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6 de mayo de 2020

Periodismo y desinformación sanitaria

Revista La Verdad tuvo la gentileza de publicar nuevamente un artículo mío, al que lo titulé "El periodismo en la pelea contra la desinformación sanitaria" y en él narro los escenarios de la comunicación social como una parte de la crisis vivida en Ecuador.

Los bulos y fakenews son los compañeros del Covid-19 que infectaron al planeta, con el paso del tiempo se fortalecieron con el apoyo de un cuestionado manejo comunicacional de los gobiernos.

La capacidad de las redes sociales virtuales sirvió para despliegue de las falsas informaciones, en contra parte para que muchos especialistas, científicos e investigadores médicos, realizaran aportes de vital significado para que miles y millones de internautas pudiésemos entender de mejor manera el alcance e impactos esta pandemia, además para poner en contexto las informaciones “oficiales” de los funcionarios.

En Ecuador, como parte del sistema de información pública, el Gobierno tuvo tropiezos comunicacionales que le conllevaron a generar desconfianza pública, esto en medio de las restricciones que empezaron a tener los medios de comunicación privados para realizar coberturas, para acceder a datos y también a las respuestas planteadas por los periodistas.

Las críticas, principalmente en redes sociales, al parecer obligaron a que los funcionarios realicen cambios en sus sistemas de información a través de los distintos grupos en el sistema de mensajería instantánea como WhatsApp; además, además de las metodologías para ser usadas en las llamadas de prensa virtuales, aunque los inconvenientes con las respuestas fueron una constante.

En este escenario dos iniciativas periodísticas se juntaron, la una que partió desde María Sol Borja del portal GK, y la otra de la periodista Yadora Aguallo, con el punto coincidente en que los constantes problemas para acceder a información de contraste y así como de otros temas relacionados con el accionar del Gobierno durante el Estado de excepción y la crisis sanitaria, se exigió mecanismos de transparencia de información.

Lo que impulso estos pedidos y que sorprendió ocurrió el jueves 2 de abril de 2020: el presidente Lenín Moreno dispuso utilizar todos los mecanismos posibles para transparentar la información con respecto a la crisis “por dolorosa que ésta sea”.

Además, el proyecto Ecuador Chequea, iniciativa para verificar información institucional y otras noticias que se vuelven virales, se unió a una mega iniciativa que “Igual que el coronavirus, la desinformación en tiempos de cuarentena no entiende de fronteras. Por eso, 21 organizaciones de fact-checking de 15 países de la red LatamChequea nos unimos para luchar contra la desinformación.” Fue su mensaje inicial en su cuenta de Twitter @ECUADORCHEQUEA.

Pero otro de los problemas que enfrentó el periodismo fue los reportes ciudadanos que se multiplicaron y se convirtieron en tendencia pero que por las razones anotadas no era posible desplazar equipos de cobertura hasta esos lugares y, claro, se hizo repetitivo el ya famoso reclamo: “esto no lo verán en los medios”. El camino fue trabajar en interno con para verificar esos datos y publicarlos, aunque, también, por lo expuesto en los párrafos anteriores, sin la “versión oficial”.

Otro proceso que complicó el proceso de construcción de notas sobre los impactos del Covid-19, fue la puesta en marcha de un accionar político fue la revelación que hizo el periodista Arturo Torres, publicada en el portal codigovidrio.com, en que se aseguró: Las 13 campañas de desinformación orquestadas por el correísmo en redes buscan desmoralizar a médicos, policías y militares. Quieren torpedear el manejo de la crisis humanitaria del #Covid-19Ec.

Muchos problemas quedan y quedaron en el tapete de la verificación a la espera que las nuevas normalidades permitan a los periodistas a reinventar los procesos de verificación para poner en el conocimiento del público, los problemas no resueltos de las autoridades, las diferencias entre las verdades oficiales y las realidades.

