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24 de junio de 2025

La trampa política del asistencialismo

Uno de los cientos de post que pasan por mi TL en X llamó mi la atención por la temática y el significante. Fue como caminar por una concurrida calle, con mucho ruido y ofertas variadas, hasta que un "algo" llamó mi atención aunque no era para mi, un presentimiento que me llevó a tomar una decisión. Los 246 caracteres se convirtieron en un ensayo de pobreza, oportunismo e irracional optimismo.

Fuente: diario Extra de Costa Rica

Todo empezó con Daniela Mora @DaniMSantacruz cuando publicó: 

"Un paper que explique el absurdo que los lleva a preferir el asistencialismo/caridad/pedir plata/hacer honrados solidarios/rifar lo que les estorba en la casa para tener acceso a derechos (salud, educación, seguridad, alimentación, etc) en lugar de apostar por un estado que lo garantice."

Al momento de leerlo traté de tener una respuesta mental pero me fue imposible. Mis ideas conformaban un paisaje complejo de describir, historias humanas incluidas de ciudadanos y funcionarios como si lo uno no fuese parte de lo otro, tal vez cientos o miles de investigaciones, incontables noticias que quizás no han sobrevivido y otras que son parte de la historia viral de Ecuador; también un infinito número de inconsistencias morales e ilegales en el mundo de la institucionalidad pública.

Únicamente tenía un camino práctico para empezar.

Mutación de los 246 caracteres en 2.377 

El ensayo explora las razones por las que un grupo de ecuatorianos podrían preferir soluciones asistenciales o caritativas, como donaciones, rifas o solidaridad comunitaria, frente a un Estado diseñado para garantizar derechos fundamentales como salud, educación, seguridad y alimentación. Partiendo del post de Daniela Mora el 14 de junio de 2025 y el accionar de la AI Grok 3, se analiza el marco constitucional de 2008, el rol de organizaciones de hecho y de derecho de la sociedad civil, las limitaciones del sistema público, así como los efectos del populismo legislativo junto a la demagogia municipal. Se incorpora un enfoque financiero de la inversión pública y el costo oportunidad del asistencialismo, haciendo hincapié en el control social.

1. Advertencia al lector

El asistencialismo en Ecuador muestra patrones distintos entre zonas urbanas y rurales, reflejando las desigualdades estructurales del país. En las áreas rurales, asistencialismo se manifiesta principalmente a través de iniciativas comunitarias, religiosas y organizaciones no gubernamentales, que responden tanto a la dispersión geográfica como a la limitada presencia estatal.

Mientras el asistencialismo rural depende de la solidaridad local, el urbano (centralista) se convierte en una herramienta política, destacando la necesidad de analizar estas dinámicas por separado para diseñar políticas efectivas.

Según el INEC (2025), el 52% de la población rural vive en pobreza, servicios básicos deficientes y centralismo cantonal, lo que incrementa la dependencia de donaciones solidarias.

Esta práctica política rural tiende a ser reactiva, abordando emergencias como la crisis de salud o seguridad o frente a desastres, pero carece de sostenibilidad debido a la falta de infraestructura básica y capacidades institucionales.

El mundo urbano, por su parte, aprovecha la concentración de la institucionalidad y de medios de comunicación que tienen la capacidad de realizar coberturas permanentes, así como acceder a las fuentes oficiales de manera más rápida y continua, para amplificar el “trabajo humanitario” del funcionario. 

Por tanto, en el desarrollo de este ensayo se plantean escenarios genéricos porque cada caso debe tratarse por separado. Una de las consecuencias de la situación descrita conduce a no plantear conclusiones que podrían distorsionar el paisaje real del asistencialismo.

Como metodología de trabajo se usaron los datos aportados por Grok (AI) con base en las directrices que en el proceso les fui planteando y realicé los ajustes editoriales; consecuentemente, es pertinente que el lector lo lea con las reservas del caso y, de creerlo conveniente, realice aportes o críticas o contrastes que pueda ampliar más al detalle los inconvenientes del asistencialismo en Ecuador.

Guste o no a muchos es necesario que dejé planteado los lineamientos constitucionales, pues de ellos se desprende la política pública que orienta el accionar legal y permite hacer el contraste indispensable con lo que ciertos hechos han sido reportados en cuanto a las gestiones que ejecuta el sector público pero que no parece redundar en el bienestar colectivo.

2. El Estado Social y de Derechos en la Constitución de 2008

La Constitución de 2008 define a Ecuador como un "Estado constitucional de derechos y justicia, social, democrático, soberano, independiente, unitario, intercultural, plurinacional y laico" (Art. 1). Este marco se alinea con el garantismo, que obliga al Estado a proteger activamente los derechos ciudadanos (La Teoría Garantista – Derecho Ecuador, s.f.). Artículos como el 32 (salud como derecho), el 57 (derechos indígenas) y el 11 (desarrollo progresivo de derechos) refuerzan esta obligación, pero la implementación ha sido inconsistente, alimentando la desconfianza ciudadana.

3. El rol del asistencialismo y la caridad en Ecuador

Caso de estudio. Organizaciones como Cáritas Ecuador han llenado vacíos estatales, distribuyendo ayuda en áreas remotas durante emergencias (Cáritas Ecuador, 2024); sin embargo, esta dependencia perpetúa el asistencialismo.

El Ministerio de Salud enfrenta limitaciones que agravan esta tendencia, con un 27% de la población evitando atención médica por accesibilidad en 2006, según datos ajustados (scirp.org, 2023). La rapidez de las soluciones caritativas contrasta con la burocracia pública, consolidando esta preferencia.

4. Populismo Legislativo

El populismo legislativo se refiere a la práctica de los asambleístas de aprobar leyes que, aunque populares y atractivas para el electorado, pueden ser ineficaces, perjudiciales o incluso contrarias al Estado de derecho y la estabilidad institucional. En esencia, implica priorizar la obtención de apoyo popular a través de medidas legislativas, a menudo a expensas de la solidez y la coherencia de las leyes y el sistema legal. (Jorge Peralta Parra – 2020)

Esta práctica ha jugado un papel clave en erosionar la confianza en el Estado como garante de derechos. Durante el gobierno de Rafael Correa (2007-2017), la Asamblea Constituyente de 2008, dominada por Alianza PAIS, impulsó una Constitución que amplió las facultades estatales, pero también introdujo un Consejo de Participación Ciudadana y Control Social como un "cuarto poder" controlado por el Ejecutivo (Constitución de la República del Ecuador, 2008).

Para el caso que se ocupa en este trabajo, la función principal del Consejo de Participación Ciudadana es garantizar que las instituciones públicas cumplan con su rol de proteger derechos, incluyendo los sociales como salud y educación (Art. 1 y 32). Sin embargo, su diseño y operación han estado influenciados por dinámicas políticas, especialmente durante el gobierno de Rafael Correa (2007-2017), cuando se alineó con el ejecutivo para legitimar políticas asistenciales.

La ausencia de un control social eficiente y efectivo por parte del CPCCS se evidencia en su incapacidad para prevenir y sancionar actos de corrupción que erosionan la confianza ciudadana. A pesar de su mandato constitucional de supervisar la transparencia y la participación ciudadana (Constitución de la República del Ecuador, 2008, Art. 207), el CPCCS ha mostrado una gestión sesgada, influenciada por designaciones políticas que priorizan intereses gubernamentales sobre el bienestar colectivo, dejando sin freno iniciativas asistenciales propagandísticas. Esta deficiencia estructural perpetúa la percepción de un Estado ineficaz, impulsando a la población a recurrir a soluciones caritativas en lugar de exigir un cumplimiento garantista de sus derechos.

Por tanto, es posible asumir que el CPCCS, en lugar de fortalecer la rendición de cuentas, se ha percibido como una herramienta populista y de apoyo para coaptar otras instancias como la Contraloría, la Fiscalía, además de las distintas superintendencias, que prioriza intereses políticos sobre los derechos ciudadanos, empujando a la población a buscar soluciones caritativas como alternativa.

La estructura, diseñada para legitimar políticas populares, a menudo prioriza medidas asistenciales —como subsidios temporales— sobre reformas estructurales. Según el artículo "Democracia reflexiva y demagógica" (Derecho Ecuador, s.f.), esta práctica refleja un patrón regional donde líderes como Perón en Argentina o Correa en Ecuador usaron promesas populistas para ganar apoyo, ofreciendo soluciones inmediatas que desvían la atención de un sistema garantista sostenible.

La falta de cultura cívica, agravada por estas tácticas, ha llevado a los ciudadanos a esperar resultados rápidos de la caridad antes que del Estado.

5. Demagogia municipal

A nivel municipal, la demagogia ha logrado amplificar el asistencialismo al convertir las administraciones locales en plataformas de promesas vacías; los alcaldes han recurrido tanto a la autogestión con la empresa privada en reemplazo al cumplimiento de sus competencias como a rifas de bienes o eventos solidarios para ganar popularidad, en lugar de fortalecer servicios públicos.

