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16 de julio de 2026

Madre y mis reflexiones frente al mar

A esta hora reflexiono, medito, cuestiono, mi nueva normalidad dinámica en que se ha convertido la vida en este tranquilo barrio rural y frente al mar. Con madre han sido complicados y complejos los últimos cuatro meses enfrentado sus crisis de salud, meditando en lo ocurrido recordé que en algún rato supe que esto debía pasar tarde o temprano; ahora lo asumo como parte del proceso de vivir.

Locación: Puerto Cayo - Jipijapa

Así que las siguientes horas y días son parte de este proceso, como tal hay que conocer de qué manera enfrenté los anteriores y cómo los enfrentaré en cada jornada. Sobre todo debo también visualizar los impactos colaterales.

Reflexiones que las hago mientras cumplo mis tareas domiciliarias.
Reflexiones que me sirven para tomar decisiones razonadas.
Reflexiones que me son útiles para priorizar las actividades propias de este proceso.
Reflexiones para esta nueva normalidad dinámica.

Domingo cerca de la mediana noche y aquí estoy evaluando estos últimos 7 días, revisando aciertos, errores y fallas, alegrías, tristezas, angustias, apoyos, gastos y momentos de tranquilidad.

La recompensa inesperada: madre está tranquila y lúcida.

Cerca de medianoche, con café y un cigarrillo, pienso en los esfuerzos de mis hermanos para socorrer a madre, sé que para ellos no es fácil estar a casi 9 horas de Puerto Cayo, con sus trabajos y sus obligaciones, aún así estuvieron presentes.
Son las otras manos de tranquilidad.

Cerca de la medianoche, incienso y música relajante me acompañan en recordar otra gran preocupación que embargó mis días mientras madre ha permanecido hospitalizada: nuestra mascota y la casa. 
Jodel, el joven que es apoyo eventual domiciliario se comportó a la altura.

Cerca de median noche y repaso las nuevas obligaciones domiciliarias que tengo, mis compromisos, mis tareas barriales y profesionales, las finanzas de supervivencia, la logística de alimentación... mi propia salud.

Cerca de medianoche y ante mis ojos están la silla de ruedas y el andador de madre, sus bastones, a mi memoria acuden los recuerdos vividos con madre a partir de la muerte de viejo, el terremoto, la pandemia, la transición de su jubilación y la decisión de venir a Puerto Cayo.

Cerca de medianoche, con mi pasado a cuestas, estoy convencido que el destino me estuvo entrenando para lo que me tocaba vivir este 2026. Me pregunto qué hubiese pasado si es que no hubiese aprendido tantos oficios y menesteres, si no hubiera aprendido a tomar decisiones.

Me son tiempos para caminar entre piedras y matorrales, de navegar en mares turbulentos, de volar con lastres... es parte de haber vivido, de existir.

Oficialmente ha terminado el domingo... mi domingo, y aquí estoy escuchando el reventar de las olas sin poder ver el mar, sé que mañana allí estará y conversaré con las diosas de las aguas, les debo una ofrenda.

Como otro resultado de mis reflexiones frente a los problemas de salud física de madre: debo tener cuidado y no caer en los efectos de "la hipótesis del mundo justo", porque eso me haría distraer del real y necesario objetivo que tanto ella como yo tenemos.

Estoy seguro que las "cosas" malas les ocurren tanto a las personas buenas como malas por igual, porque la vida no distingue ni reparte "con justicia". Además, las adversidades en la salud de madre no son un castigo "divino" ni una anomalía universal.

¿Por qué de mis reflexiones frente al mal estado de salud de madre?

Porque cuidarla y asistirla no son de una mera buena intención, son de alta responsabilidad que me involucran como hijo y, por tanto, estoy expuesto a situaciones que afecten o me hagan perder la cordura.

¿Cuánto tiempo dura el proceso del amanecer? Pues dependerá de la hora en que despierte y las tareas que deberé cumplir antes que el Sol vuelva a ocultarse.

Y sigo... no vale la pena detenerse, a menos que sea para admirar el paisaje o tomar aliento.

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6 de mayo de 2026

La Boina Verde que acompaña a Madre

Aquella mañana del lunes 4 de mayo de 2026, los PUMAS Joel Coronel, Domingo Ruales, Guillermo Escobar y Gabriel Martínez, expresaron muy solemnemente ante Madre las razones de su presencia; ella, visiblemente llorosa y aún en su estado de convalecencia, sosteniendo entre sus manos mi Boina Verde, los escuchó, les agradeció y también les contó lo que para ella le ha significado durante décadas esta prenda militar.

Llegaron enternados, cada uno luciendo su Boina Verde, vinieron desde Guayaquil, tenían una sola misión y la cumplieron: traer a Madre el saludo de la Hermandad PUMAS. Sí, fueron mis compañeros con los que inicié mi vida militar hace más ya de 40 años, que llegaron hasta mi casa en Puerto Cayo con palabras de bienaventuranza y aliento para que sea posible sobrepasar las crisis familiar. 

Mis amigos y hermanos, al conocer el complicado estado de salud de Madre, nuevamente se activaron para acudir en mi apoyo, no como un acto esporádico, sí como parte de los sentimientos que nos unen muy a pesar que tomamos rumbos diferentes mientras estuvimos de servicio y ahora que estamos fuera de los cuarteles; pero el hilo de amistad forjado como acero no se rompió.

Gratitud, sí... una especial gratitud está albergada en mi mente y corazón, para cada uno de quienes a pesar de la distancia física se unieron para solidarizarse, para quienes tuvieron la gentileza de llamarme, de escribirme, para para estar presentes, tal como lo hicieron cuando las exigencias de los cursos me llamaban a que abandone la ilusión de ser un soldado de Fuerzas Especiales y ellos me empujaron para que no desmayara en mi propósito. 

Recalco la palabra "nuevamente" porque cuando alguno de nosotros ha debido hacer frente a situaciones adversas de manera personal o de sus familiares cercanos, automáticamente se da la voz de alerta y empiezan las gestiones para armar los niveles de apoyo que el compañero requiera. También para enviar señales advirtiendo que no está sólo, que tras él está un grupo de amigos, camaradas, compañeros, bodys... que no lo abandonan, tal como un día lo aprendimos en los duros días de entrenamiento y empleo.

Esta visita me resultó como la sensación de cuando uno está atrincherado, mira la llegada del helicóptero con la logística y los refuerzos, el que trae la consigna de la necesidad de mantenerse firmes en los puestos pase lo que pase, con la noticia de que en la retaguardia está todo listo para cuando llegue el momento de entrar en combate o de evacuar vivo o muerto.

De estas sensaciones de seguro muchos compañeros ya las han vivido y son historias que también quisiera escribirlas, para que las huellas que dejamos sobre este mundo no se borren con facilidad con el pasar de los años; para que nuestros nietos y sus hijos tengan presente que donde hay amigos no mueren amigos.

Me habría gustado estar vestido para la ocasión, pero estaba en mi trinchera con mi ropa de trabajo, así que para la foto de la ocasión volví a colocarme mi Boina Verde, un símbolo que ha trascendido el tiempo y las fronteras, que la guardo como el mayor tesoro del paso por esta vida.

Tengo el vídeo con las palabras de Madre, de Coronel, de Ruales, de Escobar y de Martínez, pero mientras lo revisaba en medio de sentimientos encontrados y ojos llorosos, me llega un mensaje desde Quito, de un amigo de la infancia, afirma que se ha enterado de la visita de los PUMAS y lo acompaña de una melodía, la escucho con atención y las lágrimas vuelven a caer y tomo una decisión, esperando que se convierta en un himno para nuestra Hermandad.

Dedicado a mis compañeros de la IV Promoción de PUMAS, formados en el mítico GFE 111 RAYO. 

Título de la canción: Después del uniforme

Colgué el uniforme un día y el mundo creyó que terminó mi andar, pero hay marchas que no se olvidan ni órdenes que el alma pueda borrar.

Ya no suena diana en mi ventana ni formo lista al amanecer, mas mi cuerpo despierta solo como si aún tuviera puesto el deber.

Muchos creen que un hombre deja de ser soldado al colgar el fusil sin saber que ciertas guerras se quedan para siempre, siempre dentro de ti.

Después del uniforme sigo siendo el mismo, aunque el tiempo me arrancara el camuflaje.

Porque el hombre que sirvió a la bandera no se vuelve un civil de la noche al amanecer.

Ya no marcho en la columna de mi escuadra. Ya no escucho el silbato antes de correr, pero llevo en cada paso de mi vida la costumbre de jamás retroceder.

Hay hermanos que no miro a diario, pero sé que siguen firmes como ayer cada uno tomó su rumbo más la sangre de combate une la piel.

Compartimos hambre y madrugada, lluvia, polvo, fuego y tensión.

Y ese vínculo no lo rompe ni la muerte ni el adiós, porque aquel que fue mi hermano cuando el miedo respiraba alrededor, aunque el tiempo nos separe, cuenta siempre con mi honor.

Después del uniforme sigo siendo el mismo, aunque el tiempo me arrancara el camuflaje.

Porque el hombre que sirvió a la bandera no se vuelve un civil de la noche al amanecer.

Ya no marcho en la columna de mi escuadra. Ya no escucho el silbato antes de correr, pero llevo en cada paso de mi vida la costumbre de jamás retroceder.

Hay días en que extraño el peso del equipo la tensión del silencio antes de avanzar, porque algunos fuimos hechos para el hierro y nos cuesta aprender a descansar.

La vida fuera del cuartel no entiende al veterano cuando observa en silencio alrededor, pues quien vivió siempre alerta nunca baja por completo su instinto de combate.

No oculto el tiempo que fui soldado ni las huellas que dejo en mi andar, porque servir bajo esa bandera fue el orgullo más grande que pude portar.

Y si preguntan quién fui un día yo respondo sin mirar atrás: fui soldado de mis convicciones y eso no se deja jamás.

Después del uniforme sigo siendo el mismo, aunque el tiempo me arrancara el camuflaje.

Autor:  El Soldado Licenciado 
@ElSoldadoLicenciado


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28 de abril de 2026

Yo y mis funciones de esperancito

Luego que madre superó la crisis de salud, dejó el hospital y regresó a casa, la rutina debió adaptarse a una nueva normalidad, sobre todo en la convalecencia que le obligaba a permanecer más tiempo en cama y claro, además de un apoyo externo, debí asumir otras funciones domiciliarias. Obviamente mi trabajo principal en esta etapa es la de enfermero táctico y la segunda es que me asumí las responsabilidades de "esperancito".

Foto referencial hasta que pueda tener mi propio chaleco táctico de esperancito

¿Quiénes somos los esperancito? Un mítico personaje que, durante el gran encierro por la COVID-19 en Ecuador, allá en el 2020, cuando entramos en cuarentena obligatoria, toque de queda y restricciones severas, surgió como la variante femenina de "esperancita" la asistente de tareas domiciliarias, como un calificativo humorístico y algo irónico que se popularizó en redes sociales. 

