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4 de septiembre de 2025

Tácticas para evadir responsabilidades políticas

La responsabilidad política es un bien público.

Cada día tal cual ha ocurrido desde que la humanidad tiene memoria, la Comunicación Política se ha perfeccionado aunque con otros nombres, pero en el fondo mantiene sus fines lícitos o propósitos inmorales. Cuento esto por una experiencia autodidáctica que empezó con ¿La argumentación jurídica de la defensa es un método práctico para generar tácticas de comunicación política evasiva?

Tomado de eldiabloestaenlosdetalles.es

Empezó hace pocos días cuando leí que el Pleno de la Corte Nacional de Justicia de Ecuador aprobó el Precedente Jurisprudencial Obligatorio: la declaración de parte del actor no constituye, por sí sola, un medio de prueba idóneo y suficiente para acreditar los hechos afirmados en la demanda en material laboral; no tengo formación de abogado pero me interesan los temas judiciales porque es parte de la realidad diaria así que me puse entender ese precedente: 

¡¡BOOM!! explotó en mi cerebro: estaba leyendo tácticas de comunicación política evasiva. Uno de los fragmentos de la explosión abrió un boquete que me indujo a convertirlo en una puerta tridimensional en lo que es esta disciplina de la Ciencia Política.

La primera traba fue que la expresión "comunicación política evasiva" no es de uso común sin que ello implique que no exista ni que no sea usada; así que escarbando un poco llegué a un supuesto que se convertiría en el referente de este post: 

La técnica para esquivar las responsabilidades políticas se nutre de la comunicación política evasiva y esta a su vez requiere del manejo de cuatro expresiones tácticas:
"Ad hominem"
"Non liquet"
"Exceptio"
"Victimismo"

Vamos a los detalles

Lo primero y en síntesis por que hay material para un sinfín de párrafos en la explicación de cada una de las tácticas jurídicas que forman parte de la comunicación política evasiva que, de una u otra forma, permiten al político desviar la atención de los hechos que le son perjudiciales, de eludir responsabilidades y manipular la narrativa a su favor, ya sea atacando al adversario, dejando temas sin resolver, usando tecnicismos o apelando a la empatía mediante el victimismo.

1. La comunicación política evasiva se refiere a la práctica de funcionarios o candidatos de usar respuestas vagas, dobles discursos o argumentos elusivos para evitar tomar posturas claras sobre temas específicos, con el objetivo de obtener beneficios personales bien sea frente a los ciudadanos o para no alienar a ningún segmento de la población o eludir sus responsabilidades en el ejercicio de un cargo público. (academic.oup.com)

2. La figura jurídica "Exceptio non adimpleti contractus" se refiere a una defensa legal en la que una parte alega que no está obligada a cumplir el contrato porque la otra no ha cumplido lo que le corresponde; esto trasladado a la comunicación política, por ejemplo, podría ocurrir cuando un alcalde acusado de no convocar a una asamblea cantonal estipulada en una ordenanza se defiende acusando a los ciudadanos de no estar interesados en el participar. En definitiva, se traduce en desviar la discusión hacia tecnicismos para evitar responsabilidades.

3. Non liquet que literalmente significa "no está claro" bien podría usarse en contextos cuando el demandado evade responder directamente a los hechos, dejando la cuestión sin claridad sobre lo que se le imputa; aunque menos común en la política moderna, esta expresión implica evadir una respuesta directa sobre los hechos. Un funcionario podría usar esta táctica para mantener ambigüedad y no comprometerse con una postura clara que, al exponerla públicamente, generaría en los ciudadanos una sensación de indescifrable y por tanto que desistan de tomar posturas o generar críticas. 

4. "Ad hominem" que no es un término jurídico procesal, pero en un sentido amplio y más coloquial tanto en el derecho como en redes sociales virtuales, es un ataque que implica dirigir la crítica hacia la persona acusadora en cuanto a su credibilidad, carácter, pasado o relaciones sociales, en lugar de refutar los argumentos o hechos; esto podría aplicarse si el demandado se enfoca en deslegitimar a su contraparte sin abordar el centro de la acusación. En política es uno de los recursos más usados para desviar la atención ciudadana hacia otros datos que podrían ser más escandalosos pero sin tener la capacidad de sustentarlos o generando "entretenimiento" crítico mediático.