Nuevamente los periodistas se han puesto a prueba, en su mayoría lograron superar las expectativas respecto a lo que los lectores y televidentes en su momento tuvieron. Pero esta es una primera fase, la segunda será el romper los cercos informativos que existen alrededor de la información oficial.
Los hechos están allí, pero necesitan el pasado, presente y futuro, para que las historias de los daños del coronavirus en Ecuador no sean escritas únicamente por los “informes oficiales”.





27 de abril de 2020

4 de mayo de 2020: ¡YO! ¿Estoy listo para el "exit"?

Desde que empezó esta emergencia sanitaria propuse que para poder sobrevivir era necesario asumir una responsabilidad individual y a partir de allí se podría planificar tanto el aguantar el confinamiento, pero ahora es momento para pensar en el "exit" o entrar a la economía post cuarentena.

Las razones por las que debí salir de mi confinamiento fue por asuntos laborales
además para abastecimiento de alimentos y provisiones. 
Sigo con la historia. Mencioné en mi entrada: Entramos en la era de la suma de individualidades: Entonces, reflexionemos en soledad por unos minutos y tomemos decisiones de supervivencia, quizás la más compleja sea la de interponer el yo: yo me quedo en casa, yo me lavo las manos, yo me cuido. Sustento esto en que una persona contagiada se convierte en una crisis familiar, si yo estoy bien entonces puedo tomar decisiones y puedo evitar que mis allegados se contagien.

Pues bien, sea lo que sea, ya existe un plazo que marca el inicio del "exit" y para ello tengo pocos días para armar un plan y que no me ha resultado fácil, pero allí esta la ventaja de haberme hecho algunas preguntas cuyas respuestas pasarán a convertirse en una hoja de ruta.

Pero antes una aclaración. Entiendo al "distanciamiento social" como la acción o conjunto de acciones que YO ejecuto para evitar que me contagien o evitar contagiar si fuese un caso positivo asintomático. (suma de individualidades)

Todo empezó el 22 de abril de 2020 puse en mi cuenta Twitter: ¿Tengo plan para mi "exit"? No, no tengo aún ningún plan. A continuación la secuencia de preguntas que me hice, hasta llegar el punto de armar mi propia lista de verificación:

1. ¿A quiénes debo visitar cuando salga del confinamiento?
2. ¿Cuales son mis prioridades en la era del "exit"?
3. ¿Puedo escribir y publicar lo más duro y lo mejor que ocurrió en mi cuarentena?
4. ¿Qué debo guardar en mi baúl de los olvidos?
5. ¿Cómo voy a financiar la nueva pintura para mi viejo Lada?
6. ¿Cuáles serán las tareas de mantenimiento de mi casa en Puerto Cayo?
7. ¿Qué puedo hacer para involucrarme más en la gestión del post confinamiento en Puerto Cayo?
8. ¿Tengo la lista de pagos pendientes de servicios básicos?
9. ¿A quién estoy debiendo?
10. ¿Cuáles son mis cuentas por cobrar?
11. ¿Puedo hacer mis proyecciones financieras?
12. ¿Que medidas de bioseguridad debo tomar si reanudo mis caminatas de largo alcance?
13. ¿Mi régimen alimenticio deberá sufrir cambios?
14. ¿Cómo reinventaré las rutinas para ir a tomar café en algún lugar del que se pueda ver pasar la vida?
15. ¿Cuál será mi nueva política de vida: nueva normalidad o adaptación al medio?
16. ¿Me seguirán sirviendo los métodos camaleónicos?
4 de mayo de 2020: ¡YO! ¿Estoy listo para el "exit"?

3 de abril de 2020

Lo que hizo el Coronavirus con el periodismo

La crisis mundial otra vez nos puso a prueba, me refiero a quienes estamos en el mundo del periodismo, porque se recrudeció la desinformación al punto de convertirse en otra forma de ataque a la sociedad. Pero también hemos sido víctimas de estas falsas informaciones.


