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15 de noviembre de 2017

Crítica al patrimonio cultural cuando se convierte en atractivo turístico

La iglesia en Zaruma, provincia de El Oro,
una de las ciudades patrimoniales del Ecuador.
Analizar el turismo de un destino es siempre una materia necesaria y permanente, en vista de lo cambiante que es, pero también por los mitos que se construyen alrededor de él, tanto desde lo imaginario del público en general como de la función y la comunicación social.

Entre esas falsas percepciones sobre los atractivos turísticos está aquello que se lo llama "cultura", sin que pueda exactamente definirse su alcance y significado en estos tiempos de la segunda década del Siglo XXI, en que las sociedades humanas se están organizando de otra manera, tanto en lo urbano como en lo rural, en diferentes ambientes geográficos de una misma nación; esto tiene un ingrediente más fuerte: la migración.

Este planteamiento nació de una conversación con Graciela Guadamud, excompañera de trabajo en una época en que se empezó una planificación turística de Manabí, hace 10 años exáctamente y de lo cual ya no existen rastros. Ahora está cursando una maestría en la Escuela Politécnica Agropecuaria de Manabí.

Luego de una acalorada discusión sobre la importancia del "turismo cultural", ella argumentando desde la perspectiva de las manifestaciones humanas en función de las actividades que son folclóricas y yo manteniendo la idea que "lo cultural" es una vaguedad si es que no se lo circunscribe en lo especifico para ser usado como un imán turístico sin llegar al flolclorismo.

Pocos días después de esa conversa, Graciela tu a bien remitirme uno de sus trabajos académicos, como continuación de un análisis que requiere de bastantes críticas.

El ensayo se titula: "La construcción social del patrimonio cultural: entro lo ancestral y lo contemporáneo" e inicia con algunas preguntas a las que yo llamo disparadoras: ¿Será que a esta época del Siglo XII el patrimonio cultural se convirtió en un mito? ¿Podría ser que la nueva arquitectura urbanística y los deseos políticos están atentando a lo ancestral? ¿Contemporáneo, moderno, posmoderno? Cuestionamientos que nacen de una crítica a la llamada “construcción social”.

Es un escrito bastante largo como para ponerlo directamente en este blog, pero si me tomo la libertad autorizada de transcribir las conclusiones, pues es de allí que acordamos reiniciar nuestra plática.



Conclusiones del ensayo:

     1.- La construcción social del patrimonio cultural: entro lo ancestral y lo contemporáneo, es un multiescenario interdependiente, que no puede ser estudiado desde la descomposición de sus partes sino desde la complejidad.

     2.- El patrimonio cultural abarca una serie de circunstancias históricas de utilidad para el presente, pero que puede ser usado para distorsionar realidades culturales de una sociedad y por ende de un Estado.

     3.- Lo ancestral y lo contemporáneo son elementos que están inmersos en la política y en lo político de un Gobierno, bien sea a través de acuerdos implícitos o de leyes que regulan el accionar individual.

     4.- Lo patrimonial y lo turístico es un nuevo “matrimonio” aparentemente indisoluble que debe enfrentar el desgaste de la convivencia.

     5.- La gestión patrimonial cultural depende de los conceptos comunicacionales que se establezcan entre especialistas, beneficiarios y funcionarios, para evitar alteraciones en los mensajes y se conviertan en despropósitos.

     6.- El patrimonio cultural es indefectiblemente es arte en esencia pura, por tanto su estudio debe caracterizarse por la individualidad y no por la generalidad; a cada bien patrimonial le corresponde un estudio particular.

     7.- Es evidente la industrialización del patrimonio gracias a la presencia de nuevos sistemas de interacción humana en las redes sociales virtuales y la ampliación de los comentarios argumentados y espontáneos sin sustento académico.

     8.- La comunicación patrimonial está más orientada a la captación indiscriminada de visitantes y así pueda incrementarse el consumo turístico en los destinos.

     9.- Un estudio para uso turístico de un bien patrimonial que no contenga el capítulo correspondiente a Gestión de Riesgos, determina que no existe una real construcción social responsable.

     10.- Los planes de construcción social del patrimonio cultural deben estar ligados a los planes de educación básica y superior, en los ámbitos de formales y no formales, considerando cada una de las disciplinas académicas.

Entonces, lo trascendental es empezar a cuestionar sobre aquello que desde la gestión pública se anuncia como "turismo cultural" y de esta manera entablar nuevas perspectivas para generar mejores productos turísticos sustentables y que cumplan sus objetivos para el destino y como aporte a la economía nacional.

Afortunadamente, este es un debate social y empresarial que aun no inicia.

21 de octubre de 2017

Tiempo: mi juego entre necesidad, obligación y placer

Cuando me puse a pensar y a encontrar la fórmula: “Priorización de tareas urgente importante” me quedaron algunas lecciones para el ejercicio de mi profesión y, como beneficio colateral, en mi vida personal; o ¿Debería ser lo contrario? Pero mientras encuentro la respuesta me encamino por mis planteamientos.

Para entrar en el misterioso mundo de lo urgente y lo importante, de mi vida personal y de mi actividad laboral, existe una sola puerta: un objetivo que vaya más allá de la supervivencia humana, pero lo más complejo en plantearme ese objetivo es cuando debo articularlos en la doble vida que llevo: la casa y el trabajo, que de alguna manera están íntimamente ligados.

Ahora, para abrir esa puerta existe una llave, polémica, subjetiva y bastante utilitaria; se llama “Miedo”. El miedo racional es mi mayor seguridad, pues es el que me hace armar una lista de actividades que debo cumplir para estar tranquilo. ¿Cuáles son mis miedos en esa doble vida que llevo?

Los miedos y el objetivo me llevan a un segundo nivel: se llama planificación. Recuerdo: Qué - Quién – Cuando – Dónde - Para Qué; entonces la planificación es una secuencia lógica de actividades enmarcadas en el tiempo que me conducen hacia mi objetivo, pero siempre recordando que existen otras personas a mi alrededor que me ayudan o me hunden; es la naturaleza humana.

Por tanto, la lista de actividades que estoy, de una u otra manera, obligado a cumplir tienen los componentes misteriosos, mutantes y divergentes de lo urgente y lo importante. Pero defino:

Urgente
Cualidad asociada al tiempo. Aumenta tanto a medida que existe menos tiempo para cumplir con una fecha límite, como en función del volumen de la tarea.

Importante
Cualidad asociada a las consecuencias. Una actividad aumenta su importancia si las consecuencias de fracaso - éxito en ella también aumentan.