En términos generales el confinamiento obligó a las familias a convivir 24/7 sin ayuda externa, lo que visibilizó y a veces tensionó la división del trabajo en el hogar. 

Yo fui uno de ellos. Debido a mi trabajo periodístico debía estar fuera del departamento en el que vivíamos en Portoviejo y madre tomó la decisión de afrontar la cuarentena en la casa de Puerto Cayo, mientras que yo, después de algunas décadas, me hice cargo de lavar, trapear cocinar, limpiar... Etc. en el domicilio urbano.

El meme en cuestión nació de un audio viral donde una voz masculina, en tono burlón y condescendiente, decía frases como “¡Qué linda te ves trapeando, Esperancita!” o “Así te quería ver, limpiando, Esperancito… te faltó un poquito acá, maldita criada”. Las parejas o las propias esposas grababan a los hombres haciendo labores domésticas y les ponían el audio para reírse. A veces era cariñoso, otras veces tenía un dejo sarcástico que resaltaba el contraste con roles de género previos. 

Con el tiempo, "esperancito" quedó como un chiste ecuatoriano que aún se usa de forma ligera para referirse a nosotros los hombres que ayudamos o que "nos lucimos" en las tareas del hogar.

Así que ahora he retomado esa pequeña historia de Ecuador y volver sobre mis pasos, claro a otra edad, con más cargas físicas y emocionales por el estado de salud de madre; y, claro, la debida atención que debo darle a nuestra mascota Gala, sin olvidar que soy un comunicador que debo mantener al tanto a la familia de lo que ocurre con Gaya, mi madre.

Este post lo publiqué en X cuando me di el tiempo para contar parte de este nuevo capítulo de mi vida:

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18 de abril de 2026

¿Qué tiene Madre?

Queridos familiares, amigos y vecinos:

Lamento informar que a las 23h45 del domingo 2 de agosto de 2026 Madre ha dejado de existir físicamente y que el lunes a las 08h00, luego de cumplir los trámites legales para estos casos, sus restos fueron trasladados hasta el crematorio Santa Marianita en compañía únicamente de sus tres hijos María de Lourdes, Juan Carlos y yo; el martes a medio día nos entregaron sus cenizas e inmediatamente la llevamos de retorno a su casa en Puerto Cayo, donde ahora descansa en paz.

Hago propicia la ocasión para agradecer de manera muy especial a su confidente Blanca Bravo, a su prima Chavela Orlando y a su hijo político Milton Andrade, también a Joel Figueroa que no descuido a a Madre en sus labores domiciliarias, quienes la acompañaron personalmente asistiendo permanentemente a Madre y a nosotros sus hijos; a ellos se suman tanto sus hermanas como el grupo de amigas de Portoviejo. 

Importante mencionar que decenas de familiares, amigos y vecinos permanecieron en contacto bien directamente conmigo o con mis hermanos para brindar los soportes emocionales y logísticos orientados a la búsqueda de la tranquilidad de Madre y nosotros sus hijos.

Dejo constancia de la gratitud imperecedera a mis compañeros y camaradas de la IV promoción de PUMAS, quienes siempre estuvieron presentes y pendientes de la salud de Madre, pero también sirviendo de soporte en los complejos momentos que debí afrontar.

Queridos familiares, amigos y vecinos, a nombre de Madre tengan la certeza de la inmensurable gratitud que les guardo por preservar la memoria de quien la conocimos como la Gaya.

Con el aprecio de siempre: Raúl

Una herida bien cicatrizada

La revisión de la herida de Madre se cumplió con buenos resultados y también la visita del Médico Familiar del IESS fue otro de los hitos positivos de esta semana; sin embargo, para el sábado 1 de agosto de 2026, la situación ya estuvo complicada ante una nueva crisis debido a que la presión no logró estabilizarse, por lo tanto el mese empieza con dificultades y la urgencia de que madre siga con suero.

El lazo entre Madre y Gala ha sido uno de los pilares que han sostenido a madre en este proceso.

Tal como estuvo previsto, el traumatólogo que operó a Madre, nos dio cita para el miércoles 29 de julio, ante lo cual se le explicó las complicaciones de trasladarla hasta la ciudad de Portoviejo y pidió que se le haga una observación sobre aspectos de la herida, fue necesario, entonces, pedir el apoyo de los médicos de Puerto Cayo que dan seguimiento al caso. Cumplido el proceso el martes, el diagnóstico fue que la herida había cerrado bien, que todo estaba en perfectas condiciones, pero que es necesario seguir con los ejercicios de rehabilitación física.

Es importante señalar que lo médicos de Puerto Cayo detectaron escareas en los talones de Madre, indicaron las consecuencias así como las acciones que debían tomarse para evitar complicaciones que devengan en heridas expuestas y más complejas de curarlas. En los últimos días ha sido posible observar que la afectación ha disminuido por lo que hay que seguir en un tratamiento puramente domiciliario y permanente.

Y casualmente, el miércoles desde el IESS Jipijapa se informó que ese día el Médico Familiar cumpliría con la visita de evaluación a Madre; llegó hasta la casa en Puerto Cayo y al final indicó que la situación era complicada ante la deshidratación y desnutrición, lo que estaba provocado complicaciones con la presión arterial, recetó una serie de acciones y medicamentos para solventar tal situación. También indicó que realizaría una interconsulta con los especialistas que han tratado a Madre para realizar un informe para la toma de decisiones.

Lamentablemente ante los efectos del mal funcionamiento de las vías biliares, Madre perdió el gusto por la comida y los líquidos, lo que no permitió que se regularice la presión y nuevamente tuvo un bajo general en su salud, teniendo como consecuencias la pérdida casi total de fuerzas. En una consulta realizada el viernes 31 de julio, con prescripciones médicas se le puso suero y se tomaron otras medidas domiciliarias.

Por lo pronto Madre sigue en cama y con suero, tratando de conciliar el sueño y con dificultades de comunicación; se espera que en los próximos días pueda recuperar sus fuerzas, como un primer paso hacia la estabilización de su salud física y mental.

Sepan ustedes, familiares, amigos y vecinos, que Madre sabe de los distintos apoyos que le están brindado, por lo que me ha pedido que les de las gracias y que los tiene en sus pensamientos.

Siempre a sus órdenes: Raúl

Expectativas al final de julio

La mañana del viernes 24 de julio de 2026 fue necesario hospitalizar a Madre debido a una serie de situaciones que se las puede catalogar como de otra crisis de salud; se le transportó hasta el hospital del IESS en Jipijapa y luego de una valoración en horas de la tarde se le dio alta, con ello se le pudo traer de regreso a Puerto Cayo, a su casa, para seguir bajo observación y con suero

A pesar de su condición física, madre se dio tiempo para limpiar a Gala como parte de las recompensas por cuidarla.

Posterior a la intervención quirúrgica se fueron cumpliendo las instrucciones recomendadas por el fisioterapista de la clínica San Antonio, de tal manera que actualmente tiene gran movilidad en la extremidad sin que le provoque dolores de alta o altísima intensidad. Sobre el uso del andador, empezó bien los dos primeros días, pero la presencia de mareos y cansancio extremo obligaron a suspender la actividad por cerca de cinco días; posteriormente se volvió a intentar con buenos resultados al punto que el desplazamiento al baño, principalmente, y a otros lugares del domicilio se lo completaba sin novedad por una distancia de entre 5 y 10 metros, a pesar de los pequeños mareos, pero se le sostenía para evitar caídas hasta que le pasen y siga con su caminar.

Lamentablemente, el viernes 24 de julio de 2026, tuvo una nueva crisis que superó las capacidades domiciliarias y fue necesario ingresarla por emergencias al hospital del IESS en Jipijapa; superada la crisis y en vista que se trataba de una infección. se le dio de alta y en ambulancia de la institución fue posible regresarla hasta Puerto Cayo y, a este sábado 25, se mantiene con suero por lo que ha dejado de caminar y es de esperar que retome los ejercicios mientras permanece en cama. Igual los malestares leves persisten.

Para la siguiente semana nos espera la cita médica con el traumatólogo para que le haga una valoración y le extraiga los puntos de la pierna y con ello seguir en rehabilitación y en paralelo seguir en la espera de la derivación a un hospital especializado para empezar con su tratamiento ante el problema inicial en la vías biliares.

Cada amanecer y anochecer agradezco a cada una de las personas que, de una u otra manera, son el soporte de Madre en estos duros trances.

Con aprecio imperecedero: Raúl

El proceso de rehabilitación

Del 8 al 10 de julio de 2026 el proceso médico - quirúrgico de madre tomó una dinámica más rápida de lo que pude imaginar, aunque como pariente de la paciente las horas se hicieron largas mientras esperaba resultados, al punto de que el alta la dieron 12 horas después de finalizada la operación y por las mismas se armó el operativo de regreso a Puerto Cayo. Durante todo este tiempo madre conservó la calma y se mantuve consiente de lo que le esperaba.

La serenidad de madre mientras estuvo hospitalizada
y así se mantuvo hasta que regreso a casa. 

En términos simples la cirugía realizada a madre se llama artroplastia total de cadera; es decir fue un reemplazo completo de la cadera; básicamente, los médicos le cambiaron la parte dañada de la cadera por una prótesis artificial conformada por una pieza de metal y plástico que funciona como articulación nueva. También arreglaron la parte de la pelvis donde encaja la bola (acetabuloplastia) y cerraron los tejidos alrededor para que todo quede estable.

Con madre ahora en casa se hace indispensable cumplir las recomendaciones médicas y ser fiel a la receta, pues de ello depende que las "reparaciones" surtan el efecto necesario en cuanto a su capacidad de movilidad y autosufiencia y en este sentido valoro mucho el apoyo de mis tías que han facilitado tanto una silla de ruedas como el andador y sus amigas de Portoviejo, así como de mis hermanos que sido un soporte indispensable en muchos sentidos, acciones y, sobre todo, en la parte emocional.

Aún hay mucho camino que recorrer, pues persisten las revisiones médicas encaminadas a solventar los problemas digestivos de madre relacionados con la ictitis.

Me ratifico, nuevamente y las veces que hagan falta, en el agradecimiento a cada uno de los familiares, amigos y vecinos que constantemente dan muestras de solidaridad, de preocupación y de sentimientos de buena voluntad para con madre.

Sepan ustedes recibir mi imperecedera gratitud

Del diagnóstico a la operación

El diagnóstico es fractura de la cabeza del fémur, la noticia la recibimos el 6 de julio de 2026 y el origen estuvo en la caída de madre al momento de salir del baño la madrugada del jueves 2 de julio, pasó inmovilizada hasta la mañana del domingo ante la imposibilidad de conseguir una ambulancia para el traslado. Este capítulo inesperado es otra demora en el objetivo de que madre regrese a caminar en la playa.

Madre Gala y Lagarta de regreso luego de
un paseo por la playa. Foto de archivo enero del 2026

Aquella madrugada del incidente mi hermana había llegado para pasar unos días con Madre y fue cuando sentimos el golpe y de allí se desencadenaron una serie de situaciones que nos obligó a elevar nuestras preocupaciones y que nos llevaría a internarla para elevar el nivel de cuidados y se le hagan los exámenes que el caso requería.

Pasaron las horas en la sala del Emergencia del hospital del IESS en Jipijapa, hasta que definitivamente nos confirmaron que era fractura, luego con la visita del Director y del traumatólogo supimos que el único camino era operar para colocar una prótesis metálica y que eso requería ser realizada en una clínica u hospital en otra ciudad. Con esta confirmación empezaron los trámites para  hacer la derivación y con este dato terminó gran parte de la incertidumbre. En este punto ya mi hermano había llegado de Quito en reemplazo a mi hermana en vista que debía cumplir con sus obligaciones laborales.

Madre tomo la noticia entre nervios y tranquilidad, con la suficiente lucidez para atender y comprender las palabras de los médicos, los procesos y riesgos que tenía dicha intervención; minutos después de finalizada la visita médica con versamos con Madre, asumimos con claridad el escenario en que ahora debía actuar y lo que ello nos implicaba; nunca lloró y ni tuvo pensamientos de culpabilidad o de reclamo hacia el Dios en que ella cree.

Antes de terminar la jornada ya tuvimos noticias que el trámite en el IESS había sido completado y que para el martes 7 de julio era inminente el traslado a una clínica privada para realizar los preparativos pre - operatorios. La noticia nos tomó de sorpresa pero con gran optimismo.

En todo este inesperado trance nunca faltaron las palabras de aliento tanto de familiares como de las amistades, además de que cada quien también nos ofreció distintos tipos de apoyo para que Madre pueda salir adelante en el menor tiempo posible y con las seguridades de que nada le faltase.

Con el afecto de siempre, les quedo eternamente agradecido.

Una nueva opción

Este 30 de junio hemos recibido la noticia que Solca no puede aceptar el caso de Madre por incapacidad resolutiva, lo que nos ha tomado de sorpresa y obligado a replantearnos los planes que, como familia, hasta hace poco teníamos y esto gracias a que los doctores nos han orientado adecuadamente sobre los nuevos procesos necesarios de seguir para dar alivio a los malestares que aquejan a su paciente.

Madre entró en una etapa en que no debe extralimitarse, que requiere una rutina de actividad física esporádica pero continua y que necesita sostener su espíritu de supervivencia, por lo que ha sido necesario adaptarse a un nuevo estimulo de vida pero sin perder ni su identidad ni sus deseos de verse arreglada y usando maquillaje a su gusto.

Uno de los problemas que se han presentado es un aneurisma de aorta que por lo pronto no presenta una ruptura pero el riesgo es significativo, de allí que aumenta la necesidad de controlar al máximo sus actividades físicas.

Mientras se decide su presente médico y ante el actual escenario se hace indispensable que mantenga la dieta blanda sin descuidar la medicación, más el mantener los controles de glucosa, presión y temperatura, para evitar alguna urgencia que nos obligue a una hospitalización, pero también para tomar los correctivos de ser factibles en el ámbito domiciliario; lamentablemente por su estado físico también nos vemos en la obligación de recortar los tiempos de visitas e implementar un horario vespertino y, a lo sumo, nocturno.

Dejo constancia, nuevamente, la gratitud hacia las amistades y parientes que supieron hacer gestiones para tener información sobre las opciones de atención médica de Madre y que frente a la realidad del Sistema de Salud, lograron fundamentales datos que nos han permitido tomar decisiones sobre la marcha. 

Me mantengo atento para actualizar la situación de Madre y el desarrollo de las opciones hospitalarias a las que obligadamente deberemos acceder.

Reciban mi siempre afectuoso agradecimiento.

Espera y malestares

En estos últimos 20 días Madre empezó a mejorar ostensiblemente, sin embargo en la última semana empezó sentir ciertos malestares y como aún no ha sido posible que Solca acepte su caso, el 24 de junio se le hizo un rastrero ecográfico y el médico ha recomendado que entre en reposos mucho más prolongados debido a ciertos hallazgos necesarios de ser evaluados por especialistas.

Por ahora está de buen ánimo aunque la preocupación está presente, come con buen apetito con ciertas restricciones y en muchos casos ella mismo ha decido preparar su comida como una forma de no sentirse limitada y de probar nuevamente los sabores de su sazón.

Madre es consiente del problema que enfrenta, lo toma con relativa calma aunque a veces se siente molesta y expresa su agobio o agotamiento, pero lo supera a sabiendas que en este punto no puede perder el sosiego necesario para no afectar más su estado de salud, ni tampoco perder los avances que tiene en cuanto a su movilidad y las destrezas que ha recuperado, sobre todo en caminar y salir de casa para romper la sensación de encerramiento. 

Aunque le alegra recibir visitas llega un momento en que el cansancio la vence, por lo que de la manera más cortés informa que necesita descanso que le implica acostarse y elevar las piernas para recuperar de la mejor manera sus niveles de relajación física.

A pesar de estas complicaciones, se ha propuesto que quiere regresar a dar un paseo por la playa, acompañada de nuestra mascota Gala, tal como lo hacía antes de las dolencias que ahora le afectan.

Queda por ahora seguir en las gestiones para que sea atendida en Solca y pueda recibir los tratamientos necesarios en pro de que siga disfrutando de su vida en Puerto Cayo bajo el cuidado de nosotros sus hijos.

Gracias, siempre gracias, por los apoyos brindados a Madre por mis tíos, por su familia política, sus amistades forjadas en su vida laboral, por los vecinos de Puerto Cayo.

Mi gratitud para con ustedes es para toda la vida.

Lentos pasos y avances

Ha terminado mayo y Madre está logrando reponerse no solo en la parte física también en lo emocional, aunque seguimos esperando que nos llamen de Solca para reiniciar los exámenes y así seguir con mayores certezas; es bueno contarles que poco a poco, con esfuerzos y constancia, retoma sus actividades personales y domiciliarias.

De acuerdo con las recomendaciones médicas ahora va cambiando la dieta blanda estricta por una que le permite disfrutar mucho más de la comida. Su desayuno es liviano acompañado con pan y frutas, aunque muy limitado con su infaltable café y almuerzo es más sostenido o bien con un buen caldo o sopa o un segundo medianamente sazonado, mientras que para la merienda únicamente se toma una avena caliente; esta nueva forma de alimentarse incluye los tentempié de la mañana y la tarde. La novedad es que en muchas ocasiones ella misma se prepara lo que quiere comer... claro, con ciertas restricciones en cuanto al tiempo y las complejidades de cocinar.

En cuanto a su movilidad, sigue caminando más distancias al interior de la casa sin descuidar el uso del bastón y los cuidados respectivos para evitar caídas o tropezones que le provoquen daños leves o considerables. Sus manos van recobrando habilidades y destrezas, aunque todavía le hace falta fuerza de agarre, pero va mejorando.

El cansancio es por ahora uno de los problemas que no ha sido posible superarlo, pues Madre amanece bien, pero con el pasar de las horas y sus actividades relativamente livianas, se provocan un nivel de agotamiento profundo que le obliga a suspender cualquier trabajo que esté realizando; lamentablemente, las visitas muy extensas también le provocan ese malestar. 

Es conveniente comentar que en esta temporada ha tenido dos crisis relacionadas con su aparato digestivo y su salud en general; en la primera estuve a un paso de llamar al Ecu 911 para solicitar una ambulancia para que sea evacuada de urgencia al Hospital del IESS en Jipijapa, por fortuna luego de entender el problema y la asistencia necesaria puedo recuperarse. En la segunda, muy similar a la primera, me fue posible manejarla y la recuperación fue mucho más rápida sin que deje secuelas preocupantes. 

Finalmente, aún sigue tomando Creo especialmente en el almuerzo u otras comidas más fuertes, para evitar la sobrecarga al hígado; se mantiene con sus dosis diarias de Triplixam para el control de la presión y de la insulina.

Dejo constancia nuevamente de mi gratitud a cada una de las personas que, de una u otra manera, han apoyado a Madre para que pueda llegar a esta etapa fortalecida y así pasar ala siguiente con mayor tranquilidad.

Mi agradecimiento con ustedes es imperecedero.

Cambios en el estilo de vida

Ayer 19 de mayo de 2026 finalmente Madre tuvo la cita médica con el gastroenterólogo del IESS Jipijapa para la evaluación de los resultados de las biopsias y la noticia que recibió volvió a cambiar el panorama y estilo de vida.

Selfie en la sala de de espera del IESS Jipijapa

El doctor le ha explicado los problemas del páncreas, la utilidad del stent pero que la situación ya sale de sus manos y que debe trasladar el caso a un oncólogo para que tome las decisiones más precisas frente a lo que reflejan los exámenes; además, sobre el momento oportuno para hacer el cambio del dispositivo plástico con uno metálico.

Madre ha aceptado con tranquilidad y esperanza este nuevo rumbo en su vida, pero de entre sus preocupaciones pudo consultar sobre su necesidad de mejorar el tipo de comidas para superar la desnutrición producto de la crisis al detectarse la ictericia y sumó el argumento que necesita estar fuerte para poder afrontar los procesos que implicará ser tratada por un oncólogo. El médico ha recomendado que puede empezar una dieta orientada a aumentar la densidad nutricional.

La cita médica terminó con el trabajo administrativo conducente a la derivación de Madre hacia Solca, por lo que ahora, Madre y yo, entramos en la espera que se cumpla el proceso administrativo para que se designe al especialista que la atenderá.

Por lo pronto seguirá radicada en su amado Puerto Cayo del que no necesita ni quiere salir, donde tiene la oportunidad de revitalizarse no solamente por la comida, también por lo que le significa la casa y el ambiente en que ha vivido plenamente en los últimos cuatro años.

Con estos apoyos externos, Madre poco a poco va recuperado su concentración y su movilidad, lo que permite estar más apta para recibir llamadas y contestar mensajes.

Es necesario que deje constancia que haber superado la primera crisis y la convalecencia ha sido posible gracias al soporte fundamental de mis hermanos María de Lourdes y Juan Carlos; además de los vecinos que siempre han tendido gentilezas para con madre.

Permítanme compartir uno de los post que publiqué a propósito de las señales de mejoría que ha tenido Madre:

Gracias, siempre gracias a cada una de las personas que de una u otra manera ha estado pendientes de la salud de madre y que le han hecho llegar sus deseos de recuperación así como sus oraciones.

Siempre con apreció: Raúl

Superada la convalecencia

Les escribo este 15 de mayo de 2026 para ponerles al día con la evolución de madre en el proceso de convalecencia y el paso a la siguiente fase que es la recuperación.

Foto tomada el 9 de mayo de 2026

Hace dos  semanas le colocaron un stent biliar mediante un procedimiento endoscópico. Según la ecografía de evaluación realizada el día de ayer, el dispositivo está funcionando bien: el hígado, los riñones y el drenaje de bilis han mejorado, se nota que el color amarillo de la piel ha empezado a bajar.

Sin embargo, todavía hay problemas en la vesícula y se recomendó realizar una nueva biopsia. Los médicos han indicado que es necesario que el gastroenterólogo y el oncólogo evalúen todo el caso para definir con mayor claridad la situación y hacer los correspondientes diagnósticos y subsiguientes pasos.

Actualmente madre está en casa, ha tenido días buenos y uno muy difícil hasta el punto que estuve a un paso de llamar a una ambulancia para que sea evacuada a Emergencia del hospital del IESS en Jipijapa; afortunadamente fue una crisis que se la pudo solventar y madre ha regresado a su nueva normalidad de vida. 

Muestra buen ánimo en general, ha recuperado algo de movilidad (camina cortas distancias dentro de la casa), se arregla y conversa con normalidad, aunque se cansa con facilidad, pero también se está incorporando en las tareas de casa como doblar ropa y pelar frutas; actividades que, además, le permiten recobrar ciertas habilidades y destrezas que por la crisis de salud las perdió.

Por ahora Madre y yo estamos enfocados en:

  • Mantener una dieta blanda y bajísima en grasa que tolere bien, pero que poco a poco vaya incorporando otros alimentos.
  • Controlar su diabetes y presión arterial
  • Mejorar su nutrición para contrarrestar la anemia y fuerza física tanto en piernas como en brazos.
  • Evitar complicaciones con cuidados adicionales y la toma oportuna de medicamentos.

En los próximos días tendremos los resultados de nuevos exámenes de sangre parea hacer un análisis comparativo - evaluativo que deberá hacérselo de manera regular lo cual nos dará un panorama más claro.

Agradezco enormemente todas sus mensajes de apoyo y solidaridad, así como cada uno de los gestos orientados a que Madre recupere su buen estado de salud.

Cualquier duda me la pueden hacer llegar y yo les compartiré la información que nos den los médicos.

Con cariño y gratitud: Raúl

Explicación post endoscopia

Tal como había prometido y conforme las distintas intervenciones médicas así como exámenes y nos han sabido informa que Madre presenta insuficiencia pancreática, con afectación en la vía biliar; esto explica el color amarillo de su piel y corneas, las náuseas, vómitos y la debilidad que presentó. 

Foto tomada el 28 de abril de 2026

Hace unos días, en una clínica de Portoviejo le realizaron un procedimiento endoscópico (CPRE) en el que le colocaron un stent biliar (un pequeño tubo) para permitir que la bilis drene correctamente y por lo mencionado en el informe fue exitoso técnicamente y ha ayudado a reducir la presión en el hígado.

Actualmente Madre ya se encuentra en casa, sí en la de Puerto Cayo, en convalecencia y por las prescripciones médicas por lo pronto estamos enfocados en:

- Controlar sus síntomas post operatorios (náuseas, diarrea, mareos, dolor de pies y debilidad).

- Estar pendiente de suministrarle oportunamente los medicamentos recetados.

- Mantener una dieta muy blanda y baja en grasa, con porciones pequeñas pero seguidas; además que debe tomar bastante agua.

- Controlar su diabetes debido al cambio de alimentación y presión arterial frente al aneurisma encontrado. 

Los médicos le ha dicho que el procedimiento endoscópico es prácticamente una intervención quirúrgica y que la única diferencia es que no han debido hacer un corte en la piel, por lo que igual debe mantener reposo y evitar grades esfuerzos que pongan en riesgo la colocación del dispositivo. También le han dicho que la recuperación será lenta.

El asunto es que durante la intervención también le extrajeron unas muestras para hacer una biopsia, calculamos que los resultados estarán listos en las próximas dos semanas, con lo cual ya se tendría otra perspectiva para encontrar los remedios para sus males, pero que será necesario hacerle nuevos exámenes. 

Anímicamente la Gaya, tal como muchos de ustedes la conocen, ha logrado superar los difíciles momentos por haber pasado "encerrada" en un hospital, añorando a Gala y al paisaje que desde la casa tiene del mar y la playa; ahora está más tranquila consiente de su problema que, de todas maneras, le resta ánimos pero sin mostrar amargura ni quejándose por su condición.

Me ratifico en mi agradecimiento en cada una de las personas que de manera constante han mostrado su preocupación por la salud de Madre y mantengo mi palabra de ir actualizando este nuevo proceso de vida.

PD: Cualquier duda médica específica me la pueden hacer llegar y yo les responderé con la información que nos den los médicos.

Primer reporte:

Les escribo para actualizarles sobre la salud de Madre determinada hasta la tarde el sábado 18 de abril de 2026. Está hospitalizada con ictericia obstructiva: la bilis no puede fluir bien porque algo la está comprimiendo desde afuera en un conducto del hígado; esto explica la amarillez de su piel y córneas, la orina oscura, náuseas, vómitos y la debilidad que ha tenido.

Los médicos del Hospital del IESS en Jipijapa están gestionando con urgencia la colocación de un stent (un pequeño tubo) para que la bilis drene y ella mejore, mientras tanto, estamos esperando disponibilidad en los hospitales o clínicas de Manta o Portoviejo o posible derivación a Quito o Guayaquil.

Madre está consciente y al tanto de todo. Seguimos día a día según lo que indiquen los especialistas, considerando también su edad y otras condiciones de diabetes, hipertensión y un aneurisma que ya se conocía.

Lamentablemente no puede recibir visitas ni dedicar mucho tiempo a contestar mensajes o atender llamadas.

Agradezco mucho sus mensajes y oraciones del que he sido portavoz para trasmitirlos a Madre con el cariño que siempre han sabido brindarle.

Aquí iré actualizando la información conforme los reportes médicos, mientras tanto cualquier duda me escriben y les respondo con lo que realmente dicen los médicos.


26 de septiembre de 2007

Un libro para la tumba de mi padre

Bastaron tres meses y luego otros 30 segundos para saber que ya nunca más vería con vida a Raúl Zavala Orlando; no será suficiente todo el resto de mi existencia para aceptar la ausencia dejada por él. Así es como resumo la muerte mi padre, pero también sé que es necesario contar el inicio y su fin, de tal forma que esta experiencia sirva de ejemplo para quienes aún les falta afrontar esta parte de la existencia humana.

Raúl Zavala Orlando. 
No soy el primero ni el último que pierde a su padre, pero sí está a mi alcance el poder explicar lo ocurrido con él, porque de nada sirve la muerte de un ser humano si es que no puede auxiliar a los que fueron parte de su vida. Don Zavala, como sus compañeros lo conocían, ayudó mientras pudo ver el resplandor del sol y lo mismo ocurre ahora que le rodean las sombras eternas.

Un simple dolor en la en la ingle se convirtió en un cáncer que no dio tiempo para buscar alternativas de salvación; médicos de Portoviejo y Quito nada pudieron hacer para salvar la vida de quien supo engendrar vida. La dureza y la exactitud con que el oncólogo (especialista en el tratamiento del cáncer) supo advertirnos sobre lo que ocurría con él, fueron base para afrontar las tribulaciones que sobrevendrían antes de su último suspiro.

Los 30 días previos al fallecimiento de "zavaluca" -que fue como con cariño lo apodé- invadieron en su casa, nuestra casa, suficientes sentimientos de nostalgia, amargura y risas; muy a pesar de conocer en lo que acabaría, mi padre supo recordar en voz alta los momentos que le hicieron sonreír, supo llorar como un niño junto a mi madre y siempre tuvo una broma a flor de labios, como buen hinca del Deportivo Quito y miembro de la "Culta barra".

Definitivamente, los tiempos fueron malos por lo que nos esperaba y buenos porque nos permitió redescubrir el mundo de "El Chin" -así es como lo trataban sus hermanos-, un mundo con familia y amigos; además, uno que otro enemigo, que no fueron más de tres, exactamente.

Mientras viajó por el mundo y disfrutó de la música clásica construyó su familia: mi madre a la cabeza y nosotros, sus cuatro hijos, su suegra, sus cuñados y cuñadas; en ese trajinar de marinero se dejó conquistar por los que ahora son y serán sus amigos, por eso no lo abandonaron ni aún en sus momentos de gloria.

El cáncer que aniquiló al "León de la Montaña" -como lo trataban sus primos de Jipijapa- fue solamente el vehículo que transportó el dolor del corazón a su cuerpo cuando descubrió y conoció a sus enemigos, los únicos que sintieron en él la amenaza de su inteligencia, su capacidad y su calidad para hacer el bien, todas esas cualidades producto de su educación militar, de cientos de horas de trabajo y de miles de libros leídos que le acompañaron en sus desvelos como en su tranquilidad.

Los tesoros materiales más grandes de mi padre fueron su casa en Puerto Cayo o Puerto Zavala como lo llamaba él, su colección de música clásica -la 5ta. Sinfonía de Beetohoven y el Concierto de Aranjuez, sus favoritos- y su biblioteca -nunca existió libro malo para él. El dolor físico que resistió históicamente mi padre a causa de su enfermedad no fue nada ante su incapacidad de leer en sus postreras horas; hoy, su última adquisición: "Gracias por el fuego" de Mario Benedetti, reposa aún en su velador, con la esquina de la página 49 doblada, el inicio del capítulo IV que al parecer no podrá disfrutarlo en su hogar y saboreando un café acompañado por un cigarrillo.

La madrugada del 31 de marzo de 2002 llegó el momento para el que mi padre se preparó, pues estuvo consciente que al no sentir mejoría lo más seguro era su muerte y la recibió como el quiso, con dignidad y en brazos de su pareja que le acompaño por más de 40 años, a quien amó y dedicó su aliento final. Los que estuvimos presentes empezamos a vestirlo con el terno blanco, el de las grandes ocasiones y que lo había pedido a su debido tiempo, en la solapa con la condecoración de oro que la Contraloría General de la Nación le otorgó en reconocimiento a los 25 y más años de servicio a esa institución; lo guardamos en el ataúd diseñado por él mismo para que cumpla con su último acto público.

La vivienda actual de mi padre está en la bóveda D37 de las criptas de la Catedral Metropolitana de Portoviejo. En su lápida reza el resumen de su filosofía de vida: "Ver las cosas como son y no como deberían ser"; las flores del día de su velorio le acompañaron hasta el día de su cumpleaños, 3 de abril de 2002 y en adelante ninguna más, porque Raúl Zavala Orlando tiene ahora todo el tiempo para leer y por eso siempre hará falta un libro para la tumba de mi padre.