En el 2007, Albertt Guasch Rafael aseguró que "Las noticias falsas son un negocio. Por eso, cada vez más noticias falsas utilizan titulares llamativos: así se comparten más veces por las redes sociales y generan más ingresos para sus creadores." Que bien puede ser otra de las aristas de las noticias falsas en esta "Covid-era".

En lo personal considero que los periodistas caemos en la falla de publicar noticias falsas o ser parte de las "fakesnews" cuando no revisamos más allá de la superficie de los temas que son de interés público. Un ejemplo lo publique con el titular "Lecciones de pseudociencias y periodismo".

Esta entrada viene a propósito de las recomendaciones realizadas por Diego Cazar Baquero, cuando en Ecuador estábamos a una semana de haber empezado la cuarentena y en los medios de comunicación comenzamos a minimizar los riesgos de los equipos de cobertura.

El colega comienza una serie de tuits así: Desinformar, alarmar o ser indiferente ante la desinformación es un acto cómplice y solo nos daña irreparablemente. En tiempos de #CoronavirusEcuador eso me parece hasta criminal. Hoy viví un episodio que quiero compartir: (HILO).
A continuación escribió: Dos colegas periodistas reconocieron que no habían confirmado si esos videos correspondían o no a lo que se comunicaba en sus tuits, decidieron quitarlos de sus TL y nos despedimos en paz...

Y complementó esta historia: Otros, en cambio, reaccionaron con epítetos. Si yo no hacía lo mismo sería "tibio", si yo siendo periodista no "denuncio" estoy encubriendo violaciones de DDHH, que "así es en general" y "no importa que los videos no correspondan", palabras más, palabras menos...
E hizo un comentario: Claro, es una desgracia que la clase política (con sus trolls asalariados y sus perfiles falsos en vendetta continua) haya sido durante más de 10 años y hasta hoy, el peor ejemplo para entender que la ciudadanía digital es necesaria y es responsabilidad de todos...

Y finalizó esta lección:
Días después la situación se complicó con la alta difusión de estas mal intencionadas informaciones, al punto que el Gobierno aseguró que se trataba de un proyecto para la desestabilización institucional; sin embargo fue el periodista Arturo Torres quien publicó una investigación al respecto:
En uno de los párrafos hace esta descripción: En Ecuador hay una guerra sostenida de desinformación, al parecer protagonizada por dirigentes del correísmo y una estructura organizada con centenares de colaboradores, a diferentes niveles, y 6.000 replicadores continuos, militantes de ese movimiento.

Ante esta y otras realidades irreales, en Ecuador está en marcha un proyecto de verificación de los datos que circulan por las redes sociales y los sistemas de mensajería instantánea, que ya es parte de una operación internacional:
Al inicio la página establece las instrucciones para el chequeo: Frente a la “infodemia”, la difusión de rumores y noticias contenidos falsos, los chequeadores de Latinoamérica nos aliamos para compartir la información que producimos y, al unir esfuerzos, brindar mejor información a nuestras comunidades. Las desinformaciones que circulan en muchos casos son las mismas en distintos países y poder contar con el trabajo de otros ayuda a desmentir más rápidamente las falsedades y evitar su propagación.

Con un pedido: Las notas que están publicadas en esta base pueden ser reutilizadas libremente siempre que se cite y ponga el link a la nota original.

En agosto del 2019, la publicación La Verdad, incluyó en su edición No. 372, un artículo de mi autoría en el que aseguro: Las “noticias falsas” se han convertido en la mayor amenaza para las sociedades y en paralelo existe una profundización en la libertad de expresión e información. ¿Qué es lo que está ocurriendo en este ecosistema?

Fernando Vega, Comscore Social Manager para América Latina: "... ante la pandemia ocasionada por el coronavirus, los medios de comunicación tradicionales han recuperado la credibilidad con la que contaban en tiempos pasados pues ante la crisis sanitaria, las fakes news y la desinformación ha comenzado a reinar en la red, gran oportunidad para que la televisión, la radio y la prensa se posicionen como medios de comunicación confiables y veraces."

El 6 de marzo de 2020 me hice esta pregunta: Luego del Covid 19 ¿qué haremos los periodistas? y ahora, luego de expuesto en los párrafos precedentes, las respuestas que ofrecí en ese momento tienen un limite necesario de traspasarlo: perfeccionarnos para desmentir o confirmar el sinnúmero de informaciones (oficiales y fakes) que seguirán apareciendo, porque se lo debemos a quienes comenzaron a creer nuevamente en este oficio.

1 de abril de 2020

¿Qué hacen los narcos mientras el resto pelea contra el Covid-19?

"Los narcos deben de ser inmunes al coronavirus" dice un titular de prensa. Otro: "Narco rompió la cuarentena y fue atrapado." Y también: Fentanilo, el nuevo gran negocio del narco.


La actividad ilícita más lucrativa al parecer sigue operando cuando el resto del planeta trata de bajar los impactos negativos del Covid-19. Cuando las noticias de la pandemia ocupan la mayor parte de los informativos, los que compra y venden drogas, con sus negocios paralelos siguen operando.

El 30 de marzo de 2020, fue sorpresa que la Policía empezara investigaciones de una aeronave abandonada en una zona rural de la provincia ecuatoriana de Manabí; así pueden relatarse otros casos, por tanto luego del vídeo están otros operativos ejecutados para contarrestar al narcotráfico y de ataques que se les atribuye a estos grupos ilegales.



31 de marzo de 2020 - Dos meses después de que las autoridades encontraron el narcotúnel más largo de la historia en California, agentes federales estadounidenses descubrieron otro pasadizo sofisticado en esa misma frontera, que tenía un cargamento con cinco tipos de drogas valorado en 29.6 millones de dólares. Jamás le habían dado un golpe tan duro a una organización criminal, además de destruirles el pasaje subterráneo en cuya construcción habían invertido millones de dólares. Leer el reporte en Univisión.

Peligroso narco detenido en Mar del Plata pidió ser excarcelado por temor al coronavirus - Comunicado de prensa. A través de un correo electrónico enviado desde el complejo penitenciario donde cumple prisión preventiva, Hugo Alberto Esteban solicitó al juez federal Santiago Inchausti su excarcelación y ser considerado grupo de riesgo por sus 63 años de edad y enfermedades preexistentes en los términos de la declaración de pandemia del COVID-19. Leer nota completa.

España - «En los cuatro primeros días del estado de alarma hicimos cuatro operaciones muy importantes: diez detenidos por 150 kilos de cocaína, otra operación en el norte de 80 kilos, 28 kilos de heroína en Marbella, 38 fardos de hachís en Huelva…». A sus 47 años, Martínez Duarte lleva combatiendo al narco media vida, desde su ingreso en la Brigada a los 25 hasta convertirse, en 2017, en su máximo responsable. Leer la entrevista.

Óscar Balderas presenta un reportaje sobre las afectaciones ocasionadas por el brote de coronavirus a cárteles mexicanos. Luego de la nota sigue otros casos.



Narcocriminalidad en Argentina - Los delincuentes agudizan el ingenio, no solo para vender al menudeo la droga, sino también para transportar y entregar la mercancía ilegal en medio de calles vacías y los intensos controles y recorridos de la Policía de la Provincia para hacer cumplir el aislamiento social para mitigar la propagación del coronavirus. En este sentido, mientras concretaban los operativos de control, los uniformados obtuvieron importante información de que un automovilista había recibido un paquete envuelto en un naylon negro y dentro de una bolsa de plástico transparente. Leer el detalle del operativo.

La Policía Nacional (Nicaragua) informó sobre la incautación de casi 300 mil dólares en la comunidad Los Zorros en el municipio El Viejo, del departamento de Chinandega, el pasado 27 de marzo cerca de la media noche.En el interior de los paquetes éstos contenían el dinero a los que investigadores de criminalística aplicaron técnica de Scintrex Trace (detector de partículas de cocaína) dando con resultado positivo a cocaína. Leer la nota del crimen organizado.

Andalucía: un total de 14 personas fueron detenidas el domingo en Isla Cristina por su presunta relación con una red de narcotraficantes y en el marco de una operación en la que participaron conjuntamente agentes de la Guardia Civil y de la Policía Local de Isla Cristina. Las detenciones se produjeron después de una peligrosa persecución policial a una narcolancha en la que viajaban dos de los detenidos en aguas de la ría del Carreras, ya a la altura del casco urbano de Isla Cristina. Leer el reporte.

La policía argentina descubrió a un narco por no cumplir con la cuarentena obligatoria. Había escapado a Paraguay.



Ante el estado de cuarentena que impide salir de las casas para evitar la propagación del letal coronavirus, los que se dedican al delito con el narcomenudeo se enfrentan a una encrucijada: quedarse con la droga hasta que se levante la prohibición de circular o valerse de algún ardid para ganar la calle y comercializar. Leer el comentario completo de Guillermo Elía.

El colombiano José Élber Merchán Cortés, conocido como "El Alcalde", fue capturado en el norte de Bogotá, donde lo halló la policía antinarcóticos después de una década de buscarlo en Colombia y Perú. Merchán Cortés,figuraba en la lista de traficantes más peligrosos de la agencia antidrogas norteamericana DEA. Trabajaba con el cártel de Sinaloa y era practicante de la santería cubana. Leer la historia del también conocido "narco santero"

Tras cuatro meses de enfrentamientos internos, Ismael “El Mayo” Zambada perdió el control del Cártel de Sinaloa ante Iván Archivaldo Guzmán y sus hermanos Jesús Alfredo y Ovidio, hijos de “El Chapo” Guzmán. De acuerdo con la DEA, Iván Archivaldo es el tercer hombre más buscado en México y, con la salida de las fuerzas de Zambada de la zona, incrementó su poder en el territorio. Leer los antecedentes de este pelea entre narcos.

Una suma de omisiones y negligencias de parte de la Fiscalía General y del gobierno de Veracruz han dejado un rastro doloroso: Más 2,000 cuerpos y 30,000 restos sin rostro ni nombre y una profunda crisis forense. Lea el especial de Flavia Morales / Eirinet Gómez.

La desmovilización de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) no detuvo el flujo de cocaína que salía del país. Muchos paramilitares, como Memo Fantasma, no se desmovilizaron; otros regresaron a sus viejas andadas y establecieron una nueva generación de organizaciones de narcotráfico llamadas Bacrim (acrónimo de “bandas criminales”). Lea el reporte: Memo Fantasma pierde socios del narcotráfico, escrito por Jeremy McDermott.

Fueron concebidos con un único objetivo: lavar activos del narcotráfico. Sin embargo, dos hoteles secuestrados a un importante clan del norte argentino y un megaemprendimiento en Pilar (Buenos Aires) financiado por un cartel colombiano de drogas ahora forman parte de las tareas del Estado para mitigar la propagación del coronavirus. Leer: Exhoteles narco acondicionados en Salta.

El fentanilo, un opiáceo para tratar el dolor asociado al cáncer, entre otras enfermedades, es una de las drogas que más preocupa actualmente a las autoridades en Estados Unidos, donde se ha disparado el número de muertes por sobredosis asociadas al fármaco. Es 50 veces más poderoso que la heroína y hasta 100 más que la morfina. Explica una nota del la BBC. Este es el nuevo gran negocio del narco que presenta Proceso:


6 de marzo de 2020

Luego del Covid 19 ¿qué haremos los periodistas?

Los periodistas y los medios de comunicación estamos en medio del gran problema que representa la emergencia sanitaria ante los estragos del Covid 19, en esto tenemos que afrontar algunas dudas: cobertura, preparación de notas, pero también los necesarios cuestionamientos institucionales y sociales.

La mayoría de periodistas en Ecuador somos de tipo generalistas, no tenemos una especialidad, a eso se suma que los espacios en los medios debemos completarlo con distintas notas de temas políticos, sociales y de violencia o tragedias.
Kike Mateu: "La mejor noticia es que no he infectado a nadie más"
Esta entrada nace con el tuit de Henry Raad: Él virus noticioso para cubrir los efectos del Coronavirus es más grave que el virus mismo. Esta acusación válida, me puso en alerta ante el desconocimiento del tratamiento de la información en los siguientes días, cuando el problema persista y el flujo informativo baje a nivel de apenas pocas líneas.

Considero que el siguiente paso que debemos dar los periodistas es despejar cualquier duda o nivel de incertidumbre médica que tengamos al respecto, en esto el investigador médico Esteban Ortiz, claramente lo define y lo sustenta:
Este escenario en el que vivimos también se replica en otros países y es lo que asegura Juan Pablo Ramírez en su artículo Periodismo, mascarillas y coronavirus: "La función del periodismo no puede ser vender miedo, carece de sentido que un periodista en España aparezca en el informativo con una mascarilla hablando de coronavirus."

Y entra en escena el debate: ¿los periodistas publicamos lo que el público quiere o publicamos lo que creemos debería saber? Hasta ahora no existe un acuerdo y cada medio orienta las respuestas conforme su línea editorial y modelo de negocios. Los aspectos deontológicos merecen, por metodología, un análisis aparte.

La crítica de Dante Augusto Palma al trabajo comunicacional evidencia una riesgosa política: lejos de brindar información u operar como servicio, en el tratamiento de la epidemia el periodismo demuestra que, en su afán por mantener la atención y generar clicks, lo único que busca es generar zozobra y sostenerla en el tiempo.

Pero hay otra arista que de manera drástica la expone: "...de la mano de la cuantificación y la lógica del minuto a minuto, la epidemia permite el estado de primicia constante tan deseado por el periodista."

Estas dos citas y otras preocupantes aseveraciones, se encuentran en el artículo "Coronavirus: una radiografía del periodismo", en el que además Dante Augusto nos hace una advertencia: "... la atención de la prensa irá disminuyendo aun cuando los casos crezcan por la sencilla razón de que en algún momento la audiencia preferirá consumir otra cosa."

En este punto es indispensable que encontremos el llamado justo equilibrio y lo que partir de lo mencionado por Ramírez: El miedo vende pero no ofrece beneficios a largo plazo.
Un segundo escenario ofrece Laura Helmuth al describir lo que ocurre en estos casos emergentes: Los periodistas que cubren este tema aprenden a evaluar la evidencia, descifrar la jerga y las estadísticas, encontrar expertos confiables y humanizar historias intimidantes. 

Tenemos entonces otra advertencia: "Evita desmentir una teoría sin sustento científico si aún no ha recibido mucha atención. La repetición hace que la información errónea se sienta más cierta." Esta y otras recomendaciones se encuentra en Consejos para periodistas: Cómo cubrir la epidemia de coronavirus de manera efectiva sin propagar información errónea

Pero hay otro problema que enfrentamos en este trabajo de recolectar información, procesarla y exponerla ante nuestro público: el aparato estatal propagandístico. Esta otra amenaza se evidencia cuando cuestionamos a la "fuente oficial" y un claro ejemplo está en la cuenta Twitter de Estefanía Dotti:
Esta observación viene a propósito de lo expuesto en el portal  periodistadigital.com en el que se asegura "El aparato de medios estatal comenzó a llamarlos como «los ocho chismosos” para denigrarlo tanto a él como a sus amigos profesionales. Una semana después, mientras atendía a una mujer con un glaucoma, se contagió el virus del que no tenía permitido hablar. El jueves 6 de febrero murió." Se trata de la historia de Li Wenliang primer médico en alertar el peligro que implicaba el coronavirus ahora llamado COVID-19.

En la nota se explica lo que hizo el Gobierno de China y que pudo evitar la actual crisis. Este relato tiene como nombre: Coronavirus: El laboratorio de ‘fakes news’ chino que impidió evitar la propagación del Covid-19.

De regreso a lo que ocurre en Ecuador. Existen antecedentes de la Ministra de Salud en que al asumir esta crisis, lo hace con problemas de credibilidad en vista de las constantes criticas al sistema sanitario y los problemas con los distintos hospitales; además de la manera en que comunicacionalmente se manejo el problema con el ciudadano chino sospechoso de ser portador de coronavirus.

No dejo de lado las acciones que son parte del cerco epidemeológico existente y que se ejecutan a partir de la conformación del primer caso en el país, 61 días luego de que la OMS emitió la alerta.

De una u otra forma el Gobierno, en su intento de contrarrestar la alteración social y el flujo de noticias falsas así como los impactos de las "fakenews" (no son sinónimo) induce en sus comunicados a que la población tenga una sola fuente informativa, tal como es posible observar en lo escrito encerrado en rojo:
Por tanto ¿lo publicado por el periodismo debe ser una réplica de la dicho por lo el Gobierno? En ese caso estaríamos convirtiéndonos en una "caja de resonancia" sin opción a una mínima verificación o contraste oportuno. Y claro: para qué los ciudadanos van a querer ver, leer o escuchar lo que los periodistas publiquemos, si es que ya les llegó la información a través de la inmensa maquinaria informativa.

Entonces esta batería de piezas informativas que dispara el Gobierno, las abundantes "noticias" que publicamos los periodistas, las permanentes alertas en las redes sociales virtuales, nos puede conducir a otro problema comunicacional: infoxicación por coronavirus.

El periodista Christian Trigoso luego de recabar información numérica, explica las millones y millones de informaciones que están circulando tanto on line como off line, lo que puede llevarnos a esta nueva "enfermedad" que es la infoxicación: neologismo que describe en español la sobrecarga de información a la que está sometida una persona y que le es difícil de procesar. Revisemos la entrevista en Bolivisión:


Hasta aquí un breve recorrido por otra noticia en desarrollo que dura ya más de siete días y que al parecer tendrá mucha más vida. Por tanto la pregunta periodística es ¿Y luego del Covid 19, que haremos?

1.- No dejar de dar seguimiento a las notas publicadas, para disponer de información que permita mostrar problemas colaterales y, tal vez, alguna consecuencia que se intente ocultar;

2.- Trabajar en notas de reportería, reportaje y de investigación (ensayos periodísticos) sobre los problemas del sistema de salud pública;

3.- Buscar los problemas que fueron relegados con la llegada del Covid 19 y actualizarlos. Aunque hay una movilización estatal en función de esta emergencia, no significa que el Gobierno dejó de trabajar en los temas previos;

4.- Recopilar las inconsistencias en comunicados oficiales y las ruedas de prensa de los funcionarios para verificarlas o descartarlas. Evidenciar los errores es aportar a la credibilidad ciudadana.

5.- Preparar información para evitar que los funcionarios se mantengan y sostengan el Estado de propaganda o el Estado de alerta.

6.- En vista que Ecuador entrará en una campaña electoral presidencial y legislativa, estructurar preguntas para demostrar que los candidatos no están ofertando acciones desde lo demagógico y lo populista.

7.- Tener presente que "todo lo que diga un funcionario es falso hasta que no demuestre lo contrario."

Los temas empresariales en los medios de comunicación privados, seguramente pueden entrar en análisis similares, pero en mi caso es otro mundo que bien podría escribirse en otro artículo.

Finalmente: es indispensable sentarnos a meditar sobre lo que ocurre con el periodismo y esta alerta, es casi seguro que no será última.