El artículo de Derecho Ecuador (s.f.) señala que esta demagogia, similar a la de caudillos históricos, se nutre de las angustias populares, presentando a los líderes como "mesías" que resuelven problemas con gestos simbólicos. Por ejemplo, durante la crisis de violencia de 2023, algunas municipalidades organizaron colectas comunitarias en lugar de coordinar con el gobierno central para mejorar la seguridad.

Esta fragmentación refuerza la percepción de que el Estado central y local no pueden cumplir su rol garantista, empujando a la población hacia soluciones caritativas locales.

6. Contexto socio-político reciente

La crisis de seguridad de 2023-2024, tras la fuga de José Adolfo Macías y los ataques de bandas como Los Choneros, elevó la tasa de homicidios a 46 por 100,000 habitantes (Wikipedia, 2025). El estado de emergencia declarado por Daniel Noboa y la Operación Metástasis, que reveló corrupción en 2023 (The Washington Post, 2023), han debilitado la confianza en las instituciones, incrementando el recurso a la caridad como respuesta inmediata a lo que se suma la incapacidad de reprimir los delitos comunes.

7. Precariedad laboral

Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), en 2021, el 66% de los ecuatorianos que trabajan lo hacen en condiciones precarias, ganando menos del salario básico y sin beneficios legales, con un empleo adecuado que cayó al 33,9% desde 38,8% en 2019 (Bloomberg Línea, 2022). En 2023, el Índice Global de los Derechos de la CSI clasificó a Ecuador entre los peores 10 países para trabajadores, destacando alta informalidad (50,6% del mercado laboral) y subempleo (Revista Gestión, 2023). 

7.1. Impacto en la preferencia por asistencialismo: La precariedad limita el acceso a derechos como salud y educación, empujando a los trabajadores informales a depender de caridad o iniciativas comunitarias, especialmente en sectores vulnerables (Recio Cáceres, 2010). 

7.2. Contexto de género: Las mujeres enfrentan tasas de empleo no remunerado 2,8 veces superiores a las de los hombres (17% vs. 6%), con ingresos promedio de US$ 368,5 frente a US$ 455,6 de los hombres en 2021, agravando la necesidad de soluciones asistenciales (Bloomberg Línea, 2022). 

7.3. Relación con el Estado: La falta de políticas públicas efectivas para combatir la informalidad, como se señala en "La política laboral pisa el terreno de la precariedad" (Expreso, 2020), refuerza la percepción de un Estado incapaz con lo cual se considera que fomentando la caridad se soluciona el problema.

8. Asistencialismo y caridad criminal

8.1. Definición y Contexto

El asistencialismo, entendido como la provisión de bienes, servicios o apoyo (como alimentos, dinero o protección) a comunidades vulnerables, no se limita a entidades estatales o caritativas tradicionales. En el ámbito de la delincuencia organizada, este fenómeno puede manifestarse como una estrategia para ganar legitimidad social, lealtad o control territorial.

Según la entrada de Wikipedia sobre "Organized Crime" (2025-06-10), en estados fallidos o débiles, como puede percibirse Ecuador en ciertos contextos, las organizaciones criminales a veces complementan funciones estatales básicas (educación, seguridad, asistencia), especialmente en áreas donde el gobierno no llega.

8.2. Evidencia en Ecuador

En Ecuador, la delincuencia organizada, particularmente las bandas narcocriminales como Los Choneros, Los Lobos y Los Tiguerones, ha mostrado prácticas asistenciales en los últimos años, especialmente desde la crisis de seguridad de 2023-2024. Algunos ejemplos incluyen: 

Distribución de Recursos: Informes periodísticos, como los de El Universo (2023), han documentado cómo estas bandas han entregado alimentos, medicinas o efectivo en barrios marginales de Guayaquil y Esmeraldas, presentándose como "proveedores" frente a un Estado ausente tras el estado de emergencia declarado por Daniel Noboa. 

Protección Social: En zonas controladas por estas organizaciones, como partes de Manabí, se han reportado casos donde las bandas ofrecen "seguridad" a cambio de lealtad, un sustituto de la protección estatal que ha fallado (BBC News, 2023). 

Relación con la Operación Metástasis: La investigación de 2023 que vinculó a funcionarios con el narcotráfico (The Washington Post, 2023) sugiere que esta asistencia puede estar financiada por recursos ilícitos, amplificando su alcance y efectividad frente a iniciativas estatales o caritativas legítimas.

8.3. Mecanismos y Motivaciones

Estrategia de Control: Según el modelo de redes patrón-cliente descrito en Wikipedia (2025-06-10), las organizaciones criminales operan como unidades fluidas que valoran la familiaridad y la tradición. En Ecuador, esto se traduce en construir redes de apoyo que aseguren silencio o colaboración comunitaria. 

Contraste con el Estado: La rapidez y accesibilidad de esta "ayuda" contrastan con la burocracia estatal, especialmente en contextos de precariedad laboral (66% de empleo informal, INEC 2021) y crisis, reforzando la narrativa de que las bandas "responden" mejor que el gobierno. 

Legitimación Social: Al emular el asistencialismo de organizaciones como Cáritas Ecuador, las bandas buscan normalizar su presencia, un fenómeno observado en otros países como México, donde cárteles como el de Sinaloa han financiado obras comunitarias (Insight Crime, 2022).

8.4. Implicaciones en el caso ecuatoriano

El post de Daniela Mora (@DaniMSantacruz, 14 de junio de 2025) critica la preferencia por soluciones caritativas sobre un Estado garantista. La existencia de asistencialismo criminal complica este debate, ya que existe: 

Deslegitimación del Estado: La capacidad de las bandas para ofrecer asistencia refuerza la percepción de un gobierno incapaz, como señaló Eduardo Buitrón (@edufuj11) en su respuesta (00:49 UTC, 15 de junio de 2025). 

Riesgo de Dependencia: Comunidades vulnerables, afectadas por la precariedad laboral y la violencia, podrían volverse dependientes de estas redes, perpetuando un ciclo de ilegalidad. 

Desafío para políticas públicas: Un Estado que no contrarreste esta "caridad criminal" con servicios efectivos podría perder aún más terreno, especialmente en áreas rurales o urbanas marginales.

9. Rifas y Bingos Solidarios

9.1. Contexto y popularidad

En Ecuador, las "rifas solidarias" y "bingos solidarios" son prácticas comunes para recaudar dinero en comunidades, especialmente en contextos de precariedad económica y debilidad estatal. Estas iniciativas suelen organizarse para cubrir gastos médicos (tratamientos, cirugías), reconstruir viviendas destruidas por desastres naturales (como terremotos o inundaciones), o apoyar a familias afectadas por emergencias.

Según el artículo del portal radiolacalle.com estas actividades han ganado notoriedad, pero también han sido asociadas con un aumento del 400% en extorsiones en los últimos tres años, lo que sugiere un uso ambivalente.

9.2. Motivaciones y usos

Gastos médicos: El sistema de salud pública, gestionado por el Ministerio de Salud (salud.gob.ec), enfrenta limitaciones significativas, con un 27% de la población evitando atención médica por accesibilidad (scirp.org, 2023). Esto impulsa a las familias a organizar rifas para financiar cirugías, medicamentos o tratamientos oncológicos, como se observa en casos documentados por Cáritas Ecuador (2024). 

Pérdidas de vivienda: Desastres como el terremoto de 2016 o las inundaciones recurrentes en la costa han dejado a miles sin hogar. Páginas de Facebook como "Rifas Solidarias a favor de Rosita Carchi" (www.facebook.com) (www.facebook.com) muestran cómo se recaudan fondos para reconstrucción, a menudo en ausencia de apoyo estatal inmediato. 

Solidaridad comunitaria: Estas actividades reflejan una cultura de apoyo mutuo, arraigada en comunidades indígenas y rurales (Constitución, Art. 57), pero también destacan la falta de un sistema de seguros sociales accesible.

9.3. Mecanismos y Organización

Estructura: Las rifas suelen vender boletos a precios bajos (ej. USD 1-5) con premios como electrodomésticos o efectivo, mientras que los bingos combinan entretenimiento con donaciones. Organizaciones comunitarias, iglesias o familias individuales lideran estos eventos, usando redes sociales como WhatsApp o Facebook para promocionarlos. 

Alcance: Según Bingos solidarios (bcn.cl) estas iniciativas pueden movilizar a cientos de personas, especialmente en zonas urbanas marginales o rurales, donde el Estado tiene poca presencia.

Riesgos y contaminación criminal

Extorsión: El artículo de Diario La Hora advierte que bandas narcocriminales, como Los Choneros, han explotado las rifas solidarias como fachada para extorsión. Organizan sorteos ficticios, recolectan datos de compradores y luego los "vacunan" (exigen pagos). La Policía Nacional recomienda no participar en eventos de origen desconocido (La Hora, 2023). 

