y yo no sabía." Laura vio las cartas. Cada una contaba el día de Tomás.

"Hoy perdí mi diente de adelante."
"Hoy fue el cumpleaños de mi mejor amigo pero no fui porque vine a traerte tu carta."
"Hoy llovió mucho y llegué mojado pero quería que supieras que te amo."

En la carta 52, la más reciente, Tomás había escrito:

"Mami, ya van 52 días. No sé si lees mis cartas. No sé si te hacen sentir mejor. Pero voy a seguir escribiendo hasta que salgas. Porque el amor no se cansa. La abuela me dijo eso. Te amo con todo mi corazón. - Tomás"

María pidió ver a su doctor ese mismo día.

"Doctor, necesito mejorar. Mi hijo me ha estado escribiendo 52 días. No puedo rendirme."

Algo cambió en María. Empezó a responder mejor al tratamiento. Comía más. Luchaba más. Laura hizo algo sin permiso. Sabía que podía perder su trabajo.

Un día, cuando Tomás llegó con su carta, le dijo: "Hoy puedes subir. Solo por 10 minutos."

Tomás corrió escaleras arriba. Entró a la habitación 407. Su mamá estaba sentada en la cama. Sonriendo. Rodeada de 52 cartas pegadas en las paredes.

"¿Mamá?"

"Tomás, mi amor. Leí todas tus cartas. Todas."

Tomás corrió a abrazarla. Lloraron juntos durante los 10 minutos completos. La historia llegó a oídos del director del hospital. Laura pensó que la iban a despedir. En lugar de eso, el director creó una nueva política:

"Protocolo Tomás" - Todas las cartas, dibujos y mensajes de familiares serán entregados el mismo día. Sin excepciones. Contrató dos personas cuyo único trabajo es entregar correspondencia a pacientes.

Pero hizo algo más. Cambió la política de visitas. Niños mayores de 7 años pueden visitar cuidados intensivos por 15 minutos diarios con supervisión.

María salió del hospital 4 meses después. En remisión completa.

El doctor dijo: "Médicamente no puedo explicarlo. Pero algo en ella decidió pelear."

María sabe qué fue. 52 cartas de un niño que caminaba 40 minutos cada día bajo lluvia y sol.

Hoy, 2 años después, Tomás tiene 10 años. Su mamá está sana.

Todavía le escribe cartas. Pero ahora se las entrega en persona cada noche antes de dormir.

En el hospital, en la entrada de cuidados intensivos, hay un buzón. Se llama "Buzón de Tomás - Tus palabras sanan." Familias dejan cartas ahí cada día para sus seres queridos internados. El personal las entrega en menos de 2 horas.

En el buzón hay una placa con las primeras líneas de la carta 52: "El amor no se cansa." Y abajo, una foto. Tomás entregando su primera carta a los 8 años.

Cada paciente que recibe una carta del Buzón de Tomás, recibe también una nota:

"Un niño de 8 años caminó 40 minutos cada día durante 52 días para demostrarle a su mamá que el amor no se rinde. Sus cartas llegaron tarde, pero llegaron justo a tiempo. Que esta carta te recuerde: alguien está peleando por ti del otro lado de estas paredes."

¿Cuántos días seguidos estarías dispuesto a caminar 40 minutos para demostrarle a alguien que no estás rindiéndote con ellos? (Fin)

Nota del Editor: Aunque esta historia no relata un hecho real concreto, Miguel Peralta resalta: "Te regalo la tranquilidad de que es una historia de la vida real convertida en una pieza que sirva de instrumento transformador. Un abrazo!"

El cuaderno de Nippur

Una madre llamada Sandra Vázquez, diagnosticada con cáncer terminal, escribió un libro de 60 capítulos para su hijo de 3 años, Nippur, con consejos para su vida adulta; lo hizo en semanas, sabiendo que no estaría para verlo crecer. Tras su muerte, el cuaderno se publicó como libro exitoso que lleva como título: "El cuaderno de Nippur" y para la adaptación cinematográfica hubo se cambio por "El cuaderno de Tommy".

Su esposo plantea ¿Qué hace una mamá de un chico de 2 años que sabe que pronto va a morir?

María era arquitecta además una tuitera activa y, cuando le dieron el alta, pensó si contar o no públicamente lo que le estaba pasando. “No contar es ponerse del lado de los que titulan ‘una larga y penosa enfermedad”, escribió ella misma en la revista La Agenda, cuando ya se había hecho conocida por animarse a hablar en Twitter sobre su cáncer y contar con humor negro la recta final de su vida.

Fue una amiga de ella, escritora, quien vio cómo estaba quedando el cuaderno y le dijo: “Marie, esto hay que publicarlo”. A ella le encantó la idea. La réplica, idéntica al cuaderno real, se llama “El cuaderno de Nippur”, fue editada por la editorial Planeta y ya vendió 12.500 ejemplares. Marie, como la conocían, no llegó a enterarse. Murió el 21 de abril de 2015. (Leer la historia completa en infobae.com)

Otras prácticas

Aunque fue implementado como parte de las estrategias para familiares con pacientes con Covid-19, es necesario imaginar que gracias al "Buzón de los sueños" un sobre cruza barreras de la bioseguridad y miedo, convirtiendo el encierro en conexión. Aunque surge por COVID, se aplica a cualquier paciente, incluyendo enfermedades de base como el cáncer.

La información disponible menciona que fue implementado por el IESS en el Hospital de Especialidades Teodoro Maldonado Carbo de Guayaquil - Ecuador.

Ninoska Franco, especialista en psicología clínica, sostiene que recibir mensajes positivos por parte de su familia influye favorablemente en la recuperación de cada paciente. Sentir que no estás solo en esta lucha mejora no solo las condiciones de vida del enfermo sino también repercute notablemente en su estado de ánimo, evitando cuadros depresivos, señaló el médico. (Fuente: iess.gob.ec)

Post Pals y Letters of Love (Reino Unido y global, desde 2008): Estas organizaciones recolectan cartas y tarjetas de niños sanos para enviar a niños hospitalizados con cáncer u otras enfermedades graves, pero también incluyen mensajes de hermanos o hijos para padres internados.

"Me enorgullece decir que Cartas de Amor ha tenido el honor de enviar más de 425,000 tarjetas a pacientes de hospitales pediátricos de todo el mundo." Grace Berbig (lettersofloveglobal.com)

Post Pals ha distribuido millones de cartas, creando "buzones de ánimo" en hospitales como el Great Ormond Street y su campaña Families Appeal. Fuente: gosh.nhs.uk

------------

Datos sobre el editor del blog: