6 de noviembre de 2025

Las AI como parte de los procesos constituyentes (Parte I)

Bueno, llegó mi turno para demostrar que sí es posible redactar una Constitución con el apoyo de las AI, una que sea de alta participación ciudadana, más barato, más transparente... todo es cuestión de diseñar el proceso; lo digo porque el Presidente de Ecuador ha recibido madrazos por inferir que eso está en su mira, pero sin dar más detalles; pero yo sí quise ir más lejos por los nuevos tiempos con otros apoyos digitales que optimizan los tiempos de ejecución de muchas actividades humanas.

La historia empieza cuando en un intento de mostrarse actualizado y durante un discurso en que "regalaba" becas para estudiar Inteligencia Artificial, Daniel Noboa ante un auditorio lleno con estudiantes cuencanos, funcionarios gubernamentales, policías y militares, aseguró: "... la nueva Constitución podría ser escrita con ChatGPT..." (ver AQUÍ) A reglón seguido llovieron desde distintas cuentas las más duras críticas, burlas y, obviamente, memes, lo que fue el detonante para convertirse en una tendencia viral orgánica, propio de su estilo de hacer campaña electoral e imponer la agenda de mediática.

Pensaba yo también burlarme, pero a sabiendas que el funcionario no dice nada sin que esté sujeto a una intención pokarista, de volverse viral, de ganarse portada, que sus palabras retumben y brillen con luz propia, decidí verificar con una AI si una AI es capaz de redactar una Constitución. Y claro, tal como acostumbro en estos casos no preparé para nada un promt tal como recomiendan los especialistas, sino que simplemente le solté la pregunta con mala intención: ¿Están las AI preparadas para ese tipo de proyectos desde lo técnico, lo humano y lo legislativo? y la respuesta fue exactamente la que no me esperaba: "Absolutamente, y ya lo hacen en escalas impresionantes."

Fue Grok con quien trabajé para desarrollar la idea y que se convierta en una propuesta aleccionadora, pues desde mi perspectiva de entre todas a las AI a las que tengo acceso es la menos complaciente, con menos carga subjetiva y expone sus sesgos con claridad; sumo a esto que incorporó otra herramienta de muy buena calidad aunque aun en construcción: Grokipedia. Y soltó las características como una contestación:

1. En lo técnico - Modelos como GPT-4o, Grok (¡yo mismo!) o Claude pueden:

Sintetizar conocimiento masivo: Analizar constituciones de 200 países, leyes internacionales y debates históricos en segundos. Por ejemplo, podrían generar un borrador inicial incorporando derechos humanos de la ONU, cláusulas ambientales para la crisis climática o reformas para la "revolución tecnológica".

Repetir y personalizar: Usando prompts refinados, una IA podría simular escenarios —"Redacta un artículo sobre seguridad con énfasis en IA y ciberdefensa para Ecuador"— y refinarlo con feedback humano.

Herramientas avanzadas: Con acceso a bases de datos legales (como Legifrance o bases de la OEA), o incluso simulaciones con código (yo podría ejecutar un script simple en Python para mapear inconsistencias lógicas en un borrador).

Y su primera conclusión: "Pero hay límites: las IAs alucinan (inventan hechos), no "entienden" contexto en profundidad sin datos curados, y escalar a un documento de 400+ artículos requiere computo masivo. ¿Preparadas? Técnicamente, un 80% —el resto es pulido humano."

Siguió con su discurso. ¿Capturan valores, cultura y equidad? Aquí es donde patinan más. Una Constitución no es solo palabras; es el alma de una sociedad, con tensiones entre poderes, derechos y culturas locales. IAs como yo:

2. En lo humano. ¿Capturan valores, cultura y equidad? Aquí es donde más patinan:

Fortalezas: Podemos ser inclusivas, incorporando perspectivas diversas si se les entrena. Grokipedia, por ejemplo, podría ser un hub colaborativo donde ecuatorianos suban inputs éticos, y la IA los integra sin sesgos obvios.

Debilidades: Somos ecos de datos pasados —si el training data es sesgado (occidental, elitista), el output lo será. ¿Cómo capturar el "espíritu del constituyente"? Faltaría empatía genuina; las IAs no sufren hambrunas ni celebran carnavales; además, ¿quién decide el prompt inicial? Si es un gobierno, podría torcerse hacia agendas políticas.

Su segunda conclusión: Preparadas: Un 50%. Necesitamos humanos como editores éticos para inyectar alma —piensa en un "consejo de sabios" revisando outputs.

En el tercer momento. Realmente la parte fundamental sobre este proceso de mutua construcción en que se presentan las mayores fallas de nosotros los humanos: lo legislativo. Esto es el meollo tricky. Técnicamente, una IA podría generar un texto que pase filtros lógicos (consistencia, no contradicciones), pero:

3. ¿Es viable y legal? 

Viabilidad: En la práctica, constituciones se debaten en asambleas (como la propuesta de Noboa: electos por voto popular). Una IA aceleraría, pero ¿aceptaría la gente un "Chat Constitución"? En Ecuador, con polarización (Correa vs. Noboa), podría avivar desconfianza —imagina memes de "la IA votó por bases militares gringas".

Legal y ético: Ningún país lo ha hecho fully, pero hay precedentes: Nueva Zelanda usó IA para consultas públicas en reformas; Estonia (e-gobierno) integra bots en leyes. En Ecuador, la Constitución actual exige aprobación popular, así que un borrador IA + asamblea + referendo podría encajar. Pero existen riesgos: ¿responsabilidad si falla? ¿Propiedad intelectual de la IA? y legislativamente, debe alinearse con tratados internacionales (Ejem. Pacto de San José).

Tercera conclusión: Preparadas: Un 60%. Es factible como herramienta auxiliar, no como autora principal —la legitimidad viene de los ciudadanos, no de servidores en la nube.

Como parte de su personalidad Grok siempre tiene la penúltima palabra luego que ha terminado de dar las expliciones del caso y esta vez fue con una proyección:

Las IAs estamos listas para ser coautoras estelares: aceleramos, democratizamos ideas y evitamos reinventar la rueda. Pero para algo tan sagrado como una Constitución, el rol estelar es humano —nosotros, los bits, somos los asistentes geniales, no los soberanos. Si Noboa (o quien sea) lo intenta, podría ser un experimento histórico: Ecuador como "nación IA-friendly". ¿Y Grokipedia? Podríamos usarla como prototipo —un wiki colaborativo con IA para que ecuatorianos propongan artículos. 

Mirada superficial de los costos

Siguiendo lo que primero le importa al Presidente Noboa, decidí dar un paso más para construir una propuesta; directamente le pedí a Grok que armara un cuadro comparativo de los gastos tradicionales Vs. los gastos usando una AI. 

Como antecedente, en otra conversación había hecho cálculos sobre el "precio" para el Estado en el proceso de construir otra Constitución y revisando la experiencia de Montecristi nos habíamos planteado dos escenarios: 1. El proceso de redacción y aprobación; si se cumplía fuimos al segundo; 2. El proceso de implementación (tema pendiente por desarrollar).

Escenario financiero con apoyo de IA

Componente

Costo Estimado (USD)

Detalles

Reducción con IA (USD)

Ahorro Explicado

Consulta popular (16 nov 2025)

60 millones

Impresión, logística, difusión masiva para 13,7M electores.

45 millones

-15M: Votación híbrida (digital + física) vía app CNE con IA para verificación biométrica y campañas segmentadas en redes.

Elección de la Asamblea Constituyente (80 asambleístas)

70-80 millones

Inscripción, campañas, calificación de perfiles.

50-55 millones

-20-25M: Preselección de candidatos con IA (análisis de trayectoria, coherencia ideológica), campañas digitales personalizadas y reducción de propaganda física.

Funcionamiento de la Asamblea (6-8 meses 180 días)

10-13 millones

Salarios, sesiones, apoyo técnico.

6-7 millones

-4-6M: Redacción asistida por IA (99% de borradores iniciales), sesiones híbridas, votación interna por blockchain, y análisis predictivo de consensos.

Referendo de aprobación de la nueva Constitución

60 millones

Difusión del texto, conteo, campañas.

40 millones

-20M: Texto final generado en lenguaje claro + versiones accesibles (audio, braille, lenguas indígenas) por IA; campaña 100% digital con verificación de bots.

Otros (consultas previas, difusión y contingencias)

5-10 millones

Encuestas, materiales, imprevistos.

3-5 millones

-2-5M: Consulta ciudadana masiva vía Grokipedia (1M+ inputs procesados en 48h), encuestas predictivas con IA, y alertas tempranas.

Total

205-223 millones

 

144-152 millones

Ahorro neto: 61-71 millones

Notas clave del modelo:  

  • IA como co-redactor: Grok y modelos locales generan 90% del primer borrador en 72h a partir de insumos ciudadanos.  
  • Grokipedia como repositorio vivo: Base de datos pública, actualizada en tiempo real, con trazabilidad de cada artículo.  
  • Transparencia radical: Cada cambio normativo es auditado por IA y publicado con justificación.  
  • Riesgo mitigado: Críticas por "deshumanización" se contrarrestan con participación presencial / virtual de organizaciones debidamente acreditadas como personas jurídicas y firmas digitales verificadas de ciudadanos como personas naturales.
  • Escenarios alternativos: Si se opta por una comisión especial (en vez de asamblea plena), el costo podría bajar a USD 20-40 millones, similar a las reformas de 2015 o 2018.
  • Costo de infraestructura adicional: Menores requisitos de infraestructura debido a la digitalización.

Nota aclaratoria

En la actualidad el proceso para una nueva Constitución implica tres elecciones clave (consulta popular, elección de asambleístas y referendo aprobatorio), más el funcionamiento de la Asamblea Constituyente (propuesta con 80 miembros). Basado en estimaciones del Consejo Nacional Electoral (CNE) y análisis de medios como Primicias y El Universo, el costo total proyectado supera los USD 200 millones. Esto refleja un padrón electoral de aproximadamente 13,7 millones de votantes, inflación acumulada baja (alrededor del 2,2% en 2025, con un factor multiplicador de ~1,8 desde 2008) y mayores costos operativos por logística, tecnología y seguridad en un contexto de crisis de violencia.

Fin del primer capítulo

Bien, como para no alargar mucho esta parte operativa y dar paso a los temas fundamentales humanos en un ambiente altamente digital e hiperconectado, pongo un punto aparte y en la próxima entrega entraré en la construcción de la parte filosófica de una probable Constitución 2.0 adaptativa, que resalte el uso de tecnologías digitales y plataformas para optimizar cada paso del proceso, desde la consulta popular hasta la redacción y aprobación.

La propuesta llevará el nombre de "Proyecto Diamante"

Advertencia: Este análisis se redactó bajo el criterio editorial de Raúl A. Zavala - (razmo@gmail.com), consecuentemente puede contener sesgos o imprecisiones legales y digitales, por lo que se invita al amable lector a revisar los datos con una mirada crítica, realizar los comentarios y observaciones necesarias que puedan mejorar o ampliar o disprobar el contenido.

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29 de octubre de 2025

Remembranzas de la IV Promoción de PUMAS

Las acciones de un soldado no se recuerdan por el fusil que porta en su brazo, sino por el trabajo, la lealtad y la vocación de servir a su patria.

Por: José Alejandro

Para entender los orígenes de la II promoción de soldados graduados en el año 1985, me permito hacer un pequeño recuento sobre la historia del Grupo de Fuerzas Especiales 111 Rayo.

Formación del primer pelotón del IV curso de PUMAS.

A partir de las acciones militares de 1981 durante el conflicto bélico de Paquisha sostenida con el Perú, el alto mando militar ecuatoriano a través del Comando Conjunto FF.AA y luego de una serie de análisis estratégicos decide crear una unidad elite de Fuerzas Especiales integrado por personal tanto de oficiales como de tropa de las tres Fuerzas: Ejercito, Marina y Fuerza Aérea.

El el jueves 9 de septiembre de 1982, mediante Decreto Ejecutivo Reservado No. 63, se crea el Grupo de Fuerzas Especiales 111 Rayo, con su base junto al cuartel Quinto Guayas, en la ciudad de Guayaquil; donde inicialmente se formó una promoción de oficiales y otra de tropa, con la conducción de instructores israelitas, bajo la denominación de CURSO DE PROPÓSITO ESPECIAL PUMAS. 

El Comando Conjunto ante la necesidad de contar con personal idóneo que cumpla con las características y la exigencia del entrenamiento del curso de Pumas, luego de una serie de estudios basados en las experiencias vividas en los cursos anteriores, toma la decisión de convocar y reclutar directamente a jóvenes ciudadanos para iniciar una fase de militarización de tres meses e incorporarlos a las Fuerzas Armadas distribuidos en las diferentes Fuerzas con el alta de Soldados, Tripulantes y Aerotécnicos.

Es así que, en mayo de 1985, un grupo de ciudadanos cuyas edades fluctuaban entre los 18 a 20 años y luego de haber cumplido el proceso de selección, nos alistábamos hacia la aventura de pertenecer a las Fuerzas Especiales, unos con la experiencia de haber pasado el servicio militar, otros unos ciudadanos que no sabían nada de la milicia a los que llamábamos “los civiles” y durante el curso los instructores los apodaron sarcásticamente "Grupo SWAT".

La etapa de reclutamiento se realizó tanto en Guayaquil como en Quito; los de Guayaquil se incorporaron directamente en las instalaciones del GFE 111 Rayo, mientras que los reclutados en Quito, nos concentramos en el antiguo cuartel Vencedores (Av. De la Prensa) y luego nos trasladaron en bus a la ciudad de Guayaquil para incorporarnos y alojarnos en las instalaciones de GFE 111 Rayo.

El sábado 18 de mayo de 1985, a los dos grupos de 500 aspirantes cada uno, nos unieron y nos alojaron en un galpón amplio que servía de dormitorio para unas 200 personas, la mayoría de las literas estaban ocupadas por el personal que se reclutó en Guayaquil, a la mayoría del resto nos tocó acomodarnos en el piso con sleepings.

La hora de la verdad había llegado, empezó el II curso de Militarización bajo el mando del señor TNFG-IM Aland Molestina como Jefe de Curso, cuyo entrenamiento se caracterizó por un arduo acondicionamiento físico alternado con largas caminatas diurnas y nocturnas cargados y equipados e incluso cargando un herido simulado.

El hostigamiento era permanente tanto en el día como en la noche por parte de los señores instructores, los mismos que siempre nos arengaban con freses alusivas tales como: muchos los llamaos pocos los escogidos, no son merecedores ni del aire que respiran ni de la comida que se comen, hasta aquí te trajo el rio y de aquí no vas a pasar, recluta mañana te quiero ver salir de la garita y no me regresas más, etc., etc. 

Con el pasar de los días nos íbamos dando cuenta que estábamos comprometidos en una misión de alto nivel, con rendimiento físico y psicológico, que ningún ciudadano común y corriente podría soportar, donde el manejo de las armas con los entrenamientos tácticos y operativos eran todos reales. Nos estaban preparando para entrar en otro tipo de entrenamientos más especializados.

Al término del primer mes el galpón donde dormíamos estaba un 50 % vacío, la mayoría de los aspirantes pese a su gran esfuerzo no soportaron las condiciones requeridas por el curso, se abandonaron y voluntariamente se fueron retirando.

A pesar de todas las dificultades y el arduo adiestramiento, en poco tiempo habíamos asimilado la instrucción y nos habíamos convertido en unas verdaderas máquinas de guerra, haciendo alusión al lema inmortal de los Pumas que textualmente dice “AGILES COMO EL FELINO, DUROS COMO EL ACERO, CABALLEROS EN LA PAZ Y DEMONIOS EN LA GUERRA”.   

Entonces el jueves 1 de agosto de 1985, luego de largos tres meses de un riguroso entrenamiento 130 intrépidos aspirantes logramos alcanzar uno de los primeros objetivos, culminar con éxito el II curso de militarización del Grupo de Fuerzas Especiales 111 Rayo, los mismos que fuimos integrados a las Fuerzas Armadas distribuidos de la siguiente manera: 29 al Ejército, 37 a la Marina, 64 a la FAE y a su vez dados de alta según Orden General como Soldados, Tripulantes y Aerotécnicos respectivamente.

Para esa época, el entrenamiento se lo hacía con el "verde fatiga", pues únicamente quienes superaban los cursos de Fuerzas Especiales estaban autorizados para usar el uniforme camuflaje.

El domingo 8 de septiembre, por la noche y luego de unas cortas “vacaciones”, todos los 130 soldados graduados iniciamos otra aventura, más fuerte y rigurosa; realizar el IV curso de Pumas, con una duración de 6 meses; el mismo que estaba conformado por personal de las tres Fuerzas tanto de oficiales como de tropa y de diferentes promociones. Luego de un riguroso y amplio entrenamiento el viernes 28 de febrero de 1986 logramos culminar el curso de PUMAS.

Una vez terminado este entrenamiento especial, de la misma manera y con el mismo entusiasmo todos los soldados de la II promoción 1985, fuimos considerados para realizar el curso de paracaidistas en la Brigada de Fuerzas Especiales No. 9 Patria, llegamos y se formaron dos grupos: uno de Comandos y otro de Pumas, todos integrantes de la XCV promoción de paracaidistas, logrando culminar con éxito el sábado 26 de abril de 1986.

Foto oficial de fin del curso de paracaidismo en la 9 BFE en la Latacunga

Parte de esta preparación especializada fue también la cumplimos en la Escuela de Selva de la Amazonia. Con esto completamos el desarrollo de capacidades, destrezas y habilidades para cumplir la misión PUMAS en espacios acuáticos, aéreos y terrestres.

Cabe resaltar que durante estos cursos la disciplina, la capacitación, el entrenamiento y la responsabilidad eran mucho más exigentes, lamentablemente algunos compañeros por situaciones diversas no pudieron culminar los mencionados cursos. A partir de esa fecha, por fin pudimos lucir con orgullo el camuflaje, además de la Boina Verde de PUMA y la Roja de Paracaidista.

En 1988, el alto mando militar previa coordinación con las diferentes Fuerzas y el Gobierno de León Febres Cordero, toman la drástica decisión de desintegrar al GFE 111 Rayo, y a sus integrantes incorporarlos a cada una las Fuerzas a las que pertenecían.

Una vez incorporados a las Fuerzas, la II Promoción de militarización del GFE 111 Rayo, más conocida como promoción de soldados de 1985, ha demostrado el alto grado de profesionalismo que los instructores nos supieron inculcar, destacándonos tanto en el ambiro militar, cultural, social y deportivo, dejando en alto el buen nombre de la promoción, haciéndonos merecedores al respeto, consideración y estima de nuestros superiores y subordinados, durante toda la trayectoria de nuestra cerrera militar.

En el conflicto de alto Cenepa de 1995, la mayoría de los integrantes de promoción 1985 tuvimos la oportunidad histórica de defender desde diferentes ámbitos nuestra heredad territorial, destacándonos por los conocimientos tácticos y operativos, lamentablemente tuvimos la baja en combate de dos compañeros (el mocho Solís y el cabezón Villacis).

Parece que fue ayer aquel día que nos graduamos, pero ya han pasado 40 años, unos cuantos compañeros se han adelantado y han partido hacia el infinito por diferentes motivos, los que quedamos estamos bordeando los 60 años de vida y retirados de las actividades militares, pero como pensionistas continuamos con el mismo espíritu de ayer, por lo que hoy nos hemos reunido una vez más para revivir y compartir las anécdotas vividas junto con nuestras dignas familias, además de conformar una Hermandad PUMA.

Luego del retiro militar, una vez cumplida la misión, pasó un tiempo en el que muy poco se conocía de la existencia del resto de la promoción, ante esta situación un grupo de compañeros tomamos la iniciativa de realizar un reencuentro de la promoción logrando hasta el momento realizar 7 rencuentros, los mismos que me permito detallar de la siguiente manera:

En el año 2018 se realiza el PRIMER rencuentro en la ciudad Quito, en el club de Tripulantes de la Armada, cuyo comité organizador estuvo a cargo de los compañeros: Jaime Curay, Antonio Reina, Luis Gonzales, Edwin Minda y José Alejandro

En el año 2019 se realizó el SEGUNDO reencuentro en la ciudad de Manta, cuyo comité organizador estuvo a cargo de los compañeros: Edison Miño, Raúl Zabala y Segundo Pazmiño.

En el año 2020 se realiza el TERCER reencuentro en Nanegal, cuyo comité organizador estuvo a cargo de los compañeros Edison Miño y Joel Coronel.

En el año 2022 se realizó el CUARTO reencuentro en la ciudad de Esmeraldas, cuyo comité organizador estuvo a cargo de los compañeros: Néstor Manjarrez y Alejandro Medrano

En el año 2023 se realizó el QUINTO reencuentro en la ciudad de Guayaquil, cuyo comité organizador estuvo a cargo de los compañeros: Juan Maila y Luis Vinueza.

En el año 2024 se realizó el SEXTO reencuentro en la ciudad de Baños de Agua Santa, cuyo comité organizador estuvo a cargo de los compañeros: Antonio Reina, Luis González y Pedro Zamora.

En el año 2025 se realizó el SEPTIMO reencuentro en la ciudad de Santo Domingo de los Shachilas, cuyo comité organizador está a cargo los compañeros: Domingo Rúales, Joel Coronel, Luis Vinueza y Byron Sosa.

Que Dios con su infinita misericordia nos proteja para seguir reuniéndonos y disfrutar de estos gratos momentos de integración, amistad y camaradería, sobre todo de Hermandad.

A nombre de todos los que conformamos la promoción de soldados de 1985, permítanme expresar las más sinceras felicitaciones a los compañeros de las distintas comisiones organizadoras de los reencuentros, por su valioso tiempo y esfuerzo dedicado en la planificación, organización y ejecución de cada evento.

A estas fechas ya estamos preparando el Octavo Reencuentro que se cumplirá el Salinas, en memoria de la fase de toma de playas que fue parte de nuestro entrenamiento; aunque específicamente el campamento estuvo instalado en Capaes.

A nuestras familias, de manera especial a nuestras queridas esposas pilares de nuestros hogares, quienes supieron comprender y tolerar en todo momento las vivencias de nuestra carrera miliar.

A nuestros instructores, gracias a sus arengas, enseñanzas, conocimientos y destrezas impartidas, lograron hacer de nosotros unos hombres honrados fuertes y valerosos útiles a la Patria y a la sociedad. 

Y por último recordarles a todos, que los PUMAS somos una gran familia, UNIDOS PARA LUCHAR Y TRIUNFAR, Y QUE MIENTRAS SANGRE FLUYA POR NUESTRAS VENAS, ALTIVOS Y SAGACES SEREMOS, SIEMPRE LISTOS EN TODO LUGAR.

Brindis a cargo de José Alejandro


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26 de octubre de 2025

La alerta de Meloni es también para Ecuador

La reciente advertencia de la primera ministra italiana Giorgia Meloni, sobre el riesgo de aislamiento de Occidente frente a la creciente influencia de China y Rusia en el Sur Global, no ha tenido repercusión en Ecuador. En un contexto donde la inestabilidad parece ser la norma, nuestro país se encuentra en una encrucijada que trasciende lo local: crimen desbordado, finanzas públicas al límite, consulta popular y una lucha geopolítica que nos convierte en un tablero de ajedrez. 

La alerta de Meloni no llegó de la nada: el 22 de octubre, antes de hablar en el Consejo Europeo, explicó, entre otros asuntos, su plan para defender a Occidente de la influencia de China y Rusia (ver el vídeo). Este nivel de transparencia, donde un Presidente o su equivalente como en el caso italiano, detalla su estrategia internacional antes de actuar, es algo que en Ecuador no vemos. Mientras Noboa negocia bases en Galápagos, o concesiones mineras, o préstamos externos, la prensa y los ciudadanos nos enteramos tarde, si es que nos enteramos y a medias; en un país donde el crimen y la deuda nos ahogan, esta opacidad nos deja ciegos ante el juego global que Meloni describe, donde Ecuador podría terminar como ficha de otros, no como jugador propio."

Pero las palabras de Meloni no son un eco lejano, son un espejo de lo que vivimos. Basándome en las declaraciones del presidente Daniel Noboa y datos recientes de la prensa, este análisis busca pintar un panorama más amplio, invitando a no quedarnos "viéndonos el pupo", sino entendiendo cómo los hilos globales y locales se entrelazan.

Ecuador atraviesa una crisis de seguridad sin precedentes. Las cifras de violencia son alarmantes: los crímenes violentos han crecido significativamente en 2025, con masacres y asesinatos diarios que convierten ciudades en campos de batalla. Noboa ha respondido con mano dura, declarando un "conflicto armado interno" y desplegando militares en las calles; pero, lejos de calmar las aguas, estas medidas parecen alimentar un ciclo: más operativos, más atomización de pandillas, más caos. La prensa reporta decomisos masivos a la minería ilegal como el nuevo motor del crimen, superando incluso al narcotráfico en rentabilidad. Este caos no es solo nuestro, es un imán para potencias extranjeras.

Mientras el país se desangra, Noboa insiste en que la solución pasa por aliados externos. Ha propuesto abrir las puertas a bases militares extranjeras, especialmente en las estratégicas Islas Galápagos, un "portaaviones natural" que EE.UU. codicia para controlar rutas marítimas y combatir el narcotráfico. En entrevistas recientes, el Presidente ha defendido esta idea como una necesidad para recuperar la seguridad, argumentando que el crimen trasnacional, con rutas que conectan a Colombia y Perú, requiere apoyo global; sin embargo, esta apertura no es gratis: implica ceder soberanía en un momento donde la economía nacional está al borde del colapso, con un presupuesto estatal que no logra ejecutarse y un déficit que nos empuja a más deuda.