5. Victimismo como estrategia política está sustentada en el imaginario de que se está cometiendo un delito en su contra y que consiste en presentarse como víctima de injusticias, pintando al oponente como opresor o acreditándole ataques para ganar simpatía pública, también para desviar críticas o consolidar apoyo entre seguidores, ciudadanos y hasta en el mundo del periodismo. Por ejemplo, un funcionario de elección popular podría alegar que es blanco de una "persecución" para evitar responder a las acusaciones concretas sobre sospechas de su proceder ilegal, apelando a las emociones del público en lugar de ofrecer pruebas que desmientan los hechos y esto acompañado o de amenazas o de denuncias en el sistema judicial.

¿Y si abusamos del victimismo y el Ad hominem?

La comunicación política es un campo de batalla con ataques y respuestas, reacciones y emboscadas, por ello quien trabaja generando estrategias evasivas debe estar preparado y entrenar a su "defendido" para que su actuación sea verosímil porque del otro lado también hay profesionales que saben hacer lecturas detalladas del teatro de operaciones detectando las fallas y contratacar con mayor efectividad. 

Por tanto si bien el victimismo en la gestión pública puede generar apoyo inmediato al movilizar emociones, su uso excesivo o injustificado corre el riesgo de erosionar la credibilidad del funcionario que lo emplea, porque cuando se recurre constantemente a presentarse como víctima o multivíctima sin abordar los hechos de fondo del que se le acusa en lugar de exponer argumentos sólidos, el truco se va develando poco a poco hasta convertirse en un incontrolable alud de críticas ciudadanas.

(NdelE) Multivíctima: quien se siente y expone que es agredido por diferentes personas a las que increpa con supuestos delitos individuales; a cada demandante sobre un mismo caso le asigna una amenazante acusación informal.

Esto puede polarizar aún más el discurso político, ya que fomenta narrativas de "nosotros contra ellos" y dificulta el diálogo racional; en contextos democráticos, el victimismo, como un recurso inmoral, puede debilitar la confianza en las instituciones si el público percibe que se usa para manipularlo en lugar de resolver los problemas reales.

Del otro lado tenemos la contra parte del ataque político Ad hominem, pues usarlo de manera inconsciente genera la destrucción de la posibilidad de un debate racional sobre temas de interés público y que ese mismo público perciba la persistencia de no abordar los problemas de fondo, considerando que el funcionario al desviar la atención no está asumiendo la responsabilidad de sus actos u omisiones que han afectado la fe pública o derivaron en un delito. Se suma a esto el fortalecimiento de sensación de impunidad.

El abuso de Ad hominem puede ser contraproducente si los ciudadanos perciben que se evade la responsabilidad, intensificando el escrutinio público y mediático.

¿Y así quieres que te crea?

Ahora voy a tomarme la licencia de adaptar un texto del politólogo Decio Machado (@DecioMachadoF) sobre los errores gubernamentales a las tácticas de Comunicación Política Evasiva:

Si bien es cierto que todo acto político es una representación, lo cual implica que la actividad política se desarrolle en permanente dramatización y somete a los gobernantes a un continuo ejercicio de actuación interpretativa, la sobre-dramatización de los conflictos políticos, pese a ser una herramienta de coyuntura útil para disimular los fracasos de la gestión pública y hacer un llamado a filas alrededor de la máxima autoridad, conlleva graves consecuencias.

Como estrategia es dañina, pues al interpretar las diferencias políticas como resultado de un enfrentamiento bíblico entre el bien y el mal, refuerza la ya muy atrofiada visión existente de la realidad y como todo acto de reafirmación le impide al gobernante corregir sus errores de gestión; por tanto; el resultado puede resultar catastrófico, pues más allá del poder de la narrativa, la piedra angular que sustenta toda imagen política de sólida eficiencia y transparencia es hacer que los hechos hablen por si mismos.

Y un aporte desde mi perspectiva y claro, también, usando otra práctica democrática. En algunos contextos, la sobre-dramatización de los conflictos políticos se podría relacionar con el Teatro Social, una disciplina que busca estimular la participación y la búsqueda de soluciones, pero llevado al extremo político podría desvirtuarse hacia la confrontación. Parte de la práctica de Comunicación Política Evasiva es el desarrollar habilidades y destrezas histriónicas en el funcionario, con el riesgo de que evidencie su verdadera personalidad en momentos críticos de su gestión pública.

Llegó el momento de armar la película

En vista que sigo trabajando para abrir esa puerta tridimensional y que el tema va tomando otros matices más interesantes y peligrosos, tomé la decisión de apoyarme en la Inteligencia Artificial para vislumbrar el teatro de operaciones para desviar la atención de los ciudadanos sobre los conflictos que merman el capital político del funcionario.

Así que luego de pasar revista y hacer las revisiones editoriales del caso a la construcción digital de este proceso, el contenido quedó así:

Para crear narrativas de comunicación política evasiva se utilizan técnicas como el storytelling transmedia, que expande el relato por diversos medios y plataformas para involucrar a los ciudadanos como "prosumidores", y el uso de lenguaje persuasivo, seleccionando "palabras virtuosas" para asociarlas con personas o hechos positivos, así como la simplificación de ideas y problemas para hacer los mensajes más comprensibles y resonar con el sentido común. 

(NdelE) Prosumidores: concepto acuñado por Alvin Toffler  con el que establece al individuo o entidad que consume y a la vez produce bienes, servicios o contenido, uniendo los términos "productor" y "consumidor"; es decir y respecto al tema central de esta proyección, el público que consume noticias sobre un hecho político genera un contenido editorial que se convierte en parte la noticia. 

Procedo entonces a la ampliación de estas técnicas distractoras que, obviamente, tiene sus riesgos:

Storytelling transmedia: construcción de un relato que se desarrolla y expande a través de múltiples plataformas (televisión, radio, redes sociales, aplicaciones móviles) y formatos, convirtiendo a los ciudadanos en "prosumidores" que participan en la creación de nuevos contenidos relacionados con el tema principal de la campaña distractora.

Simplificación de ideas y problemas: Los problemas complejos se presentan de manera simplificada para que el mensaje sea más fácil de entender y para que la audiencia lo pueda asimilar de forma rápida y, a mismo tiempo se crean productos "amigables" con la imagen del funcionario.

Uso de palabras virtuosas: en estas narrativas se incorporan palabras con una carga positiva para la audiencia, como "liderazgo", "seguridad" o "justicia", con matices de transparencia, humildad y humanidad asociándolas a la imagen del funcionario o de la causa política para generar una impresión favorable. 

Personalización y encarnación de la ideología: se otorga al territorio de influencia de características humanas (personificación) y se presenta al funcionario como la encarnación de la ideología o doctrina política o aspiración personal, fortaleciendo su imagen y conexión con los ciudadanos. 

Refuerzo social: se busca crear la percepción de que los problemas están prácticamente resueltos, invitando a los ciudadanos a unirse a la causa para sentirse parte de un movimiento con futuro. 

Narrativas de héroes y villanos: es fundamental el diseño de personajes, tramas y escenarios que configuran un guion cinematográfico en el que se presentan héroes (quienes apoyan al funcionario) y villanos (la oposición), transformando intereses particulares en intereses generales para la audiencia. 

Estas técnicas para que sean efectivas no pueden estar sueltas o ser productos individuales, se requiere articularlas para crear un verdadero guion cinematográfico para el entretenimiento político de los ciudadanos. Entonces el proceso va de la siguiente manera: 

Definición de temas clave: se identifican los temas centrales que el funcionario quiere resaltar, tomando como punta de lanza "su proyecto estrella", que se convierten en la base para la construcción de las narrativas en los diferentes medios.

Adaptación del mensaje: Los mensajes se adaptan a cada plataforma y audiencia, pero manteniendo la coherencia del tema principal de la campaña; dicho en otras palabras convertir al comic en una radionovela y esta a su vez en una película y generar los trailers para redes sociales virtuales.

Participación ciudadana: se fomenta la participación de los ciudadanos, no solo en comentarios, sino en la producción de contenidos que extiendan y validen las narrativas propuestas por la intención política, implica esto generar los espacios de conversación con los ciudadanos bajo la política "de puertas abiertas". 

Inducción a los defensores de marca: en esta línea se presentan dos aristas de trabajo para distribuir las directrices de ataque y narrativas a usar: con los ciudadanos que han sido coaptados para apoyar al funcionario a cambio de dádivas y ofertas de beneficios, en lo que se conoce como el "Comité de aplausos", además de la incorporación de otros funcionarios del nivel jerárquico superior; y, al contratista que administra las cibertropas, trolls y granja de bots.

¿De qué me sirve esto y cómo otros lo pueden usar?

Estos tres últimos párrafos los escribo a manera de conclusión, pues mi intención es ampliar la visión sobre la información que irremediablemente consumo ante mis necesidades profesionales y en apoyo a mis observaciones sobre el accionar de la gestión pública en el lugar en que resido. en contraste con los anuncios oficiales; lo narrado en esta entrada me vuelve más crítico y menos emotivo ante las narrativas institucionales frente a los inconvenientes que impiden mejorar mi calidad de vida.

Del otro lado, es un aporte a la sociedad en lo que podría llamarse educación informativa frente a la ola de datos que los funcionarios emiten sin mayores sustentos en el ejercicio de sus laborares contractuales, bien sean por designación o elección popular; también pueda que sirva para quienes emplean su tiempo en el control social y deban enfrentar discursos amenazantes de quienes ostentan el poder político. Y, quizás, mi post contenga información de utilidad práctica para mis colegas periodistas y profesionales de buena fe en Comunicación Política.

En definitiva y parafraseando los argumentos del precedente jurisprudencial, las declaraciones mediáticas de un funcionario acusado formalmente de una irregularidad no constituye, por sí sola, una evidencia idónea y suficiente para acreditar los hechos afirmados en su defensa; si en ese relato anecdótico se incluyen aseveraciones de tipo Ad hominem, Non liquet, Exceptio y de victimismo, estaría mostrando sus intenciones políticas de evadir responsabilidades de un hecho irregular o inmoral o ilegal o todos juntos. 

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Datos sobre el autor de la nota:

3 de diciembre de 2018

Periodismo y la trama a favor del Estado de propaganda

El problema del periodismo en Ecuador es que se desconoce la oferta y la demanda de información social. Tampoco se identifica el modelo de negocio en el que trabajan los periodistas, ni tampoco se distingue entre Derecho de Información de Libertad de Expresión.

Este inconveniente profesional nace con las imposiciones asambleísticas en la llamada Ley Orgánica de Comunicación, con la ninguna injerencia de los gremios y la poca capacidad de legislativa de cuando se la debatió y ahora que se quiere reformarla.

En unos anteriores comentarios (*) ya había vertido mi punto de vista a ese artilugio institucional - legal, que sirve para eliminar de la escena política y de la gestión pública a este trabajo que se realiza en algunos medios de comunicación social on line y off line.

En este proceso de reforma a la mencionada ley existen algunos "nudos" que no han podido ser destrabados por la cantidad de actores que podrían verse perjudicados, aunque los asambleístas digan que trabajan por el bienestar social.

Es necesario dejar claro que la única confrontación en este escenario es el tema periodístico que se hace en los medios de comunicación legalmente instituidos como empresas; el problema no abarca aspectos de los medios públicos, ni de los medios gubernamentales ni de lo que hacen los departamentos de comunicación en cada una de las instancias de administración pública, considerando las experiencias de los últimos 10 años.

En días anteriores a esta publicación hubo un comentario que desató una nueva polémica mediática cuando desde la presidencia de la Comisión que prepara el informe para segundo debate, se dijo que ”tiene que estar claro que, tanto quienes tengan un título profesional, como aquellos que tengan la experiencia suficiente para ser contratado, tengan las mismas garantías” (Click para revisar declaraciones)

Dicha aseveración despertó el rechazo de algunos periodistas y también cuestionamientos al hecho que no es necesario un título profesional para el ejercicio del Derecho a la Comunicación; en este ir y venir de comentarios ciudadanos, sí es posible advertir que la imagen del periodismo no es buena en el contexto social, salvo lo que hacen contados periodistas en medios de comunicación que emiten sus señales desde Quito o Guayaquil, sin considerar aquellos que están en provincias.