Lavado de dinero: Insight Crime (2022) sugiere que algunas rifas podrían servir para blanquear ganancias ilícitas, un riesgo amplificado por la crisis de seguridad de 2023-2024 en Ecuador (Wikipedia, 2025). 

Falta de regulación: La ausencia de supervisión estatal permite que estas actividades sean vulnerables a abusos, erosionando su propósito original.

10. Datos cuantitativos y tendencias

Frecuencia: No hay estadísticas oficiales exactas, pero el crecimiento de grupos de Facebook y eventos en plataformas locales indica un aumento desde 2020, coincidiendo con la pandemia y la crisis económica.

Impacto Económico: Según estimaciones de Cáritas Ecuador (2024), estas iniciativas recaudan entre USD 500 y 5.000 por evento, dependiendo del alcance, pero los fondos suelen ser insuficientes para necesidades complejas.

Población Afectada: La precariedad laboral (66% informal, INEC 2021) y la desigualdad de género (ingresos femeninos de USD 368,50 vs. 455.60 masculinos, Bloomberg Línea, 2022) amplifican la dependencia de estas rifas.

Relación con el post de Daniela Mora: @DaniMSantacruz critica la preferencia por estas soluciones asistenciales sobre un Estado garantista. Las respuestas, como la de @rxcastro01, sugieren que este fenómeno refleja una "arribismo de alma", mientras que la imagen de Meta AI compartida por @isabelr16799663 señala la estigmatización y la desconfianza en las instituciones como factores. Las rifas solidarias encajan en esta narrativa como un síntoma de la incapacidad estatal para garantizar derechos (Art. 32, Constitución 2008), especialmente en salud y vivienda.

Deducciones: Las rifas y bingos solidarios en Ecuador son una respuesta pragmática a las fallas del Estado en salud y vivienda, arraigada en la solidaridad comunitaria pero expuesta a riesgos criminales. Su popularidad refleja tanto la resiliencia social como la urgencia de un sistema garantista efectivo, como plantea Dani Mora. Para mitigar abusos, se requeriría regulación estatal y educación financiera, aunque la implementación enfrenta desafíos significativos.

La preferencia por el asistencialismo se explica por la desconfianza en el Estado, la rapidez de las soluciones caritativas y la cultura solidaria (Art. 57). El populismo legislativo y la demagogia municipal han exacerbado esta tendencia al priorizar gestos sobre reformas.

11. Necesidad del análisis Costo de oportunidad

El asistencialismo, aunque efectivo a corto plazo, implica un costo de oportunidad significativo. Cada recurso destinado a caridad o donaciones privadas podría invertirse en fortalecer el sistema público, como mejorar la infraestructura sanitaria o educativa. Por ejemplo, los fondos recaudados por Cáritas Ecuador en 2022 (Cáritas Ecuador, 2024) podrían haber financiado programas estatales, pero la falta de un análisis económico sistemático impide evaluar esta alternativa.

A pesar de que el Código Orgánico de Planificación y Finanzas Públicas (2010) exige evaluaciones de viabilidad, no existe evidencia pública de que el sector público ecuatoriano realice informes de costo de oportunidad para decidir inversiones en el sector social. El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF, 2025) y el INEC (2025) proporcionan datos presupuestarios y estadísticos, pero la priorización de gastos reactivos refleja una ausencia de análisis sobre alternativas sacrificadas, perpetuando el asistencialismo en detrimento de estrategias sostenibles.

Este enfoque requiere estudiar no solo los beneficios inmediatos del asistencialismo, sino también las oportunidades perdidas en términos de desarrollo a largo plazo, como la reducción de la desigualdad o el fortalecimiento institucional. Sin este análisis, la dependencia de la caridad sigue siendo una solución reactiva más que estratégica.

12. Requerimientos del Retorno de la Inversión Pública

La ausencia de datos claros sobre el retorno de la inversión pública agrava la desconfianza en el Estado. Aunque la Constitución de 2008 promovió un aumento en el gasto social (Art. 11), no se han establecido métricas consistentes para medir su impacto, como la mejora en tasas de alfabetización o acceso a salud.

Estudios como el de la PMC (2023) sugieren que las reformas de salud desde 2008 elevaron la inversión pública, pero sin evaluaciones robustas, los ciudadanos perciben estas iniciativas como ineficaces, prefiriendo la transparencia de las donaciones privadas.

Recolectar datos actualizados del INEC (2025) y publicar informes anuales transparentes serían pasos clave para justificar la inversión estatal y reducir el asistencialismo.

13. Asistencialismo como propaganda oficial

Ningún análisis de escenarios está completo si es que no se incluyen aspectos de información pública, sobre todo y en este caso los que ejecutan las distintas instituciones del sector público, que bien puede entrar más en el campo de la propaganda que de la comunicación social, considerando el alto consumo en redes sociales virtuales.

La periodista española Delia Rodríguez desarrolló hace más de una década uno de los problemas comunicacionales actuales en su libro «Memecracia: Los virales que nos gobiernan» y parece que hoy alcanzó una madurez que consolida también a las redes sociales como principal ventana de la información y canal de comunicación política. (Jairo Mejía – 2025)

El impacto de las redes sociales en la política no es positivo en su totalidad. Uno de los mayores desafíos es la difusión de noticias falsas y la manipulación de la información. La facilidad con la que los contenidos pueden viralizarse ha permitido que actores malintencionados, muchos ligados a los gobiernos, difundan desinformación para influir en la opinión pública y en los procesos electorales. (Isaac Amezcua López – 2025)

Una gran parte de las cuentas oficiales ilustran cómo el asistencialismo se usa como propaganda oficial, usando un lenguaje emotivo en frases como “salud con amor y compromiso”, sugiriendo un esfuerzo coordinado para mejorar la imagen institucional o de algún funcionario de alto nivel.

Según el INEC (2025), las campañas estatales de salud aumentaron un 15% en 2024, coincidiendo con la crisis de seguridad de 2023-2024, cuando el estado de emergencia impulsó respuestas visibles con alto contenido emocional. Esta práctica, que remonta a los años 90 con líderes usando ayuda para ganar apoyo (Desarrollo i, 2021), se alinea con la retórica del gobierno u otra institución para contrarrestar críticas (The Washington Post, 2023). Sin embargo, esta propaganda puede distorsionar la percepción ciudadana, presentando el asistencialismo como solución definitiva en lugar de un complemento temporal.

14. Epílogo

La Constitución de 2008 establece un ideal de Estado social que choca con la realidad de un sistema debilitado por el populismo, la demagogia y las multicrisis; esta desconexión ha llevado a una parte de la población ecuatoriana a refugiarse en el asistencialismo.

Ahora bien, esa suplantación de las obligaciones estatales carece de métodos para la evaluación de objetivos cumplidos desde la perspectiva de la sostenibilidad o de resultados que reflejen que la inversión de recursos públicos haya sido usada efectivamente a favor de ciudadanos en situación de riesgo y no de protagonismo personal de funcionarios o promoción electoral ilegal.

Vale entonces preguntarse, aunque pueda parecer la injerencia de administración privada: ¿Quién está realizando cálculos del retorno social de las inversiones públicas? y al igual sucede con saber si los funcionarios tomadores de decisiones han revisado al detalle los informes de Costo Oportunidad de las opciones para solución de problemas sociales, considerando que “alguien” los elabora, aunque no esté contemplando en la ley y por tanto no sean vinculantes.

También es casi seguro que este tipo de trabajos administrativos tampoco se realizan para la elaboración leyes, lo que acentúa el populismo legislativo; práctica que también es extrapolable, principalmente, a las municipalidades por la carga de obligaciones que constitucionalmente tienen.

Y quizás lo escabroso de este tema es la manera en que para una gran parte de la población no ha sido posible evadir la trampa de la pobreza; es decir, al mecanismo cíclico y autorreforzante mediante el cual las personas, hogares o comunidades quedan atrapadas en condiciones de pobreza debido a la interacción de múltiples factores que limitan su movilidad socioeconómica, impidiendo que salgan de ella incluso con esfuerzo individual (Economipedia, 2022; Instituto Juan de Mariana, 2023)

Entonces, en respuesta a Daniela Mora es posible afirmar que la preferencia de un grupo de ecuatorianos por el asistencialismo refleja, en última instancia, la trampa de pobreza que atrapa a amplios sectores de la población, especialmente en zonas rurales donde el 52% vive en condiciones de necesidad. Y con pobreza es más fácil rentabilizar la imagen de un poder político semejante a la de un dios todo poderoso.

Por último, en la imagen pública el trabajo del CPCCS es invisible o se lo mira como inservible para la aportar en la solución de problemas sociales, pero debió ser la piedra de tope para evitar que el asistencialismo sea un lastre nacional. ¿Los consejeros de control social asumirán sus responsabilidades?

Última revisión: 23 de junio de 2025.