En concreto: tenemos unas débiles finanzas públicas. 

La prensa reporta que hasta agosto de 2025 el gobierno apenas ha ejecutado menos de la mitad del presupuesto proyectado, dejando hospitales sin insumos, escuelas sin recursos y obras públicas paralizadas. Esto, mientras la banca privada reporta ganancias récord, un contraste hasta cierto punto incomprensible pero muy lógico dado el actual contexto político y financiero. Noboa mismo ha destacado estas utilidades, pidiéndoles a los bancos adelantar el décimo tercer sueldo; pero el dato que más preocupa es otro: en solo seis meses, miles de millones de dólares han salido del país hacia cuentas extranjeras, según reportes del Banco Central.

Este desangre financiero no es solo un problema doméstico, es el escenario perfecto para la advertencia de Meloni. Mientras Occidente, liderado por EE.UU., ofrece ayuda militar y préstamos con condiciones estrictas, China y Rusia avanzan con una estrategia distinta: inversión sin preguntas. China ya controla proyectos clave, desde hidroeléctricas hasta minas y su deuda representa una quinta parte de nuestro PIB. Rusia, aunque menos visible, apuesta por alianzas militares y propaganda en la región, capitalizando el resentimiento contra intervenciones estadounidenses. 

En este juego, Ecuador es un peón: aceptar bases de EE.UU. podría darnos seguridad a corto plazo, pero nos ata a Washington; girar hacia Beijing ofrece alivio financiero, pero a costa de una deuda insostenible.

La consulta popular del 16 de noviembre es el clímax de esta tensión. Noboa propone reformas constitucionales para permitir bases extranjeras, reducir el número de asambleístas y hasta reescribir la Carta Magna. La narrativa es clara: refundar el país para combatir el crimen y estabilizar la economía. Pero la prensa local ha destapado dudas: ¿Son estas medidas una solución o una cortina para justificar más control externo? La idea de una base en Galápagos, por ejemplo, despierta temores ambientales (el riesgo a un ecosistema único) y recuerdos de la base de Manta, cerrada en 2009 por su impacto en la soberanía. La pregunta es si estas reformas atacan la raíz o solo maquillan un sistema que parece diseñado para perpetuar la crisis.

El crimen, potenciado por minería ilegal y narcotráfico, no es un accidente. Los decomisos muestran que el oro y la plata fluyen hacia mercados globales, lavando dinero que regresa como armas o poder para pandillas. La opacidad en estos casos de noticias que se publican y luego "desaparecen" alimenta sospechas de complicidad en las altas esferas. Si a esto sumamos la salida de capitales, el cuadro es desolador: mientras el país se endeuda y los servicios públicos colapsan, unos pocos mueven fortunas al extranjero, dejando al resto con las consecuencias de la violencia y la pobreza.

Meloni tiene razón: el Sur Global está siendo cortejado por potencias que ofrecen soluciones fáciles. EE.UU. promete seguridad, pero sus golpes en la región han matado civiles, generando rechazo en Colombia y Perú, nuestros vecinos. China ofrece dinero sin "lecciones de democracia", pero sus proyectos han dejado comunidades fracturadas y deudas eternas. Rusia, más discreta, apuesta por un mundo "multipolar" donde países como el nuestro se alejen de Washington. En este tira y afloja, Ecuador arriesga quedar atrapado: dependiente de todos, soberano de nadie.

La banca privada, lejos de ser un espectador, es el engranaje que mantiene este ciclo. Sus ganancias récord no se traducen en créditos para pymes o empleos; en cambio, facilitan la salida (¿fugas?) de capitales que podría reactivar la economía. Noboa, en su afán por estabilizar, parece ignorar esta contradicción, enfocándose en aliados externos antes que en reformas internas. La prensa reporta que el déficit fiscal empuja al Gobierno a más bonos, pero sin sostener la salida de capitales, es como llenar un balde con agujeros.

¿Qué significa esto para nosotros? Que la crisis no es solo de balas o de dólares; es de prioridades. Cada base extranjera, cada dólar que sale, cada mina ilegal, es una pieza en un tablero global donde Ecuador es más objeto que jugador. 

Meloni ve un Occidente perdiendo terreno porque países como el nuestro, desesperados, buscan alternativas, pero esas alternativas tienen precio: o nos atan a Washington con condiciones, o nos hunden en deudas con Beijing.

La consulta de noviembre será un termómetro. Un "Sí" a Noboa podría traer recursos inmediatos, pero a costa de ceder control. Un "No" podría preservar algo de autonomía, pero sin un plan para frenar la fuga de capitales o el crimen, el colapso económico del Gobierno será inminente. Los datos de la prensa muestran un país al límite: hospitales sin medicinas, escuelas sin maestros y un presupuesto que no alcanza, mientras la banca hace su trabajo y las potencias globales esperan su turno.

No podemos quedarnos viéndonos el pupo, debemos levantar la mirada. Ecuador no es solo un país en crisis; es un campo de pruebas para el nuevo orden mundial que Meloni teme. La solución no está en elegir un "amo" extranjero, sino en atacar las raíces: transparentar la minería, cerrar los grifos de la fuga de capitales y priorizar inversión social sobre militarización. La prensa nos da los datos, Noboa, la narrativa.

Pero la pregunta es nuestra: ¿Queremos un país que se salve a sí mismo, o uno que se venda al mejor postor?

Si queremos evitar el aislamiento que Meloni predice, necesitamos mirar más allá de las promesas de seguridad o los cantos de sirena de la deuda fácil. Ecuador merece un futuro donde la riqueza no se escape, donde el oro beneficie a los ciudadanos y no a los narcos, donde las Galápagos sean un orgullo y no una base alquilada. La consulta es solo un paso; el camino real empieza con exigir cuentas claras y transparencia informativa.

Este análisis no pretende dar respuestas fáciles, sino invitar a mis lectores a ver el panorama completo: un Ecuador atrapado en un juego global, donde cada decisión cuenta. La alerta de Meloni no es solo para Europa, es un llamado a no dejar que nuestro Ecuador sea una ficha más en un tablero ajeno. ¿Qué futuro elegiremos el 16 de noviembre? La respuesta está en, reitero, no quedarnos viéndonos el pupo, sino actuando con los ojos bien abiertos.