Las controversias están en el marco de la calidad del trabajo de lo que está publicado en los medios de comunicación social generalistas, en que muchas personas no distinguen lo que es un producto de reportería o periodístico, un comentario o un análisis; también se ha polemizado por los resultados de las escuelas / facultades de periodismo, aunque en las universidades las llamen "de Comunicación".

Argumento personal. Entonces cuál es mi posición la respecto y que la dejé clara en algunas reacciones en redes sociales virtuales -principalmente Twitter y luego en WhastApp-: La actual ley de comunicación debería ir al tacho de la basura porque es un mamotreto para cuidar las espaldas de los funcionarios. Y dos: convierte a la comunicación institucional pública en una arista de la desinformación. (Click para leer este tuit)

El problema del periodismo en Ecuador, desde mi perspectiva, está enmarcado en la incapacidad desde los periodistas para concretar aspectos técnicos relacionados con el objetivo social de nuestra profesión; en temas de adaptación a los nuevos modelos de comunicación y las neo estructuras políticas del poder público o el conocido Estado de propaganda.

Foto. El Universo. 14 de junio de 2013
En este marco es que las leyes y los parámetros las han impuesto los políticos, porque saben que es su mayor enemigo en la gestión pública; como parte de ese pensamiento ha sido su ignorancia sobre medios de comunicación social lo que también incide aunque de por medio está lo que se conoce como la maquina para triturar periodistas o la síntesis de una trama: mata al periodismo asfixiando a los medios de comunicación social privados.

Este análisis es en defensa del periodismo como actividad de contrapeso en un sistema democrático dominado por la institucionalidad pública, pero no es alegato a favor de periodistas y medios de comunicación social que, por sus prácticas cuestionables, han logrado que germine el antagonismo de los ciudadanos a esta práctica profesional.

Una de las voces de alerta ocurrió el 25 de junio de 2018, durante un discurso del entrevistador Carlos Vera Rodríguez en la Universidad Católica Santiago de Guayaquil, en uno de los párrafos cuenta: “… un semibeodo asambleísta Norman Wray, des ese grupo de jóvenes de Ruptura de los 25 que se vistieron de cambio para descubrirse luego como castristas, develó el plan -fue un plan- al votar por la nueva Constitución de Montecristi: proclamó que nos habían engañado, pues era necesario entrar a las entrañas del enemigo para destruirlo desde adentro.” (Click para leer el contenido completo)

Un aporte adicional. "Aquellos que tienen opiniones negativas sobre los medios de comunicación tienen menos probabilidades de detectar un titular falso y menos probabilidades de diferenciar entre noticias y opinión, pero tienen más confianza en su capacidad para encontrar la información que necesitan." Esta afirmación está publicada en el portal de la Red Internacional de Periodistas bajo el titular: A más odio contra los medios, menos capacidad de lectura. (Click para acceder al informe)

Preocupa en esta instancia del análisis legislativo que no se haya mencionado, al menos públicamente, la situación legal de la comunicación institucional, de la responsabilidad que debe observarse en los llamados medios públicos y su insana competencia con las empresas privadas que están en esa misma línea.

Intranquiliza, también, el hecho que no exista un estudio del mercado de la comunicación social que pueda ser sustento de la comisión legislativa y que no se distingan los diferentes modelos de gestión y de negocios propios de cada tipo de medios de comunicación; nunca puede asumirse como iguales a la radio, a la televisión o diarios, tampoco a las publicaciones especializadas o periódicas, o de los medios virtuales nativos.

Por último. Las reformas a la Ley Orgánica de Comunicación no arreglarán ni el problema del periodismo ni de los medios de comunicación, ni tampoco será una herramienta para defender el derecho a la comunicación y la información de la que, se suponen, goza cada ciudadano. Lo que salga de la Asamblea Nacional no será nada más que otro parapeto para mantener ocultas las anomalías de la gestión pública y mermar la credibilidad del buen periodismo.

Foto: ecuadoraldia.com.ec. 6 de junio de 2018
Dato de coyuntura. En la Comisión de Derechos Colectivos de la Asamblea Nacional se aseguró que se han recibido más de 500 observaciones a las reformas al mentado cuerpo legal; quien preside ese espacio es Jorge Corozo, de las filas de Alianza PAIS; le acompañan: Marcela Holguín, Guadalupe Salazar, Carlos Cambala, César Carrión, José Chalá, Carmen García, Jaime Olivo, Jeannine Cruz y Tito Puanchir.

Otras voces. Me tomo la licencia metodológica de incluir otros comentarios vertidos en Twitter:

@osmanreneo: Según lo expresado por Jorge Corozo llego a la conclusión de que si sé poner inyecciones ya puedo ejercer como médico. ¡Bravo! Calidad de legisladores que tenemos en nuestro país.

@joselevelasquez; La universidad entrega conocimientos y herramientas para competir con ventaja en el mercado laboral. Pero el título no garantiza ni el criterio editorial, ni la integridad ni el compromiso. Muchos de los mejores periodistas que conozco estudiaron otra carrera. No se confundan.

@hreyesaguinaga: O sea la producción de noticias para su difusión masiva puede ser hecha por cualquiera??..cierren entonces las Escuelas y Facultades de Comunicación y Periodismo!!..Vivan las fake news..y los rumores...y los chismes..viva el libertinaje total en la comunicación!!

@Alfachackra: La carrera de periodismo debe desaparecer para siempre... Las facultades de periodismo se han vuelto en casonas emisoras de títulos fofos con "licenciados" que no pueden redactar dos párrafos coherentes...

@AlberdianoArg: Mas de 1 año tuvieron los periodistas para prepararse, leer y estudiar de q trataba el G20 y los invitaos, obvio no hicieron nada y entonces se quedan en la superficialidad de los operativos de seguridad y los aparatos que traen los invitados y los vestidos de las primeras damas.

@estebanavila: He tenido pasantes que estaban estudiando maestría -sí, maestría- que no sabían armar un suelto de nota. El periodismo no está en las aulas, está en la vida, los libros, los viajes, las charlas.

@StefyCuberoV: No solamente en la carrera de periodismo pasa eso, sino en muchas otras y no por eso se piensa cerrar ingenierías u otras carreras. La mediocridad es de cada persona, no característica de una carrera. No por la incapacidad de unos tenemos que pagar todos

@romoced: Se está creando una brecha entre profesionalización y demandas del mundo del mañana. No hay ninguna profesión que salga indemne. Si usted es periodista no pida que se respete su "cartón" y prepárese para los retos del próximo decenio (IA, algoritmos, fake news, digitalización).

@CarlaMaldonadoP:  Seguimos con la discusión! El periodismo es una vocación! Mis colegas de la prensa extranjera en Milán no estudiaron periodismo. Eran economistas, politólogos, abogados, expertos en política internacional. Todos escribían para medios de Europa y de Estados Unidos.

@christianzr: Creo que no se necesita título académico específico para ejercer el periodismo, el oficio no se defiende con el título, pero si  con respeto a las normas, la transparencia y la búsqueda de la verdad, espero que la #Asamblea acabe con el art 42 de la #LOC

@dnseter: Yo no tengo licencia de conducir pero acogiéndome a las palabras del honorable asambleísta Corozo, cuando los de la ATM me pidan documentos, pues les diré que mi experiencia me avala conducir un vehículo sin necesidad de tener una licencia.

@omarslopezarce: No se escandalicen porque un periodista no tenga título. Si es malo, se lo deja de ver, de escuchar o de leer. Que no se necesite título para ejercer esa profesión, no significa que los medios estarán obligados a contratar gente no titulada. Solo se deja abierta la discreción.

@asesorjuridic: Si para algunas personas el periodismo no requiere de carrera a ser reconocida de forma titulada, significa que todos somos periodistas por tomar fotos, comentar y criticar? #Ecuador

@sjverar: Ok, el problema es con la ley y todo lo que esta causa por nefasta. Pero no avanzamos en la evolución del periodismo, no analizamos cómo hacerlo mejor, sino simplemente que todos puedan hacerlo. No distinguimos si de opinión o no.

(*) Mis otros comentarios sobre periodismo:



28 de septiembre de 2017

Andrés Peña Tauber: ¿Por qué debo morir por mi patria? ¿Ella moriría por mi?