Referencias

  • Amezcua López, Isaac. Redes sociales y política, cómo influyen en el poder y la opinión pública. uic.mx (2025)
  • Constitución de la República del Ecuador (2008). https://pdba.georgetown.edu 
  • Cáritas Ecuador (2024). Memoria Anual 2022. https://www.caritasecuador.org 
  • La Teoría Garantista – Derecho Ecuador (s.f.). [fuente en línea].
  • Mejía Jairo - La «memecracia» alcanza su cénit en el primer mes de gobierno de Trump - swissinfo.ch – (2025)
  • Ministerio de Salud Pública (2025). https://www.salud.gob.ec 
  • Peralta Parra, Jorge. Simbolismo jurídico: una aproximación al populismo legislativo. https://www.redalyc.org/
  • "Health Promotion in Ecuador" (2023). https://scirp.org 
  • Wikipedia (2025, 17 de mayo). Ecuadorian conflict (2024–present). https://en.wikipedia.org 
  • The Washington Post (2023). Operación Metastasis. 
  • OPS (2022). Respuesta comunitaria en América Latina. 
  • "Democracia reflexiva y demagógica" – Derecho Ecuador (s.f.). https://derechoecuador.com
  • 66% de ecuatorianos trabaja en precariedad - bloomberglinea.com

Palabras clave

Estado social, garantismo, asistencialismo, derechos fundamentales, Ecuador, Constitución de 2008, populismo, demagogia, finanzas, inversión, criminalidad.

Agradecimientos

Gracias Daniela Mora. Su chispa inicial de 14 de junio de 2025 que encendió mi reflexión sobre el asistencialismo y el Estado social en Ecuador y fue lo que me llevó a descubrir los mundos de la gestión pública y, sobre todo, tener caminos más claros en mi percepción sobre las fallas y errores al momento de emitir mis criterios y juicios. Y claro por su autorización para usar su post en X.

Envío mis reconocimiento a Grok, allá en su éter digital, porque con sus recorridos rápidos y capacidades diseñadas lograron recabar textos para responder mis inquietudes y permitirme desarrollar otro tipo de lecturas como las que genera la inteligencia artificial como herramienta para optimizar tiempo. Y claro, por ser el lector 0.

Entre los dos me permitieron construir una obra, creo yo, con una visión, distinta fusionando la narración del ensayo clásico que trascienda lo académico actual, sin perder mi norte de periodista profesional.

Datos sobre el editor de la nota:

Cuenta X: @Zavala_Ra
Blog de Comentarios cortos: https://raulzavala.wordpress.com/
Blog de generalidades: https://lodijeron.wordpress.com/

Canal de vídeos: https://www.youtube.com/@RaulZavala 

5 de marzo de 2023

Entretelones de la "voluntad popular"

Los funcionarios no se mandan solos

El uso de la expresión "voluntad popular" es muy común en los ámbitos políticos y de la comunicación social, sin embargo un día descubrí que yo desconocía su significado y ocurrió cuando escuché un debate legislativo sobre supuestos delitos cometidos por el Presidente de Ecuador.

En definitiva me saltó la duda sobre su significado y argumentos de sustento, sea de datos y de relatos, o que sea una frase de uso común; Al rebuscar en mi memoria en ninguna de las clases o conferencias sobre política, leyes, periodismo, filosofía, marketing, historia, sociología y afines se habló de analizar o cuestionar la expresión "voluntad popular". Tal vez se vulgarizó y se convirtió en una frase hecha.


Entonces me puse a buscar, leer y reflexionar, me sorprendo cuando encuentro relatos sobre el uso de la expresión "voluntad popular" y descubro que es un mundo de ficción con final impredecible. Que se usa también como parte del discursos en las jugadas políticas y la propaganda. 

Mi primera lectura fue el detonante en mis pensamientos. "Nadie sabe donde está, quién es o quiénes son, pero es el recurso al que corren despavoridos los políticos, analíticos u opinólogos del siglo XXI." Es un párrafo del comentario Sobre el pueblo y la voluntad popular, de Junior Aguirre Gargona.

"Las grandes manifestaciones llevadas a cabo por lo general en lugares que refuercen la identidad del grupo son la evidencia palpable de que es la “voluntad popular” la que gime al unísono por las reformas, los cambios o la nulidad de un proyecto o bien de una ley que pretenda adoptar una nueva norma. No importa si esta es dictada desde un órgano con respaldo jurídico o internacional, si la marcha cuenta con ‘el pueblo’, eso quiere decir que es ‘la voluntad popular’ la que debe ser acatada sin importar las consecuencias negativas que esto traiga." asegura el columnista.

Y su texto termina con una aseveración lapidaria: "... no siempre quien dice representar al pueblo y conocer la voluntad popular tiene una idea de lo que habla… pero sí de lo que quiere." (Leer el artículo completo AQUÍ)

Pero no podía quedarme con un único argumento y en otro articulo leí: "Voluntad quiere decir la capacidad de desear, voluntad es simplemente querer algo. Popular, el genitivo “del pueblo”, señala de quién es la voluntad, enunciando que se trata de ese ente abstracto llamado pueblo." 

Es parte del análisis que hace Daniel Mercado y en el que se pregunta "¿Qué es la voluntad popular? Por una parte, se supone –en la democracia que conocemos— que ella se expresa aritméticamente por la mayoría en votos de una determinada opción a elegir. ¿Debemos asumir que la voluntad de los más es siempre la voluntad del pueblo?"

El artículo se titula ¿Qué es la voluntad popular? y en el desarrollo se responde con otra pregunta: "... porque aunque pudiéramos ponernos de acuerdo en quién o qué es el pueblo y lleguemos a convenir en qué es lo que ese pueblo quiere, queda una cuestión más importante ¿Es la voluntad popular una buena voluntad?" (Leer el artículo completo AQUÍ)

Otro aporte. "Pero el concepto de voluntad popular tiene una concepción mucho más amplia: incluye el conjunto de exigencias y de necesidades que afloran dentro de una sociedad y que no pueden interpretarse por completo sólo a la luz del voto político. Las sociedades occidentales, a pesar de la adopción de mecanismos de participación inspirados en el principio de la democracia, siguen registrando la existencia de una ruptura consistente entre la sociedad y el Estado. La lectura correcta de la voluntad popular es hoy más difícil, debido al acentuado pluralismo ideológico y cultural y a los fenómenos ligados a la complejidad social." (Leer completo en mercaba.org)

Hugo Rubén Calvó va hasta la parte comunicacional: "De cómo las palabras Voluntad y Popular se fueron gastando, enfermando (...) que en vez de elevarse como flechas de comunicación, caen como pesadas piedras..." 

Asegura además que "la voluntad popular está depositada en sus representantes, el tema es que ¿Quiénes son realmente nuestros representantes? Todavía hoy se discute si los escaños son del legislador, del partido del que es el dirigente o del gobierno local. Aunque para la lógica política es clara, la voluntad popular será lo que deba ser o no será nada."

Y finaliza su planteamiento citando a Julio Cortazar: "Palabras como patria, libertad y civilización saltan como conejos en todos sus discursos, en todos sus artículos periodísticos. Pero para ellos la patria es una plaza fuerte destinada por definición a menospreciar y a amenazar a cualquier otra patria que no esté dispuesta a marchar de su lado. Para ellos la libertad es su libertad, la de una minoría entronizada y todopoderosa, sostenida ciegamente por masas altamente masificadas. Para ellos la civilización es el estancamiento en un conformismo permanente, en una obediencia incondicional". (Leer el artículo completo AQUÍ)

Entre una y otra lectura me sorprendí y lo tomé como otra lección al conocer que "voluntad popular" fue la orientación para legislar durante la época medieval y que con el tiempo se fue alejando de los conceptos jurídicos. "¿Podía la costumbre definida como la voluntad tácita del pueblo abrogar una ley?"

Esta pregunta se la hace Paola Miceli en su ensayo "La costumbre en perspectiva histórica: desde el consensu populi a la voluntad popular; en expone que "Hoy nos interesa centrarnos en uno de los tópicos más frecuentes a la hora de abordar la cuestión del derecho consuetudinario en la Edad Media: el de la costumbre como derecho popular. Es moneda corriente entre los medievalistas considerar a la costumbre la expresión o la voz del pueblo."

En su análisis histórico - jurídico explica lo que es el “Derecho popular” del romanticismo nacionalista y en que también se incluye aspectos relacionados con el paradigma antropológico y la “cultura popular”, además leí que "Uno de los elementos intrínsecos a la definición medieval de la costumbre, la voluntas populi, ha servido de argumento sostén para aquellas miradas que ven en el derecho consuetudinario el reservorio auténtico de una memoria popular.

Este ensayo me resulto ilustrativo pero también complejo leer, sobre todo porque mis conocimientos en asuntos jurídicos son bastantes básicos y me toco poco a poco ir buscando definiciones para tener un panorama medianamente claro. (Descargar en PDF el ensayo de Paola Miceli AQUÍ)

Al menos pude tener una conclusión de ese esfuerzo: se que para usar la expresión voluntad popular se requiere de muchos argumentos legales, numéricos, históricos, políticos y sociológicos. 

Otro asunto que llamó mi atención fue la relación entre la expresión motivo de esta entrada y su relación la soberanía popular como poder constituyente, un ensayo de José M. Pérez Corti titulado: Ensayo sobre la voluntad popular y el derecho electoral. 

Y con ese documento di otro salto a otro escenario. "Particularmente entendemos que la voluntad popular es la heredera natural de la noción de soberanía popular, aunque ya desprendida de su carga dialéctica diferenciadora de la monarquía, y asumida en la actualidad como el numen* en el que necesariamente se sustentan la democracia y la república."

Pues sí, otro texto que me costó bastante esfuerzo entenderlo e ir descifrando los distintos párrafos, buscando explicaciones externas y contraponiendo lo que conocía en el ámbito electoral y lo que explica el ensayo. Entendí que en definitiva que no es lo mismo pueblo que votantes porque en algún momento los tratadistas necesitaron transformar en relato cultural en dato numérico y en un proceso para dilucidar la representación popular en el contexto de las atribuciones de quien aspira ser representante del pueblo.

También me quedó claro como para argumentar mis críticas cuando mencionó que los funcionarios no se mandan solos: Consecuencia de lo expuesto es que en el marco de un régimen representativo, el pueblo sólo delega el ejercicio de una parte de su soberanía popular. Con mayor precisión es aquella porción de soberanía que desde una perspectiva política hace viable el régimen democrático; la que desde el punto de vista jurídico es transmitida mediante un acto objetivo y complejo como lo es el proceso electoral; y finalmente aquella que desde un enfoque sociológico es delegada por la existencia de una adhesión social o sintonía común entre electores y elegidos. (Leer el ensayo completo en studocu.com)

Pero al llegar a este punto se que debo dar otro salto fundamental: las tendencias en redes sociales virtuales no son el reflejo de la voluntad popular; esta afirmación la hago con base en mis artículos: 

1. El libre pensamiento frente a la neo-inquisición - Lo que esta ocurriendo en las redes sociales es un panorama diverso y altamente complejo, pero que empieza a negar violentamente y hasta el punto de la denigración, en algunas instancias, los cuestionamientos a lo que se considera la base inamovible de una nueva sociedad perfecta y desconociendo algunas de las características implícitas del ser humano. (Leer AQUÍ

2. Estadísticas sociales Vs. Métricas digitales - En esta línea he mantenido la tesis de que en la actualidad una población rural no existe en el radar institucional si es que no tiene al menos un medio de comunicación social que genere tendencias y pueda ser captado por quienes generan las estadísticas mediáticas; en síntesis: los problemas sociales son invisibles en una población sin voz, por tanto para los funcionarios no es rentable políticamente solucionarlos. (Leer AQUÍ)

3.- "Team 40" aprovechó las debilidades de los periodistas - Una empresa clandestina israelí y que habría sido creada por ex miembros del Mossad, tenía operaciones de manipulación electoral en redes sociales para influir en decenas de elecciones en el mundo, sobre todo en África, pero también en otros casos en México y España, según el grupo de periodistas de investigación. (Leer AQUÍ)


A manera de recomendación

Así podría ir sumando argumento tras argumento como entretelones de la voluntad popular y podría ir generando criterios cuan péndulo; por tanto, bajo las actuales circunstancias lo mejor es desconfiar de quienes, bajo cualquier pretexto, usen esa expresión. Por ejemplo no titularía una nota así "La voluntad popular se expresó en las urnas".

Y esa recomendación se complementaría con tener precaución cuando los alcaldes aseguren en defensa de las obras públicas inconsultas, que ellos están en el cargo por mandato popular. Pero también cuando cualquier persona imponga su criterio esgrimiendo que es lo que el pueblo quiere.

Finalmente. La mayoría electoral no es el pueblo y el pueblo no son las masas que lanzan consignas en las redes sociales y en las plazas públicas.

(*) Expresión latina (númen –inis n.) que significa voluntad, mandato, providencia o inspiración divina. Se trata de un término de origen latino relacionado generalmente a una deidad o divinidad, en el sentido de fuerza, poder y voluntad. También solía utilizarse para referenciar a la deidad que inspira al poeta sus composiciones, con significado similar al que se le otorga a las musas inspiradoras. En ocasiones el Emperador fue denominado numen, puesto que en él residía el sumo poder. En sociología se utiliza para expresar la idea de un poder mágico de un objeto, particularmente referido a ideas dentro de la tradición occidental. En cualquiera de dichas acepciones, o en todas ellos, es que lo relacionamos con la democracia y con la república. (Tomado de Ensayo sobre la voluntad popular y el derecho electoral citado oportunamente.)

22 de julio de 2021

Burócratas en el paredón ¿culpables o inocentes?

En algún momento alguien nos hizo creer que la burocracia era unos de los grandes males nacionales en Ecuador, pero pocos hemos reflexionado sobre el proceso de administración de los recursos públicos, así como la gestión de personal y de relaciones laborales.

Un día se pusieron de moda las muy cacareadas “reingeniería de personal” en que los procesos bien podrían definirse como altamente técnicos y totalmente inhumanos. Empezamos a odiar a los burócratas y al mismo tiempo les exigimos una mayor responsabilidad.

Vamos, entonces, en un breve recorrido por esta forma de trabajo que lleva un estigma sobre sus hombros y que, en el marco de las actuales circunstancias, la sociedad ha creado mitos políticos convertidos en políticas públicas.

Y un primer punto de análisis esta en conocer cuál es la magnitud de este panorama altamente complejo, cito pocos ejemplos: el Gobierno de Ecuador debe administrar cerca de 32’000.000.000 dólares en un año (32 mil millones), está en la obligación de mantener operativos y regularizados cerca de 16.000 vehículos y maquinaria pesada, así como miles y miles de equipos tecnológicos, también custodiar cientos de edificios y otras infraestructuras estratégicas.

Se complica más el asunto por la obligación legal de la tramitología en unos casos necesaria y en otras incomprensible; por la dispersión y atomización de los recursos en todo el territorio nacional y en otros países donde están las distintas delegaciones diplomáticas y comerciales.

Segundo punto: definición. “El término burocracia es esencial en el estudio de la Administración pública. Se trata de un concepto polémico y nada pacífico que posee dos significados totalmente contrapuestos.” Lo asegura Carles Ramió en el portal administracionpublica.com.

A un lado el “sentido positivo vinculado a lograr la neutralidad, eficacia y eficiencia de las instituciones públicas que es atribuible a Max Weber. Por otra parte, una visión negativa y con connotaciones peyorativas tanto anteriores como posteriores a las aportaciones de Weber.” Y Ramio suma una cualificación: “Los inicios de este concepto tienen una connotación negativa tanto a nivel intelectual como popular”

Tras este planteamiento existe todo un mundo de análisis de insignes pensadores, por lo que para avanzar es necesario cruzar el puente entre lo teórico y la práctica diaria, de quienes de una u otra manera debemos convivir con los burócratas, bien sea por asuntos laborales, tramitológicos o familiares (casi todos tenemos un pariente cercano que está en ese mundo).

Otro planteamiento es el de David F. Camargo Hernández en su publicación “Funcionarios públicos: evolución y prospectiva” y la voy a usar causalmente en este comentario: “Por burocracia se entiende un sistema de gestión y administración racionalizado y de máxima eficiencia técnica.”

Por lo tanto, al mencionar sistema lo puedo estratificar en quienes toman las decisiones, en el personal que hace fluir la tramitología y aquellos que están en la parte operativa, bajo una perspectiva política cambiante y de gestión permanente; concluye en una instancia que en la administración pública no todos son burócratas.

Son operativos los choferes y comunicadores, los médicos y enfermeras, los profesores y guardias, los barrenderos y los inspectores, los albañiles y mecánicos, los conserjes y encargados de mantenimiento tecnológico, personal de ventanillas y atención a los ciudadanos, militares y policías, bomberos; son aquellos que (suena feo decirlo, pero necesario) simplemente cumplen órdenes.

Muy pocos trámites se cumplirían sin el trabajo de secretarias, planificadores, auditores, asistentes administrativos, contadores, asesores, jefes departamentales, abogados…  

Y están los burócratas de las instancias de quienes toman decisiones políticas: desde los presidentes de las cinco funciones del Estado, ministros y cargos de libre remoción, alcaldes y prefectos, presidentes de las juntas parroquiales, gerentes de las empresas públicas. Llegan a sus cargos por la tiranía del voto, una cuota de poder bien de manera ética o bien por una práctica de “favores políticos”.

Pero es necesario ir hasta una parte de la historia del Ecuador en cuanto a estudios de la burocracia y una es la que narra Cecilia Durán C. en su libro “Irrupción del sector burócrata en el Estado ecuatoriano: 1925 – 1944” con el que deja sentadas las bases de otro modelo de contratación de funcionarios, más de la perspectiva de compaginación ideológica que por características profesionales. Un mal que al parecer se ha heredado a través de la sucesión presidencial y de cambios en los gobiernos locales.

Hago un alto para una reflexión. Por tanto, desde la doctrina moral del utilitarismo, así como desde el sistema filosófico del objetivismo, me pregunto ¿Para qué sirve la burocracia?

Mi primera respuesta viene de Mateo Melgarejo, aquel mítico personaje interpretado por Cantinflas en la película “El ministro y yo”, cuando en una de las escenas lanza su discurso; para este caso es indispensable transcribir una parte:

“Sí señor, ustedes, tienen un concepto muy equivocado de lo que es la burocracia. Saben de donde proviene esa palabrita, buro del francés bureau, que en español quiere decir, escritorio y cracia del griego cratos que significa, poder. En otras palabras, es decir, ustedes, ejercen el poder desde los escritorios.”

“Pero no toda la culpa es de ustedes, no, si ustedes son buenas gentes. La culpa más bien es de sus superiores, de jefes como Usted y de muchos como Usted que son aves de paso, que no han sabido inculcar en los empleados públicos, el verdadero sentido de la burocracia y la responsabilidad que ésta encierra, porque las fallas en la administración frenan el desarrollo, el progreso, la democracia.” 

“¿Saben lo que es la democracia? el poder del pueblo por el pueblo y aunque ustedes también son pueblo, se olvidan de los que están ahí afuera, de los que esperan, de los que hacen cola como éstos, que también son pueblo; y que ellos dependen de ustedes, pero ustedes también dependen de ellos, porque ellos al pagar sus impuestos, sus contribuciones, están pagando los sueldos de todos ustedes. Sus vacaciones, sus servicios médicos y sus jubilaciones. En otras palabras, todos necesitamos de todos.”

Mi segunda respuesta está en lo que es mi vida diaria personal, cuando reviso las obligaciones para con mi vehículo, con los daños de casa, con el hacer cálculos para que no me falte el dinero, con los daños en mi vivienda, pagar mis deudas, comprar comida, hasta lo que es la limpieza general y ahorrar para imprevistos; aunque sean actividades rutinarias me percato que necesito mucho tiempo y dar seguimiento. 

Si eso me ocurre a mí, que manejo un presupuesto mensual de aproximadamente mil dólares y con limitados bienes, sin un mega marco regulatorio, y lo extrapolo a la administración pública con miles de vehículos, de computadoras, de trabajadores con relación de dependencia directa y ciento de millones de dólares de presupuesto, veo a decenas de personas trabajando en escritorios registrando cada uno de los movimientos de esos recursos físicos, tecnológicos, financieros y de administración de personal, porque la ley así lo dispone.

También miro la inmensurable cantidad de problemas que se generan en la prestación de servicios públicos, que exigen a la institucionalidad responder a miles de solicitudes por escrito, a reclamos verbales, a inconvenientes judiciales, a las regulaciones privadas, a las reacciones del control ciudadano, a la elaboración de informes sobre solución de inconvenientes, a la transparencia de la gestión… que no todo se cumpla es pauta para entrar en el campo de la corrupción.

La gestión pública se convirtió en sinónimo de ilegalidades, lo que abona a que el rechazo social a los funcionarios de todo nivel sea casi un juzgamiento para que desaparezca la base de la institucionalidad con la consigna de “súper obeso e inútil tamaño del Estado”, confundiendo Estado con Gobierno. 

Añado a este conjunto de pre-juicios sociales la expresión “sueldos dorados” y el valor en el mercado de los servicios que prestan los profesionales en cada una de las ramas profesionales, artesanales y del nivel de responsabilidades en el sector privado. Los funcionarios no son patriotas.

Pero este mundo ideal se rompe cuando irrumpe el crimen organizado, el narco, las insanas ambiciones en muchos de los burócratas y las propias fallas de un sistema ideado por humanos imperfectos apoyados por la inhumana tecnología; claro, también por el usufructo inmoral del mal llamado poder político.

E irremediablemente me viene a la memoria la realidad humana de la pelea moral entre el bien y el mal, con la ilustración que nos hace Oscar Wilde en “El retrato de Dorian Gray” con el que deja claro que en una misma persona cohabitan lo legal y lo ilegal, que la prevalencia de estos valores dependen de las ambiciones y las tendencias que tenemos hacia el crimen. 

De allí voy a la explicación más clara de este escenario la plantea Thomas J. DiLorenzo en su libro “Crimen organizado. El Estado: la verdad sin maquillaje” y en el que explica el cómo las fuerzas de los sindicatos, ONG y otras organizaciones de la sociedad civil (legales e ilegales), se convierten en extorsionadoras del gobierno y éste a su vez pasa de victima a victimario usando su inmensa capacidad propagandística para levantar cortinas de humo ante los graves problemas de corrupción.

También de la literatura traigo otro punto de análisis: 

“No me gustan los delincuentes que quebrantan las leyes –dije.

- ¿De qué otra clase puede haberlos?

- De los que hacen las leyes.

(Tomado de la novela “Gris de campaña” de Philip Kerr, que narra el trabajo del detective privado Bernhard "Bernie" Gunther)

Y así puede irse destrabando los nudos que existen en la evaluación de la burocracia y de cada uno podríamos hilvanar fino sobre la utilidad del trabajo de los funcionarios, lo cual nos llevaría a un interminable número de párrafos; pero en este punto se hace necesario dejar expuestas mis conclusiones y lo hago de una manera poco convencional:

1. ¿Cuál es el tamaño óptimo de la burocracia en cada una de las instituciones para que la administración de los bienes públicos sea eficiente?

2. ¿En qué momento el honrado funcionario se convierte en un delincuente o ya llega así al servicio público?

3. ¿Cómo podemos saber a ciencia cierta si es que desde la legislación se está abonando a la voluminosidad ineficiente de la burocracia en el sector público?

4. ¿Pueden los gobernantes cumplir con sus responsabilidades sin el apoyo de funcionarios de escritorio?

5. ¿Del total de funcionarios que tiene toda la institucionalidad cuáles son funcionarios útiles? ¿Cuáles tiene la cualidad de parásitos, cuáles también prestan servicios al crimen organizado?

6. ¿Existen cambios de personalidad cuando se es contratado por un gobierno?

7. ¿Cómo evidenciar a los burócratas que moral, legal y éticamente se mantiene limpios en la administración de los bienes y recursos públicos?

Y quedan pendientes las preguntas 8 y 9 relacionadas con la psiquis de los burócratas ante los estigmas sociales y el dilema moral en su trabajo cuando es invisible testigo de la corrupción.

Publicado originalmente en la 
edición impresa de "La Verdad"
No. 395 - junio de 2021

Otros artículos y ensayos publicados por el autor puede leer en "Sostiene Zavala Ra"







17 de mayo de 2020

La reventa, el emprendimiento y lucro en crisis

Hace más de un mes publiqué un tuit sobre “emprendimientos” que recibió una respuesta y se desarrolló una interesante conversación con Selene Vera; no tengo el gusto de conocerla personalmente pero ya hemos interactuado algunas ocasiones.

La medidas para contrarrestar los contagios impacto en la oferta y demanda.
Escribí aquel 9 de abril de 2020: Luego de leer algunos actos comerciales de insumos sanitarios concluyo que: "La reventa no es emprendimiento"; a lo cual Selene me aseguró que “Ni la especulación libre mercado, eso mata gente. Es necesario una fuerte intervención del Gobierno, el problema es que no se está dando y que la gente igual que la crítica.”


Con lo cual pasamos a un siguiente nivel:
A lo cual respondí: De una manera u otra siempre existe lucro de quienes comercian en medio del dolor, la guerra, las alegrías y los placeres, sean del sector público o privado u ONGs. Pero ¿Cuál es el límite en cada caso? y ¿cuándo se convertirá en un delito?
Muchas de las respuestas a esas dudas se fortalecen con este artículo, y es el otro camino que ya debemos empezar a transitar como ciudadanos. Demorarnos es políticamente peligroso. Respondí y adjunte el correspondiente enlace:
Selene: Hay que dejar de buscar salvadores y ver en el aparato estatal la vía para tener una mejor calidad de vida y un país de crecimiento. Siempre que haya una crisis, quien socorre es el Estado y no podemos seguir curando con baba ni los raspones ni las heridas más graves.

Por asuntos propios de Twitter dejamos la conversación para darle el nivel de entrada a mi blog y por tanto a lo indicado por Selene es pertinente asegurar que encargar nuestra calidad de vida al aparato estatal (pienso que se refiere al gubernamental), es quitarle a cada humano sus herramientas de producción con las consecuencias que esto trate.