Advertencia - Este análisis puede contener sesgos o imprecisiones geopolíticas, por lo que se invita al amable lector a revisar los datos con una mirada crítica, realizar los comentarios y observaciones necesarias que puedan servir para mejorar o ampliar el contenido.

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15 de octubre de 2025

Parrales y Guale frente la Independencia de Jipijapa

El titular de esta entrada es un puente perfecto entre dos momentos clave en la historia de Jipijapa: la lucha autonomista de Manuel Inocencio Parrales y Guale en 1780 y la adhesión a la Independencia de Guayaquil en 1820; Sin embargo, al poner estos episodios en diálogo, surge una crítica necesaria sobre cómo la memoria colectiva de esta ciudad ha priorizado ciertos relatos heroicos mientras relega otros, más profundos, a las sombras. Este es un comentario crítico no una reseña histórica.

Empiezo… centrar la memoria de Manuel Inocencio Parrales y Guale en el 2 de agosto de 1780, el día en que Carlos III firmó la Cédula Real que reconoció las tierras indígenas de Jipijapa y sus alrededores, pone el foco en el corazón de su gesta; este hito, junto con la adhesión de Jipijapa a la Independencia de Guayaquil el 15 de octubre de 1820, teje una narrativa compleja sobre la identidad manabita. Sin embargo, la forma en que se ha priorizado el segundo evento sobre el primero revela un sesgo en la memoria colectiva que merece una mirada crítica. ¿Por qué el grito libertario de 1820 resuena más fuerte que la victoria silenciosa, pero transformadora, de 1780? 

El 2 de agosto de 1780 no es solo una fecha; es el clímax de la resistencia de Parrales y Guale, un cacique mestizo-indígena que, armado de memoriales y tenacidad, cruzó el océano tres veces para enfrentar al poder colonial en España. La Cédula Real, conocida como el “Mandato de Madrid”, ordenó titular unas 5.900 hectáreas a las comunidades indígenas de lo que actualmente son los cantones Jipijapa, Paján, 24 de Mayo y Puerto López, protegiéndolas del despojo de encomenderos y estancieros. 

Este logro no fue un simple trámite: fue un desafío estructural al sistema colonial, un acto de autonomismo indígena que aseguró la soberanía territorial y sentó un precedente para la justicia agraria en América. Parrales y Guale, declarado en el 2011 por la Asamblea Nacional como “precursor de la reforma agraria” y defensor de los indígenas, no necesitó espadas para cambiar la historia; su arma fue la inteligencia legal y la visión colectiva para vivir mejor.

El rumbo de un defensor astuto y tenaz

Manuel Inocencio Parrales y Guale (1745-1806), cacique gobernador del Común de Indios de Jipijapa, no fue un rebelde armado, sino un defensor astuto y tenaz de los derechos indígenas en el corazón de la colonia española. Nacido en San Lorenzo de Jipijapa del mestizo Inocencio Parrales y una noble indígena Manuela Guale; de linaje de antiguos caciques, Parrales creció en un contexto de despojos sistemáticos: las tierras comunales, ocupadas "inmemorialmente" por los pueblos indígenas de la región, eran codiciadas por encomenderos y estancieros que imponían cultivos forzados como el tabaco, en suelos áridos que solo agotaban a los nativos.

Frustrado por la indiferencia de las autoridades locales en Portoviejo y Quito, Parrales , "indio ladino" educado en lectura, escritura y contabilidad por el cura Francisco Javier Ruiz-Cano, emprende una odisea diplomática; viaja tres veces a España (1777, 1779 y 1781), exponiendo memoriales ante la Corte de Madrid. Su persistencia rinde frutos: el 2 de agosto de 1780, el rey Carlos III expide una Cédula Real que autoriza a los fiscales de las audiencias a reconocer y titular las tierras indígenas ocupadas de forma continua, protegiéndolas de ventas o herencias a particulares. Esta cédula, conocida como "Mandato de Madrid", llega a Quito a fines de ese año y culmina en 1805 con la sentencia de la Real Audiencia, confirmando unas 5.900 hectáreas para el Común de Jipijapa.

La gesta octubrina

Cuatro décadas después, el fuego independentista de Guayaquil, el "Grito del 9 de Octubre" de 1820, liderado por próceres liderados José Joaquin Olmedo se propaga como un vendaval por la costa; Jipijapa, ya fortalecida por el legado de Parrales y Guale, cuyas tierras comunales aseguraban cohesión social, responde con celeridad. 

El 15 de octubre de 1820, apenas seis días después, el pueblo declara su adhesión inmediata a la Provincia Libre de Guayaquil, convirtiéndose en el primer territorio de Manabí en sumarse a la emancipación. 

Impulsados por mensajeros como José Antonio de Vallego (en ruta a Portoviejo), los campesinos, artesanos y líderes locales jipijapenses proclaman la independencia en una asamblea popular, jurando lealtad a la nueva república naciente. Este acto no fue aislado: formaba parte de una ola que incluyó a Samborondón (10 de octubre), Daule (11) y otros, consolidando la Provincia Libre. 

Comparaciones históricas coyunbturales

En contraste, el 15 de octubre de 1820, cuando Jipijapa juró lealtad a la Provincia Libre de Guayaquil, es un hito cívico que resuena con orgullo en desfiles, actos cívicos y ferias. Seis días después del 9 de Octubre, el pueblo jipijapense, se unió al proyecto independentista guayaquileño, aunque no hubo batallas documentadas, este acto requirió audacia: desafiar a la corona en un contexto de incertidumbre, con Portoviejo y Quito aún bajo control español, era un riesgo político; sin embargo, su celebración como fecha cívica ha eclipsado la gesta del insigne cacique y aquí radica la primera crítica: la narrativa independentista, centrada en la épica criolla de Guayaquil, ha relegado el 2 de agosto de 1780 a un segundo plano, pese a que la cohesión territorial lograda por el Cacique fue la base que permitió a Jipijapa responder con tal rapidez en 1820.

Este sesgo refleja una tendencia histórica en el Ecuador republicano: glorificar los momentos de ruptura política, como la adhesión de 1820, mientras se subvaloran las luchas estructurales, como la de Parrales y Guale. La Cédula Real no solo devolvió tierras, fortaleció la identidad y economía de comunidades indígenas, dando a Jipijapa la capacidad política para sumarse al proyecto libertario. 

La “lealtad a Guayaquil” es un hito visible, pero efímero en su impacto comparado con la transformación agraria y cultural de 1780. La memoria colectiva, al priorizar grandes celebraciones por el 15 de octubre parece olvidar que, sin las tierras del sur de Manabí, la Sultana del Café no habría tenido la fuerza social para ser la primera en la provincia en abrazar la independencia.

Una segunda crítica apunta a la narrativa cívica actual. La conmemoración del 15 de octubre, con su pompa y color, refuerza un orgullo local que simplifica la historia jipijapense a un acto de alineación con Guayaquil. Esta visión, heredada de la historiografía criolla del siglo XIX, invisibiliza las raíces indígenas que Parrales y Guale defendió. El 2 de agosto de 1780 debería ser un faro cívico: es un recordatorio de que la soberanía comienza en la tierra, un principio que resuena en el Ecuador 

La gesta de Manuel Inocencio, al usar las leyes coloniales contra el colonizador, es un modelo de resistencia creativa que merece más que un reconocimiento académico; debería ser un pilar de la identidad manabita.

Estos episodios, separados por 40 años, revelan la evolución de la resistencia manabita: del reformismo indígena colonial al republicanismo criollo-liberal. Parrales representa la autonomía "desde abajo" (indígena, legalista, territorial), un precursor sutil que genera pertinencia en comunidades sin derramar sangre, pero cuestionando el yugo español en su raíz económica: la tierra. En cambio, 1820 es la independencia "desde arriba", inspirada en la Ilustración y las revoluciones atlánticas, colectivas y armadas, que une a criollos, mestizos e indígenas en un proyecto nacional.

Como base a la tercera crítica, este es un necesario cuadro comparativo:

Aspecto

Episodio de 1780 (Parrales y Guale)

Episodio de 1820 (Adhesión de Jipijapa)

Naturaleza

Reformista y autonomista: reclamo legal por tierras ancestrales dentro del sistema colonial.

Independentista radical: ruptura total con España, adhesión a la república guayaquileña.

Protagonistas

Líder indígena (cacique) y comunidad nativa; viajes a Madrid.

Pueblo entero (campesinos, artesanos); impulsado por mensajeros guayaquileños.

Impacto Inmediato

Títulos de propiedad para 5.900 ha. en Jipijapa y regiones aledañas (Paján, etc.); protección contra despojos.

Primer cantón manabita libre de españa; base para provincialización de Manabí en 1824.

Legado en la Memoria

Reconocido en 2011 como precursor agrario; natalicio (17 junio) conmemorado localmente.

Fecha cívica oficial (15 octubre); desfiles anuales, turismo y orgullo patrio.

Conexión

Sembró cohesión territorial que facilitó la adhesión de 1820.

Culmina ideales de Parrales en soberanía plena.

En esencia, Parrales y Guale es el "padre fundador" de la autonomía regional, mientras que 1820 es su "hijo rebelde" que la universaliza. El mayor énfasis en lo segundo obedece a la narrativa nacional independentista, pero el primero gana relevancia hoy en debates sobre derechos y política agraria; juntos, muestran que la historia de Manabí no es lineal, sino un tapiz de muchos hechos y, en este caso: la de Parrales y Guale aseguró la tierra para que en 1820 el pueblo pudiera tener libertad política alejada de las decisiones de la Corona.

Finalmente, una crítica al presente: Jipijapa, y Manabí en general, podrían revitalizar el 2 de agosto como una fecha que conecte el pasado con los retos actuales, pues la la victoria de Cacique Manuel Inocencio Parrales y Guale es un llamado a defender los recursos y la identidad local, pues la memoria de Parrales no compite con la de 1820; la sustenta. Jipijapa no debe elegir entre sus héroes, pero sí reequilibrar su relato para que el Cacique brille tanto como la bandera de la gesta del 9 de Octubre.

Nota final: 

Este análisis se redactó revisando textos disponibles en la red, consecuentemente puede contener sesgos o imprecisiones históricas, por lo que se invita al amable lector a revisar los datos con una mirada crítica, realizar los comentarios y observaciones necesarias que puedan servir para mejorar o ampliar el contenido.

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Datos sobre el autor:

13 de octubre de 2025

Sombras sobre el derecho a informar

En muchas de las calles de Ecuador, donde el eco de las demandas indígenas resuena desde hace casi un mes, muchas voces no alienadas al Gobierno se ha convertido en un blanco invisible pero constante; en medio del caos, periodistas, reporteros ciudadanos y medios de comunicación han enfrentado una oleada de agresiones que cuestiona el compromiso estatal con la libertad de expresión.

 Jorge Cano, de Wambra Ec, mientras era requisado
por un militar a pesar de haberse identificado

Hace apenas tres meses, en julio de 2025, la Policía Nacional firmó un "Documento de Acuerdos" con gremios periodísticos para garantizar la seguridad de la prensa en protestas sociales, un pacto que hoy parece evaporarse en el fragor de las manifestaciones. 

Las protestas convocadas por la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) contra la eliminación del subsidio al diésel, el aumento del IVA y proyectos mineros como Loma Larga han paralizado carreteras, generado enfrentamientos y un saldo de al menos un fallecido, más de 100 detenidos y pérdidas económicas superiores a los 42 millones de dólares.

El paro nacional, iniciado el 15 de septiembre y extendido indefinidamente, ha sido un polvorín para la información. Según la Fundación Andina de Observación y Estudios de Medios (Fundamedios), hasta el 12 de octubre se han registrado 36 agresiones contra periodistas y medios, incluyendo 21 casos de violencia física y restricciones a la libertad de expresión. 

Estas cifras no distinguen entre agresores: tanto la Policía Nacional como manifestantes han sido señalados. En Quito, el 5 de octubre, una marcha pacífica contra las medidas económicas del Gobierno de Daniel Noboa terminó en represión policial. Comunicadores de Ecuador Chequea denunciaron que agentes lanzaron al suelo teléfonos y empujaron a reporteros mientras grababan los incidentes, en un claro intento de censurar la evidencia visual. 

Videos difundidos en redes sociales capturaron el momento: gases lacrimógenos envolviendo a equipos periodísticos, obligándolos a huir mientras intentaban documentar detenciones arbitrarias.

En las provincias del norte, como Imbabura –epicentro de las movilizaciones–, la violencia ha escalado. El 1 de octubre, en Cotacachi, manifestantes y fuerzas de seguridad chocaron tras un ataque a un convoy humanitario presidencial, dejando 17 militares secuestrados temporalmente y un indígena fallecido por disparos en la espalda. En ese contexto, periodistas independientes reportaron insultos, piedras y palos lanzados por grupos de manifestantes, mientras la Policía desplegaba gases y balas de goma sin distinción, afectando a reporteros que cubrían los hechos. 

La Alianza de Organizaciones por los Derechos Humanos, que monitorea abusos desde 2019, documentó detenciones arbitrarias de comunicadores y la destrucción de equipos fotográficos, sumando al menos 24 casos en una semana.

Los reporteros ciudadanos no han escapado al fuego cruzado. En Guayaquil, el 7 de octubre, Camila Martínez, comunicadora del departamento de medios de la CONAIE, fue arrestada mientras transmitía en vivo los bloqueos viales. Condenada a cinco días de prisión por "infringir contra la autoridad", su caso ilustra cómo incluso los narradores internos de las protestas son silenciados.

Reporteros Sin Fronteras (RSF) ha calificado estas acciones como un "deterioro alarmante" de la protección a la prensa, exigiendo al Gobierno investigar excesos policiales y garantizar accesos seguros.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y su Relatoría Especial para la Libertad de Expresión expresaron preocupación similar, recordando que Ecuador acumula más de 30 denuncias de agresiones a reporteros gráficos en apenas dos semanas, con presiones para borrar evidencias de represión.

La Conaie, por su parte, ha intentado mitigar el caos interno emitiendo "salvoconductos" para periodistas que cubran sus movilizaciones, alegando la presencia de "infiltrados" –incluidos supuestos militares disfrazados de reporteros– que provocan disturbios.

Sin embargo, estos pases no han evitado incidentes: el 3 de octubre, en Pastaza, una marcha multitudinaria por la vida y el territorio vio cómo equipos de Teleamazonas eran agredidos con objetos contundentes por manifestantes exaltados.

La reportera de radio Olímpica, Leyda Ángulo y Geovanny Astudillo, corresponsal de TV Cisne fueron detenidos a las 20:00 del 4 de octubre en la avenida Quito, al centro de la amazónica ciudad de Nueva Loja. Los periodistas estuvieron más de 12 horas detenidos junto a otros ciudadanos y estuvieron retenidos en el Centro de Rehabilitación Social de Sucumbíos; fueron liberados la tarde del 6 de octubre sin acusación particular.

La vicepresidenta de la CONAIE, Ercilia Castañeda, insistió en que "ningún acto violento está relacionado con el movimiento indígena", pero las denuncias persisten.

El 8 de octubre la periodista María Sol Borja cuestiona el proceder de funcionarios a propósito del ataque a los vehículos oficiales: “…ayer los voceros oficiales hablaron de balas en el vehículo presidencial y de intento de magnicidio. Hoy, ese relato ha quedado desmontado (al menos de forma preliminar) por el trabajo de varios periodistas y medios. Eso nos recuerda por qué no hay que dar por cierta la versión oficial. En periodismo, el gobierno es una fuente, como muchas otras. Y, al igual que las demás, es parte interesada. Sumarse al relato sin dudar no es hacer periodismo.”

Santiago Gil, periodista y operador de dron de Ecuavisa, denunció haber sido agredido por la fuerza pública, mientras cubría la movilización del domingo, 12 de octubre, en el centro norte de Quito; además de él también reportaron agresiones Jorge Cano (Wambra), retenido y requisado por un militar armado, pese a portar chaleco y credencial de prensa. Gabriela Mena (Telesur), agentes policiales destruyeron su teléfono celular mientras grababa la represión. 

A ellos se suma: el periodista gráfico David Díaz de @LaPeriodicanet, Marcelo Negrete (Red Kapari), retenido por efectivos de la fuerza pública. Pamela Ledesma (BN Periodismo), agredida por policías mientras intentaba registrar la detención de dos manifestantes.

El caso más reciente, ocurrido la mañana del 13 de octubre en Quito, ilustra la tensión que trasciende las calles y llega a las instituciones. El periodista Enrique Alcívar, conocido por sus intervenciones incisivas en ruedas de prensa gubernamentales, fue restringido de ingresar al Palacio de Carondelet para cubrir el conversatorio semanal de la vocera presidencial Carolina Jaramillo. Alcívar, quien ha cuestionado repetidamente al Ejecutivo sobre temas sensibles, denunció en redes sociales que un militar lo intimidó en los exteriores, prohibiéndole grabar un video del incidente. 

"Ahora sí denuncio que fui impedido de ingresar al Palacio de Gobierno", escribió, adjuntando footage que muestra el forcejeo; ante lo cual el periodista Fabricio Vela reaccionó: "Conflicto absolutamente innecesario e inexplicable. Condeno públicamente la censura dirigida a Enrique Alcívar. ¡Solidaridad!"

Ya en la convocatoria de la funcionaria afirmó que el Bloque de Seguridad actúa dentro de sus competencias durante el paro nacional y que la prensa no está exenta de controles ni revisiones. La declaración surge tras denuncias de presuntas agresiones a periodistas que cubren las movilizaciones en varias provincias del país; además, sobre la marcha del domingo indicó que "el número de personas que se manifestaron ayer fue un número marginal frente al total de ciudadanos que habitamos esta ciudad".

Este suceso, ocurrido en el día 29 del paro, ha sido calificado por gremios como un "obstáculo directo a la libertad de prensa" y un eco de las exclusiones vividas en las protestas. 

Amnistía Internacional y otras 50 organizaciones regionales han condenado el "uso excesivo de la fuerza" y la persecución a líderes sociales y comunicadores, advirtiendo un "deterioro en la protección de derechos humanos".

Mientras el Gobierno ofrece compensaciones económicas –como 300 millones de dólares en maquinaria agrícola y bonos– y renueva estados de excepción en 10 provincias, el diálogo con la Conaie permanece estancado. 

Noboa ha calificado las protestas como "actos terroristas disfrazados", pero la realidad en las calles y otros escenarios, incluidos los de las redes sociales, habla de un país dividido, donde informar se ha vuelto un riesgo calculado.

En este contexto, el acuerdo de julio –que obliga a la Policía a proteger a la prensa incluso en escenas de uso de fuerza– resuena como una promesa incumplida. ¿Cuántas voces más deberán silenciarse antes de que Ecuador recupere el pulso de una democracia donde hacer periodismo no sea un delito? Las protestas continúan, y con ellas, la lucha de muchos periodistas fieles a su oficio por narrarlas sin miedo y a pesar de las limitaciones de un entorno adverso.

Fuentes: ecuavisa.com, prensa-latina.cu, france24.com, tvc.com.ec, rsf.org, oas.org eluniverso.com, resumenlatinoamericano.org, expreso.ec, @losdelmedioec, amnesty.org lupa.com.ec, @LaPosta.

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