Fuente: Revista ReCrea
Vivo en un mundo en el que la sociedad se divide en dos clases de personas: las que aceptan ciegamente los mitos y los que empiezan a cuestionar las verdades; por eso tome la decisión de transcribir un discurso que pone en tela de duda una de las actividades consideradas sagradas en las prácticas cívicas, casi religiosas: juramento de la bandera.

Hay una pregunta que es capaz de destruir imperios

Tiene el poder de desterrar las creencias más profundamente escondidas en nuestra alma. Puede botas las edificaciones más laboriosamente construidas por nuestra razón. Y a ratos acuchilla aquello que pensamos era impenetrable.

La pregunta de la que hablo es muy simple. Todos ya hemos hecho y escuchado unas cinco veces sólo en este día. Es una frase que empezamos a pronunciar, ante la frustración interminable de nuestras figuras adultas, alrededor de los 3 años de edad.

"¿Por qué?"

Dos palabras que cambian todo. Solo porque alguien dijo ¿por qué?, y alguien más preguntó ¿cómo? es que vivimos lo que estamos viviendo.

Si el ser humano no se hubiera preguntado, "¿por qué estamos corriendo por todas partes recogiendo comida del piso cuando podemos solo plantar esta semilla y vivir sentados?"nunca habría existido ninguna ciudad humana.

Si es que, luego, el hombre no hubiese preguntado, "¿cómo así hay cinco personas que nunca han levantado un dedo en sus vidas, mientras el resto de nosotros nos quebrantamos recogiendo la comida para el rey?" no existiría la república.

Si Nicolás Copérnico, Johannes Kepler, y Galileo Galilei no hubieran dicho todos, casi al mismo tiempo, "¿están seguros que la tierra está está en el centro del universo?" no entenderíamos de dónde ni cómo llegamos a este planeta-- ¿primero, qué es un planeta?

Si los grandes y exaltos criollos no hubieran cuestionado la hegemonía de España en nuestra tierra, pues, estaríamos jurando a otra bandera.

Hoy tenemos una oportunidad, una más de tantas en nuestras vidas, de ponerle pausa al momento y preguntar otra vez "¿por qué?"

¿Por qué debo mi lealtad a este país? ¿Qué ha hecho por mi?

¿Por qué debo morir por mi patria? ¿Ella moriría por mi?

¿Por qué, Ecuador, estaría encima de todo el resto del mundo? La verdad es que, no nos encontramos en ningún pedestal en términos de desarrollo científico, de progreso social, de producción cultural. Hay muchos otros países que nos ganan en casi todo eso.

Pero claro, esos países también tiene sus problemas. La pobreza de muchas partes de África--nos apena.La tiranía norcoreana nos asusta con sus amenazas de bombas nucleares, y la tiranía norteamericana nos escandaliza con sus respuestas. El consumismo global pone en alerta al futuro de toda nuestra especie.

Mi punto no es ser pesimista. Mi punto no es que el ser humano sea repugnante ni un cáncer, ni nada por el estilo. Mi punto es que los problemas de hoy no son nacionales. No son siquiera regionales. Son de influencia global. Hemos legado a un punto en nuestro desarrollo intelectual como especie que nos damos cuenta de que todos estamos hechos de los mismo. Y todos nos merecemos lo mismo.

El cambio climático nos afecta a todos, la bombas nucleares pueden llegar a cualquier parte del del mundo, el hecho de que un niños tenga poca más comida de la que nesecita su organismo para sobrevivir es un golpe en el estómago en todo ser humano que habita este planeta.

Estos problemas no se solucionan si no nos olvidamos de nuestras ciegas lealtades. No tenemos que rechazar al otro simplemente porque la señora suerte lo quiso nacer en otro país. Ni deberíamos apoyar al que nos manda sin cuestionar por qué ni de que forma nos manda.

En estos momentos, en que cierto ministerio nos obliga a jurar lealtad incuestionable, eterna, y obligatoria a una bandera, por vida, hasta la muerte, y en todo lugar que nos encontremos, que deberíamos extender nuestros simple oh patria, a un salve oh mujer, salve oh hombre, salve oh niño y niña, salve oh mundo, salve oh ser humano que habita el planeta Tierra.

Cuando yo te juro, bandera, no es a ti. No es a Galápagos, ni a la selección, ni al hornado con llapingachos... ni a la Fiora Vanti, aunque todos son muy importantes para mi. Yo juro a mi lealtad a la raza humana, a la que nos une a través de fronteras, a través de muros, a través de prejuicios y barreras del idioma. Juro hasta la muerte defenderé no a mi país, pero el derecho de cada uno de nosotros a vivir felizmente, que cada hombre, mujer, niño y anciano del mundo sea tomado en cuenta, y que ninguno, por defecto de pertenencia a otra patria, sea olvidado o abandonado en el alta mar.

Bandera, si al serte fiel, no nos obligas a anteponerte sin condición, sí, juro. Si no consideras como traición el recordar que todo ser humano, donde sea que esté, se merece lo mismo que yo, sí juro. Bandera, quiero que reconozcas que mi única patria verdadera es la del hombre. El Ecuador, una provincia más.

Solo juraré bajo esos términos. Y compañeros, los invito a hacer lo mismo.

Muchas Gracias.
Andrés Peña Tauber
Martes, 29 de septiembre del 2017

Así nació este post:

Reacciones a este discurso:



Luego de enterarme del origen y el autor:


1 de abril de 2015

Los sucios dejan sus recuerdos en la playa de Puerto Cayo

Uno de los maravillosos paisajes que tiene Puerto Cayo - Manabí
Puerto Cayo es una población costera de Ecuador, localizada en la zona sur de Manabí, con una envidiable playa y una relativa calma, con su rutina de comercio y pesca, ocasionalmente alterada por los feriados y eventos públicos.

Pero ahora la playa enfrenta un sucio escenario, porque es seguro que los sucios son más.

En esta nueva realidad que estamos viviendo, plagada de mensajes directos y subliminales sobre las nuevas formas de vida que debemos tener, sobre la necesidad de cuidar el planeta Tierra, no es posible entender por qué aún existen personas que son sucias.

La propaganda política para impulsar el amor al Ecuador al parecer no llega a la gente que le gusta ensuciar los espacios públicos, a la que deja su basura en cualquier lugar.

Desde hace algunas semanas he publicado algunas fotos sobre la basura que los sucios dejan en las playas. He mencionado que uno de los males del turismo es la generación de basura que sobrepasa en muchas ocasiones la capacidad de recolección, pero es imposible controlar a cada usuario de la playa para que se lleve su propia basura.

No se puede culpar de la suciedad en las playas a las autoridades, pero sí es necesario señalar que las acciones para contrarrestar a los sucios son inexistentes; poner un letrero no es la solución, creo que los sucios no leen. ¿Poner tachos de basura? Están allí pero los sucios son también perezosos.

A continuación algunas de las fotografías que logré captar luego que para el 24 de marzo de 2015, la Junta Parroquial de Puerto Cayo y el Consejo Provincial de Manabí recogieran aproximadamente unos 15 metros cúbicos de basura.

Limpieza de la playa de Puerto
Basura de todo tipo fue retirada de la playa de Puerto Cayo, en el sector
de la ciudadela Vallejo. Captada el 24 de marzo de 2015.

Turistas que dejan basura
Días después, un grupo de "turistas" estuvo en una ramada para protegerse del sol,
pero al irse esto fue lo que dejaron: su basura.
Basura urbana arrojada entre las pangas de pescadores
Muchos "turistas" o bañistas aprovechan la sombra de las pangas de los pescadores
y este es el resultado de su estadía y disfrute de la playa.
Las botellas y otros desechos dañan el paisaje de Puerto Cayo
No es extraño encontrarse con botellas de todo tipo en la playa, en un lugar
destinado al entretenimiento y el descanso.
Descuido de los usufructuarios de la playa
A pesar que en este espacio público existen prestadores de servicios, al parecer estos
no se preocupan por mantener limpio el entorno: la playa.
Botellas en el malecón sur de Puerto Cayo
En la parte sur del malecón de la ciudadela Vallejo, las botellas quedan
abandonadas por algún sucio bebedor. 
Botellas apiladas como adorno en el malecón de Puerto Cayo
En el mismo malecón, al pie de los árboles también los sucios dejan
botellas como si fueran parte de la decoración.