Sin embargo lo urgente y lo importante no son lineales, juegan entre ellas, van cambiando con el paso del tiempo y con las influencias de “esas” terceras personas que están en mi camino o se cruza en él, por lo que puedo tener cuatro escenarios:
  1. Actividades Urgentes e Importantes
  2. Actividades No Urgentes y No Importantes
  3. Actividades Urgentes pero No Importantes
  4. Actividades No Urgentes pero Si Importantes

Esta clasificación tiene un “algo amorfo” que los especialistas le llaman administración del tiempo, pero ¿Qué es el tiempo? Y allí está el verdadero problema que enfrento cuando necesito decidir entre lo urgente y lo importante.

La verdad que horas, segundos o minutos, son apenas las mediciones del tiempo, sin que pueda conceptualizarlo y sin eso me es imposible avanzar en mi propósito de aprender a tomar decisiones en el marco de las exigencias diarias de lo laboral en lo personal y viceversa.

Luego de algunos días de lecturas entre aquellas que son parte de la era de la autoayuda y la reflexión filosófica llegó a la conclusión que “Tiempo son mis acciones en función del movimiento de la Tierra y los cambios provocados por el paso de la Luna y el Sol, que se guardan en mi memoria.”

En definitiva tiempo es todo lo que hago entre cada amanecer ya sea como parte de mi cultura, de mi costumbre, de mis necesidades, de mis placeres o de lo que surge intempestivamente que afecta mi presente e influye para mi futuro inmediata.

En consecuencia puedo asegurar que mi fórmula “Priorización de tareas ↔ urgente importante” está en saber armar ecuaciones trigonométricas con mis necesidades, mis obligaciones y mis placeres, como variantes en función de una constante: el tiempo.

Sin embargo mi mente no alcanza a encajar la otra dimensión que surge de mi incapacidad para enfrentar lo impredecible; divago nuevamente, leo, estudio, converso y encuentro una pregunta subjetiva pero que me deja ver las otras piedras, baches y demás obstáculos de este mismo camino: ¿Qué pasa si…?  

Sé que esa es mi piedra angular que me permitirá caminar con relativa tranquilidad, que me da la ventaja para negociar una permanencia en estado de relativo relax.

Cuando llego a esta parte cae, sorpresivamente, sobre mi camino una gran roca con un letrero: “… sal de tu estado de confort…” sin ninguna explicación ni razonamiento. Descubro que debo entrar en otra reflexión, tomo asiento bajo un árbol para meditar en esa exigencia del camino con una sola pregunta en mi cabeza: ¿Por qué?... pero decido primero dormir un rato más.

18 de octubre de 2017

Entretelones del terremoto en México: "¡Ni madres que las voy a entregar!"

Foto: nytimes.com
El terremoto en Manabí y Esmeradas, Ecuador, dejó algunas lecciones sobre la ineficiencia y anomalías en la entrega de ayudas a los damnificados, sobre todo durante la crisis inicial; lo pero es que los protagonistas fueron los funcionarios quienes tenían el poder de decidir la supervivencia de los ciudadanos.

Hace pocas semanas, México volvió a enfrentar otro terremoto y al igual que en Ecuador, se activaron inmediatamente todos los sistemas para enfrentar el sinnúmero de emergencias; en medio de actos de heroísmo y sacrificio de cientos de personas se volcaron para ayudar y rescatar vidas, pero todo ese esfuerzo es indiferente para algunos que ven en la desgracia una oportunidad personal disfrazada de solidaridad.

La siguiente historia es de mi colega mexicana Delia Linares (@deliha25), me la compartió y no puedo dejar de no publicarla, porque son relatos que no deben morir para contrarrestar el abuso de de los funcionarios en cualquier caso.

Directamente el titular es: ¡Ni madres que las voy a entregar!

Fue la aseveración de Fernando Suinaga Cárdenas Director de Cruz Roja México… Hablando de donaciones llegadas a la Institución  MEXICANA que administra… y utiliza  como caja chica por lo que se está denunciando, leamos…

La noticia es ya viral, la empresaria Giovana Chavez Flores, en entrevista para LA NUEVA REVOLUCIÓN  cuenta de viva voz, como estando ella con un amigo priista, éste recibe una llamada que resultaría ser del titular de LA CRUZ ROJA MEXICANA, Fernando Suinaga Cárdenas, en ella el susodicho ofertaba  material donado a la institución a su cargo,  ayuda recibida tanto de países como de connacionales,  el material recibido  para beneficiar a los damnificados por los sismos pasados en nuestro país, colchonetas de gel llegadas de Alemania, 50  lonas muy grandes, 200 toneladas de atún Dolores y agua Bonafont  en oferta al mejor postor… es lo que se menciona en la entrevista.

La empresaria  afirma que  Fernando dijo: “NI MADRES QUE LAS VOY A ENTREGAR…” al cuestionar si las donaciones que ofrecía en venta  eran las mismas recibidas para los damnificados… https://www.facebook.com/lanuevarevolucionnoticias/videos/1644251428953308/ 

La investigación realizada por La Nueva Revolución, apunta e indica a  Eduardo Gurza Curiel, Presidente de la Unidad Técnica de Fiscalización del Instituto Nacional Electoral, INE, por sus siglas, como el interlocutor “desconocido” y amigo de Giovanna Chavez Flores, pero no afirman si aceptó  la “oferta”, lo que sí afirman es que un político apodado “El Güero” ya había comprado el agua…

“El presidente de la Cruz Roja no se manda solo, tiene un jefe… es imposible que el dueño del circo  no sepa lo que hacen sus operadores…. No tiene poca madre… mucha impotencia y coraje…  Tengo un hijo de 14  años y  se rompió la madre, con la gente limpiando, cargando,  como para que esa gente se esté quedando con lo que no es suyo…” Termina diciendo indignada Giovana Chavez Flores.

Cuestionar las formas y modos de operar, porque trabajar no creo,  en la CRUZ ROJA es para muchos blasfemia, para otros no es noticia nueva y es bien sabido sirve como catapulta en las “carreras políticas” de los que pretenden ir escalando,  arrastrándose, quizá sería la palabra correcta en este lodazal  en que se ha convertido la malograda política mexicana o a la mexicana, como guste llamarle…

En días pasados  también en redes sociales fue notoria la molestia que produjo el enterarse como uno de los damnificados y heridos en el sismo del 19 de septiembre en la ciudad de México,  Neri Alejandro Herrera Sánchez, sobreviviente del derrumbe en la calle Amsterdam  se le estaba cobrando una cantidad exorbitante, 36 mil pesos  en LA CRUZ ROJA de Polanco, por unos clavos, sin tomar en consideración el momento caótico, de tragedia, que se vivía no solo a nivel personal  y a la falta de recursos económicos notables , sino , el error garrafal  e inhumano al saberlo víctima del sismo y aun así pretender cobrar una cantidad que a todas luces era imposible para el  pagar…

Obviamente cuando  “el reguero de pólvora” corrió en redes sociales, los  portavoces de la institución salen a “desmentir”  LA FALSA INFORMACIÓN, ya saben, las malas gentes tratando de desprestigiar… y aclarando que el recibo circulante era MERAMENTE INFORMATIVO…

Así como meramente les informan que no atienden a indigentes lastimados, o cobran por traslados y demás lindezas que comparten los que ha tenido la mala fortuna de caer en desgracia y toparse con algunos  malos elementos que dentro de esa institución abundan, pero, ¿si  quién dirige el changarro anda haciendo negocio redondo se puede esperar algo bueno de sus empleados?
Esta es la otra cara de la  “la gran institución del fraude” ¿en manos de quienes están  las instituciones que debieran proteger a los más desvalidos?

No solo los gobernadores como Graco Ramírez, presidentas municipales como la de Cuayuca de Andrade Puebla, Graciela Perea Aranda que robó miserablemente tres camionetas de donaciones que habitantes de Tulancingo enviaron…  farmacias como  San José, revendiendo material donado, es inaudito que en plena tragedia se lucre con el dolor y la necesidad de los que  han perdido todo…

¿La denuncia que se hace en Boca de Giovana Chavez Flores tendrá alguna repercusión  o saldrán a  aclarar “la difamación” y le darán tintes partidistas?

Gracias REDES SOCIALES una vez más  sirviendo para ventilar la pestilencia que  desde las cloacas emana….

8 de octubre de 2017

Periodismo: ciencia para estudiarla desde las relaciones de producción

La falta de análisis en el periodismo no has llevado por caminos que lo alejan de su verdadera razón de ser, para convertirlo en una mercadería o en un servicio más como cualquier otro nacido del empirismo, cuando en la realidad fue diseñado para contrarrestar el poder político ineficiente y la propaganda oficial.

De una u otra forma el periodismo es una de las consecuencias de la comunicación con sus propias particularidades y objetivos sociales; es una de las formas para equilibrar y complementar la fuerza que desde el nacimiento del poder político han tenido las Relaciones Públicas; en la actualidad se ha generado lo que se conoce como la Dirección de Comunicación (Dircom), otra arista de este esquema de relaciones humanas.

Sin embargo es indiscutible que toda actividad humana está determinada por las relaciones de producción y su historia, por ello al emprender este análisis es indispensable dejar claro que me voy a encaminar por este rumbo que hasta ahora lo percibo como inexplorado. 

Una de las materias que han quedado fuera de muchos estudios es la administración de medios de comunicación, bien como empresas de distribución de mensajes y entretenimiento o bien como instituciones de difusión de información oficial.

A pesar que he repetido por muchas ocasiones en mi cuenta Twitter, no me había detenido a establecer los argumentos necesarios que sirvan, si fuese el caso, para generar nuevas alternativas que permitan “salvar” la extinción del periodismo, especialmente en Ecuador.

Pero el refuerzo y detonante para generar este post nació con la lectura de la entrevista que hizo Lucas Goyret a Jean-François Fogel y publicada por infobae.com, en que una de las preguntas fue ¿Y si tuviese que hacer una comparación entre el "viejo periodismo" y el "nuevo periodismo"?

A lo largo del texto se intercalan una serie de aristas relacionadas más con las empresas; en realidad comenté que es “Una interesante entrevista pero más enfocada al modelo de negocio de los medios que en sí al periodismo.”

En otro momento argumenté que no es saludable confundir medios de comunicación con periodismo, ni con reportería; es fundamental dejar claro que lo segundo es un insumo de lo primero, considerando que los hechos acontecen de una manera rápida y que la agonía de la hora del cierre es cada vez apremiante en vista que los espacios noticiosos quieren tener como parte de su contenido lo que ya en las redes sociales virtuales fue publicado casi en tiempo real.

En este punto es necesario dejar claro que uno de los sustentos para hacer periodismo es la empresa comunicacional desde la cual se difunde el producto hacia los diferentes públicos; a pesar que menciono “producto”, en realidad es un servicio enmarcado en el sector cuaternario de la economía, que lamentablemente se lo maneja con criterios del tercero.

Lo anterior me conllevó al planteamiento: el modelo empresarial determina el modelo de gestión comunicacional y una opción es el periodismo; consecuentemente el modelo de negocio de la empresa de difusión es directamente proporcional al modelo de periodismo que se plantea a la audiencia y lectores, por tanto existe la necesidad de plantear el modelo editorial.

Entonces es posible determinar en un primer momento que existen tres modelos de negocios diferentes según el objetivo empresarial:

a) Medio de comunicación: empresa o institución que se ajusta a las características propias de interactuar con los mensajes sociales;

b) Medio de información: empresa o institución a la que se puede acceder a mensajes específicos sin que exista retroelimentación; y

c) Medio de difusión: organización pública o privada que gestiona la recepción, envío y control de los mensajes hacia los diferentes grupos sociales o empresas comunicacionales.

En esta compleja descripción es necesario incluir otro elemento fundamental: el método de difusión de mensajes, con lo cual tenemos los medios impresos, radiales, televisivos y los que, actualmente, se conoce como multimedia. Cada uno de ellos tiene su propia identidad y en la que no cabe manejarlos como un todo.

Como un ejemplo de ausencia de esta falta de análisis está la Ley Orgánica de Comunicación vigente en Ecuador, en que las obligaciones de contenidos no incluyen particularidades de los llamados “medios de comunicación social” y mete en un solo saco a todos. (Opinión coyuntural: pareciese que el espíritu de la ley es tender una trampa a quienes administran medios privados y así su sanción sea más simple casi sin opción a la defensa.)

Pero me pregunté ¿En qué modelo de negocio empresarial de estas tres opciones cabe el periodismo y en cual la reportería? Y al mismo tiempo me respondí: el modelo empresarial determina el modelo de gestión comunicacional y una opción es el periodismo como modelo editorial.

Este contexto no es una camisa de fuerza como los que imponen los míticos planes estratégicos y que se desactualizan con la rapidez con que cambian las relaciones políticas, sociales y financieras en los territorios cercanos e internacionales. Es recomendable que las administraciones de los sistemas que generan periodismo, trabajen en la planificación sobre escenarios, siempre y cuando el objetivo empresarial esté bien definido dentro del proyecto comunicacional.

Las costumbres impuestas por los gobiernos y por los mitos empresariales han logrado que se desvirtué lo trascendental del diseño de un proyecto y fundamental que es la planificación para que se cumpla el objetivo; además que también se modifique el proceso de identificación de problemas como base de todo proyecto, con lo cual el objetivo quedó relegado a una frase de denota intenciones tipo “lugar común”.

Lo mencionado en el párrafo anterior es parte de un trabajo de consultoría que ejecuté para localizar y sustentar las razones por las que fallaron cinco proyectos comunicacionales (Otro tema para un nuevo post).

Ahora bien, en un modelo de negocio empresarial el periodismo puede ser solamente un objetivo estratégico de una marca comunicacional; en consecuencia no es posible hacer periodismo si no hay un modelos de negocio, de gestión y editorial, sin un plan de Marketing para una marca. La otra duda que nace ¿Cómo desarrollar un plan de Marketing en función del periodismo?

Conclusión 1: en un modelo de negocio empresarial el periodismo puede ser solamente un objetivo estratégico de una marca comunicacional; esto es también parte de un nuevo estudio que estoy haciendo: periodismo como objetivo estratégico y como recurso estratégico.

Conclusión 2: el periodismo requiere de otras ciencias y especialidades para cumplir con su objetivo social, pues el simple hecho de contar con buenos periodistas no asegura que se tengan eficientes notas periodísticas para publicar.

Conclusión 3: la administración de medios de comunicación debe estudiarse en función de su tipología y su carácter legal: público o privado (el llamado comunitario es al final privado), lo cual conduce a rediseñar las características del periodismo que se requiere o si solo sería reportería.

Conclusión 4: los modelos empresarial, de gestión comunicacional y editorial deben escribirse como un mapa interactivo que se modifique conforme cambien los escenarios políticos, sociales y financieros que impactan directa e indirectamente en sus objetivos empresariales, en que el periodismo tenga un nivel aceptable de protagonismo.

Y al final queda otra recomendación: es indispensable estudiar logística periodística.

28 de septiembre de 2017

Andrés Peña Tauber: ¿Por qué debo morir por mi patria? ¿Ella moriría por mi?

Fuente: Revista ReCrea
Vivo en un mundo en el que la sociedad se divide en dos clases de personas: las que aceptan ciegamente los mitos y los que empiezan a cuestionar las verdades; por eso tome la decisión de transcribir un discurso que pone en tela de duda una de las actividades consideradas sagradas en las prácticas cívicas, casi religiosas: juramento de la bandera.

Hay una pregunta que es capaz de destruir imperios

Tiene el poder de desterrar las creencias más profundamente escondidas en nuestra alma. Puede botas las edificaciones más laboriosamente construidas por nuestra razón. Y a ratos acuchilla aquello que pensamos era impenetrable.

La pregunta de la que hablo es muy simple. Todos ya hemos hecho y escuchado unas cinco veces sólo en este día. Es una frase que empezamos a pronunciar, ante la frustración interminable de nuestras figuras adultas, alrededor de los 3 años de edad.

"¿Por qué?"

Dos palabras que cambian todo. Solo porque alguien dijo ¿por qué?, y alguien más preguntó ¿cómo? es que vivimos lo que estamos viviendo.

Si el ser humano no se hubiera preguntado, "¿por qué estamos corriendo por todas partes recogiendo comida del piso cuando podemos solo plantar esta semilla y vivir sentados?"nunca habría existido ninguna ciudad humana.

Si es que, luego, el hombre no hubiese preguntado, "¿cómo así hay cinco personas que nunca han levantado un dedo en sus vidas, mientras el resto de nosotros nos quebrantamos recogiendo la comida para el rey?" no existiría la república.

Si Nicolás Copérnico, Johannes Kepler, y Galileo Galilei no hubieran dicho todos, casi al mismo tiempo, "¿están seguros que la tierra está está en el centro del universo?" no entenderíamos de dónde ni cómo llegamos a este planeta-- ¿primero, qué es un planeta?

Si los grandes y exaltos criollos no hubieran cuestionado la hegemonía de España en nuestra tierra, pues, estaríamos jurando a otra bandera.

Hoy tenemos una oportunidad, una más de tantas en nuestras vidas, de ponerle pausa al momento y preguntar otra vez "¿por qué?"

¿Por qué debo mi lealtad a este país? ¿Qué ha hecho por mi?

¿Por qué debo morir por mi patria? ¿Ella moriría por mi?

¿Por qué, Ecuador, estaría encima de todo el resto del mundo? La verdad es que, no nos encontramos en ningún pedestal en términos de desarrollo científico, de progreso social, de producción cultural. Hay muchos otros países que nos ganan en casi todo eso.

Pero claro, esos países también tiene sus problemas. La pobreza de muchas partes de África--nos apena.La tiranía norcoreana nos asusta con sus amenazas de bombas nucleares, y la tiranía norteamericana nos escandaliza con sus respuestas. El consumismo global pone en alerta al futuro de toda nuestra especie.

Mi punto no es ser pesimista. Mi punto no es que el ser humano sea repugnante ni un cáncer, ni nada por el estilo. Mi punto es que los problemas de hoy no son nacionales. No son siquiera regionales. Son de influencia global. Hemos legado a un punto en nuestro desarrollo intelectual como especie que nos damos cuenta de que todos estamos hechos de los mismo. Y todos nos merecemos lo mismo.

El cambio climático nos afecta a todos, la bombas nucleares pueden llegar a cualquier parte del del mundo, el hecho de que un niños tenga poca más comida de la que nesecita su organismo para sobrevivir es un golpe en el estómago en todo ser humano que habita este planeta.

Estos problemas no se solucionan si no nos olvidamos de nuestras ciegas lealtades. No tenemos que rechazar al otro simplemente porque la señora suerte lo quiso nacer en otro país. Ni deberíamos apoyar al que nos manda sin cuestionar por qué ni de que forma nos manda.

En estos momentos, en que cierto ministerio nos obliga a jurar lealtad incuestionable, eterna, y obligatoria a una bandera, por vida, hasta la muerte, y en todo lugar que nos encontremos, que deberíamos extender nuestros simple oh patria, a un salve oh mujer, salve oh hombre, salve oh niño y niña, salve oh mundo, salve oh ser humano que habita el planeta Tierra.

Cuando yo te juro, bandera, no es a ti. No es a Galápagos, ni a la selección, ni al hornado con llapingachos... ni a la Fiora Vanti, aunque todos son muy importantes para mi. Yo juro a mi lealtad a la raza humana, a la que nos une a través de fronteras, a través de muros, a través de prejuicios y barreras del idioma. Juro hasta la muerte defenderé no a mi país, pero el derecho de cada uno de nosotros a vivir felizmente, que cada hombre, mujer, niño y anciano del mundo sea tomado en cuenta, y que ninguno, por defecto de pertenencia a otra patria, sea olvidado o abandonado en el alta mar.

Bandera, si al serte fiel, no nos obligas a anteponerte sin condición, sí, juro. Si no consideras como traición el recordar que todo ser humano, donde sea que esté, se merece lo mismo que yo, sí juro. Bandera, quiero que reconozcas que mi única patria verdadera es la del hombre. El Ecuador, una provincia más.

Solo juraré bajo esos términos. Y compañeros, los invito a hacer lo mismo.

Muchas Gracias.
Andrés Peña Tauber
Martes, 29 de septiembre del 2017

Así nació este post:

Reacciones a este discurso:



Luego de enterarme del origen y el autor:


23 de julio de 2017

Ley de Comunicación: una "papa caliente" para el Ejecutivo y el Legislativo

¿Qué tanto le puede importar la sociedad en general una posible reforma a la Ley Orgánica de Comunicación? Seguramente no mucho, al igual que al sistema de gobierno que inició el 24 de mayo de 2017 en Ecuador.

El mencionado cuerpo legal desde el inicio tuvo complicaciones legislativas, tanto en su parte dogmática como en su aplicación; por un lado se la uso como una propuesta para impulsar los temas de producción nacional y por otra para – la de mayor polémica– para regular y controlar a los medios de comunicación, que a la final pasó a ser solamente un sistema de seguimiento gubernamental a los espacios periodísticos.

Además este tema “comunicacional” fue una de las piedras angulares de la campaña presidencial, de todas las carpas políticas llegaron ofertas para su reforma o derogación; pero un pico de esta gestión política llegó con la invitación gubernamental para que el martes 11 de julio, en Portoviejo –Manabí, iniciara una ronda de mesas de trabajo.

Además de las argumentaciones ideológicas, el objetivo de esta “Mesa de Comunicación”, simplemente fue: “para intercambiar iniciativas y arribar a consensos…” Leer más, sobre unas posibles (no probables) reformar a la “LEY” (las mayúsculas son intencionales).

Asistí a este evento; además de escuchar las oratorias inaugurales en una tónica eminentemente partidista y sesgada hacia lo gubernamental, pude percatarme que el discurso general estaba en función de generar un pre- juicio a quienes pasaríamos a la segunda fase de mesas temáticas. El salón del evento estuvo lleno hasta las banderas (símil usado de la jerga taurina) tal como se acostumbra en estos casos en todo acto público de esta naturaleza.

Participé en la que le subtitularon: “Regulación y control (Régimen sancionatorio)".

Este espacio estuvo a cargo del subsecretario de la Secom Patricio Pacheco; la metodología no fue de conversación, los asistentes nos limitamos a enunciar las problemáticas y los correspondientes halagos, mientras un grupo de funcionarios sistematizaban. Se nos informó de entrada que seríamos grabados para disponer de sustento adicional.

En mi oportunidad para hablar aseguré que estaba confundido porque me encontraba en un espacio del Ejecutivo y estábamos “haciendo propuestas para el Legislativo”, a sabiendas que el trabajo de la Asamblea no tenía como prioridad tratamiento a la LOC; además que los problemas que este cuerpo legal genera bien podía ser resulto vía reglamentos mediante Decreto Ejecutivo.

No incluí la potestad que tiene el Consejo de Regulación y Desarrollo de la Información y Comunicación, comúnmente llamado ‘Cordicom’. Tema para otra aventura literaria.

Ese martes 11 de julio de 2017, aseguré además que lo recabado en este proceso llamado “Mesas de diálogo nacional” en el capítulo Estrategia de Comunicación, se convertía en un camino más largo, considerando que en la Asamblea reposan más de cinco iniciativas de reformas, incluyendo la realizada por Centro Democrático que hizo el mismo trabajo de recabar información de los actores (Leer).

¿Cuál fue otra de mis aseveraciones? La respuesta debió quedar grabada para constancia: que luego de recabar toda esa información y, si fuese el caso, el Ejecutivo remitiría al legislativo la propuesta y en la correspondiente comisión se repetiría el proceso de “sociabilizar la propuesta con los actores” e ir sumando tiempos para llegar a lo mismo.

En ese marco hice la propuesta que si el Ejecutivo tenía la “buena voluntad” de implementar soluciones a los conflictos generados por la ley de comunicación (la escribo con minúsculas porque en el fondo es una ley para regular medios de comunicación social privados y dar vida jurídica a los institucionales, públicos y comunitarios), bien podría hacerlo de una manera más directa con las atribuciones constitucionales y aquellas que sin estar escritas da el poder político.

En este camino de tratar de encontrar “consensos” dejé claro que si se hubiese cumplido lo establecido en el Artículo 54 de la LOC y 45 del Reglamento General, ninguno de estos inconvenientes, impasses, interpretaciones y afines, se habrían (tal vez) presentado. ¿Por qué no está actuando el Consejo Consultivo? Una responsabilidad de la Cordicom.

¿Qué tiene que ver el Cordicom con el Ejecutivo? Una sola: Tamara Merizalde Manjarrés.

En este punto quiero resaltar la intervención que realizó Thabita Véliz, abogada y en representación de los medios Ediasa; hizo referencia a las inconsistencias en cuanto a las consultas legales, a la aplicación del reglamento de sanciones. Otro pendiente es buscar una conversación con ella para profundizar los temas expuestos en esa ocasión.

En la primera parte para recabar información de parte de los funcionarios de la Secretaria Nacional de la Comunicación, estuvimos bastantes; para la segunda ni la mitad pero igual siguió la consulta de aquellas situaciones que molestaban o se exigían a los medios de comunicación privados. Siempre prevaleció la parte emotiva muy poco la parte empresarial – legal.

Otro de los datos que me dejó pensando hasta el día que publico este post, fue la aseveración del Subsecretario en cuanto a que lo sistematizado sería un insumo para Senplades; igual ocurrió con la afirmación que existe un compromiso de la Ministra de la Política para establecer las coordinaciones con la Asamblea Nacional y que se realice el tratamiento necesario a las propuestas.

A media tarde finalizó el trabajo en esta mesa, pero quedaron en el aire algunos temas y entre ellos uno que lo considero de gravedad: “Ya venció el plazo que tenía el superintendente de la Información y la Comunicación, Carlos Ochoa, para justificar el cambió que realizó en la Ley Orgánica de Comunicación (LOC) en una de sus ediciones…” Leer completo.

Y para finalizar el post sin que exista la aun la opción de concluir pero sí para dejar en evidencia que veo oscuro este panorama, es necesario dejar otras constancia:

1.- Como referencia a este proceso “sociabilizador” está el punto de vista de otro de los protagonistas en este entramado en la aplicación de sanciones a medios de comunicación y periodistas: “Las propuestas de reforma a la Ley de Comunicación (LOC) que plantean dos grupos políticos incomodan al superintendente de Comunicación (Supercom), Carlos Ochoa, quien los acusó de querer ‘adueñarse’ de la iniciativa.” Leer más.

2.-  las informaciones sobre los resultados parciales del trabajo institucional que realiza la Secom, no han sido publicados en su página Web, al menos hasta este domingo 23 de julo de 2017.

3.- Mis otros puntos de vista sobre este proceso de análisis, críticas, cuestionamientos, alabanzas, felicitaciones y afines a lo que dejan estos cuatros años de vigencia de la Ley Orgánica de Comunicación, fueron expuestos en Mesa de Trabajo junto con el colega Juan Pablo Trampuz, puesta al aire por Oromar Televisión el lunes 10 de julio de 2017.
  

18 de junio de 2017

¿Cuándo empezaremos en Manabí a debatir sobre los mitos en los que hemos construido nuestra identidad?

Es indudable que las redes sociales virtuales es un mundo amorfo, llenos de cuentas que son manejadas por humanos asociados a un sinnúmero de estereoptipos, de los cual se puede y debe esperar -literalmente- todo. Pero en ese “todo” hay un componente fundamental: personas reales, tangibles, verificables y que son aportes al desarrollo del pensamiento.

Pero en ese multimundo, de una u otra manera, muchos debates se arman con cuentas que corresponde a personas que viven en un mismo país, pero también se generan comentarios para un estudio etnográfico.

Así como existen banalidades también se presentan casos dignos de entrar en preocupación por la manera que reaccionan los humanos que, podrían pensarse, tienen niveles intelectuales y académicos superiores, que tienen capacidad de análisis y crítica.

Mi preocupación nace cuando en el TL de mi cuenta en Twitter hubo una reacción (de las tantas) por preguntas que llamaba a la reflexión: “¿Alguno de estos héroes indígenas ha contribuido en algo al conocimiento universitario? ¿Entonces qué hacen en la Universidad Central?” con referencia a los bustos que en su momento estuvieron en la Plaza Indoamérica, ciudad de Quito – Ecuador.
Después de leer los comentarios que siguieron a esas preguntas, decidí aportar: “No había leído este tuit. En lo personal puede ser un interesante análisis para conocer la influencia ancestral en la constru social actual.” Ver original.

Pero en la mayoría de respuestas a las preguntas de Luis Espinosa Goded, la temática se centró en aspectos tangenciales, más relacionados con lo que yo llamo el “patrioterismo irracional”, además de los típicos insultos en estos casos y comentarios con claras muestras de ignorancia sobre esos monumentos.

La preocupación aumentó cuando también pude leer frases sobre la distorsión del significado de “cultura” y de “ancestralidad”; en medio de ello la clara muestra que no se generó un debate sobre un legítimo cuestionamiento a una parte del entorno urbano de Quito y, en específico, de la Universidad Central del Ecuador, ícono de la academia ecuatoriana.

El clímax de mi preocupación ocurre al darme cuenta que no tenemos la capacidad de cuestionar ni ser cuestionados, como un ejercicio de construcción de nuestra identidad y reforzamiento de nuestros espacios multiculturales urbanos y rurales, físicos y mentales.

Pero quiero extraer una de las referencias de mi libro: Hebert Readen su publicación "Al diablo con la cultura", señala que en la lengua del culto pueblo heleno no existía el equivalente de la palabra cultura. Los griegos contaban con importantes matemáticos, célebres filósofos, grandes arquitectos, pero en ningún momento se les ocurrió acuñar una palabra que englobase a las obras producidas por esos notables.

El vocablo “cultura” apareció registrado por primera vez en el año 1510, en pleno Renacimiento. Sería ridículo imaginar que hasta aquel día del año 1510 el mundo entero era inculto. Ese día sólo se le otorgó una palabra a un hecho común a los seres humanos desde que comenzaron a articular los primeros fonemas y trazar las primeras líneas. La cultura estuvo siempre, únicamente había que darle un nombre. Una vez que se lo dieron, quedó para siempre. La cultura comenzó a ser algo más vasto que la palabra que la designaba. Vasto y complejo, tanto que todavía se discute con énfasis qué se entiende realmente. (cContenido en mi libro)

Pues bien, en la línea de la crítica y el cuestionamiento está mi convivencia en Manabí, lugar en que el “amor al terruño” nos ha llevado a taparnos los ojos sobre los graves problemas políticos, sociales y económicos, y por ello dejamos de evaluar a una de las creencias culturales que se encuentra bajo el título de “lo montubio” y que luego pasó a escribirse “lo montuvio”.

Nunca nadie ha cuestionado públicamente el aporte al desarrollo de Manabí de la cultura montub(v)ia. Si lo hiciese, estoy seguro, afrontaría los mismos ataques que Luis Espinosa Goded, incluyendo la palabra “atrasapueblos” o el slogan de barricada “Con Manabí no se juega”.

En ese marco del no-cuestionamiento, se encuentra el expresidente Eloy Alfaro, a quien un show de televisión lo consagró como “el mejor presidente de todos los tiempos” y que con el tiempo se convirtió en una verdad única. Muy pocos hemos pedido el estudio histórico comparativo, hemos tratado de acceder a información sobre su sistema de administración pública, a su capacidad de controlar los actos deshonestos de sus funcionarios… pero yo casi no he logrado acceder a esos datos.

Igual ocurre con la palabra que parece salvación de la ineficiencia: “minga”.

Días después el mencionado tuitero publicó en su cuenta de Facebook, una reflexión, que bien puede servir para que desde estas tierras manabitas, empecemos a cuestionar argumentadamente cada uno de los aspectos que nos inducen a pensar como humanos ciegamente dogmáticos.

El escrito merece estar en otro post (leer el texto completo) pero considero necesario resaltar lo que bien nos vendría en Manabí: “Muchos amigos me pregunta por qué sigo insistiendo en hablar de estas esculturas, o por qué he respondido a tantos de quienes me han cuestionado. Bueno, pues porque creo que los símbolos son los que construyen los mitos, y sobre los mitos son sobre los que se construyen las realidades actuales. Y sobre mitos fundacionales frentistas, erróneos y vengadores es imposible construir un futuro próspero o feliz.”

El lío en que se metió Luis es digno de resaltarlo, para dejar de ser “sentimentaloides y patrioteros” a la hora de evaluar los proyectos de desarrollo en Manabí, cuando llegue la hora del debate sobre los temas trascendentales en nuestra provincia, para que no solo sea una fuerza electoral sino también política en Ecuador.

No, no es nuevo lo que comento en este post a propósito del tuit detonante, lo he dicho en mis otros post, uno de ellos: “¿Hace falta una propuesta política para Manabí?

Entonces solo me queda parafrasear a Luis Espinosa Goded: “… por una cultura del debate en Manabí”

No quiero dejar este post a consideración de mis lectores, sin antes recomendarles un libro que nos ayudará a re-pensar lo cultural en Manabí: “El viaje imposible. El turismo y sus imágenes”, una serie de crónicas etnográficas de Marc Augé. (Para descargar en versión PDF).

7 de junio de 2017

¿Cómo romper los mitos del sector rural en Ecuador?

Este post es un documento “para tachar” que sintetiza un plan de comunicación y nace como una propuesta para apoyar el trabajo del sector agropecuario en Ecuador, para lo cual se parte de los siguientes supuestos:

1.- El sector rural es un complejo sistema de producción basado en temas culturales;

2.- Las políticas agropecuarias de mentalizan desde un pensamiento urbano;

3.- Existencia de pre-juicios y mitos respecto a la producción agropecuaria;

4.- Baja presencia de voceros agropecuarios en los medios de comunicación social;

5.- Falta de especialización comunicacional en temas agropecuarios y de cada uno de sus componentes;

6.- Folclorización de lo rural y sus culturas sociales y de producción;

7.- Brechas entre los sistemas de producción agropecuaria desde lo regional; y,

8.- Desarticulación de lo urbano-rural;

Con estas consideraciones se recomienda:

1.- Realizar un mapa de los componentes de los sistemas de producción agropecuaria y que esté diferenciado por sectores geográficos más que geo-políticos, diseñado para ser usado como un elemento de enseñanza;

2.- Determinar y entrenar a voceros por cada una de los componentes del sistema agropecuario;

3.- Identificación de medios de comunicación especializados en producción agropecuaria;

4.- Ampliar y sistematizar cada uno de los aportes que se generen desde cada una de las áreas del conocimiento, de la producción y la comercialización;

5.- Organizar y sostener un grupo de profesionales dedicados a identificar los mitos agropecuarios para su correspondiente desmitificación;

6.- Recopilar de estudios, análisis, comentarios y leyes que rigen el sistema agropecuario, para evitar la pérdida de la memoria colectiva; y,

7.- Crear un sistema de comunicación urbano – rural, que trascienda los límites interdisciplinarios e intergeneracionales;

Apuntes:

a.- Esta enumeración requiere de ampliación conceptual con aporte de actores agropecuarios;

b.- Cada recomendación debe ampliarse con acciones concretas interdependientes; y

c.- Cada idea, concepto y crítica son bienvenidas para empezar a pulir el presente documento.

Nota: este post se actualizará permanentemente conforme los aportes que se reciban, bien como comentarios (verbales o escritos) o como menciones en redes sociales virtuales.


Foto: gobiernogalapagos.gob.ec 

28 de mayo de 2017

Recuerdos de "Escritos Turísticos"

Mi primer libro es en honor a mi padre y ya pasaron 15 años que inició su eterno viaje. Esta vez también regreso a mi pasado en encuentro algunas novedades.

Mi reciente post sobre "mi viejo" lo publique en otro de mis blogs bajo el título: 15 años después todavía le pregunto a viejo mi ¿qué hago?

Diario La Hora publicó una nota sobre este trabajo y en su parte medular indica: “El libro no trae ni una sola foto, es para leerlo en menos de cuatro horas”, expresó el escritor para quien su experiencia como director de Turismo (público) y asesor de la Cámara del ramo en Manabí (privado)..."

Otra de las novedades que me encontré es que mi trabajo fue recogido por la "Biblioteca Digital Periodismo Turístico es un blog que cuenta con el apoyo de un profesional especializado que acompaño y asesoró a la autora en los detalles de su desarrollo: el Bibliotecario Miguel Ángel Ledhesma. Por otra parte, este sitio compendia material (en audio, vídeo y escrito) inherente al Periodismo Turístico, al Turismo, y al Periodismo. Se puede visualizar en Escritos Turísticos.

En este recorrido también recuperé un vídeo realizado por mi sobrino, que recoge algunas de mis palabras durante la presentación oficial del texto.

27 de mayo de 2017

Breve recopilación de vídeo-entrevistas

Tres facetas de mi pasado que he logrado recuperar quizás como una manera de entender un poco lo que me ha tocado recorrer.

En el siguiente vídeo están mis declaraciones sobre las políticas y acciones previstas para generar desarrollo en Portoviejo a través de la Dirección Municipal. Ocurrió allá por la primera semana de agosto de 2014.




 En enero del 2010, dos de mis colegas: Marlene Mendoza y Rafaela Zambrano, debían presentar un trabajo sobre comunicación y uso de tecnologías y por ello aprovecharon mi trabajo para que les sirviera. No disponíamos en esa fecha de los servicios que ahora contamos en este 2017. En tecnología 7 años es una brecha bastante grande.



 En esta nueva era, luego de mi última aparción en televisión cuando ocurrió el terremoto en Manabí, en esta vez compartí un panel con Guido Carranza para opinar sobre lo que dejó como lecciones el discurso de nuevo Presidente de la República el 24 de mayo de 2017. El programa lo condujo mi compañero Carlos Luis Vásquez.

27 de febrero de 2017

De cuando Viktor Frankl me preguntó: ¿Por qué no se suicida usted?”


Conocí a Viktor Frankl gracias a Marisol Guarderas, cuando un día, después de algunos meses del terremoto en Portoviejo, ella llegó para conocer una tragedia que quizás nunca más ocurra.

“El hombre en busca de sentido” es el nombre del libro que María Sol me trajo como un presente, para que conociera una historia que podría servirme en la vida. La verdad: no solo fue historia sino también experiencias de una era mortal y de lecciones para esta época de la mi vida.

“¿Por qué no se suicida usted?”, es una de las expresiones que se encuentran en la contraportada; pues resulta que Frankl en su experiencia como psiquiatra, hacía esa pregunta a sus pacientes. Un hermoso gancho para interesarme por esta nueva lectura en momentos críticos de mi existencia.

Un siguiente interés me fue provechoso cuando descubrí que el Doctor en Medicina y Filosofía estuvo prisionero tres años en campo nazi Auschwits y en otros similares; de cómo llegó, de lo que lo mantuvo con vida y lo que en un momento fue su muerte emocional, es lo que relata en las casi 160 páginas, con un adicional: cada relato es una lección de fortaleza en momentos de crisis física y psicológica.

Empieza con algunas advertencias sobre lo que serán los siguientes párrafos, con el detenimiento del caso empiezo a descubrir en cada palabra algunas interesantes descripciones, hasta que me encuentro con una que me que hizo regresar a mi mundo: “… la lucha inexorable por el trozo de pan de cada día, para salvar la propia vida o la de un buen amigo.”

Si cambio pan por trabajo, la expresión aplica correctamente para esta época.

Con más interés y curiosidad avanzo hora tras hora, devorando cada una de las páginas; las ideas y las comparaciones  son parte de esta lectura, pues Frankl lograr seducir con un estilo simple y al detalle, no siento que novelea sus experiencias provocadoras de muerte junto a la muerte.

Cuando menciono “devorar” no me refiero a velocidad y comer palabras de manera irracional, me refiero al voraz apetito de reflexión que desata cada párrafo.

El libro lo empecé a leer en la ciudad, en mi cama y en esos momentos en que al terminar la jornada de trabajo la mente busca dispararse hacia otros mundos para encontrar un relax y llegué al último capítulo “La siquiatría rehumanizada” en la playa. 20 días urbanos y un fin de semana frente al Océano Pacífico.

Mucho terror inimaginable se conoce sobre lo que pasó en esos campos de concentración o, como lo dice en el libro: lager; pero bajo la pluma de connotado médico y superviviente de este horror del nazismo, uno entra a vivir y sentir lo que pudo ser esa condena inhumana hasta que el “humor macabro” toma cuerpo.

“Ese humor lo provocó la segura conciencia de haberlo perdido todo, de no poseer nada salvo nuestra existencia desnuda.”

De seguro muchos de nosotros nos hemos sentido así en algún momento de la vida. Salir de ese estado no es nada fácil, pero el profesor Frankl nos conduce a las fórmulas extremas en estos casos extremos, esas que podríamos o podremos poner en práctica para no caer en la desesperación mortal.

La narración, los ojos y la mente caen el crisol de los textos articulados de una manera verosímil, única y tangible; los argumentos para no volverse demente y ser un cadáver más, se presentan uno a uno, hasta que -con un efecto “mamushka”- el cuerpo se paraliza y el pensamiento hace sentir el encierro obligado, la sensación de un prisionero en un campo de concentración.

“El prisionero de un campo de concentración tenía un miedo brutal a tomar decisiones o a adoptar cualquier tipo de iniciativa. Era la consecuencia de un fuerte sentimiento de saberse un juguete del destino, como si el destino irremediablemente se hubiese apoderado de uno; era mejor no pretender interferir y dejarle seguir su propio destino curso.”

Con este párrafo inicia el capítulo de “Planes de fuga”, un instinto humano y natural, cuando el encierro es incuestionable y a rajatabla, en cuerpo y espíritu. Una sensación propia cuando enfrentamos problemas cuyas soluciones dependen de terceros o esos terceros se convierte en nuestros carceleros.

Entre tanta información descubrí una que es parte de mi existencia y está en el capítulo “Irritabilidad”, en que Viktor Frankl describe lo que fueron los últimos días en el campo de concentración.

“Súmese, además, la ausencia total de esos productos que en la vida diaria aplacan o mitigan la sensación de apatía e irritabilidad: la cafeína y la nicotina.” Los siguientes capítulos explican cómo luchar entre la dualidad de seguir así hasta el final o emprender una lucha desgarradora para no desprenderse de la realidad.

Podría, así mismo, transcribir una y decenas de citas “motivadoras” de esta obra, que la Library of Congress en Washington la declaró como uno de los 10 libros de mayor influencia en América; pero no es la intención de este post ese tipo de transcripciones, sino de colocar algunas que, a mi parecer, son inductoras para que otros lectores compren el libro y se sumerjan en el verdadero padecimiento humano, totalmente vivencial en comparación con los infiernos imaginados por Dante Alighieri en la Divina Comedia.

Entonces, sentado en la arena, entre que miro reflexivamente el mar y sigo con mi lectura, llegó a esa parte que hace falta saber en la vida: “En efecto, sólo unos pocos prisioneros conservamos esa fortaleza de la libertad y aprovechamos los atroces sufrimientos para una madurez interior.”

Esperanza… fe… consideraciones ilusorias cuando se sabe que el real sufrimiento no tiene fin, con un dolor permanente y el aroma de la muerte que ya no se lo percibe aunque esté allí, cuando la capacidad humana de aguante llega a su más bajo umbral y las opciones son o vivir o dejarse morir o motivar para que lo asesinen.

Pero no, “El hombre en busca de su destino” no es un manual de autoayuda o de superación personal, es una recopilación de la experiencia de muerte que él mismo la uso para sí mismo, como instinto de sobrevivencia y que al plasmarse en un libro, se convierte en la profesional terapia psiquiátrica para quienes sabemos que el sufrimiento reflexivo es la única herramienta que tenemos los humanos para ser pragmáticos y efectivos, para sobrevivir y ayudar a sobrevivir, aunque el presente nos diga en cada amanecer que es nuestro día en que seremos ejecutados.

Al final, cuando uno ha sacado sus propias lecciones, Frankl golpea nuevamente a quienes nos atrevimos a suponer que ya lo dijo todo, entonces empieza a describir lo que él titula: logoterapia; “Obra así, como si vivieras por segunda vez y la primera vez lo hubieras hecho desacertadamente, como estás a punto de hacerlo ahora”.

Leer a Viktor Frankl es una simple terapia psiquiátrica magistralmente plasmada como una obra literaria, para que, en medio de nuestros sufrimientos, usar sus diagnósticos y entender que cada día existe la oportunidad de no ser ni prisioneros ni entrar a la cámara de gas, aunque ese parezca nuestro destino.

Datos del libro:
Título original: Ein Psychologe erlebt das Konzentrationslager
Traducción: Christine Kopplhuber y Gabriel Insuasti Herrero
Edición y prólogo: José Benigno Freire
ISBN: 978-84-254-2331-4
12ª. Impresión de la edición 2004, completamente revisada y actualizada.
Editorial Herder.