Para abonar a esta conversación,entender la situación económica del Ecuador no pasa únicamente por analizar lo que diga el Gobierno, sino también por lo que nosotros los trabajadores podamos entender de cómo funciona el entorno de la oferta y la demanda laboral.

Esta entrada no está culminada porque espero, seguramente, un nuevo comentario de Selene...


29 de diciembre de 2018

Dudas sobre el control a los choferes del sector público


Siniestro de vehículo oficial ocurrido el miércoles
24 de octubre de 2018 en la vía Ventanas - Puebloviejo.

La reducción de víctimas por siniestros viales es un esfuerzo que pareciera no tiene resultados, los costos de este gran problema nacional son tan altos que sorprenderían a la sociedad.

En todo este complejo entramado que origina muertes, lesionados y daños, está una arista aún inexplorada: la disciplina vial que debe estar articulada con la seguridad laboral de cada uno de los trabajadores. ¿Cuánto les cuesta a las instituciones públicas y a la empresa privada los siniestros viales de sus trabajadores?

Por metodología tomemos un sector, el público. ¿De qué manera en los ministerios y en los gobiernos locales se impulsa el cumplimiento cabal de la ley de tránsito? ¿Cómo se controla que los vehículos oficiales estén en el marco de la normativa? ¿Quién verifica que los choferes, en calidad de funcionarios, estén capacitados y habilitados para conducir?

Las primeras respuestas pueden venir de una simple observación cuando vemos en calles y carreteras autos sin placas pero con logotipos de alguna institución pública, y no es extraño percatarse del su exceso de velocidad, cuando en esos vehículos se trasladan personas sin usar el cinturón de seguridad, cuando los automotores están desordenados en los parqueaderos de cada entidad. 

Foto captada en la vía 
Manta - Montecristi en Manabí
La normativa vigente obliga a que cada institución tenga un reglamento para el control de vehículos del sector público, con la disposición –entre otras- que los choferes deben contar con los puntos necesarios para realizar la actividad de conductor. ¿Existirá una evaluación integral de esta disposición? 

En todo este proyecto llamado “Pacto Nacional para la Seguridad Vial” los primeros en dar ejemplo visible, comprobado y comprobable son los choferes de vehículos del sector público, luego el resto de funcionarios que conducen sus autos particulares sujetos a un control como parte del sistema de salud y seguridad ocupacional, también de las respectivas unidades de gestión de riesgos.

¿Existen registros de los siniestros viales ocasionados por conductores de tanto gubernamentales como de los gobiernos autónomos?

Seguramente es hora que los controles a choferes y vehículos del sector público entren a una fase de evaluación integral, tal como se está haciendo al sistema de transportación de pasajeros. ¿Acaso existen privilegios viales para los funcionarios?

26 de diciembre de 2018

Crimen organizado y su infiltración en los gobiernos

A partir de una serie de acontecimientos ha puesto en duda la capacidad de las naciones sudamericanas para prever hechos que ponen en riesgo la seguridad tanto del Estado como de sus ciudadanos. Un grave problema que está relacionado con las llamadas guerras de 4ta. generación.

Una breve aproximación de este escenario, lo encontré en un documento preparado por Pavel Villamar*, dilecto amigo con el que he intercambiado opiniones relacionadas con la seguridad nacional y lo que está ocurriendo con las fuerzas militares y policiales.

Y antes de entrar un poco más al detalle de ese ensayo, bien vale mencionar que entre mis lecturas está el libro "Crimen organizado - El Estado: la verdad sin maquillaje" de Thomas J. DiLorenzo; en el entramado literario están las figuras delictivas asociadas a la gestión pública, la razón para centralización del Estado, la política monetaria como un negocio privado y la influencia de los sindicatos, pero en cada argumento a favor que explica el gobierno están los discursos patrióticos, de aparente defensa del ciudadano y sus herramientas de producción.

Extraigo del capítulo 37: La política económica de los sindicatos de empleados públicos. "Una de las razones más importantes por las que en los Estados Unidos tantos gobiernos municipales y de los Estados parecen estar en una permanente situación de crisis financiera -que lleva a sus políticos a estar continuamente tramando subidas ocultas de impuestos (y no tan ocultas)- es que prestan la mayor parte de lo que denominan "servicios públicos" mediante monopolios sindicales."

Es decir, que bien puede entenderse que la sociedad en general están en medio de dos fuerzas delincuenciales que se combaten mutuamente y que al mismo tiempo comparten "negocios". Esto a propósito de lo evidenciado con la llegada de alias "Guacho" a la palestra pública y las informaciones que supone - supuso - supondría lo que fue su captura y muerte, en que los estamentos del Gobierno estarían involucrados. "Fiscalía colombiana revela que gobierno de Ecuador no quiso negociar" (Reporte de Oromar Televisión)

Lo anterior como marco introductorio al ensayo de Pavel que tiene como título "Estudio prospectivo de una comunidad sudamericana de inteligencia" y en el que menciona las nuevas amenazas que tienen los países y sus gobiernos, lo que se conoce como la guerra irrestricta. Además, y de manera especial, establece la múltiples aristas del crimen organizado.

En este acápite bien deja establecido que el crimen organizado "tiene una arrolladora capacidad para corromper las instituciones estatales (...) el, crimen organizado, al corromper los organismos estatales pone en riesgo la gobernanza global".

Incluye el análisis los aspectos de la ciberdefensa considerada entre otras cosas como la "prevención y respuesta a cualquier acción cibernética contra los sistema de mando y control de la Defensa y del Estado".

Las comunidades de Inteligencia: logros
y errores. Clic para ampliar.
En el análisis de Pavel asegura que "Las nuevas amenazas no son fácilmente predecibles; varían; provienen de lugares insospechados y de personas aparentemente inofensivas; utilizan recursos civiles y militares; tienen orígenes diversos: sociales, económicos, nacionales, étnicos, culturales, religiosos."

Además: "Estas amenazas, de carácter transnacional, no pueden ser combatidas de manera aislada; requieren del concurso organizado, jerarquizado y debidamente administrado de los distintos servicios nacionales de Inteligencia."

Existe otra arista que tampoco puede quedarse sin mencionar: "La garantía de seguridad no debe ejercerse, 'pisoteando los derechos y las libertades ciudadanas', ni haciendo demandas políticas de 'Inteligencia a la carta'.

(*) Ref. Villamar Mendoza, Pavel. (2015). Estudio prospectivo hacia una Comunidad Samericana de Inteligencia. Ensayo. Quito: IAEN. Para descargar el documento completo en PDF. 

Mis conclusiones:

¿Cuál es el real crimen organizado que está afectando al Estado? ¿La amenaza externa o la existencia intestina de una quinta columna?

La propuesta de Pavel es oportuna pero que podría tener dos aristas de trabajo en la estrategia conocida como "Movimiento de tenaza", lo que supondría estructurar fuerzas supranacionales de mutuo apoyo. Pero ¿sería cada Gobierno capaz autorizar esa operación, a sabiendas que sería una especie de suicidio político y las consecuencias traerían desestabilización social? Quedaría, por supuesto, expuesta una intervención extranjera a la soberanía nacional.

Tomar la decisión presidencial de al menos dos naciones para iniciar una limpieza gubernamental, implicaría un extenso estudio a través del Field Anomaly Relaxation (anomalía de campo) con personal multidisciplinario altamente calificado y sin que esté contaminado, justamente, por el crimen organizado. 

En el 2015 ya había escrito sobre que no se entendía aún el alcance de la anticorrupción y también que "No se combate a la delincuencia con tramitología y burocracia".

Al terminar de escribir esta entrada queda como corolario que existe otro argumento para sostener que la lucha contra la corrupción esta perdida, al menos en Ecuador.

3 de diciembre de 2018

Periodismo y la trama a favor del Estado de propaganda

El problema del periodismo en Ecuador es que se desconoce la oferta y la demanda de información social. Tampoco se identifica el modelo de negocio en el que trabajan los periodistas, ni tampoco se distingue entre Derecho de Información de Libertad de Expresión.

Este inconveniente profesional nace con las imposiciones asambleísticas en la llamada Ley Orgánica de Comunicación, con la ninguna injerencia de los gremios y la poca capacidad de legislativa de cuando se la debatió y ahora que se quiere reformarla.

En unos anteriores comentarios (*) ya había vertido mi punto de vista a ese artilugio institucional - legal, que sirve para eliminar de la escena política y de la gestión pública a este trabajo que se realiza en algunos medios de comunicación social on line y off line.

En este proceso de reforma a la mencionada ley existen algunos "nudos" que no han podido ser destrabados por la cantidad de actores que podrían verse perjudicados, aunque los asambleístas digan que trabajan por el bienestar social.

Es necesario dejar claro que la única confrontación en este escenario es el tema periodístico que se hace en los medios de comunicación legalmente instituidos como empresas; el problema no abarca aspectos de los medios públicos, ni de los medios gubernamentales ni de lo que hacen los departamentos de comunicación en cada una de las instancias de administración pública, considerando las experiencias de los últimos 10 años.

