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19 de julio de 2026

La brecha digital rural (V)

En un nuevo capítulo de la serie "¿Y de lo rural qué...? en la edición impresa de El Diario del domingo 19 de julio de 2027, que se edita en Portoviejo - Manabí, se publicó otro artículo de mi autoría relacionado con los claros oscuros que muchas personas enfrentamos en temas de tecnología y el acceso a las nuevas formas de tramitología virtual. A continuación la transcripción del mencionado artículo.

Título original: La brecha digital rural

Hasta hace poco no sabía que existían los “educadores digitales” y me enteré por una noticia del Ministerio de Educación: están entregando kits tecnológicos (portátiles y otros recursos) a docentes de escuelas unidocentes y bidocentes en zonas rurales. Me alegré… pero inmediatamente pregunté: ¿y el resto?

En muchas cabeceras parroquiales, comunidades y caseríos de Manabí y seguramente en muchas partes del Ecuador la realidad sigue siendo otra. Hay lugares donde todavía hay que “subir a la loma” para captar una señal débil o simplemente no hay conexión. Mientras en la ciudad se hace todo por internet (turnos médicos, trámites, transferencias, clases), en el campo muchas veces seguimos en la era analógica.

Es cierto que la fibra óptica avanza en cabeceras parroquiales y las empresas móviles amplían cobertura; sin embargo, en muchas comunidades y caseríos de Manabí la realidad es otra: señal débil, cortes frecuentes o simplemente ninguna conexión estable, además que el problema es aún más profundo porque existe una brecha entre los educadores digitales y la población rural con analfabetismo funcional.

Mientras muchos tenemos teléfonos de baja calidad, poca familiaridad con las aplicaciones y complicaciones para usar los trámites institucionales en línea, un docente recibe un kit tecnológico, pero un agricultor, una madre o un jubilado rural lucha por entender una app del Gobierno, sacar un turno médico o vender su producto en una plataforma.

Entonces, esta brecha no es solo de antenas y megas, es humana en lo generacional por los abuelos y muchos jubilados, en lo cultural por las costumbres y el miedo a lo nuevo, también educativa por niños y jóvenes compitiendo en desventaja. Un agricultor no puede vender su producto fácilmente en plataformas digitales, una madre no saca turno médico con un clic, y un estudiante rural lucha por entregar tareas o investigar.

Es cierto que hay esfuerzos: kits tecnológicos, puntos digitales y programas del Ministerio y otras instituciones, pero parecen gotas en un océano de desconexión; la diferencia entre el campo y la ciudad en acceso a internet sigue siendo grande, y en los caseríos más apartados es abismal, sobre todo cuando la mayoría de la población rural no puede usar efectivamente las herramientas digitales

Necesitamos una estrategia real: infraestructura adecuada, capacitación sencilla para todas las edades y aplicaciones institucionales amigables y accesibles; porque mientras sigamos con esta desconexión entre lo que se ofrece y lo que realmente podemos usar, seguiremos siendo ciudadanos de segunda categoría en pleno siglo XXI.

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18 de junio de 2026

Justicia urbana Vs. Justicia rural (IV)

Publicado originalmente en El Diario -Manabí
Edición impresa del 15 de junio de 2026

En el campo cuando te roban la cosecha, el ganado o las herramientas de trabajo, el delito no ocurre en una calle iluminada con cámaras, sucede en una parcela oscura, en un camino de tierra o en un caserío sin señal. Ahí empieza la diferencia entre la “justicia urbana” y la “justicia rural”.

Denunciar ya es un calvario: hay que viajar hasta la cabecera cantonal, muchas veces perdiendo un día entero de trabajo; luego vienen los trámites interminables, las citas que se postergan, los fiscales que no llegan al lugar de los hechos y las investigaciones que avanzan con lentitud desesperante. 

Mientras en la ciudad una denuncia se puede hacer en línea o en una unidad judicial cercana, en lo rural el proceso se vuelve caro, cansado y muchas veces inútil. Esta brecha genera una sensación profunda de desprotección. El agricultor, el pescador, el activista o el jubilado sabe que, así denuncie, es probable que nunca recupere lo robado, ni reciba protección ni vea sancionado al responsable. Esa impunidad alimenta a más delitos, a más amenazas y al desánimo.

No se trata solo de más policías. Se necesita justicia cercana con unidades judiciales móviles, fiscales que realmente investiguen en territorio, simplificación de trámites y un sistema que entienda la realidad del campo; porque hoy existe una doble justicia: una relativamente accesible para la ciudad y otra lejana, lenta y casi inalcanzable para quienes vivimos en la ruralidad.

¿Y de lo rural qué? No podemos seguir aceptando que la distancia geográfica también sea una distancia a los derechos, urge entonces que el Consejo de la Judicatura cierren esta brecha, porque el acceso a la justicia no puede ser un privilegio urbano.

Revisar en la edición digital eldiario.ec

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11 de mayo de 2026

Empleo que no da para comer (III)

En una parcela de Bellavista, en la playa de Puerto Cayo o en un taller de Canuto, hombres y mujeres trabajan desde el amanecer, son agricultores, pescadores, jubilados, mujeres, migrantes, profesionales y jóvenes que regresamos al campo, pero al final del mes el dinero no alcanza para la canasta básica; es el drama del empleo rural en Manabí. 

La ENEMDU de marzo 2026 (INEC) registró la pérdida de 186.242 empleos adecuados a nivel nacional; tasa cayó del 34,2 % al 32,1 %. En la zona rural la brecha es mayor: solo entre el 18% y 20% tiene un empleo pleno, la mayoría sobrevivimos del subempleo, el apoyo familiar o actividades estacionales.

El problema no se resuelve solo con más inversión pública. El campo manabita es mucho más que agricultura y ganadería; por tanto, lo que hace falta son planes, proyectos y programas serios que fomenten de forma decidida la inversión privada y generen actividades económicas estables, que no dependan de las temporadas de cosecha, pesca o turismo.

Urge un rumbo estratégico de largo plazo acordado por cuatro niveles de gobierno, que trascienda lo electoral: formalización real de negocios rurales, incentivos para la inversión privada, desarrollo de cadenas de valor y actividades que generen ingresos durante todo el año.

¿Y de lo rural qué? Es hora de pasar del asistencialismo a una real política de desarrollo rural estable, porque en Manabí y en otras provincias trabajamos mucho, pero el empleo no da para comer y tampoco ofrece un presente seguro. Vivimos con la incertidumbre, sin saber qué llegará primero: si el nuevo amanecer o un imprevisto.

Publicado originalmente en @eldiarioec el domingo 10 de mayo de 2026

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23 de abril de 2026

Analfabetismo funcional rural (II)

Imaginemos esta escena: en una parroquia rural, un ciudadano va a votar por obligación, ve la papeleta con un montón de rostros, tal vez muchos desconocidos, pero no comprende las promesas de los candidatos. Lee el nombre, pero quizás no sabe cómo fiscalizarlos después. Así, de seguro, en muchas otras provincias, miles votamos sin entender como parte la democracia de segunda categoría.

El PIAAC 2019, el único estudio internacional de competencias adultas que Ecuador ha realizado, desnudó una brecha vergonzosa: en alfabetización, numeración y resolución de problemas tecnológicos, la población rural obtiene puntajes sistemáticamente inferiores a la urbana. Aunque el informe no desagrega por provincia, muchas parroquias rurales encajan en ese perfil.

No hablo de analfabetos absolutos. Hablo de analfabetismo funcional, esas personas que saben firmar y leer palabras sueltas, pero no comprenden un programa electoral, una propuesta de ley, un presupuesto municipal ni una ordenanza. Ese es el drama silencioso que convierte a los ciudadanos del campo sean agricultores, jubilados, estudiantes, pescadores o comerciantes, en ciudadanos de segunda categoría.

En lo electoral el impacto es demoledor. Sin competencias funcionales, miles de rurales no podemos leer con sentido crítico las ofertas de los candidatos, detectar promesas vacías o distinguir entre información y manipulación; el voto se vuelve emocional o guiado por caciques locales. La democracia se degrada: no elegimos, ratificamos.

En el control ciudadano la situación es peor. ¿Cómo fiscalizar a un GAD si no entendemos o conocemos el presupuesto ni las competencias? ¿Cómo denunciamos corrupción si los trámites son engorrosos y costosos? ¿Cómo exigimos rendición de cuentas si un formulario es un muro infranqueable?

Los políticos y sus equipos lo saben, usan esas falencias y hacen regalos, solamente para conseguir votos, ya que el analfabetismo funcional nos desarma a los rurales y luego vemos a los funcionarios convertidos en dioses intocables.

¿Y de lo rural qué…? Mientras el Gobierno celebra la baja del analfabetismo absoluto, seguimos condenando al campo a una falsa democracia. ¿Qué hacemos para que nos traten como ciudadanos de segunda?

Publicado originalmente en eldiario.ec sección Opinión el 19 de abril de 2026


Foto de portada: educacao.uol.com.br

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6 de abril de 2026

¿Y de lo rural qué...? (I)

Mi planteamiento publicado en la sección editorial del periódico impreso El Diario, el domingo 5 de abril de 2026 y replicada en la versión digital  https://www.eldiario.ec/opinion/y-de-lo-rural-que/

Foto referencial

Cuando hablamos del desarrollo de Manabí, es común escuchar que “el país avanza” o que “los servicios mejoran”; sin embargo, esa percepción generalista suele construirse desde la comodidad urbana, la generalidad y el romanticismo.

Es indispensable tener claro que en el sector rural no solo vivimos agricultores tradicionales, también jubilados y migrantes, estudiantes que intentan continuar sus estudios, docentes, técnicos, microempresarios, profesionales de todo tipo y mujeres que desarrollan economías mixtas; pero el trato es como si fuésemos “ciudadanos de segunda categoría” en términos de acceso real a servicios, derechos y oportunidades.

Entonces se construyen procesos de desarrollo pensados desde de la ciudad, pero apenas cruzamos hacia las parroquias rurales, la realidad cambia drásticamente. Según el Censo 2022 del INEC, en Manabí el acceso a servicios básicos revela una brecha clara considerando que la electricidad por red pública llega al 96,2 % de las viviendas, el agua por red pública apenas alcanza el 61,1 % a nivel provincial y cae a 29,2 % en la zona rural. El alcantarillado se sitúa en 43,6 % y la recolección de basura en 80,7 %, pero no de manera uniforme.

Estas cifras contrastan fuertemente con las ciudades, donde los mismos servicios operan con mayor cobertura y continuidad, con una calidad aun cuestionable; pero no se trata solo de números fríos, pues lo que en la urbe se considera “normal” en el campo se convierte en un esfuerzo diario que nos consume tiempo, recursos y oportunidades.

En el campo manabita, los servicios públicos tanto municipales como del gobierno central suelen llegar con menor alcance, menor frecuencia y bajísima calidad. El agua para consumo humano muchas veces depende de pozos o sistemas precarios, las vías rurales se deterioran rápidamente, la atención de salud es limitada y distante igual que el acceso a la justicia, los trámites administrativos exigen desplazamientos largos y costosos. Y una limitante grave: escasa e irrelevante comunicación social pública y privada.

La brecha no es casual: refleja una mirada centralista que replica modelos urbanos sin adaptarlos a la dispersión territorial y poblacional, a las necesidades específicas de cada sector rural; por tanto, necesitamos romper la inercia de creer que “lo que funciona en la ciudad obligadamente se replica en el campo”.

¿Y de lo rural qué…? Preguntemos y exijamos respuestas claras para que no nos dejen atrás a quienes sostenemos, de una u otra manera, gran parte de la economía provincial con nuestro trabajo diario. En el Manabí rural merecemos ser tratados como ciudadanos, no como simples habitantes marginales.

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Comentario coyuntural - enero de 2023

Estadísticas sociales Vs. Métricas digitales

Quizás una persona en la ruralidad no es suficiente para las métricas digitales

El uso de las estadísticas para todo tipo de planificación y gestión de proyectos es fundamental, pero en la actualidad han tomado otro giro debido a la irrupción de las métricas en el mundo digital. Seguir leyendo...

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26 de enero de 2023

Estadísticas sociales Vs. Métricas digitales

El uso de las estadísticas para todo tipo de planificación y gestión de proyectos es fundamental, pero en la actualidad han tomado otro giro debido a la irrupción de las métricas en el mundo digital. En mi caso, tuve muchas dudas del cómo se las usa para la creación e implementación de políticas públicas hasta que pude leer un aporte de Vanessa Soledispa en su cuenta de Facebook.

Quizás una persona en la ruralidad no es suficiente para las métricas digitales

Lo mencionado por Vanessa me llevó a una serie de reflexiones que las detalló luego de transcribir literalmente su comentario:

En el año 2016, se viralizo  una historia de un tren que recogía a una joven de una estación para llevarla a su lugar de estudios y la regresaba por la tarde para que llegara a su casa. La estación cerraría una vez que ella se graduara, pues en Japón, el país donde se desarrolló esta historia, también le pasa lo que a la gran mayoría de lugares rurales les pasa, la población envejece y la gente que se va para la ciudad ya no regresa. Pero a esa joven el estado le garantizaba su derecho a ir a estudiar y al mundo le encantó.

Antes de la pandemia , las poblaciones que vivimos en la zona alta de 24 de Mayo, teníamos un  bus que subía y bajaba en la mañana y en la tarde por los estudiantes y las personas que realizamos diferentes actividades, durante la pandemia esta ruta cerró.

Por estos tiempos vuelven las lluvias, las vías en mal estado y sin un sistema de transporte regular que los niños, niñas y jóvenes que se movilizan para estudiar ( que son casi todos) no tienen un transporte seguro que les de la certeza de llegar o llegar secos o llegar sin polvo, de llegar sin sofocamientos.

Y moverse acá es muy caro, para trasladarse al centro poblado se requiere cuatro dólares de promedio para ir venir y si a eso le suma lo que necesitan los chicos consumir, en una población que vive con lo que le da el bono o la jubilación del seguro campesino y claro de su producción agrícola.

Entonces entendemos porque muchos de estos jóvenes no quieren continuar sus estudios.

La ruralidad tiene cosas hermosas, pero aún los gobernantes no han podido responder al reto de garantizar servicios que cierre la brecha de pobreza y de oportunidades para que no nos queramos ir de aquí, para seguir cuidando del agua y del aire y seguir siendo montubios.

Escribí está nota ayer durante las casi tres horas que me tomó regresar a casa. Y sí, si no fuera por el señor Calderón que es nuestro héroe cotidiano que nos lleva, trae, espera y hace mandados... muchos nunca saldríamos de acá.

Hasta aquí lo escrito por Vanessa. Como un primer paso de mis reflexiones está el conocer más a fondo sobre esa historia viral y pues me puse a buscar.

Independiente que sea real o una historia sin verificar, lo importante para este caso es el sentido que se le da a la historia. 

"En julio de 2015 la Compañía Ferroviaria de Hokkaido anunció el cierre de esta estación debido a la ausencia de pasajeros. Sin embargo, decidió mantenerla abierta cuando descubrió el caso de esta estudiante japonesa, según informa el diario británico The Telegraph. La protagonista de esta historia, Kana Harada, se graduará en marzo de este año y la compañía ya tiene previsto el cierre de Kyu-Shirataki para el 26 de marzo. Además de esta estación, la compañía cerrará ese mismo mes las as estaciones de Kami-Shirataki y Shimo-Shirataki, situadas en la misma línea férrea y que apenas tienen viajeros." (Leer la nota completa en europapress.es

Pero este tema fue mucho más allá cuando llegué hasta la biografía de Florence Nightingale y su aporte a entender problemas usando las estadísticas; ella "trabajó como enfermera en el hospital de campaña de Scutari durante la Guerra de Crimea (1853-1856). Allí se dio cuenta de que, si la tasa de mortalidad era de 1.174 por cada 10.000 soldados, 1.023 soldados morían debido a enfermedades infecciosas."

"A su regreso a Londres, se dedicó a ordenar sus pruebas sobre la mala administración de los hospitales y a reunir estadísticas de mortalidad, con un claro objetivo: demostrar que los soldados fallecían a causa de las deplorables condiciones sanitarias en el hospital. Eran, por tanto, muertes que se podían evitar." (Leer completo en mujeresconciencia.com)

Florence Nightingale (1820-1910) es reconocida como precursora de la estadística social; en esta línea un aporte adicional de la economista Emma Ramos: "Realmente no sé si somos conscientes de la implicación de la estadística en los distintos ámbitos y, en el caso concreto de los políticos o técnicos de las Administraciones Públicas (AAPP), en su toma de decisiones. El objetivo de mejorar la calidad de los servicios públicos es esencial y la forma de determinar carencias, debilidades o potencialidades es a través del análisis estadístico." (Leer artículo completo en eleconomista.es)

Mucho antes de entrar en estos temas de la estadística social había comentado sobre lo que llamo "democracia mediática" a propósito de las orientaciones políticas que se toman con base en lo que dictan las tendencias en redes sociales virtuales o seguramente con los informes que preparan los comunity managers en las instituciones del sector público o con análisis numéricos extremadamente lineales. (Vídeo al final de este comentario)

Recordé entonces una explicación que en el 2022 hizo la Dra Silvia Amén, directora del Distrito de Salud correspondiente a Jipijapa y Puerto López, sobre las razones por las que el centro de salud en Puerto Cayo tiene un horario de oficina, al ser consultada sobre porque no extiende el horario para situaciones de emergencias y urgencias para las noches y fines de semana. (Grabación al final de este análisis)

Lo que indicó la funcionaria es que por estadísticas es poco lo que se atiende en dicha población rural y que, además, no existe el personal suficiente para ampliar las horas de funcionamiento de este centro médico. Un caso muy parecido a lo que Vanessa comentó con lo que ocurre en 24 de Mayo, también zona rural de Manabí en la que ella vive.

En esta línea he mantenido la tesis de que en la actualidad una población rural no existe en el radar institucional si es que no tiene al menos un medio de comunicación social que genere tendencias y pueda ser captado por quienes generan las estadísticas mediáticas; en síntesis: los problemas sociales son invisibles en una población sin voz, por tanto para los funcionarios no es rentable políticamente solucionarlos.

Así mismo y tomando como base una conversación con Gionvanni Bastidas sobre Marketing Político Digital, refuerzo lo que he planteado, pues a pesar de que el tema fue el asunto electoral bien puede transpolarse a la gestión de políticas públicas rurales; puedo indicar que se ha vuelto característico que los creadores de contenidos se confunden con los CM´s y a esto se suma la baja calidad de la información rural, lo que da la impresión de que quienes postean no tienen preparación en política, ni en políticas públicas y menos en lo que es gestión que podría cumplir el funcionario.

Gionvanni Bastidas, Director Académico de la maestría de Mercadotecnia con mención en Marketing Digital de la Universidad de Las Américas. (La entrevista la puede ver al final de este comentario)

Puedo, entonces, pensar que la política pública se basa en las estadísticas que muestran en qué lugar existe mayor difusión tanto de medios de comunicación como del alcance en redes sociales virtuales que se tengan de las acciones de los funcionarios; en este sentido el sector rural queda al margen.

Por eso no eso no es extraño que cuando hay que inaugurar una obra o hay una "noticia impactante" en la zona rural existe una gran movilización de la institucionalidad pública, sobre todo gubernamental, y se convoca a muchas personas para que asistan a los actos, para que las fotos muestren una "abrumadora concurrencia"; acabado el espectáculo, todo regresa a lo cotidiano, a saber que el resto de problemas seguirán allí y que no hay manera de que la ayuda llegue, menos para salvar una vida o para dar seguridad integral, o encontrar un asidero para completar los trámites propios de la vida diaria. 

En definitiva, puedo decir que, en términos generales el Estado, está ausente en la zona rural gracias a que desde la la centralidad cantonal, provincial y nacional, las estadísticas sociales y los problemas ciudadanos se dispersan ante los mitos mediáticos creados por las malas lecturas de las métricas digitales y la necesidad de satisfacer el ego digital de los funcionarios.  

Referencias:

Aquí el desarrollo de mi comentario sobre la democracia mediática:


Declaraciones de la Dra. Silvia Amén, directora del Distrito de Salud correspondiente a Jipijapa y Puerto López, durante la reunión de seguridad realizada en Puerto Cayo el sábado ‎11 ‎de ‎junio ‎de ‎2022.


Gionvanni Bastidas pasa revista al sentido y objetivo del Marketing Político para dar paso a explicar el perfil y nivel de actuación del  Comunity Manager



5 de diciembre de 2022

Cuatro años de un trámite institucional

Siempre es complejo narrar historias o contar sobre cómo se vive en Puerto Cayo, al sur de Manabí, una población rural que va de la montaña al mar, pero alejada de los proyectos para el bienestar social; en la que convivimos agricultores y pescadores, comerciantes y empresarios, jubilados, empleados, vacacionistas y migrantes tanto ecuatorianos como extranjeros.

Mucho se podría hablar de su belleza paisajística, de la playa como su principal atractivo turístico, de los discursos oficiales que ilusionan o del patriotismo que emana desde la ciudad de Jipijapa; pero mucho más se puede contar sobre las ausencias que impiden tener un entorno de seguridad integral. 

Esta crónica la podría empezar el día 1 allá por el 2018, pero lo ocurrido el viernes 2 de diciembre del 2022, me hizo concluir que no existe decisión política para implementar procesos de desarrollo ni interés en aportar a la seguridad integral de quienes vivimos en esta parroquia. Y este es apenas uno de los casos.

Bien vale aportar que existe una especie de mito respecto al turismo y que hace ver a Puerto Cayo como un destino, pero es mucho más que la playa y la pesca; esta es una historia que merece contarla en un capítulo aparte; al igual que el accionar de la Municipalidad, la Junta Parroquial y el Consejo Provincial.

El asunto es que ese viernes llegué hasta la Gobernación de Manabí para dar seguimiento a una solicitud de apoyo para que se realice un mantenimiento integral de la Unidad de Policía Comunitaria en Puerto Cayo, una gestión impulsada por la junta de vecinos de la ciudadela Antonio de Vallejo, como parte de organización social de Puerto Cayo, y resulta que se me indicó que aún no había respuesta porque a quien se le había delegado las gestiones tampoco lo había contestado. Hasta ahí lo común de todo trámite.

El detalle es que lo iniciamos el 25 de octubre del 2018 cuando entregamos un oficio dirigido al Gobernador de aquel entonces Xavier Santos, solicitando que interpusiera sus buenos oficios ante las instancias correspondientes para generar un trabajo orientado a dar seguridad a la parroquia e indicado que se habían iniciado gestiones pidiendo el arreglo de la UPC. 

Copia del inicio del trámite.
Tal como se acostumbra en estos casos, el trámite fue delegado a la Intendencia de Policía y no me fue posible acceder a más información, pues se me indicó que debía esperar hasta que se genere la información y se conteste al Gobernador, para que este a su vez nos responda. Pero llegó el cambio de funcionario y asumió Tito Nilton Mendoza, quien llegó hasta Puerto Cayo para escuchar y decirnos que se tomarán las acciones conforme las competencias constitucionales.

Época de la post gran cuarentena, 1 de septiembre de 2020, en una reunión general en el parque central de Puerto Cayo, el Gobernador asumió compromisos verbales para con la parroquia y entre ellos con lo que se había solicitado en el 2018. Personalmente le expuse la situación y su respuesta quedó grabada:

Vino entonces el cambio de Gobierno, asume como gobernador Juan Francisco Núñez y me tocó “refrescar” el trámite, pues funcionarios me indicaron que como había cambios era necesario que volviese a presentar otro oficio; dije en aquella ocasión que nuestro pedido como Comité no era a la persona sino a la institución la cual no había cambiado. 

Aclaración. En esta crónica escribo indistintamente entre una narración personal y una colectiva, porque en mi calidad de Secretario del Comité de Desarrollo Comunitario de la Cdla. Antonio de Vallejo, he realizado este tipo gestiones en la ciudad de Portoviejo, centro político de Manabí, y muchos los oficios lo hemos firmado conjuntamente con el Presidente Washington Orlando.

"Refrescamiento" del trámite en la Gobernación de Manabí
El 7 de junio del 2021 entregamos un nuevo oficio de seguimiento y en el que informamos sobre el trámite iniciado años atrás, que las gestiones realizadas no habían logrado trascender y que se había identificado una especie de incomunicación entre el Teniente Político y la Jefe Político; también la baja capacidad de respuesta de la Policía Nacional más por situaciones del número de personal asignado a Puerto Cayo como por aspectos de movilización y logísticos. Y claro, los inconvenientes del UPC.

En un siguiente paso para conocer lo que había ocurrido con el documento, accedí a la nueva delegación realizada el 15 de junio hacia el Intendente de Policía y al Comandante de la Zona No. 4 de la Policía Nacional. Con estos datos oficiamos a las dos instancias pidiendo respuestas, del Comando Policial no las hay hasta ahora, que incluye a las gestiones directas realizadas en el Comando de Jipijapa (en los siguientes párrafos comentaré los cambios en las acciones de los agentes).

Del Intendente conocimos que había delegado al Comisario Nacional de Policía del Cantón Jipijapa, quien nos convocó a una reunión para el 2 de junio del 2022 en dicha ciudad; allí estuvimos y volvimos a expresar nuestras preocupaciones en cuanto a la seguridad; estuvieron presentes los delegados de la Policía, de la Armada, del GAD Parroquial y otros funcionarios gubernamentales.

Luego de exponer los antecedentes, las reiteradas reuniones que se han tenido en la misma línea y el malestar por la falta de respuestas, como miembros del Comité supimos que recién se había activado el Consejo Cantonal de Seguridad de Jipijapa, a pesar que la ordenanza se había emitido meses atrás, y que se estaba estructurando el plan de seguridad. Pedimos ser incluidos en esta instancia y claro: quedó en nada. Tiempo después accedí al plan y vi que era una lista de pedidos (motivo de otro análisis).

Buen reinicio sin resultados

De todas formas, de la reunión con el Comisario, se acordó entre otros asuntos, tener una asamblea ciudadana en Puerto Cayo para volver a exponer el escenario institucional; pero como información complementaria también se decidió de manera verbal que:

• Se dará seguimiento al ordenamiento de la playa en el sector de la Ciudadela.

• La Jefe Político de Puerto Cayo realizará un protocolo de comunicación para casos de emergencia.

• El arreglo y mantenimiento del UPC se podría cumplir luego que el mando policial así lo decida. Mediante oficio ya se pidió al Comando Zonal de Manabí que se realicen las gestiones del caso.

• El jefe de Policía dará instrucciones para que se mejoren entre los policías de turno y los ciudadanos mediante el chat creado para el efecto.

La asamblea ciudadana se cumplió el sábado 11 de junio de 2022. Nuevamente y de manera reiterada se expuso las vulnerabilidades de Puerto Cayo, desde la situación compleja del Centro de Salud hasta los riegos que significaba la ausencia de mantenimiento vial; allí también aseguramos del valor estratégico que tiene el tener una UPC en buenas condiciones, pero también les explicamos a los funcionarios el análisis de riesgos que se había elaborado años atrás y que relativamente eran mínimos los cambios. A esta asamblea asistieron funcionarios municipales, entre ellos el concejal Johnny Tagle, quien también tiene el encargo de presidir el Consejo cantonal de seguridad.

Como otra gestión más se le entregó al Comisario un nuevo oficio planteando nuestras propuestas como Ciudadela y que bien podría servir de ejemplo para que otras organizaciones barriales inicien sus acciones en pro de la sana convivencia. Al final de la reunión se nos indicó que los acuerdos y acciones a ejecutarse sería presentadas al Intendente, quien a su vez informaría al Gobernador para que tengamos una respuesta oficial.

Un asunto es claro con quienes vivimos en la ciudadela Antonio de Vallejo: debemos cuidar a quienes cuidan de nosotros, en este caso los policías que prestan sus servicios en Puerto Cayo, esto empieza con que tenga un lugar seguro y comodidades básicas mientras están de servicio indistintamente pero las 24 horas de los siete días, según los procedimientos establecidos para el efecto en cuanto a rondas y horarios.

Y, tal como lo mencioné anteriormente, el viernes 2 de diciembre pasado se me indicó que ya se estaba pidiendo el informe al Comisario para dar seguimiento a lo dispuesto por el Gobernador y tener una respuesta por escrito; en otras palabras, significa que tocará hacer nuevas averiguaciones en las siguientes semanas.

Esta narración está centrada en los aspectos de buscar respuestas de los funcionarios por escrito y existe una razón: en la gestión pública lo que no está en papeles no existe, las palabras oficiales no sirven para dar seguimiento a los pedidos de solución de problemas. 

El servicio de los policías

La Unidad de Policía Comunitaria en Puerto Cayo empezó a funcionar oficialmente el 31 de enero de 2013, luego de solucionar algunas complicaciones con el contratista. Con el pasar de los años, sus instalaciones se fueron deteriorando al igual que su equipamiento. No viene al caso, por ahora, exponer lo que tuvo al inicio este cuartel policial, pero si es válido indicar que únicamente existe un patrullero para cubrir la cabecera parroquial y los recintos.

Durante las reuniones se ha podido conocer que están asignados nueve uniformados, por cada turno existen dos policías para patrullar y uno que atiende asuntos administrativos en el UPC, más uno que se encuentra de reserva. El resto del personal sale franco. Para feriados y eventos especiales se incorporan refuerzos.

A pesar de los problemas operativos, logísticos y administrativos, los policías han logrado estructurar un sistema para atender los distintos llamados de emergencia, para realizar patrullajes y cumplir con las otras tareas asignadas por el mando institucional; Una de las actividades que han servido es la incorporación de los agentes a los chats comunitarios. Por ello de una u otra forma también reciben apoyo de los vecinos y otras organizaciones locales.

Lo cierto es que en los casos en que se presenten más de dos pedidos de asistencia por seguridad, la situación se complica, basta con mirar el mapa de Puerto Cayo y hacer los correspondientes cálculos de movilización.

Otro de los problemas relacionados con la inseguridad es con los consumidores, pues venden artículos robados para comprar drogas y es poco lo que puede hacer el Ministerio de Salud en estos temas que son de su responsabilidad, pero la reacción ciudadana es con pedidos de mayor intervención policial.

La población crece en Puerto Cayo al igual que las complicaciones relacionadas con la seguridad pública, nuevos proyectos urbanísticos están en ejecución; quizás estén haciendo falta más policías y eso lo sabe el mando, tal vez sea información reservada. Nadie informa nada.

Tomar aliento y seguir

Los vecinos de la ciudadela Antonio de Vallejo estamos convencidos que ante el escenario que se avizora no podemos ser reactivos, sabemos que debemos ser proactivos a pesar de las trabas institucionales o la falta de decisiones políticas.

El caso aquí narrado con el pedido para el arreglo de la UPC es uno de los tantos casos que existen en Puerto Cayo, pero a cada uno hay que analizarlo individualmente, aunque a la final están interconectados y son parte del todo. 

La atomización y desarticulación institucional es un mal que impacta en la calidad de vida de nosotros los ciudadanos, que tenemos como lugar de residencia a este emblemático y centenario poblado rural de la costa ecuatoriana.

¿O será de esperar que "pase algo" para que se tomen recién las medidas correctivas?

Referencias e información complementaria

Primer análisis situacional: Nueve problemas de inseguridad enfrentan vecinos de la Cdla. Antonio de Vallejo, de Puerto Cayo. Leer la nota completa que incluye memoria de la reunión AQUÍ

En la ciudadela Antonio de Vallejo, Puerto Cayo, de una u otra forma hemos sido víctimas de los robos y asaltos, también conocemos que vivimos en una zona vulnerable por las limitaciones del sector público y que no existe un plan de seguridad, aunque sí acciones policiales. (Leer más en la nota: Es un largo camino para sentir seguridad en Puerto Cayo)

Contenido del oficio entregado a Yandry Aguayo Mendoza, en su calidad de Comisario nacional de policía del cantón Jipijapa. Leer AQUÍ

Como parte del proceso para evitar que los delitos se conviertan en graves problemas para Puerto Cayo, el 11 de junio de 2022 funcionarios de Gobierno, la Municipalidad de Jipijapa y de la Junta Parroquial, explicaron ante un grupo de ciudadanos el proceso de planificación que se encuentra ejecutando el Consejo de Seguridad Cantonal. Leer la nota completa AQUÍ

Oficio entregado al Mayor de Policía Xavier Aguirre, Jefe policial distrito Jipijapa. Leer AQUÍ

Los problemas no existen hasta que alguien se entera y los hace públicos. Leer la nota: En Puerto Cayo el UPC que tiene «un buen lejos»

Puerto Cayo está en los planes de seguridad del Gobierno. Entrevista del 12 de diciembre de 2019 con Xavier Santos, Gobernador de Manabí en aquella fecha. Leer AQUÍ

A pesar que se puso sobre el escenario el problema que general el consumo y microtráfico de drogas en Puerto Cayo, el Intendente pidió que ese tema no se tratará en esa reunión, asegurando que estábamos allí para proponer acciones de seguridad. Publicado en la nota del 2018: Gobierno nos pide ayuda para combatir a la delincuencia

11 de noviembre del 2006 - Fue inaugurado un calabozo en el retén policial de Puerto Cayo, por gestiones del suboficial Galo Vélez, quien está al frente de la unidad de Policía comunitaria, UPC. Leer la nota AQUÍ

Puesta en servicios de UPC en Manabí, 31 de enero del 2013, entre ellos el de Puerto Cayo. Leer la información oficial AQUÍ

06 de abril de 2012 - Una de esas edificaciones, la de Jipijapa, entrará a funcionar desde este lunes, pero las de las parroquias Pedro Pablo Gómez, Julcuy, Membrillal y Puerto Cayo y de la comuna Sancán no han sido terminadas. Leer la nota AQUÍ

16 Abril 2012 - La reactivación de los trabajos en las Unidades de Policía Comunitaria (UPC) que están paralizados en Pedro Pablo Gómez, Sancán, Julcuy, Membrillal y Puerto Cayo, y la construcción de otras tres en ése cantón la hará el ICO. Leer la nota AQUÍ

Nota de coyuntura del 28 Nov. 2022: El ministro del Interior, Juan Zapata, avanzó este lunes que se prevé la firma de un acuerdo ministerial para declarar en emergencia al Ministerio del Interior y a las Unidades de Policía Comunitaria (UPC) con el objetivo de intervenir en infraestructura y adquirir municiones. Leer información AQUÍ

Tito Nilton Mendoza, gobernador de Manabí, cumplió agenda en Puerto Cayo el 1 de septiembre de 2020, para establecer un proceso de solución a problemas relacionados con las competencias del Gobierno central. Sus declaraciones:


23 de junio de 2019

Memorias del plan de turismo rural para Ecuador

En el 2005 asistí a un taller para aprender los lineamientos básicos en la estructuración de productos para fomentar el turismo rural, lo impulsó la Subsecretaría de Turismo para la región costa (en aquella época no estaba dividido el Ecuador en zonas).

El recuerdo se hace presente porque de entre las "cosas viejas" que guardó encontré algunos CD's y en uno de ellos estaba el material pedagógico que había sido difundido para que los asistentes los tengamos como ayuda memoria.



Los panelistas fueron tres: Paola Gálvez, quien se desempeñaba como Subsecretaria de Turismo y Edgar Ávalos en su calidad de Gerente de proyectos del Ministerio de Turismo; con ellos disertó Federico Wyss, experto argentino en su calidad de consultor de la Organización Mundial de Turismo.

Desconozco si el material está o no on line, pero como aporte a la historia del turismo y quizás para recordar lo que ya se hizo en esta actividad, considero que bien vale la pena hacerlos públicos, que de seguro a más de uno les será útil. Claro con un valor adicional: primero me han servido para refrescar mis antiguos conocimientos al respecto y considerando que el actual escenario del turismo rural.

Comienzo transcribiendo las conclusiones y recomendaciones a las que se llegaron en este taller en el que se trabajó hace 14 años:

1. Se sugiere la firma de un convenio entre el Ministerio de Turismo y el Ministerio de Agricultura para ejecutar de manera coordinada el programa de turismo rural de Ecuador, se designe los responsables por Ministerio y se asegure su continuidad.

2. En el caso del turismo comunitario, se considera vital la conformación de la MINGA TURÍSTICA, además de los Ministerio de Turismo y de Agricultura coordinar actividades y acciones con las otras áreas del gobierno, para una mejor utilización de los recursos y una mejor atención a las diversas necesidades de las Comunidades.

3. El producto turismo rural de Ecuador se ve fortalecido si se incorporan todas sus variantes y alternativas, destacándose en la oferta las comunidades y las haciendas, debiendo tener presente que existen mercados específicos a los cuales es necesario abordar con el producto que los turistas requieran.

4. Resulta necesario realizar un trabajo conjunto entre el sector público y el sector privado (agencias de viajes y emprendimientos dedicados al turismo rural), para desarrollar las acciones que permitan lograr un mejor posicionamiento del producto en el mercado interno e internacional.

Para revisar la presentación completa en PDF: AQUÍ

5. Establecer canales formales de comunicación para que se entiendan los diferentes roles a cumplir a nivel público y privado y la necesaria complementación para lograr mejores resultados.

6. Fomentar la realización de talleres y seminarios, por regiones, vinculados con la puesta en valor y la comercialización del turismo rural.

7. Definir una agenda de capacitación continua anual que contemple entre otros, los siguientes tópicos: desarrollo del negocio, calidad, asociativismo y nuevos servicios o productos.

8. Favorecer la realización de viajes internos de intercambio, de las personas que se dedican o se van a dedicar al turismo rural en Ecuador, para que conozcan la experiencia de otros casos y que aprendan lo que representa el negocio turístico como actividad.

9. Ejecutar las acciones previstas en el Programa de Turismo Rural con la firme intención de consolidar los emprendimientos de turismo rural existentes de manera de poder garantizar calidad en el servicio y sustentabilidad en el tiempo.

10. Tener en la página de Internet del Ministerio actualizada con toda la oferta de turismo rural por regiones, con un detalle de los emprendimientos rurales (comunidades, haciendas, hosterías y restaurantes) operadores y agencias que comercializan este producto además de información general de Ecuador: moneda, empresas aéreas que operan, información al día de la situación del país, Etc.

11. Favorecer la conformación de asociaciones a nivel de cada una de las regiones y que las mismas estén integradas por los diferentes emprendimientos rurales y operadores mayoristas de turismo rural.

12. El turismo rural es un producto para mercados específicos, donde el cliente de alto poder adquisitivo privilegia lo auténtico y natural: la familia rural en su entorno de bellos paisajes, flora y fauna y lo que lo atrae es el vivir la experiencia del hombre del lugar, su cultura y costumbres.

13. Gestionar a nivel regional, un estudio de Marketing que permita identificar acciones individuales como país para un mejor desarrollo del negocio y con ello una mejora en la rentabilidad de la actividad.

14. Tener material de difusión institucional (CD, DVD, guías, folletos y videos) por parte del sector público y de las asociaciones de turismo rural, con mensajes cortos y directos, por lo menos en tres idiomas (inglés, alemán y castellano), con mapa de referencia y con página web donde el cliente pueda ampliar la información.

15. Favorecer los acuerdos para una mejor comercialización del turismo rural a partir de ALIANZAS entre las agencias de viajes y los emprendimientos rurales lo que permitirá brindar un mejor servicio sobre el producto turismo rural y con ello hacer más competitivo el producto a nivel internacional.

16. Mejorar las rutas de acceso a los emprendimientos, en acuerdo con el sector público nacional, ya que la actividad turística genera mejoras en la calidad de vida de los beneficiarios directos e indirectos (el turismo genera demanda de mano de obra, brinda nuevas oportunidades comerciales y favorece el intercambio cultural).

17. Participar en ferias y eventos en el mercado interno y en el internacional, de interés para beneficiarios directos e indirectos (el turismo genera demanda de mano de obra, brinda nuevas oportunidades comerciales y favorece el intercambio cultural).

18. Organizar Fam press (viajes con la prensa) y Fam tours (viaje con tours operadores) tanto para el mercado interno como para el internacional, acompañados en cada caso por gente capacitada y que conoce el producto. Es importante organizarlos por separado ya que los intereses de los periodistas son distintos que los de los agentes de viajes. 

19. Ejecutar acciones de conjunto (sector público y sector privado) para consolidar el producto y tener mejor penetración en el mercado interno y en el internacional, coordinando las presencias en las ferias y eventos internacionales.

Para revisar la presentación completa en PDF: AQUI
20. Promocionar el turismo rural como una opción válida de turismo interno porque con ello se están generando puestos de trabajo en el país.

21. Organizar 2 (dos) workshop anuales para la difusión del producto.

22. Realizar promociones en el ámbito de los establecimientos para captar a los residentes con políticas de precios diferenciadas en la baja temporada, fines de semana largos y días de semana. No se puede cobrar en el mismo día y por el mismo servicio, diferentes precios a extranjeros que a nacionales.

23. Respetar los canales de comercialización y tener una política clara de precios. Siempre el precio debe incluir los costos de comercialización.

24. Desde el Estado otorgar un crédito subsidiado y controlado, a tasa cero para la mejora y la puesta en valor turístico del establecimiento y principalmente para la difusión, relaciones públicas y comercialización.

25. Dar mayor valor agregado al producto turismo rural, creando circuitos o rutas, entre establecimientos, basadas en la historia, cultura, producción o naturaleza o vinculándolos con destinos o lugares de atracción internacional dentro del país o en países vecinos.

26. El posicionamiento internacional del turismo de Ecuador debería basarse en la oferta de naturaleza y la cultura rural.

27. Favorecer los acuerdos entre los operadores turísticos y los emprendimientos de turismo rural, sin que ello sea un acuerdo de exclusividad.

28. Tener por parte de los emprendimientos que reciben turistas, un seguro opcional para eventuales accidentes.

29. Difundir y concientizar sobre los beneficios directos e indirectos que tiene la actividad turística para las poblaciones locales, como herramienta para el desarrollo regional, para mantener el ecosistema y para que se recuperen las tradiciones y costumbres de la vida rural.

30. Realizar acciones que permitan fortalecer la identidad rural y su puesta en valor turístico.

31. Incentivar la incorporación de servicios y productos para el turista basados en las costumbres, tradiciones y actividades que el medio rural permite.

Para revisar la presentación completa en PDF: AQUÍ
32. Incentivar la formación en idiomas extranjeros para la atención al turista y en el rescate de las lenguas nativas.

33. Favorecer el desarrollo del turismo como un nuevo agronegocio pero sin sustituir la actividad agropecuaria, dado que una de las fortalezas del turismo rural es justamente la producción agropecuaria y la vida rural.

34. Incentivar el dialogo y la cooperación entre los emprendedores turísticos y las universidades, para un mejor desarrollo del negocio.

35. No favorecer el desarrollo de grandes inversiones en el medio rural y cuidar que las inversiones sean las necesarias para brindar un servicio turístico de acuerdo a las expectativas del cliente pero que no atente contra la preservación de los recursos naturales y la identidad cultural.

36. Incentivar el desarrollo de actividades distintas en cada uno de los emprendimientos de manera de lograr una clara diferenciación en los servicios y atractivos que se ofrecen al turista y con ello tener una complementación entre las diferentes ofertas a nivel de cada una de las regiones.

37. No sobredimensionar las posibilidades del turismo rural, como actividad generadora de ingresos y de nivel de vida. Concientizar sobre las posibilidades de generar ingresos adicionales a los que se obtienen por la venta de productos derivados de la vida rural, por la posibilidad de creación de nuevas profesiones, por la mejora del empleo en el sector y las posibilidades de arraigo rural.

El turismo en los inicios del Siglo XXI

Antes de pasar a la información proporcionada por Federico Wyss, es oportuno mostrar el crecimiento del movimiento turístico cuantificado en dólares hasta el 2017 y en el que se muestra un franco crecimiento sostenido a pesar de los problemas mundiales:


Pues bien, cuando en ese taller del 2005, nos comentaron sobre las perspectivas de esta actividad económicas, nos informaron sobre tres características fundamentales que que por lo visto aún se mantienen: crecimiento, vulnerabilidad y crecimiento.

Para hacer la comparación necesaria el siguiente cuadro es parte de la explicación de sustento sobre esas tres características del turismo:


Además que en estas cifras tenían orígenes en la situación económica el transporte aéreo, las operaciones militares, el sector hotelero y el comportamientos del viajero en los destinos; además de las tendencias a pesar de estas circunstancias. (Para leer el documento completo AQUÍ)

Para finalizar, otro de los documentos que pude rescatar es el de las evaluaciones de las haciendas potencialemente turísticas en las provincias de Guayas y Los Ríos. (Para leer el documento completo AQUÍ)

Otro aporte histórico sobre los planes de desarrollo turístico es del blog de Jorge Paguay, quien publica una entrada titulada "Estudio del Agroturismo en Ecuador"

11 de mayo de 2018

Ejemplos de la corrupción ciudadana y del compromiso profesional

En un solo día pude apreciar dos formas distintas de actuar de dos personas, situaciones totalmente distintas, en escenarios distintos, pero que son una muestra de una sociedad de contradicciones, como es la de Manabí, quizás de muchos otros lados.

El jueves 10 de mayo de 2018, fui testigo de una atención médica emergente en una población rural asentada en medio de una vía de alto flujo vehicular y aprendí el truco en que una persona puede adelantarse en un turno de atención en el banco.

La primera historia ocurrió cuando esa tarde regresaba a Portoviejo, en una hora inusual, un grupo de personas al costado de la vía trataban de hacer parar a cualquier carro, agitaban sus brazos con desesperación; la ambulancia que estaba frente a mi avanzó unos metros y se detuvo, miré la escena y supe que estaba frente a un hecho emergente digno de ser reporteado.

Detuve mi auto, tomé el teléfono y lo alisté para grabar lo que ocurría, de la ambulancia se bajo un paramédico y una doctora, corrieron hacia el grupo de personas y yo hice lo mismo, detalles que no debía perderme de registrarlo en vídeo.

Al llegar ya el personal médico estaba atendiendo a una joven estudiante, estaba de pie y lloraba, la gente a su alrededor miraba lo que ocurría, el paramédico con tranquilidad inició el procedimiento de atención, luego de unas breves preguntas la condujo hacia un taxi que se encontraba estacionado, la hizo acomodarse en el asiento posterior, ante la atenta mirada de quienes estábamos allí; el sol de la tarde pegaba fuerte.

Finalizado el diagnóstico, se determinó que la niña tenía un problema de baja presión pero sin graves consecuencias, el paramédico recomendó que la hicieran atender por un médico, dijo que no podía transportarla en vista que en la ambulancia se transportaba a otro paciente. Acompañe al especialista cuando se regresaba al vehículo para seguir la ruta. Efectivamente allí estaba otro persona a la que trasladaban.

No fue nada complicado lo ocurrido en Las Palmas, no ameritaba una nota periodística. Por casualidades pregunté a las personas que estaban allí si habían llamado al ECU 911, me dijeron que no, que solo había hecho una llamada a un pariente en Montecristi para que les ayude desde allá. También consulté si allí no había un centro médico, me respondieron que sí pero que a esa hora, casi las 15h00, ya estaba cerrado y no había nadie.



También yo retomé mi camino hacia Portoviejo, con la mente pensando que no era necesario hacer alguna nota, solo cuando cruce el peaje entendí de lo que había sido testigo; no fue la emergencia en sí, fue la actitud de quienes estaban en la ambulancia y que tuvieron la responsabilidad de parar, atender y tranquilizar a una persona, en medio de un sitio en que los servicios médicos no son permanentes, peor el de emergencias. 

Cu{anto lamento no haber tomado nombres, no haberme quedado para averiguar más y escribir una crónica más profunda y esa misma tarde me dio la oportunidad de mirar la contraportada.

Debía llegar al banco antes que cierren y poder sacar por ventanilla unos ahorros para casos emergentes, desde hace mucho tiempo que hago uso de la tarjeta del cajero automático me había quitado el placer de hacer columna en espera de mi turno para ser atendido.

Fue en el Banco del Pacífico de la Av. Manabí y América, antes que yo estaban al menos unas 20 personas y atrás otras tantas; una de estas que se encontraba casi al final saludó con otra que estaba al menos unos tres puestos adelante, sin ningún miramiento el hombre salió de su puesto y avanzó hasta dónde estaba esa amistad: una mujer.

En realidad no fue nada que generará alguna anomalía que alertara al guardia ni a las otras personas que estábamos en esa columna, yo simplemente miré hasta llegar al punto de la observación para percatarme que la idea era otra. El cliente en mención uso el saludo como pretexto para adelantarse en su turno y fue evidente que no estaba programada esa gestión habitual en los bancos: "has cola hasta que yo llene la papeleta".

La señora le dio el trámite que ella estaba por realizar, el señor lo tomó y de una manera simple él se había adelantado a su turno, haciendo uso de un artificio que pasa inadvertido pero que refleja el irrespeto ciudadano.

¿Qué daño me hizo? En realidad ninguno, a lo sumo hacer que pasen unos minutos más antes de ser atendido, igual que a las demás personas que esperaron su turno y que estaban después del mío; aspecto que a ese cliente no le importó para nada. y que tuvo como cómplice a la señora.

Ninguna de las dos historias son susceptibles de ser contadas a través de los medios de comunicación social, pero no significa que no deban ser relatadas como una evidencia que en el diario vivir existen acontecimientos que nos muestran más como personas y también como una de mis lecciones de vida para saber que siempre hay alguien que está mirando lo que hacemos y que de alguna manera nos juzga como parte de la naturaleza humana.

Lo del banco es un síntoma de corrupción, lo del paramédico un compromiso profesional, de ellos están compuestas las sociedades.

7 de junio de 2017

¿Cómo romper los mitos del sector rural en Ecuador?

Este post es un documento “para tachar” que sintetiza un plan de comunicación y nace como una propuesta para apoyar el trabajo del sector agropecuario en Ecuador, para lo cual se parte de los siguientes supuestos:

1.- El sector rural es un complejo sistema de producción basado en temas culturales;

2.- Las políticas agropecuarias de mentalizan desde un pensamiento urbano;

3.- Existencia de pre-juicios y mitos respecto a la producción agropecuaria;

4.- Baja presencia de voceros agropecuarios en los medios de comunicación social. A pesar de la crisis que vive este trascendental sistema productivo, las declaraciones de los afectados no han tenido repercusiones en los medios de comunicación más allá de las correspondiente notas informativas. La dirigencia del sector agrario y ganadero, no genera opinión pública.

5.- Falta de especialización comunicacional en temas agropecuarios y de cada uno de sus componentes. Este sector es multidisciplinario por tanto es recomendable que cada uno tenga propuestas comunicacionales indistintas, de tal manera que la población acceda a información diferenciada y comprenda la problemática. 

6.- Folclorización de lo rural y sus culturas sociales y de producción;

7.- Brechas entre los sistemas de producción agropecuaria desde lo regional; y,

8.- Desarticulación de lo urbano-rural;

Con estas consideraciones se recomienda:

1.- Realizar un mapa de los componentes de los sistemas de producción agropecuaria y que esté diferenciado por sectores geográficos más que geo-políticos, diseñado para ser usado como un elemento de enseñanza;

2.- Determinar y entrenar a voceros por cada uno de los componentes del sistema agropecuario;

3.- Identificación de medios de comunicación especializados en producción agropecuaria. 

4.- Ampliar y sistematizar cada uno de los aportes que se generen desde cada una de las áreas del conocimiento, de la producción y la comercialización;

5.- Organizar y sostener un grupo de profesionales dedicados a identificar los mitos agropecuarios para su correspondiente desmitificación;

6.- Recopilar de estudios, análisis, comentarios y leyes que rigen el sistema agropecuario, para evitar la pérdida de la memoria colectiva; y,

7.- Crear un sistema de comunicación urbano – rural, que trascienda los límites interdisciplinarios e intergeneracionales;

Apuntes:

a.- Esta enumeración requiere de ampliación conceptual con aporte de actores agropecuarios;

b.- Cada recomendación debe ampliarse con acciones concretas interdependientes; y

c.- Cada idea, concepto y crítica son bienvenidas para empezar a pulir el presente documento.

d.- Cuando se actualiza este blog, Xavier Lazo Guerrero actúa como ministro de Agricultura y Ganadería.

e.- Bajo el concepto de optimización de recursos, el Gobierno de Ecuador decidió que el Ministerio de Agricultura y Ganadería, asuma las competencias del Ministerio de Acuacultura y Pesca.

Nota: este post se actualizará permanentemente conforme los aportes que se reciban, bien como comentarios (verbales o escritos) o como menciones en redes sociales virtuales.

Actualización 1: 5 de septiembre de 2018, texto en azul.


Foto: gobiernogalapagos.gob.ec