14 de septiembre de 2020

La radio se hizo para escuchar

Artículo publicado por "La Verdad"

¿Qué habría pasado si en la época de cuarentena los medios de comunicación tradicionales hubiesen dejado de producir notas periodísticas? Me refiero a toda esa estructura técnica y humana que transforma a los hechos en un producto verificado de consumo masivo.

La industria de la comunicación privada no dejó de funcionar en esta crisis sanitaria, pues cientos de personas se mantuvieron en el frente para mantener al aire las señales de radio y televisión, para que las ediciones impresas puedan llegar hasta sus lectores. Algunas de estas empresas no soportaron el golpe y tuvieron o que migrar a lo digital y reinventarse, o definitivamente cerrar.

Existe cierta tendencia a pensar que los medios tradicionales desaparecerán debido a la irrupción de las redes sociales con la rápida penetración del Internet y los comparativos bajos costos que representa poner en línea la mayoría de contendidos buenos y malos, según cada gusto personal.

Comento este escenario como antecedente a lo que es un plan puesto en marcha, en el que estoy involucrado directamente y que tiene como objetivo fortalecer la imagen de lo que es la radio en su propuesta original: se hizo para escuchar.

A los pocos días de haberse declarado a Ecuador en cuarentena, Renán Álava como Director de la radio universitaria San Gregorio, Pablo Kusnier dedicado a la gerencia educativa en el sector privado, y yo como periodista de Oromar Televisión, logramos articularnos alrededor de la idea que los medios de comunicación necesitaban mostrar su real valía y en especial el concepto radiofónico.

Director de San Gregorio Radio
Renán Álava - Director de San Gregorio radio

San Gregorio radio transmite desde Portoviejo con una cobertura en señal abierta prácticamente para todo Manabí; con la suspensión de actividades debido a la crisis sanitaria se vio en la necesidad de readaptar su sistema de puesta al aire de la programación.

Con Renán ya habíamos mantenido conversaciones sobre el significado de la radio y el nivel de aporte social bajo su propia personalidad, como un complemento al resto de trabajo periodístico de los otros medios; a la propuesta bosquejada se unió Pablo Kusnier y su hijo Hernán especialista en Marketing, para incorporar la arista educativa en las emisiones que pondríamos al aire.

Hernán y Pablo Kusnier
Hernán y Pablo Kusnier - panelistas

En estas tertulias de autocríticas profesionales siempre nos acompañó con sus aportes Iván Maestre, quien trabaja para Ecuavisa en calidad de productor.

Luego de solucionar problemas técnicos y comunicacionales gracias a los conocimientos de Manuel Andrade León en su calidad de sonidista y encargado del control master, logramos poner al aire el primer capítulo de “La radio en tiempo de crisis”.

Las herramientas de comunicación vía Internet nos permitieron que las transmisiones de las más de 90 emisiones se hicieran desde distintos escenarios rompiendo la costumbre del trabajo encerrado en un estudio, lo que además nos permitió adaptarnos a un nuevo lenguaje de coordinación radiofónica.

Una acotación: en nuestras emisiones no usamos vídeos, porque mantenemos la tradición radial y sentimos que muchas personas son más naturales al hablar cuando no se sienten miradas.

El significante que buscamos hacia nuestros radioescuchas es que sean inicialmente testigos de una conversación libre y mutitemática, de una tertulia que deja ideas, dudas y críticas sobre lo que están escuchando en cualquier parte que nos sintonicen, ya sea en algún aparato llamado radio o mediante las distintas aplicaciones on line.

Pero también tenemos trasfondos de nuestros aportes. En el caso de Renán, además de su función como periodista y director de la radio completa su jornada productiva en actividades agrarias y eso le permite tener una visión de complementariedad urbano - rural; Pablo, por su parte, está convencido que el sistema educativo necesita tener una mayor coherencia entre las políticas y la vida diaria de las familias con hijos en etapa escolar. 

En mi caso, es una especie de año sabático para desarrollar argumentos que sostengan el concepto de: los medios de comunicación privados tradicionales necesitan de las Relaciones Públicas para sostenerse empresarialmente y periodísticamente.

En el camino hemos conversado al aire con personas que han expuesto sus criterios sobre el aporte de este tipo de medio de comunicación, sus fortalezas y debilidades, la necesidad de identificar sus opciones de supervivencia y, sobre todo, la utilidad que tiene para distintos grupos sociales articulados por ejes laborales, de su actividad ciudadana y en sus decisiones para el entretenimiento.

“La radio en tiempo de crisis” no es únicamente un programa para significar que estamos viviendo una, sino también para mostrar a quienes estamos en la comunicación periodística, como empresas y como profesionales, que tenemos un problema pendiente de solucionar en el corto plazo.

En definitiva, los que hacemos Renán, Pablo, Hernán, Manuel, nuestros compañeros que llegan cada día y yo, es una aventura que bien puede llamarse “la radio hablando de la radio” para que siempre sea compañía y que reflexionemos en lo que sería un país sin medios de comunicación privados que hacen periodismo. 

Publicado originalmente en la edición 384 de julio del 2020




Los programas que fueron puestos al aire puede escucharlos en:

15 de agosto de 2020

Mi opinión en redes sociales como periodista

Soy de los periodistas que pasamos de las opiniones en radio, prensa y televisión a postear en redes sociales, que quizás abrimos una cuenta como parte de la diversión diaria, luego con la fuerza que tomaron a usarla como una herramienta de trabajo.

Reporte de manifestaciones en Quito - octubre de 2019
Cuando los periodistas somos testigos de un acontecimiento, la opinión
es un recurso válido para ampliar el contexto de la noticia.

Pero allá también nos siguieron las leyes y los prejuicios de una sociedad que aún cree en los mitos sobre la actividad periodística, sobre todo aquel en que se considera que somos una especie de apóstol o voluntario que debe trabajar Ad honorem y sin descanso.

Esta entrada viene al caso por la persecución social y legal a la actividad de las opiniones que damos los periodistas en las redes sociales en el ejercicio de nuestra opinión y como parte de un medio de comunicación.

Un tema pendiente es descubrir las razones por las que se puso limitantes jurídicas a las opiniones de los periodistas que trabajan para medios de comunicación. 

Por lo pronto, el jueves 13 de agosto del 2020, la Fundación Gabo, a través de su cuenta en Twitter organizó un tuitdebate con la premisa: Periodistas que opinan en redes sociales, ¿qué tan conveniente es? y en el que participé. A continuación las preguntas disparadoras y mis respuestas a las que, en lagunos casos, incluyo una ampliación:

P1: ¿Qué tanto utilizan los periodistas que sigues Twitter para opinar? 

R1. No podría responder por otros pero en mi caso bastante.

P2: En Twitter, los periodistas deberían limitarse a informar y no a opinar. ¿Estás de acuerdo o en desacuerdo con esta afirmación? ¿Por qué? 

R2. Negativo. Los periodistas somos humanos y tenemos puntos de vista respecto a un hecho, al igual que otros humanos de distintas profesiones. 

P3: Desde tu punto de vista, ¿toda opinión que un periodista publique en redes sociales, termina comprometiendo al medio donde trabaja? 

R3. Negativo. Es el público el que asume ese tipo de criterios, bajo el falso concepto inducido por el poder político de que los periodistas no tenemos puntos de vista siempre subjetivos como el resto de humanos

P4: ¿Qué utilidad tiene el incluir en tu perfil una frase que diga “mis opiniones no comprometen a la empresa donde trabajo”?

R4. En realidad ninguna. Considero que ese es un invento de los CM's en calidad de cancerberos de la "imagen institucional".

P5: ¿Qué opinas sobre los periodistas que defienden en sus redes sociales a líderes políticos que están siendo investigados judicialmente?

R5. Sus razones tendrán. En mi caso ni defiendo ni elogio porque no conozco a profundidad su accionar o sus intencionalidades.

P6: ¿Qué pensar de los periodistas que expresan su apoyo a un candidato político en época electoral?

R6. ¿Cuál es el problema? ¿Acaso no somos votantes? ¿Ser periodista nos excluye de la libertad de expresión que goza el resto de ciudadanos. Esa es una regla impuesta por los legisladores considerando que el público es analfabeto o incapaz de decidir por sí mismo.

P7: ¿Qué opinas sobre aquellos medios que establecen que sus periodistas deben tener una cuenta profesional donde solo informen y no opinen, aparte de sus redes personales? 

R7. Está bien, siempre y cuando sea parte de las relaciones contractuales, no como una obligación laboral irregular. 

P8: Aquellos medios que establecen que sus periodistas no pueden opinar en redes sociales, ¿estarían violando las libertades de prensa y expresión?  

R8. No hay relación entre libertad de prensa y opinión. En en el segundo componente: hasta donde conozco no existen limitaciones en el derecho a la libertad de expresión. Ese es otro mito existente en el periodismo.

P9: Están aquellos periodistas que entablan peleas en redes sociales con sus seguidores. ¿Te parece que lesionan al hacerlo la imagen del medio donde trabajan?

R9. Toda pelea lesiona al entorno social, familiar y laboral de toda persona, de cualquier profesión u oficio que tenga.

P10: Si fueras editor de un medio de noticias, ¿qué políticas establecerías sobre las opiniones de tus periodistas en redes sociales?

R10: "Sean buenos ciudadanos y sustenten sus opiniones con lógica, datos verificados y jamás den sus criterios con la cabeza caliente. El resto depende de sus habilidades, destrezas y conocimiento." 

Como un punto adicional que podría apoyar la gestión periodística en redes sociales y que incluye el de opinar, están los puntos de vista de quienes trabajan en medios de comunicación redactando noticias. 


La nueva pregunta en periodismo: ¿Se puede verificar?

 

5 de agosto de 2020

Aún así, la voz de Katia sigue en mi mente...

La ancestral historia y la vigencia del machete están asociadas al ser humano desde su uso como herramienta campesina hasta el ser un arma con capacidad letal, pero también como una inspiración poética.


Este instrumento es parte de algunas culturas y por tanto merecedor de loas y poesías, de narraciones y cuentos, de sus usos, de su desconocido origen y sus mutaciones. En esta dualidad de imágenes conocí la voz de Katia Zambrano Sornoza y su melodiosa muestra de su significado.

La descripción de Toño Bellido alcanza otra dimensión: fuerza para cortar es fácil, pero cortar el destino oscuro y seguir adelante, es lo que corta el filo de mi machete...

Aún así, la voz de Katia sigue en mi mente...

Otros como Jorge Rodriguez Lagos han escrito cuentos infantiles:
Cierto día estando de espaldas, viendo hacia un lugar imaginario lleno de familias felices…donde el hambre no existía ONIX me tomo por sorpresa diciéndome:
– Papi ¿verdad que esto es un machete?
Inmediatamente pensé en el machete que guardo a un lado de la puerta y le respondí:
– si mi moi, es un machete ¡cuidadito se me corta!
– no papi, (responde) si no soy tonta, no mira que este no corta porque lo acabo de dibujar y no tiene filo.

Aún así, la voz de Katia sigue en mi mente...

Pero Ovidio Rincón lo pone en otra crónica. "En el cinto colgaba el machete; bajo el brazo su alegre guitarra. Llegó hasta mi lado, tranquilo y sereno; me clavó en los ojos su fiera mirada... Me dijo: ¿Me esperas? Le dije: ¡Te espero!Y ya no cruzamos más, ni una sola palabra."

Aún así, la voz de Katia sigue en mi mente...

Me sorprende Ave Asán:
Presto corrí a izar un machete,
Monópedo supuesto color moneda,
Sintagma nominal de característica punzante,
Cuya acción implosiva se derivó al final de una sílaba. 
Aún así, la voz de Katia sigue en mi mente...

Podría recorrer cientos y cientos de palabras que forman miles y miles de relatos, aún así, la voz de Katia sigue en mi mente y la escucho una y otra vez:



Autor: Rodrigo Chávez González 

31 de julio de 2020

Reflexiones sobre el oficio de hacer periodismo

El periodismo, a pesar de su larga vida, sigue en fase de artesanía sin que hasta ahora muchos profesionales hagamos más esfuerzos para que entre en el nivel de ciencia. Tal vez no sea necesario, pero eso también debe estar sujeto a una investigación o, al menos elevarlo a nivel de ensayo.

Funciones del periodismo desde una óptica de los análisis de escenarios,
la construcción de inteligencia y la toma de decisiones editoriales.
El tratar de perfeccionar mi profesión fui construyendo propuestas, como ladrillos para un muro pero a sabiendas que siempre es necesario tener las columnas que la sostenga y una de ellas es la frase que está en el encabezado de este blog: Tal vez un día cercano los periodistas nos demos cuenta que nuestro trabajo ya no es en función de la verdad, sino de la ¡LIBERTAD!

En uno de mis trabajos publicados en el 2008 aseguré que "Es así que puede establecerse que comunicación social son los mensajes de los medios de comunicación social sean estos periodísticos, publicitarios o propagandísticos, que permiten a la sociedad conocer el estado de su convivencia en aspectos geográficos, culturales, ambientales, de gobernanza y desarrollo." (El periodista y el periodismo)

Pero el tiempo, es decir las mutaciones de las cosas, hizo que los escenarios cambiasen para el periodismo por dos factores trascendentales: injerencia de la políticos y la irrupción de las redes sociales; en ese marco al llegar el 2018 expuse un problema: ¿A dónde van el periodismo y los medios de comunicación en Ecuador? Tal vez a ningún lado en vista de las políticas de la comunicación social que están en juego desde el Ejecutivo y el Legislativo. (Tribulaciones de la industria comunicacional del Ecuador)

Una recomendación bajo las actuales circunstancias en que se encuentra
la sociedad y que los espacios periodísticos son cuestionados.
Pero el periodismo no necesita únicamente de la universidad y aquello que puedan transmitir los profesores o los catedráticos en las aulas y en las conferencias, este trabajo artesanal requiere de una guía en las salas de redacción (presencial o virtual) de la televisión, de la radio y los medios impresos, también de los medios nativos virtuales.

Este escenario fue abordado por la Red Ética de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano -FNPI- bajo la temática ¿Hacen falta mentores en el periodismo? y un debate entre distintos colegas incluido yo. Una de mis conclusiones es que los medios abandonaron lo que se conoce como "escuela" en que los antiguos periodistas eran a su vez instructores de los nuevos, originado más por el entorno del mercado y las tendencias de comunicación on line.

He sostenido que la desconfianza en la versión oficial es el mejor soporte para lograr notas periodísticas con mayor relevancia, considerando que las “noticias falsas” se han convertido en la mayor amenaza para las sociedades y en paralelo existe una profundización en la libertad de expresión e información. Esta premisa la expuse en un artículo que fue publicado por La Verdad y en el que me pregunté a unos colegas: ¿Qué tan complejo es para los periodistas verificar la información oficial antes de publicar? 

La supervivencia no implica únicamente al ser humano como tal, también implica a cada
uno de sus componentes y uno de ellos es la profesión que ejerce o el arte que desarrolla.
Sirvan estas líneas para retractarme en otro artículo que publiqué en el que aseguro: Periodismo: ciencia para estudiarla desde las relaciones de producción. Pues esta actividad profesional no está en el marco de la ciencia porque no lo hemos investigado, no hemos logrado redefinir y sustentar sus características para la presente época.

No he cambiado el titular ni cambiado los argumentos, para que me sirva de guía en el desarrollo de hipótesis, en la redacción de nuevos ensayos y generar líneas de investigación.

Para poner el punto y aparte de esta entrada, comparto una conferencia sobre uno de los derroteros y opciones sobre la generación de nuevos impactos en el periodismo, dictada por Denise Dresser y del que se pueden sacar algunos componentes adicionales para estas reflexiones:

24 de julio de 2020

Primera temporada de Fiscalía Vs. compras públicas


Publicado originalmente en La Verdad - edición del junio del 2020. Autor: Raúl Zavala Mosquera.

Un día en Ecuador nos enteramos que tanto la Fiscalía como el Gobierno habían creado una Fuerza de Tarea Multidisciplinaria, a las pocas horas empezó un operativo nunca antes visto. Decenas de allanamientos, de personas detenidas; miles de publicaciones que replicaban lo actuado y los titulares en los medios de comunicación pasaron de los muertos a los casos de corrupción.

De pronto ya no fueron importantes las cadenas nacionales, el impacto de la información sobre la pandemia perdió fuerza, las cifras de contagios, de muertos, de recuperados… ocuparon un segundo lugar. La Fiscalía le quitó protagonismo al Covid-19.

El 4 de junio la noticia fue una mecha de pólvora prendida: se ejecutaron los primeros 37 allanamientos en Quito y Guayaquil, en lo que significó el inicio de una arremetida contra los funcionarios que habría hecho compras fraudulentas en el marco de la emergencia sanitaria, a la cabeza el IESS.

Casi a reglón seguido se viralizó con fuerza la detención de Jean Carlos Benavidez, uno de los allegados al asambleísta por Manabí Daniel Mendoza; la Fiscalía siguió las pistas y puso ante un juez al funcionario legislativo a quien lo acusa de liderar una red criminal en que también actuaba Edmundo Tamayo Silva, en esa época Director del Servicio de Contratación de Obras.

Este seguimiento puso al descubierto una trama para lucrar con el contrato del hospital de Pedernales, un proyecto de la reconstrucción que se arrastra desde el Gobierno anterior.

La Función Legislativa entró en una crisis de credibilidad por las sospechas que otros asambleístas estaban involucrados en el manejo hospitalario y, especialmente, en el direccionamiento fraudulento de contratos.

La Fiscalía entró en una normalidad activa en lo judicial y mediático. Siguieron los allanamientos y los arrestos, la incautación de información, aparentemente las pesquisas habían decaído; de pronto una información emergente desde Perú permitió que la mecha no se apague. La avioneta del político Alfredo Adum se estrelló en Tumbes, el reporte inicial: un fallecido y cuatro heridos. No fue cualquier siniestro aéreo.

Las víctimas fueron Jocelyn Mieles Zambrano (exreina de belleza de Manabí), César Rodríguez Fontecilla, David Muñoz Vélez y uno de los vinculados en la trama de corrupción de los hospitales: Daniel Salcedo Bonilla. Falleció el piloto Alfredo Espinosa.

La Fiscalía y el Gobierno plantearon la hipótesis que intentaban huir, porque hubo adulteración en la matrícula de la nave, cambios en el plan de vuelo y otras anomalías detalladas en crónicas periodísticas e informes oficiales.

El caso de Jocelyn Mieles paso de la noticia delincuencia a temas de farándula, hasta el punto que la frase de su abogado defensor se hizo tendencia, así como motivo de memes y burlas: “… ella vive otra realidad.”

Los allanamientos siguieron y cuando parecía que se agotaban los titulares en los medios de comunicación y las emociones en redes sociales virtuales, la Fiscalía nos sorprendió con otro gran episodio: Abdalá Bucaram fue detenido cuando se investigaba un "presunto peculado en contrato para insumos médicos al Hospital del Seguro". De su ingreso a la audiencia de formulación de cargos queda para los memes y la historia el grito: “¡¡Viva la patria!!”

Y entonces… con un poco de gasolina el fuego de la mecha tomó fuerza y otra vez la Fiscalía presentó argumentos ante un juez para que el excandidato presidencial Dalo Bucaram y su hermano menor Michel pudieran ser capturados, la intención era que encontrar más indicios en su probable involucramiento de compras de insumos médicos para los hospitales del sistema de salud en conjunto con Daniel Salcedo Bonilla.
Pero también este caso tuvo su dosis de farándula. Gabriela Pazmiño, esposa de Dalo y también sospechosa para la Fiscalía, en su rol presentadora de televisión, sorprendió en febrero del 2020 porque anunció que tenía un puesto para vender hamburguesas. Con su vinculación a la trama de los hospitales, las redes volvieron a hervir y los memes compitieron con el protagonismo de la Fiscal.

Uno a uno fueron publicados los resultados de las pericias que alcanzaron a otros funcionarios como el caso del alcalde de Guamote y reconocido cantante Delfín Quishpe, así como al prefecto del Guayas, futbolista y presentador de noticias, Carlos Luis Morales; el brazo de la Fiscalía también alcanzó hasta la Municipalidad de Quito y el Gobierno Provincial de Pichincha.

Cada suceso puesto en escena tuvo en el co-protagonismo a ciertas empresas privadas, entre las que constan vendedoras de hamburguesas, que aparecieron como proveedoras de insumos médicos y que se fortalecieron con el abastecimiento al sistema hospitalario de Ecuador.

En todo lo que está asumiendo la Fiscalía, le vino otra carga bien pesada. La Comisión Nacional Anticorrupción asegura que 23 contratos por un monto de USD 32’550223, fueron analizados entre mayo de 2019 y marzo de 2020, de los hospitales de Quito Enrique Garcés, Hospital General del Sur, Eugenio Espejo, Pablo Arturo Suárez, San Francisco y Andrade Marín y de Guayaquil al Teodoro Maldonado; conclusión: evidencia de colusión en la red de salud pública evidenciada por un engranaje de gente que actúa para que todo aparezca legal, cuando todo es irregular.

Pero el final de esta primera temporada de la Fiscalía Vs. las compras públicas en la emergencia sanitaria y crisis de salud, tiene un epílogo predecible: los sospechosos serán llevados a una audiencia de formulación de cargos y allí se definirá el guion para la segunda temporada.

Empiezo, entonces, a imaginar el tráiler; una mezcla entre las fiestas patrias de octubre y el bullicio de la compaña electoral, con los jueces y sus mascarillas, la Fiscal y sus pruebas… melodías de suspenso y una voz en off preguntando: ¿Podrá la Fiscal probar jurídicamente la existencia del crimen organizado en el sistema de salud pública?

Pero yo le completaría con: ¡Próximamente! en sus redes sociales favoritas, seguido de la imagen de la mecha que llega hasta los explosivos pero que no explotan.