En días anteriores a esta publicación hubo un comentario que desató una nueva polémica mediática cuando desde la presidencia de la Comisión que prepara el informe para segundo debate, se dijo que ”tiene que estar claro que, tanto quienes tengan un título profesional, como aquellos que tengan la experiencia suficiente para ser contratado, tengan las mismas garantías” (Click para revisar declaraciones)

Dicha aseveración despertó el rechazo de algunos periodistas y también cuestionamientos al hecho que no es necesario un título profesional para el ejercicio del Derecho a la Comunicación; en este ir y venir de comentarios ciudadanos, sí es posible advertir que la imagen del periodismo no es buena en el contexto social, salvo lo que hacen contados periodistas en medios de comunicación que emiten sus señales desde Quito o Guayaquil, sin considerar aquellos que están en provincias.

Las controversias están en el marco de la calidad del trabajo de lo que está publicado en los medios de comunicación social generalistas, en que muchas personas no distinguen lo que es un producto de reportería o periodístico, un comentario o un análisis; también se ha polemizado por los resultados de las escuelas / facultades de periodismo, aunque en las universidades las llamen "de Comunicación".

Argumento personal. Entonces cuál es mi posición la respecto y que la dejé clara en algunas reacciones en redes sociales virtuales -principalmente Twitter y luego en WhastApp-: La actual ley de comunicación debería ir al tacho de la basura porque es un mamotreto para cuidar las espaldas de los funcionarios. Y dos: convierte a la comunicación institucional pública en una arista de la desinformación. (Click para leer este tuit)

El problema del periodismo en Ecuador, desde mi perspectiva, está enmarcado en la incapacidad desde los periodistas para concretar aspectos técnicos relacionados con el objetivo social de nuestra profesión; en temas de adaptación a los nuevos modelos de comunicación y las neo estructuras políticas del poder público o el conocido Estado de propaganda.

Foto. El Universo. 14 de junio de 2013
En este marco es que las leyes y los parámetros las han impuesto los políticos, porque saben que es su mayor enemigo en la gestión pública; como parte de ese pensamiento ha sido su ignorancia sobre medios de comunicación social lo que también incide aunque de por medio está lo que se conoce como la maquina para triturar periodistas o la síntesis de una trama: mata al periodismo asfixiando a los medios de comunicación social privados.

Este análisis es en defensa del periodismo como actividad de contrapeso en un sistema democrático dominado por la institucionalidad pública, pero no es alegato a favor de periodistas y medios de comunicación social que, por sus prácticas cuestionables, han logrado que germine el antagonismo de los ciudadanos a esta práctica profesional.

Una de las voces de alerta ocurrió el 25 de junio de 2018, durante un discurso del entrevistador Carlos Vera Rodríguez en la Universidad Católica Santiago de Guayaquil, en uno de los párrafos cuenta: “… un semibeodo asambleísta Norman Wray, des ese grupo de jóvenes de Ruptura de los 25 que se vistieron de cambio para descubrirse luego como castristas, develó el plan -fue un plan- al votar por la nueva Constitución de Montecristi: proclamó que nos habían engañado, pues era necesario entrar a las entrañas del enemigo para destruirlo desde adentro.” (Click para leer el contenido completo)

Un aporte adicional. "Aquellos que tienen opiniones negativas sobre los medios de comunicación tienen menos probabilidades de detectar un titular falso y menos probabilidades de diferenciar entre noticias y opinión, pero tienen más confianza en su capacidad para encontrar la información que necesitan." Esta afirmación está publicada en el portal de la Red Internacional de Periodistas bajo el titular: A más odio contra los medios, menos capacidad de lectura. (Click para acceder al informe)

Preocupa en esta instancia del análisis legislativo que no se haya mencionado, al menos públicamente, la situación legal de la comunicación institucional, de la responsabilidad que debe observarse en los llamados medios públicos y su insana competencia con las empresas privadas que están en esa misma línea.

Intranquiliza, también, el hecho que no exista un estudio del mercado de la comunicación social que pueda ser sustento de la comisión legislativa y que no se distingan los diferentes modelos de gestión y de negocios propios de cada tipo de medios de comunicación; nunca puede asumirse como iguales a la radio, a la televisión o diarios, tampoco a las publicaciones especializadas o periódicas, o de los medios virtuales nativos.

Por último. Las reformas a la Ley Orgánica de Comunicación no arreglarán ni el problema del periodismo ni de los medios de comunicación, ni tampoco será una herramienta para defender el derecho a la comunicación y la información de la que, se suponen, goza cada ciudadano. Lo que salga de la Asamblea Nacional no será nada más que otro parapeto para mantener ocultas las anomalías de la gestión pública y mermar la credibilidad del buen periodismo.

Foto: ecuadoraldia.com.ec. 6 de junio de 2018
Dato de coyuntura. En la Comisión de Derechos Colectivos de la Asamblea Nacional se aseguró que se han recibido más de 500 observaciones a las reformas al mentado cuerpo legal; quien preside ese espacio es Jorge Corozo, de las filas de Alianza PAIS; le acompañan: Marcela Holguín, Guadalupe Salazar, Carlos Cambala, César Carrión, José Chalá, Carmen García, Jaime Olivo, Jeannine Cruz y Tito Puanchir.

Otras voces. Me tomo la licencia metodológica de incluir otros comentarios vertidos en Twitter:

@osmanreneo: Según lo expresado por Jorge Corozo llego a la conclusión de que si sé poner inyecciones ya puedo ejercer como médico. ¡Bravo! Calidad de legisladores que tenemos en nuestro país.

@joselevelasquez; La universidad entrega conocimientos y herramientas para competir con ventaja en el mercado laboral. Pero el título no garantiza ni el criterio editorial, ni la integridad ni el compromiso. Muchos de los mejores periodistas que conozco estudiaron otra carrera. No se confundan.

@hreyesaguinaga: O sea la producción de noticias para su difusión masiva puede ser hecha por cualquiera??..cierren entonces las Escuelas y Facultades de Comunicación y Periodismo!!..Vivan las fake news..y los rumores...y los chismes..viva el libertinaje total en la comunicación!!

@Alfachackra: La carrera de periodismo debe desaparecer para siempre... Las facultades de periodismo se han vuelto en casonas emisoras de títulos fofos con "licenciados" que no pueden redactar dos párrafos coherentes...

@AlberdianoArg: Mas de 1 año tuvieron los periodistas para prepararse, leer y estudiar de q trataba el G20 y los invitaos, obvio no hicieron nada y entonces se quedan en la superficialidad de los operativos de seguridad y los aparatos que traen los invitados y los vestidos de las primeras damas.

@estebanavila: He tenido pasantes que estaban estudiando maestría -sí, maestría- que no sabían armar un suelto de nota. El periodismo no está en las aulas, está en la vida, los libros, los viajes, las charlas.

@StefyCuberoV: No solamente en la carrera de periodismo pasa eso, sino en muchas otras y no por eso se piensa cerrar ingenierías u otras carreras. La mediocridad es de cada persona, no característica de una carrera. No por la incapacidad de unos tenemos que pagar todos

@romoced: Se está creando una brecha entre profesionalización y demandas del mundo del mañana. No hay ninguna profesión que salga indemne. Si usted es periodista no pida que se respete su "cartón" y prepárese para los retos del próximo decenio (IA, algoritmos, fake news, digitalización).

@CarlaMaldonadoP:  Seguimos con la discusión! El periodismo es una vocación! Mis colegas de la prensa extranjera en Milán no estudiaron periodismo. Eran economistas, politólogos, abogados, expertos en política internacional. Todos escribían para medios de Europa y de Estados Unidos.

@christianzr: Creo que no se necesita título académico específico para ejercer el periodismo, el oficio no se defiende con el título, pero si  con respeto a las normas, la transparencia y la búsqueda de la verdad, espero que la #Asamblea acabe con el art 42 de la #LOC

@dnseter: Yo no tengo licencia de conducir pero acogiéndome a las palabras del honorable asambleísta Corozo, cuando los de la ATM me pidan documentos, pues les diré que mi experiencia me avala conducir un vehículo sin necesidad de tener una licencia.

@omarslopezarce: No se escandalicen porque un periodista no tenga título. Si es malo, se lo deja de ver, de escuchar o de leer. Que no se necesite título para ejercer esa profesión, no significa que los medios estarán obligados a contratar gente no titulada. Solo se deja abierta la discreción.

@asesorjuridic: Si para algunas personas el periodismo no requiere de carrera a ser reconocida de forma titulada, significa que todos somos periodistas por tomar fotos, comentar y criticar? #Ecuador

@sjverar: Ok, el problema es con la ley y todo lo que esta causa por nefasta. Pero no avanzamos en la evolución del periodismo, no analizamos cómo hacerlo mejor, sino simplemente que todos puedan hacerlo. No distinguimos si de opinión o no.

(*) Mis otros comentarios sobre periodismo: